{"id":78144,"date":"2026-02-22T00:02:03","date_gmt":"2026-02-22T04:02:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78144"},"modified":"2026-02-21T19:50:04","modified_gmt":"2026-02-21T23:50:04","slug":"cuando-el-merito-vence-al-ruido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/02\/22\/cuando-el-merito-vence-al-ruido\/","title":{"rendered":"Cuando el m\u00e9rito vence al ruido"},"content":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n<p>Vivimos en la era de las microcelebridades. En este tiempo, la atenci\u00f3n se fragmenta, la reputaci\u00f3n se mide en seguidores y la visibilidad suele confundirse con valor. Eso ocurre porque la l\u00f3gica digital premia lo inmediato, lo escandaloso, lo viral.<\/p>\n<p>Por fortuna, mientras eso pasa y el ruido ocupa titulares \u2014por fortuna\u2014 ef\u00edmeros, existen trayectorias silenciosas que sostienen la arquitectura moral de la sociedad.<\/p>\n<p>Una muestra de ello acaba de ocurrir en el \u201cPremio a la trayectoria\u201d otorgado por el Consejo Superior del Ministerio P\u00fablico de la Rep\u00fablica Dominicana. Cuando mucha gente tiene como norte convertirse en microcelebridad, resulta profundamente significativo que una instituci\u00f3n cuya misi\u00f3n es \u201cgarantizar el Estado de Derecho y el acceso a la justicia mediante la persecuci\u00f3n penal efectiva y oportuna\u201d, con el foco puesto en \u201cla\u00a0<b>armon\u00eda social<\/b>\u00a0y la\u00a0<b>seguridad ciudadana<\/b>\u201d, decida reconocer el m\u00e9rito aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Es extraordinariamente positivo que se haya dejado de lado lo espectacular, que la esencia sea el m\u00e9rito construido a pulso, bajo condiciones precarias, en jornadas extendidas y en momentos de alta tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con este premio, el Ministerio P\u00fablico exalta a fiscales cuya trayectoria deja muy \u201cfea para la foto y mal puesta para el video\u201d a la superficialidad que tanto abunda. No se trata de figuras medi\u00e1ticas. Se trata de servidores p\u00fablicos que han hecho del\u00a0<b>rigor<\/b>, la\u00a0<b>objetividad<\/b>\u00a0y la\u00a0<b>honestidad<\/b>\u00a0su marca personal.<\/p>\n<p>Cada persona reconocida merece muchas cuartillas para dar a conocer su obra. Pero \u2014como ahora no se suele leer mucho\u2014 con citar una muestra tenemos bastante y hasta para donar. La magistrada Gisela Cueto, con 52 a\u00f1os en la funci\u00f3n p\u00fablica, es due\u00f1a de una historia que combina la idea de servicio con vocaci\u00f3n y disciplina.<\/p>\n<p>Esa dama inici\u00f3 como secretaria, luego abraz\u00f3 el magisterio y ascendi\u00f3 hasta ocupar posiciones estrat\u00e9gicas en extradici\u00f3n y delitos electorales. Ella habl\u00f3 en representaci\u00f3n del grupo homenajeado. Su discurso fue una radiograf\u00eda del oficio: estr\u00e9s permanente, sacrificios familiares, riesgos personales. Pero tambi\u00e9n integridad inquebrantable.\u00a0<b>\u201cNadie pudo retorcer mi brazo\u201d<\/b>, afirm\u00f3. En una \u00e9poca donde tantas voluntades se negocian, esa frase resume su peso moral.<\/p>\n<p>Su estela no es un caso aislado. Cada una de las diez trayectorias reconocidas evidencia que el m\u00e9rito verdadero no surge del atajo, sino de la constancia. Son biograf\u00edas que encarnan lo que Karl Popper llamar\u00eda el <b>deber del optimismo<\/b>: creer que el futuro est\u00e1 abierto y que nuestras acciones pueden mejorarlo.<\/p>\n<p>El homenaje celebrado en el Teatro Nacional no fue un acto protocolar m\u00e1s. All\u00ed se lanz\u00f3 el Himno del Ministerio P\u00fablico y se rindi\u00f3 tributo a fiscales fallecidos. Memoria e identidad institucional se entrelazaron. En tiempos l\u00edquidos \u2014como advert\u00eda Bauman\u2014 recordar es un acto de resistencia. Honrar a quienes sirvieron es reafirmar que la institucionalidad tiene\u00a0<b>rostro<\/b>\u00a0y tiene\u00a0<b>historia<\/b>.<\/p>\n<p>La labor de Rita Dur\u00e1n Imbert en la lucha contra la violencia de g\u00e9nero, Somnia Vargas en defensa del medio ambiente, o Jes\u00fas Mar\u00eda Fern\u00e1ndez V\u00e9lez en la protecci\u00f3n de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, demuestra que su funci\u00f3n no es abstracta. Tiene impacto social concreto. Construye\u00a0<b>cohesi\u00f3n<\/b>. Defiende\u00a0<b>dignidad<\/b>. En t\u00e9rminos de Amartya Sen, ampl\u00eda capacidades reales para vivir sin miedo.<\/p>\n<p>En la era de las microcelebridades, estos reconocimientos cumplen una funci\u00f3n pedag\u00f3gica, una ense\u00f1anza para toda la sociedad. Nos recuerdan que el verdadero prestigio no nace de la exposici\u00f3n, sino de la\u00a0<b>coherencia<\/b>. Que la reputaci\u00f3n s\u00f3lida se construye en silencio. Que el servicio p\u00fablico, cuando se ejerce con pasi\u00f3n, independencia y profesionalismo, es una\u00a0<b>forma elevada de ciudadan\u00eda<\/b>.<\/p>\n<p>Celebrar el m\u00e9rito en el Ministerio P\u00fablico no es un gesto simb\u00f3lico menor. Es afirmar que todav\u00eda creemos en el Estado de Derecho como proyecto colectivo. Es apostar \u2014como suger\u00eda Popper\u2014 por un\u00a0<b>optimismo activo<\/b>, no ingenuo. Y sobre todo es reconocer que el futuro depende de personas capaces de resistir presiones y actuar con rectitud.<\/p>\n<p>En tiempos cuando lo ef\u00edmero compite con lo esencial, exaltar trayectorias como las de estos fiscales es un\u00a0<b>acto de civilizaci\u00f3n<\/b>. Porque mientras el ruido pasa, la\u00a0<b>integridad<\/b>\u00a0permanece.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ Vivimos en la era de las microcelebridades. 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