{"id":78055,"date":"2026-02-17T00:05:00","date_gmt":"2026-02-17T04:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78055"},"modified":"2026-02-16T23:25:13","modified_gmt":"2026-02-17T03:25:13","slug":"los-procesos-electorales-en-sus-contextos-historicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/02\/17\/los-procesos-electorales-en-sus-contextos-historicos\/","title":{"rendered":"Los procesos electorales en sus contextos hist\u00f3ricos"},"content":{"rendered":"<p>Por LUIS SALAZAR<\/p>\n<p>En un reciente art\u00edculo<sup>1<\/sup>, la periodista Yanessi Espinal (YE) realiz\u00f3 un interesante an\u00e1lisis de las alianzas electorales entre partidos mayoritarios y minoritarios y sus resultados.<\/p>\n<p>Las conclusiones m\u00e1s importantes a las cuales lleg\u00f3 YE fueron las siguientes: \u201c<em>Como ocurri\u00f3 en 2024, las alianzas entre partidos grandes en <\/em><em>los \u00faltimos siete procesos de votaci\u00f3n para el nivel presidencial,<\/em><\/p>\n<p><em>han demostrado que casi nunca logran \u00e9xito electoral y los partidos y candidatos que han ganado no han necesitado esos acuerdos<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>\u201c<em>De siete elecciones presidenciales que ha tenido el pa\u00eds desde el 2000 al 2024, en cinco casos, dos de los tres partidos que han ganado no han tenido alianzas electorales para el nivel presidencial<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>\u201c<em>Contrario a lo que ocurre con las alianzas entre partidos grandes, la suma de organizaciones peque\u00f1as a los grandes proyectos s\u00ed empuja al \u00e9xito en las urnas, conforme a los resultados de las elecciones presidenciales.<\/em>\u201d<\/p>\n<p>Es decir, que las alianzas entre partidos mayoritarios no es condici\u00f3n imprescindible para ganar elecciones, pero, sin embargo, las alianzas entre partidos mayoritarios y minoritarios s\u00ed pueden garantizar el \u00e9xito de los primeros.<\/p>\n<p>Para sustentar estas valoraciones, YE hizo un recuento de los procesos electorales que se han sucedido desde el a\u00f1o 1996 hasta el a\u00f1o 2024, estableciendo cu\u00e1ndo, seg\u00fan su criterio, se han producido triunfos electorales por alianzas entre partidos mayoritarios o entre algunos de estos y los partidos minoritarios.<\/p>\n<p>Nuestro prop\u00f3sito no es desmentir los resultados de estas valoraciones, sino plantear la necesidad de situar cada experiencia concreta en su momento hist\u00f3rico porque solo as\u00ed podremos entender la din\u00e1mica de los procesos electorales, las alianzas pol\u00edticas que en ellos se producen y sus resultados, ya sean favorables o adversos.<\/p>\n<p>Veamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El parteaguas del 1996<\/strong><\/p>\n<p>Se entiende por parteaguas como un \u201c<em>Momento o hecho decisivo que marca la diferencia entre un estado previo y otro siguiente<\/em>.\u201d<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>En este caso, el parteaguas del a\u00f1o 1996 representa el inicio de un proceso de transici\u00f3n pol\u00edtica entre la etapa iniciada en 1961, con la ca\u00edda de la dictadura de Trujillo, y un nuevo modelo pol\u00edtico, centrado en el Estado subsidiario, asistencialista\/clientelar, bajo fuerte dominio de la visi\u00f3n neoliberal. Este nuevo momento hist\u00f3rico implic\u00f3 profundas transformaciones en la estructuraci\u00f3n y las pr\u00e1cticas de los partidos pol\u00edticos y el surgimiento de nuevos liderazgos ante el ocaso de los liderazgos hist\u00f3ricos (Balaguer, Bosch y Pe\u00f1a G\u00f3mez).<\/p>\n<p>Este aspecto es esencial para entender el proceso electoral del 1996.<\/p>\n<p>Por un lado, se produc\u00eda un evidente desgaste y declive del PRSC y su l\u00edder, Joaqu\u00edn Balaguer, que hab\u00edan tenido como antecedentes inmediatos la crisis del 1994 con el agravante de la prohibici\u00f3n de que este fuese candidato presidencial.<\/p>\n<p>Por otro lado, pese al ascenso de la candidatura de Pe\u00f1a G\u00f3mez, esta no llegaba al 50% m\u00e1s uno que le permitir\u00eda llegar al gobierno, y el surgimiento de la candidatura de Leonel Fern\u00e1ndez, como tercera opci\u00f3n, la cual fue, finalmente, la ganadora como resultado de la alianza del PLD y el PRSC.