{"id":78020,"date":"2026-02-15T00:10:26","date_gmt":"2026-02-15T04:10:26","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78020"},"modified":"2026-02-15T19:24:39","modified_gmt":"2026-02-15T23:24:39","slug":"republica-dominicana-duquesa-entre-basura-y-transformacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/02\/15\/republica-dominicana-duquesa-entre-basura-y-transformacion\/","title":{"rendered":"Duquesa, entre basura y transformaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"elementor-element elementor-element-4dc12ff4 elementor-widget elementor-widget-theme-post-excerpt\" data-id=\"4dc12ff4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-excerpt.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">Por Mariela P\u00e9rez Valenzuela<br \/>\nCorresponsal jefa de Prensa Latina<br \/>\nen Rep\u00fablica Dominicana<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-31dcb80f elementor-widget elementor-widget-theme-post-content\" data-id=\"31dcb80f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-content.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santo Domingo (Prensa Latina) A unos 30 minutos del centro de la capital dominicana, en el municipio Santo Domingo Norte, miles de personas conviven desde hace a\u00f1os con uno de los mayores pasivos ambientales del pa\u00eds: el vertedero de Duquesa.<\/p>\n<p>En este lugar, donde a diario se descargan toneladas de residuos provenientes del Gran Santo Domingo y de otras zonas, la basura no es solo un problema sanitario. Para muchas familias, constituye tambi\u00e9n su \u00fanica fuente de sustento.<\/p>\n<p>Duquesa es mucho m\u00e1s que un dep\u00f3sito de desechos s\u00f3lidos. En comunidades cercanas como Los Casabes, Jacagua, Barrio Norte o Profesor Juan Bosch han crecido generaciones enteras bajo la sombra del vertedero.<\/p>\n<p>Para sus habitantes, la proximidad a las monta\u00f1as de desperdicios no es un hecho circunstancial, sino una condici\u00f3n permanente que define la vida cotidiana y el entorno en que se desenvuelven miles de familias.<\/p>\n<p>En estos sectores, el penetrante y desagradable olor se mezcla con el humo de incendios ocasionales, mientras la contaminaci\u00f3n del suelo y el tr\u00e1nsito constante de camiones cargados de residuos forman parte del paisaje habitual.<\/p>\n<p>Lo que para el resto de la ciudad es un problema distante, para quienes viven en Duquesa representa una realidad diaria con consecuencias ambientales, sanitarias y sociales acumuladas durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>LA ECONOM\u00cdA DE SOBREVIVIR<\/p>\n<p>En el vertedero, los llamados \u201cbuzos\u201d se lanzan sobre los desperdicios apenas un cami\u00f3n descarga. Buscan pl\u00e1stico, cart\u00f3n, metales o ropa usada que luego venden a intermediarios o reutilizan.<\/p>\n<p>Muchos trabajan sin protecci\u00f3n, con las manos descubiertas, entre moscas, animales y monta\u00f1as de desperdicios compactadas.<\/p>\n<p>\u201cPara nosotros esto no es solo basura, es la manera de sobrevivir. Aqu\u00ed uno viene todos los d\u00edas a buscar lo que aparezca. No es un trabajo f\u00e1cil, pero es lo \u00fanico que muchos tenemos. Vivimos de lo que otros botan\u201d, relat\u00f3 a Prensa Latina un residente del sector.<\/p>\n<p>La precariedad no se limita al trabajo. Las viviendas en los alrededores suelen carecer de infraestructura adecuada, con servicios b\u00e1sicos inestables y calles, en muchos casos, sin pavimentar.<\/p>\n<p>A ello se suma un fuerte estigma social: vivir en Duquesa es, para muchos dominicanos, sin\u00f3nimo de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>RIESGOS AMBIENTALES Y DE SALUD<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29193\" src=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/dominicana-basura-2.jpg\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" srcset=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/dominicana-basura-2.jpg 1024w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/dominicana-basura-2-500x281.jpg 500w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/dominicana-basura-2-768x432.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"576\" \/><\/p>\n<p>Los impactos del vertedero han sido se\u00f1alados durante a\u00f1os por expertos y autoridades. Duquesa ha afectado cuencas cercanas como las de los r\u00edos Ozama e Isabela debido a lixiviados -l\u00edquidos contaminantes- que se filtran al suelo.<\/p>\n<p>A esto se suman los gases t\u00f3xicos generados por la descomposici\u00f3n de los residuos y la humareda provocada por incendios.<\/p>\n<p>Las consecuencias se reflejan en la salud de las comunidades: enfermedades respiratorias, afecciones cut\u00e1neas y proliferaci\u00f3n de insectos y roedores forman parte de los riesgos cotidianos, especialmente para ni\u00f1os y adultos mayores.<\/p>\n<p>Los ministerios de Medio Ambiente y de Salud P\u00fablica han alertado que el manejo inadecuado de residuos s\u00f3lidos en Duquesa causa contaminaci\u00f3n del suelo, del agua y del aire, lo que afecta la salud y la calidad de vida.<\/p>\n<p>UN VERTEDERO CON HISTORIA DE CONFLICTOS<\/p>\n<p>Antes de convertirse en el principal dep\u00f3sito de residuos del Gran Santo Domingo, el \u00e1rea donde hoy se ubica Duquesa era un terreno estatal vinculado al Consejo Estatal del Az\u00facar (CEA) en la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n<p>En 1997, el lugar fue destinado oficialmente para recibir los desechos s\u00f3lidos generados en la capital y municipios cercanos.