{"id":76132,"date":"2025-11-06T00:21:08","date_gmt":"2025-11-06T04:21:08","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=76132"},"modified":"2025-11-06T00:21:08","modified_gmt":"2025-11-06T04:21:08","slug":"una-cultura-del-cuidado-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/11\/06\/una-cultura-del-cuidado-2\/","title":{"rendered":"Una cultura del cuidado (2)"},"content":{"rendered":"<p><em>El estudio sobre los discursos de odio en redes sociales publicado hace unos d\u00edas nos da pistas cruciales para construir una cultura del cuidado en la que respetemos y valoremos a todas las personas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El odio ha causado muchos problemas en este<br \/>\nmundo, <\/em><em>pero todav\u00eda no ha resuelto ninguno.<br \/>\n<\/em>Maya Angelou<\/p>\n<p>Altagracia ha vivido toda su vida en el batey. Habla el espa\u00f1ol dominicano del pa\u00eds donde naci\u00f3 y creci\u00f3 y tambi\u00e9n el creole de su padre y su madre. Desde joven ha ayudado a resolver los problemas de su comunidad y cree firmemente que la solidaridad es la mejor respuesta ante los problemas. Por eso, cuando el Tribunal Constitucional despoj\u00f3 de su nacionalidad a cientos de miles de personas dominicanas de origen haitiano, Altagracia se integr\u00f3 en las organizaciones que sonaron la voz de alarma. Desde entonces recibe amenazas de manera regular; tantas que ya ni se molesta en contarlas. Est\u00e1 acostumbrada a estar pendiente de su seguridad, pero no renuncia a las causas en las que cree como la mujer fuerte y segura de s\u00ed misma que es. Para lo que no estaba preparada era ver c\u00f3mo el odio que los grupos antihaitianos dirigen contra ella iba a afectar a su familia. Durante uno de estos ataques, un influenciador de redes sociales con miles de seguidores incluy\u00f3 su foto en una transmisi\u00f3n en vivo exponi\u00e9ndola a cientos de amenazas en tiempo real. Ella se enter\u00f3 de la transmisi\u00f3n cuando sus familiares la llamaron desesperados y ella tuvo que hacer malabares para tratar de calmarles. Las autoridades no intervinieron para protegerla, pero, pocos d\u00edas despu\u00e9s y en una supuesta coincidencia, la polic\u00eda entr\u00f3 a la casa de su madre.<\/p>\n<p>Juan (nombre ficticio) siempre se ha interesado en lo rica y diversa que es nuestra cultura. Como cientista social que es, ha estudiado las tradiciones espirituales y musicales que la gente de nuestros campos y barrios ha cultivado por generaciones. Desde las Cofrad\u00edas del Esp\u00edritu Santo iniciadas en la \u00e9poca colonial hasta los Guloyas de San Pedro pasando por el merengue, el pr\u00ed pr\u00ed o el gag\u00e1, todas las manifestaciones culturales del pa\u00eds le parecen fascinantes. Disfruta dar charlas y entrevistas, escribir y compartir informaciones sobre la riqueza de las tradiciones dominicanas incluyendo las iniciadas por personas inmigrantes de diferentes pa\u00edses. Sin embargo, desde hace unos a\u00f1os compartir ese conocimiento ha puesto su vida y la de su familia en peligro. Gente fanatizada le ha mandado amenazas de muerte con fotos de donde trabajaba su esposa y de los colegios donde iban sus hijos. Aunque la mayor\u00eda de la gente aprecia su trabajo, una minor\u00eda violenta lo acosa en redes sociales casi siempre escondi\u00e9ndose detr\u00e1s de nombres falsos. Tambi\u00e9n ha sido cancelado por jefes dizque \u201ccristianos\u201d y ha tenido que mudarse en varias ocasiones por las amenazas constantes. Sigue con su labor y ha logrado conseguir \u00f3rdenes de alejamiento contra dos de sus acosadores. Pero ahora toma precauciones de manera permanente, cuando le es posible sale del pa\u00eds por temporadas y tiene que dejar de ir a ciertos lugares para proteger su seguridad y la de su familia.<\/p>\n<p>Lauristely siempre ha estado enamorada de la literatura y del lenguaje. Por eso le encantaba su trabajo como profesora en uno de los colegios m\u00e1s prestigiosos de la capital, introduciendo a sus estudiantes a la magia de las palabras. Y lo desempe\u00f1aba en paralelo con su carrera como escritora y su labor como activista. Pero hace unos a\u00f1os se vio en medio de un esc\u00e1ndalo fabricado por algunos supuestos padres y madres an\u00f3nimos cuando sacaron de contexto una asignaci\u00f3n con poemas que incluy\u00f3 en el plan de trabajo con sus estudiantes. Adem\u00e1s de inventarse cosas que no eran ciertas y difundir un pol\u00e9mico poema no asignado, ese grupo se apoy\u00f3 en \u201cperiodistas\u201d