<\/p>\n<p>Este cuadro nos permite ver las tendencias que, aunque embrionarias, posibilitaron los resultados electorales que ya conocemos: 1) desgaste de los liderazgos hist\u00f3ricos (Balaguer que no pudo participar en el proceso electoral, Pe\u00f1a que no pudo superar el l\u00edmite establecido para ganar las elecciones, y Bosch que ya hab\u00eda sido sustituido por Leonel Fern\u00e1ndez en su partido); 2) precisamente, LF representaba las nuevas corrientes de la pol\u00edtica dominicana y la transici\u00f3n hacia un nuevo liderazgo.<\/p>\n<p>La alianza PRSC\/PLD, a simple vista, parec\u00eda contra natura porque se aliaban partidos situados en polos opuestos: el PRSC, y su l\u00edder Joaqu\u00edn Balaguer, representantes de los sectores sociales y pol\u00edticos conservadores, y el PLD, fundado por Juan Bosch, partido que enarbolaba la liberaci\u00f3n nacional como estrategia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo superficial, lo que evidenciaba esta alianza era el debilitamiento creciente, aunque no autom\u00e1tico, del viejo liderazgo balaguerista y las profundas mutaciones que se ven\u00edan produciendo en el pelede\u00edsmo, que lo convertir\u00edan en la expresi\u00f3n pol\u00edtica de la nueva derecha conservadora y neoliberal. Esto se correspond\u00eda con un creciente igualamiento de la mayor\u00eda de los partidos, tanto a nivel doctrinario como pol\u00edtico, expresi\u00f3n del nuevo ciclo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las elecciones del 2000<\/strong><\/p>\n<p>Dentro de ese nuevo marco hist\u00f3rico se producen las elecciones del a\u00f1o 2000, en las cuales el PRD, con Hip\u00f3lito Mej\u00eda como candidato, obtuvo el triunfo sobre el gobernante PLD.<\/p>\n<p>Dentro de este contexto, como hechos relevantes hay que se\u00f1alar: 1) la muerte de Pe\u00f1a G\u00f3mez en el 1998 y la desaparici\u00f3n del Juan Bosch del escenario pol\u00edtico; 2) la imposibilidad de reedici\u00f3n de la alianza electoral entre el PRSC y el PLD. Ambos partidos decidieron ir con candidaturas presidenciales propias; Balaguer que en ese momento, no ten\u00eda impedimento legal para participar, y el PLD que postul\u00f3 a Danilo Medina. El reformismo, a\u00fan con Balaguer, pretend\u00eda volver al poder sin haber percibido el declive hist\u00f3rico de dicho liderazgo; en el caso del PLD, no hab\u00edan entendido que hab\u00edan llegado al gobierno de la mano de Joaqu\u00edn Balaguer, y que a\u00fan no estaban dadas las condiciones para alcanzar el gobierno, sin que se pudiese reeditar ese apoyo.<\/p>\n<p>En el PRD, muerto Pe\u00f1a G\u00f3mez, se hab\u00eda producido, hasta ese momento, exitosamente la transici\u00f3n hacia un nuevo liderazgo que encarnaba Hip\u00f3lito Mej\u00eda, quien era percibido como continuador del liderazgo pe\u00f1agomista.<\/p>\n<p>Esos factores determinaron el triunfo del PRD.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los procesos electorales del 2004 al 2016<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, el PLD derrot\u00f3 a PRD en las elecciones de 2004.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>La tentativa fallida de Hip\u00f3lito Mej\u00eda de reelegirse, en medio de la crisis del Baninter, origin\u00f3 una profunda divisi\u00f3n en dicho partido, que determin\u00f3 su derrota y divisi\u00f3n interna.<\/p>\n<p>Por otro lado, el PLD hab\u00eda completado su transformaci\u00f3n de partido de cuadros en maquinaria electoral, adem\u00e1s de que encarnaba el liderazgo de los sectores conservadores, todo lo cual lo catapult\u00f3 al gobierno.<\/p>\n<p>Los resultados electorales del periodo 2004-2016, cuya caracter\u00edstica principal fue la permanencia ininterrumpida del PLD en el gobierno, no pueden entenderse sin hacer referencia al hecho de que la Rep\u00fablica Dominicana se situaba, en firme, dentro de un momento hist\u00f3rico concreto, cuyas principales caracter\u00edsticas son las siguientes:<\/p>\n<p>La sociedad dominicana hab\u00eda pasado del predominio rural a lo urbano, de la t\u00edpica industrializaci\u00f3n dependiente al modelo de servicios y zonas francas, con una masiva emigraci\u00f3n al exterior, dependiente de remesas, globalizada, consumista, con un alto predominio de sectores medios, entre otros rasgos.