<\/p>\n<p>Entre 2002 y 2004, la administraci\u00f3n estuvo bajo la responsabilidad de la Alcald\u00eda de Santo Domingo Norte. Ese \u00faltimo a\u00f1o se firm\u00f3 un contrato por 20 a\u00f1os con un consorcio dom\u00ednico-brasile\u00f1o para gestionar el vertedero, en un intento de modernizar su operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2007, el acuerdo fue transferido a la empresa privada Lajun Corporation, que mantuvo el control durante unos diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Este per\u00edodo estuvo marcado por conflictos con autoridades municipales y cuestionamientos por incumplimientos contractuales y deficiencias ambientales. En 2017, el Tribunal Superior Administrativo orden\u00f3 retirar a la compa\u00f1\u00eda por afectar derechos colectivos relacionados con la salud y el medio ambiente.<\/p>\n<p>Desde entonces, Duquesa pas\u00f3 a ser administrado por una comisi\u00f3n p\u00fablica integrada por el Estado y la alcald\u00eda, con un enfoque en el manejo controlado y el cierre t\u00e9cnico progresivo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan fuentes oficiales y reportes de prensa, a partir de 2020 se impulsaron planes de reforma, y en 2023 el Ministerio de Medio Ambiente inici\u00f3 el proceso de cierre t\u00e9cnico por \u00e1reas.<\/p>\n<p>Como parte de esa intervenci\u00f3n, se plantaron 3 500 \u00e1rboles en el vertedero, un paso que marc\u00f3 el comienzo oficial de su transformaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>En febrero de este a\u00f1o, el presidente dominicano, Luis Abinader, present\u00f3 la primera fase de saneamiento y recuperaci\u00f3n del vertedero, con respaldo de organismos internacionales.<\/p>\n<p>EL PLAN OFICIAL: CIERRE T\u00c9CNICO Y TRANSFORMACI\u00d3N<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29187\" src=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Dominicana-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1010\" height=\"673\" \/><\/p>\n<p>El pasado 10 de febrero, Abinader anunci\u00f3 el inicio de la primera etapa de un ambicioso proyecto de saneamiento y transformaci\u00f3n ambiental de Duquesa.<\/p>\n<p>La iniciativa contempla una inversi\u00f3n estimada en 110 millones de d\u00f3lares, con respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo, la Agencia de Cooperaci\u00f3n Internacional del Jap\u00f3n y la Agencia Espa\u00f1ola de Cooperaci\u00f3n Internacional para el Desarrollo.<\/p>\n<p>Las autoridades aseguran que el plan beneficiar\u00e1 a unos 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo e incluye, en una primera fase, la estabilizaci\u00f3n del terreno, el manejo de lixiviados, el control de gases, el perfilado de taludes y el sellado de \u00e1reas cr\u00edticas.<\/p>\n<p>El proyecto contempla adem\u00e1s la creaci\u00f3n de espacios recreativos en las zonas recuperadas, con canchas deportivas, \u00e1reas infantiles, un gimnasio al aire libre y un anfiteatro, entre otras \u00e1reas.<\/p>\n<p>No obstante, en las comunidades cercanas persiste la incertidumbre. Para quienes han dependido de Duquesa durante a\u00f1os, el anunciado cierre representa a la vez una oportunidad de mejora ambiental y una amenaza a su sustento.<\/p>\n<p>Otros temen que la transformaci\u00f3n implique privatizaci\u00f3n o exclusi\u00f3n, dejando fuera a las familias que hist\u00f3ricamente han subsistido del reciclaje informal.<\/p>\n<p>Los expertos coinciden en que Duquesa no cerrar\u00e1 de un d\u00eda para otro. La basura acumulada durante casi tres d\u00e9cadas no puede trasladarse, por lo que el proceso implica sellar \u00e1reas y recuperar el terreno gradualmente, mientras el pa\u00eds desarrolla un sistema moderno de gesti\u00f3n integral de residuos.<\/p>\n<p>El propio ministro de Medio Ambiente, Armando Pa\u00edno Henr\u00edquez, reconoci\u00f3 que el cierre definitivo del vertedero tomar\u00e1 a\u00f1os.<\/p>\n<p>ENTRE LA RUTINA Y LA PROMESA<\/p>\n<p>Duquesa es un lugar donde conviven dos realidades: la de miles de personas que sobreviven entre desperdicios y la de un Estado que promete convertir uno de los mayores s\u00edmbolos de contaminaci\u00f3n urbana en un modelo de recuperaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p>Para las familias que viven all\u00ed, el posible cambio no solo debe medirse en millones invertidos o hect\u00e1reas recuperadas, sino en si finalmente llega tambi\u00e9n, para mejor, a quienes durante a\u00f1os han vivido, literalmente, de la basura.<\/p>\n<p>arb\/mpv<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariela P\u00e9rez Valenzuela Corresponsal jefa de Prensa Latina en Rep\u00fablica Dominicana &nbsp; Santo Domingo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":78021,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,53],"tags":[],"class_list":["post-78020","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-prensa-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78020"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78025,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78020\/revisions\/78025"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}