{"id":76058,"date":"2025-11-02T00:25:43","date_gmt":"2025-11-02T04:25:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=76058"},"modified":"2025-11-02T00:25:43","modified_gmt":"2025-11-02T04:25:43","slug":"asando-batatas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/11\/02\/asando-batatas\/","title":{"rendered":"Asando batatas"},"content":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n<p>En Rep\u00fablica Dominicana, cuando alguien est\u00e1 distra\u00eddo o ajeno a lo que ocurre a su alrededor, decimos que \u201clo agarraron asando batatas\u201d. La expresi\u00f3n, cargada de sabidur\u00eda popular, retrata a quien, por estar ocupado en algo, sea importante o sea trivial, no repara en situaciones que terminan tom\u00e1ndole por sorpresa.<\/p>\n<p>Pues, aunque much\u00edsima gente no se da cuenta, eso mismo nos est\u00e1 pasando como sociedad. Mientras creemos dominar la tecnolog\u00eda digital, son las pantallas las que est\u00e1n moldeando nuestras mentes.<\/p>\n<p>Las redes sociales, los tel\u00e9fonos inteligentes y la inteligencia artificial irrumpieron con la promesa de hacernos m\u00e1s eficientes, conectados y productivos. Y en buena medida sirven para eso. Pero el costo silencioso de esa \u201cconveniencia\u201d es cada vez m\u00e1s evidente: nuestra atenci\u00f3n, memoria y capacidad de concentraci\u00f3n est\u00e1n en jaque.<\/p>\n<p>Numerosos estudios de psicolog\u00eda cognitiva advierten que el cerebro humano tiene una capacidad limitada para mantener la atenci\u00f3n sostenida. Sin embargo, los entornos digitales fueron dise\u00f1ados de manera expresa para fragmentarla: notificaciones, actualizaciones y el desplazamiento infinito compiten cada segundo por nuestro foco, por nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese bombardeo constante genera lo que los expertos llaman \u201catenci\u00f3n parcial continua\u201d: saltamos de un est\u00edmulo a otro sin sumergirnos en ninguno. El resultado es una comprensi\u00f3n superficial, menor retenci\u00f3n de informaci\u00f3n y un estr\u00e9s que no siempre reconocemos.<\/p>\n<p>La paradoja del exceso<\/p>\n<p>Vivimos la gran paradoja de la era digital: tenemos m\u00e1s acceso que nunca a la informaci\u00f3n, pero menos capacidad para procesarla. Entre tanto est\u00edmulo, ante tanto exceso de mensajes, el cerebro se sobrecarga. Lo que antes record\u00e1bamos con facilidad \u2014como n\u00fameros telef\u00f3nicos o cumplea\u00f1os\u2014 ahora lo delegamos al celular.<\/p>\n<p>Este h\u00e1bito de externalizar la memoria est\u00e1 modificando nuestra manera de pensar. La dependencia de los motores de b\u00fasqueda y calendarios digitales reduce la pr\u00e1ctica de recordar. Incluso el GPS debilita nuestra memoria espacial, al privar al hipocampo de su funci\u00f3n natural de orientarnos.<\/p>\n<p>Cada \u201cme gusta\u201d o notificaci\u00f3n activa el sistema de recompensa del cerebro. Eso libera dopamina, la misma sustancia vinculada con el placer. A eso se debe esa especie de \u201cseguidilla\u201d que generan muchas plataformas. Es as\u00ed como un mecanismo que antes nos ayudaba a sobrevivir ahora se convierte en un anzuelo perfecto para mantenernos conectados.<\/p>\n<p>Las investigaciones sobre adicci\u00f3n digital muestran que la exposici\u00f3n constante a este ciclo de gratificaci\u00f3n instant\u00e1nea afecta la capacidad de atenci\u00f3n, la toma de decisiones y la memoria de trabajo. En palabras simples: mientras m\u00e1s revisamos el tel\u00e9fono, m\u00e1s dif\u00edcil se nos hace soltarlo. \u00bfTe pasa? \u00bfTe has dado cuenta de ello?<\/p>\n<p>Un desaf\u00edo de salud p\u00fablica y cultural<\/p>\n<p>Lo serio es que no estamos hablando s\u00f3lo de un problema individual. La distracci\u00f3n digital ya incide en la productividad laboral, la educaci\u00f3n y la convivencia. Si antes una conversaci\u00f3n cara a cara era fuente de conexi\u00f3n, hoy compite con la vibraci\u00f3n de un tel\u00e9fono que nunca descansa o una notificaci\u00f3n que nos saca de concentraci\u00f3n y hasta nos desespera.<\/p>\n<p>El tema es realmente serio. Algunos cient\u00edficos ya hablan de \u201cdemencia digital\u201d para referirse al deterioro de las habilidades cognitivas derivado del uso excesivo de la tecnolog\u00eda. Pero m\u00e1s all\u00e1 del t\u00e9rmino, el fondo es claro: el uso sin gesti\u00f3n de las herramientas digitales est\u00e1 erosionando nuestra atenci\u00f3n, nuestra memoria y, en \u00faltima instancia, nuestra humanidad.<\/p>\n<p>No se trata de satanizar la tecnolog\u00eda, sino de aprender a convivir con ella sin perder el dominio de nuestra mente. La clave est\u00e1 en la gesti\u00f3n consciente: establecer l\u00edmites de uso, silenciar notificaciones, practicar la desconexi\u00f3n, recuperar espacios de concentraci\u00f3n profunda y dar el verdadero valor que tienen las interacciones de calidad.<\/p>\n<p>Como dice el saber popular: \u201cGuerra avisada no mata soldado, y si lo mata es por descuidado\u201d. La pregunta es inevitable: \u00bfvamos a permitir que nos sigan agarrando asando batatas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ En Rep\u00fablica Dominicana, cuando alguien est\u00e1 distra\u00eddo o ajeno a lo que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,143,51],"tags":[],"class_list":["post-76058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76059,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76058\/revisions\/76059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}