<\/p>\n<p>En el plano pol\u00edtico, se hab\u00eda producido la emergencia de liderazgos pol\u00edticos de nuevo tipo m\u00e1s dependientes de los triunfos electorales, sin distinciones ideol\u00f3gicas fundamentales y sin bases sociales que los diferenciaran y que establecieran diferencias entre ellos; liderazgos \u201c<em>busca votos<\/em>\u201d m\u00e1s que expresiones de sectores sociales concretos y sus demandas.<\/p>\n<p>Acordes con estos cambios, los partidos tambi\u00e9n se hab\u00edan transformado; unos hab\u00edan ratificado sus estructuras de masas, pero cada vez m\u00e1s orientadas a lo electoral, como pas\u00f3 con el PRD.<\/p>\n<p>El caso del PLD es el ejemplo m\u00e1s claro del cambio estructural que partido alguno haya experimentado: de partido de cuadros, altamente centralizado e ideol\u00f3gicamente claramente definido, se transform\u00f3 en una maquinaria electoral, dividida en fracciones internas, cooptada por una visi\u00f3n t\u00edpicamente neoliberal y referente pol\u00edtico de los sectores sociales y pol\u00edticos heredados de balaguerismo.<\/p>\n<p>Por otro lado, durante esta etapa los principales partidos de la oposici\u00f3n (PRD, PRSC), productos de las mutaciones del propio modelo pol\u00edtico y las tensiones internas, no pudieron enfrentar eficazmente a los gobiernos del PLD.<\/p>\n<p>En el caso del PRD, las luchas entre las diversas fracciones internas alcanzaron su punto m\u00e1s alto y debilitaron a esa organizaci\u00f3n, la cual redujo su caudal de votos y, finalmente, la dividi\u00f3 con el surgimiento del PRM.<\/p>\n<p>El PRSC, con la desaparici\u00f3n de su liderazgo hist\u00f3rico, dej\u00f3 de ser la presentante de los sectores conservadores del pa\u00eds, y sus simpat\u00edas y caudal de votos se redujeron considerablemente. En alguna medida, el PRSC se convirti\u00f3 en partido bisagra, enfrentado al PLD, otras veces, su aliado.<\/p>\n<p>Estos son los factores pol\u00edticos fundamentales que explican la permanencia en el gobierno del PLD durante 16 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las elecciones del 2020 y el 2024<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de si se aliaron grandes o peque\u00f1os partidos, hay que entender la situaci\u00f3n concreta en la cual se produjo el desplazamiento del PLD del gobierno, despu\u00e9s de diecis\u00e9is a\u00f1os ininterrumpidos de permanencia en el mismo.<\/p>\n<p>Entre muchos factores, se produjeron tres que fueron determinantes:<\/p>\n<p>Primero, la divisi\u00f3n del PLD, hasta entonces el partido mayoritario m\u00e1s monol\u00edtico, sell\u00f3 su salida del gobierno. Pese a la transformaci\u00f3n org\u00e1nica que hab\u00eda experimentado, en el PLD se centralizaban las decisiones estrat\u00e9gicas en su Comit\u00e9 Pol\u00edtico, en el cual conviv\u00edan las dos fracciones partidarias m\u00e1s importantes. Sin embargo, llegado un momento, a prop\u00f3sito de la cuesti\u00f3n de la candidatura presidencial para el 2020, el equilibrio de fuerzas se quebr\u00f3 y el sector leonelista form\u00f3 tienda aparte, con la formaci\u00f3n de la FP.<\/p>\n<p>Segundo, el tema de la corrupci\u00f3n se convirti\u00f3 en una bandera de lucha que super\u00f3 las simples denuncias. La movilizaci\u00f3n ciudadana a trav\u00e9s de Marcha Verde, congreg\u00f3 a cientos de miles de personas, canalizando el descontento social, a trav\u00e9s de lo que Laclau llam\u00f3 una <em>relaci\u00f3n de equivalencia<\/em>: la relaci\u00f3n entre las diversas demandas de los sectores sociales (desde los sectores medios hasta el pueblo llano) identific\u00f3 a un enemigo com\u00fan responsable de sus problemas y calamidades y se unificaron en una demanda com\u00fan a todos: la lucha contra la corrupci\u00f3n. El activismo social, pol\u00edtico y medi\u00e1tico de los sectores medios fue determinante para arrastrar a los segmentos populares y potenciar el descontento y la b\u00fasqueda de salida a trav\u00e9s de las elecciones.