nada profesionales que usaron su nombre y su foto para compartir la supuesta noticia sin siquiera molestarse en conversar con ella para llegar al fondo de los hechos. Sus colegas en el prestigioso colegio en el que trabajaba tampoco se molestaron en defenderla a pesar de que hab\u00edan aprobado su plan de estudios y sab\u00edan que era adecuado para la edad y el aprendizaje de sus estudiantes. Lauristely no solo perdi\u00f3 su trabajo, sino que desde entonces recibe amenazas constantes en las redes sociales y en la vida real. El peligro no la ha amedrentado. Por el contrario, le confirma lo importante que es su labor como escritora y como activista. Pero tambi\u00e9n ha tenido que protegerse y proteger a sus seres queridos, lo que ha implicado salir del pa\u00eds por largos periodos.<\/p>\n<p>Estas son solo tres de las muchas personas que han visto sus vidas patas arriba en los \u00faltimos a\u00f1os a causa de la intolerancia y el odio que tanto han crecido en nuestro pa\u00eds. En una <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/una-cultura-del-cuidado-9487935.html\">columna anterior<\/a>, les hablaba de lo importante que es que como sociedad decidamos crear una cultura del cuidado en la que cuidemos y valoremos la vida y el bienestar de todas las personas. Para lograrlo necesitamos priorizar la planificaci\u00f3n, la regulaci\u00f3n y el mantenimiento continuo para evitar tener m\u00e1s tragedias como la de Jet Set. Pero tambi\u00e9n necesitamos recordar que todas las personas que vivimos aqu\u00ed somos seres humanos. Lamentablemente, desde mediados de la d\u00e9cada pasada y especialmente con el crecimiento de las redes sociales, hay personas fanatizadas que se creen con el derecho de acosar y hasta atacar f\u00edsicamente a las personas con quienes no est\u00e1n de acuerdo. Y las autoridades, lejos de prevenir y sancionar estas acciones, muchas veces contribuyen a aumentarlas.<\/p>\n<p>El estudio <a href=\"https:\/\/library.fes.de\/pdf-files\/bueros\/fescaribe\/22392.pdf\"><em>Din\u00e1micas de discurso de odio en redes sociales:\u00a0 hallazgos para avanzar en la garant\u00eda de derechos<\/em><\/a> publicado hace unos d\u00edas nos muestra que falta mucho para construir esa cultura del cuidado a pesar de que hist\u00f3ricamente somos un pueblo muy solidario. La publicaci\u00f3n realiza un aporte muy importante porque nos da pistas sobre qu\u00e9 podemos hacer para superar esos discursos y pr\u00e1cticas de odio. El estudio confirma que las principales v\u00edctimas de estos discursos y acciones son las y los inmigrantes haitianos, sus descendientes y en general las personas negras y mulatas (afrodescendientes) que son la mayor\u00eda de nuestra poblaci\u00f3n. El equipo de investigaci\u00f3n analiz\u00f3 650 mil publicaciones en redes sociales durante el a\u00f1o 2023 y encontr\u00f3 que las cinco poblaciones hacia las que se dirigieron m\u00e1s publicaciones de desinformaci\u00f3n, incitaci\u00f3n al odio, violencia y discriminaci\u00f3n fueron: personas haitianas, afrodescendientes, mujeres haitianas embarazadas, personas LGTBQ y dominicanos y dominicanas de ascendencia haitiana. Tambi\u00e9n reciben este tipo de acoso las feministas, otras personas defensoras de derechos humanos, los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes en situaci\u00f3n de calle de origen haitiano y periodistas.<\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n muestra que estos discursos de odio en las redes sociales no son manifestaciones espont\u00e1neas ni reflejan necesariamente lo que piensa la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. De hecho, son solo el 3% del total de interacciones digitales del a\u00f1o analizado y la gran mayor\u00eda del contenido t\u00f3xico es de cuentas recientes en X\/Twitter. Por el contrario, existen tres redes que se coordinan entre s\u00ed para atacar a las personas y organizaciones que defienden a los grupos m\u00e1s vulnerables: una red antiderechos o ultraconservadora que difunde discursos en contra de estos grupos, especialmente las personas migrantes y LGTBQ, una red de distracci\u00f3n con influencers que ganan popularidad por hacer comentarios provocadores para distraer de problemas espec\u00edficos y una red nacionalista conformada por figuras p\u00fablicas en X \/ Twitter y un sinn\u00famero de cuentas sin identificaci\u00f3n que diseminan y amplifican el discurso patriotero de l\u00edderes ultranacionalistas del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Un <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/actualidad\/guido-gomez-mazara-muestra-informe-sobre-el-crecimiento-de-falsas-noticias-en-las-redes-de-internet-9572662.html\">estudio reciente del INDOTEL<\/a>, una de las pocas instituciones p\u00fablicas que parece estarse tomando en serio este problema, mostr\u00f3 que \u201clas redes sociales concentran el 57% de las noticias falsas, seguidas por la televisi\u00f3n con un 34% y los medios impresos o digitales arrojan el 18%\u201d. El problema es que las noticias falsas (por ejemplo, que Hait\u00ed busca invadir pac\u00edficamente la Rep\u00fablica Dominicana) sirven de sustento a los discursos y pr\u00e1cticas de odio (por ejemplo, que se acose e insulte a las personas haitianas y negras en general y se aprese a mujeres haitianas en los hospitales violando nuestra propia ley de migraci\u00f3n). El mismo estudio mostr\u00f3 que la mayor\u00eda de estas noticias falsas son generadas de manera automatizada con cuentas inactivas que se reactivan de forma coordinada para difundir informaci\u00f3n falsa.<\/p>\n<p>Y el problema es que tanto las noticias falsas como los discursos de odio se traducen en acciones de odio en la vida real. Estos grupos violentos amenazan no solo a las poblaciones vulnerables y a las personas activistas que les defienden, sino tambi\u00e9n a gente de las instituciones p\u00fablicas y organismos internacionales que trabajan para crear mejores condiciones de vida para todas y todos nosotros. Como dijo una joven pol\u00edtica en el estudio de redes sociales que les mencion\u00e9, el problema es que no se trata de \u201cmensajitos feos en redes sociales\u201d sino que esas campa\u00f1as de odio y de acoso se traducen en \u201cfuncionarios que no est\u00e1n haciendo su trabajo porque tienen miedo a las represalias [y] partidos pol\u00edticos que no hacen lo que tienen que hacer, [que] no cumplen su rol por miedo a lo que va a venir despu\u00e9s\u201d. O sea, este problema es \u201cun c\u00e1ncer que penetra la institucionalidad democr\u00e1tica\u201d de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La buena noticia es que el estudio tambi\u00e9n muestra una ruta clara de recomendaciones para diferentes grupos e instituciones. Por ejemplo, desde el Estado es importante desarrollar leyes y normas para sancionar la desinformaci\u00f3n y el discurso de odio como los cambios que INDOTEL est\u00e1 impulsando en la Ley General de Telecomunicaciones. Tambi\u00e9n se necesita fortalecer la regulaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n en estos temas, capacitar a las personas que trabajan en educaci\u00f3n, salud, control migratorio, la polic\u00eda y otras \u00e1reas y desarrollar mecanismos para que traten a todas las personas que atienden de manera digna y respetuosa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los grupos afectados se est\u00e1n coordinando y organizando, que es justamente una de las recomendaciones del estudio y de personas expertas en el tema como el\u00a0<a href=\"https:\/\/acento.com.do\/actualidad\/cuatro-claves-para-articular-la-defensa-de-los-derechos-humanos-desde-una-democracia-intercultural-9556433.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sacerdote jesuita Pablo Mella<\/a>.\u00a0Por ejemplo, varias organizaciones conformaron recientemente la Alianza de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, una red de personas activistas que defienden a los grupos m\u00e1s vulnerables de nuestro pa\u00eds. La idea es que se puedan apoyar mutuamente y crear mecanismos efectivos de protecci\u00f3n. De hecho, la Alianza est\u00e1 organizando un <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/politica\/celebraran-el-foro-nacional-de-defensores-de-derechos-9561114.html\">Foro Nacional<\/a> de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos que tendr\u00e1 lugar el pr\u00f3ximo 12 de noviembre. En otras palabras, es mucho lo que podemos hacer crear una cultura del cuidado en la que aprendamos a cuidarnos y valorarnos mutuamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estudio sobre los discursos de odio en redes sociales publicado hace unos d\u00edas nos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,55,51],"tags":[],"class_list":["post-76132","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76132"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76133,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76132\/revisions\/76133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}