{"id":77837,"date":"2026-02-07T00:00:56","date_gmt":"2026-02-07T04:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=77837"},"modified":"2026-02-06T22:15:36","modified_gmt":"2026-02-07T02:15:36","slug":"ramon-alburquerque-y-pena-gomez-vistos-por-manuel-salazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/02\/07\/ramon-alburquerque-y-pena-gomez-vistos-por-manuel-salazar\/","title":{"rendered":"Ram\u00f3n Alburquerque y Pe\u00f1a G\u00f3mez vistos por Manuel Salazar\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA<\/p>\n<p>Con su atenta mirada sobre la cotidianidad, Manuel Salazar, reconocido por su activismo en la izquierda del pa\u00eds, es un permanente observador, quien desde la franqueza de sus convicciones expone y discute temas m\u00e1s all\u00e1 de la agenda pol\u00edtica, pero que lo confirman en su calidad humana, en esa solidaridad suya siempre presente, en la bonhom\u00eda que le emana.<\/p>\n<p>Es un testimonio de esas cualidades, desde las que valora la dimensi\u00f3n del otro, el mensaje de despedida a Ram\u00f3n Alburquerque, al pol\u00edtico, al profesional, al funcionario, al Hombre que \u201cvino de abajo, de la pobreza extrema\u201d, al que define como \u00a8un sobreviviente de la pobreza extrema impuesta a la mayor\u00eda del pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Apuntando esas condiciones con estilo directo y sentido de trascendencia, Salazar anota otras dos acciones: la lucha de la mam\u00e1 de Alburquerque por \u201cmantenerlo vivo\u201d, y los esfuerzos y estudios suyos que impulsaron el talento que ten\u00eda, hasta convertirse en uno de los profesionales mejor calificados, protagonismo por el que lo asemeja a \u201ccomo fue el doctor Pe\u00f1a G\u00f3mez\u201d.<\/p>\n<p>Son esas dos historias de vidas, de participaci\u00f3n, de talentos, luchas y esfuerzos para superar condiciones extremas, siempre adversas, en ambientes hostiles donde los complejos raciales, las trabas sociales marcan el territorio de cada uno, un espacio del que quien sale, tiene que vivir en un constante desaf\u00edo que a veces ni la muerte es liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n Alburquerque tuvo el determinante y corajudo acompa\u00f1amiento de su madre, quien luch\u00f3 para mantenerlo vivo y allanarle algunas oportunidades; Pe\u00f1a G\u00f3mez, en cambio y en circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles, sobrevivi\u00f3- junto a su hermano Domingo y una pariente mozalbete-, a la persecuci\u00f3n criminal de la que fueron v\u00edctimas sus padres, a los que ni siquiera conoci\u00f3.<\/p>\n<p>En su libro \u201cLos or\u00edgenes de Pe\u00f1a G\u00f3mez\u201d &#8211; que circula en su tercera edici\u00f3n -, el periodista Osvaldo Santana revela que gracias al arrojo de Francisco de Le\u00f3n (Francisco Polo), un campesino de Gurabo, Valverde, quien ante la insistencia de Mar\u00eda Petronila Mej\u00eda (Toni), su mujer, se aventur\u00f3 entre los montes d\u00f3nde encontr\u00f3 al ni\u00f1o y su cuidadora, abandonados cuando hordas criminales mataban a quienes consideraban \u201chaitianos\u201d.<\/p>\n<p>Dice Osvaldo Santana en el citado libro, que do\u00f1a Toni tuvo que defenderse con decisi\u00f3n frente a un hombre que buscaba matar al ni\u00f1o cuando a\u00fan este \u00a0ni se sentaba, pero que por \u00a0necesidades de su familia, decidi\u00f3 entregarlo a Francisca Torres, quien a su vez lo puso en manos de Regina Pe\u00f1a y Fermina G\u00f3mez, matrimonio que lo adopt\u00f3 como suyo y le dio sus apellidos.<\/p>\n<p>Nacido Pe\u00f1a G\u00f3mez en 1936 en la loma de El Flaco, Valverde, varios a\u00f1os antes que Alburquerque en un batey de Monte Plata, a m\u00e1s de los talentos, estudios y esfuerzos parecidos, ambos transitaron en comunidad la lucha democr\u00e1tica iniciada a finales de la era trujillista, destac\u00e1ndose desde posiciones de liderazgo junto al pueblo dominicano, participaci\u00f3n y protagonismos que Manuel Salazar recuerda y reivindica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA Con su atenta mirada sobre la cotidianidad, Manuel Salazar, reconocido por&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":64816,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58,55,51],"tags":[],"class_list":["post-77837","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfonso-fonchi-tejeda","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77837"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77838,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77837\/revisions\/77838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}