<\/p>\n<p>Tercero, como lo hemos mencionado, despu\u00e9s de una prolongada etapa de crisis y divisi\u00f3n, surge y se fortalece, desde la oposici\u00f3n pol\u00edtica, una opci\u00f3n pol\u00edtica (PRM) que capitaliz\u00f3 el descontento social y aglutin\u00f3 otros partidos de oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En el 2024, permanece la divisi\u00f3n del pelede\u00edsmo hist\u00f3rico en dos facciones (pelede\u00edsmo, propiamente dicho, y leonelismo), pese a la alianza electoral parcial; el hecho de que ambos sectores levantaran candidaturas presidenciables separadas determin\u00f3, en gran medida, su derrota.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfY el 2028, qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Los triunfos electorales a trav\u00e9s de alianzas entre partidos mayoritarios o entre algunos de estos con partidos minoritarios no se explican por s\u00ed mismos, sino que hay que profundizar en las condiciones en las cuales se realizan, que muchas veces no son visibles a simple vista.<\/p>\n<p>La pregunta obligada de este tema es qu\u00e9 tipo de alianza ser\u00e1 necesaria para derrotar al PRM y sacarlo del gobierno en el 2028. El trasfondo del an\u00e1lisis period\u00edstico al cual hemos hecho referencia tiene como objetivo responder esta interrogante.<\/p>\n<p>Siguiendo nuestro enfoque, entendemos que las posibilidades en una u otra direcci\u00f3n depender\u00e1n de que se produzcan o no algunas de las siguientes condiciones, entre otras:<\/p>\n<p>En primer lugar, habr\u00eda que ver cu\u00e1l ser\u00e1 <em>el nivel de desgaste <\/em>del gobierno y del liderazgo de Luis Abinader despu\u00e9s de dos periodos de gobierno y, en esa misma l\u00ednea, <em>el nivel de fortaleza o debilidad <\/em>del PRM luego de la realizaci\u00f3n de sus dos procesos internos: la elecci\u00f3n de sus autoridades pol\u00edticas y la selecci\u00f3n de su candidatura presidencial. Hay que enfatizar que el Gobierno posee herramientas poderosas (recursos, vocer\u00edas, activistas, etc.) que pueden opacar las debilidades, aunque la Historia nos ense\u00f1a que, en momentos de crisis, esto pierde efectividad, como pas\u00f3 con el propio PLD en el 2020.<\/p>\n<p>En segundo lugar, a partir de ah\u00ed, cobra sentido el tema de la alianza entre el PLD y la FP. Ante un gobierno sorteando satisfactoriamente las dificultades y un PRM unificado, el triunfo de una oposici\u00f3n mayoritaria dividida es casi imposible. En las condiciones actuales, ser\u00eda necesaria una alianza opositora (en todo caso, PLD + FP), incluyendo el nivel presidencial. Pero si el gobierno y\/o el PRM se estancan, por desgaste y aumento del descontento, el primero, o por divisi\u00f3n, el \u00faltimo, se le hace m\u00e1s f\u00e1cil a una organizaci\u00f3n mayoritaria de oposici\u00f3n obtener un triunfo electoral y llegar al gobierno, aunque sea en alianza con partidos minoritarios.<\/p>\n<p>Prever lo que suceder\u00e1 en el 2028 es sumamente dif\u00edcil en estos momentos, raz\u00f3n por la cual hay que seguir dando seguimiento a los acontecimientos, a la acci\u00f3n de los diversos actores pol\u00edticos (partidos, liderazgos, Gobierno, sociedad civil, etc.), la din\u00e1mica del entorno internacional y su repercusi\u00f3n, el estado de las luchas y demandas sociales, entre otros aspectos fundamentales.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> <a href=\"https:\/\/www.elcaribe.com.do\/panorama\/politica\/mayoria-triunfos-presidencia-no-son-por-grandes-alianzas\/\">Mayor\u00eda de triunfos presidenciales no son por grandes alianzas<\/a><br \/>\n<sup>2<\/sup> <a href=\"https:\/\/www.asale.org\/damer\/parteaguas\">https:\/\/www.asale.org\/damer\/parteaguas<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por LUIS SALAZAR En un reciente art\u00edculo1, la periodista Yanessi Espinal (YE) realiz\u00f3 un interesante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":77129,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[177,55,51],"tags":[],"class_list":["post-78055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-salazar","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78055"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78056,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78055\/revisions\/78056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}