{"id":75275,"date":"2025-09-27T00:00:12","date_gmt":"2025-09-27T04:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=75275"},"modified":"2025-09-26T23:38:36","modified_gmt":"2025-09-27T03:38:36","slug":"cuando-el-merito-se-vuelve-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/09\/27\/cuando-el-merito-se-vuelve-invisible\/","title":{"rendered":"Cuando el m\u00e9rito se vuelve invisible"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por PATRICIA ARACHE<br \/>\n<span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">@patriciarache<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">He estado reflexionando sobre aspectos que tienen que ver con el comportamiento humano. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hay personas que prefieren ser validadas con un reconocimiento p\u00fablico y de respeto, en vez de que les concedan premios materiales o met\u00e1licos, por sus condiciones de cumplimiento del deber, calidad en sus pr\u00e1cticas, apego a las normas, cumplimiento de las reglas o por cualquier otra cosa. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">A ese tipo de personas, les duele m\u00e1s cuando le lastiman su ego, su orgullo personal que, si las despojaran de bienes materiales. Son personas cuya br\u00fajula interna est\u00e1 orientada hacia el deber, la excelencia, la coherencia \u00e9tica, para las cuales el reconocimiento no es un lujo, sino m\u00e1s bien una forma de validaci\u00f3n existencial.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Se ha dicho que el reconocimiento no es solo un deseo, sino una necesidad social intr\u00ednseca, cuya ausencia puede producir una forma de sufrimiento moral que pisotea la autoestima y el sentido de pertenencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Recientemente, fui testigo de una escena discreta pero elocuente, en la que personas, conocidas por su entrega, su rigor \u00e9tico y su sentido del deber, con todo lo que hacen, comenzaron a retirarse emocionalmente de un espacio al que por mucho tiempo se sent\u00edan permanecer y al que defend\u00edan con todas las fuerzas de su ser.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En ese episodio, no hubo reclamos ni rupturas visibles, solo un silencio que hablaba del dolor de sentirse invisibles, de que su compromiso no fuera reconocido en su justa dimensi\u00f3n moral. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Lo que ocurri\u00f3 con estas personas no fue una simple diferencia de opiniones ni cambios bruscos de actuaciones. Fue una fractura silenciosa en el tejido invisible que sostiene el compromiso, que no es m\u00e1s que el reconocimiento.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ellas han sido, durante a\u00f1os, ejemplos de rigor, respeto y entrega y quienes las conocen saben que no acostumbran a buscar aplausos ni recompensas materiales.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Lo que las sostiene es la certeza de que su trabajo tiene sentido, que su presencia dignifica el espacio que habitan, por lo que cuando el entorno deja de mirar con respeto, sienten, con justificada raz\u00f3n, que algo se derrumba.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En el contexto dominicano, donde tantas veces el m\u00e9rito se diluye entre favoritismos y silencios institucionales, con una cultura que solo premia lo tangible, el reconocimiento \u00e9tico se vuelve un acto de resistencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En el servicio p\u00fablico, por ejemplo, la cultura organizacional suele estar marcada por tensiones entre el discurso institucional y la vivencia cotidiana, porque se promueven valores como el compromiso, la veracidad y la pluralidad, pero en la pr\u00e1ctica, el reconocimiento \u00e9tico muchas veces se diluye entre jerarqu\u00edas r\u00edgidas, favoritismos y silencios administrativos.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El D\u00eda Nacional del Servidor P\u00fablico, que aqu\u00ed en Rep\u00fablica Dominicana es cada 25 de enero, busca honrar la dedicaci\u00f3n de quienes trabajan por el bien com\u00fan. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando esa dedicaci\u00f3n no se traduce en valoraci\u00f3n para quienes conforman la organizaci\u00f3n o a\u00fan para quienes act\u00faan en torno a ella como grupos de inter\u00e9s?<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En el pa\u00eds existe un evidente reflejo de que prevalece una cultura que a\u00fan lucha por integrar el respeto como pr\u00e1ctica y no solo como valor declarado.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Como se\u00f1ala un informe sobre clima organizacional del Instituto Dominicano de Evaluaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n de la Calidad Educativa (IDEICE), realizado el pasado a\u00f1o 2024, \u201cmejorar el ambiente laboral implica transformar no solo estructuras, sino tambi\u00e9n actitudes y conductas. Y en ese proceso, el reconocimiento \u00e9tico no es un detalle, es el cimiento de la pertenencia\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hannah Arendt (1906-1975) estableci\u00f3 que \u201cla condici\u00f3n humana no se define solo por lo que hacemos, sino por el espacio simb\u00f3lico que habitamos al hacerlo\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En el servicio p\u00fablico, ese espacio deber\u00eda ser uno de dignidad compartida, donde el trabajo no se mida solo por resultados, como ocurre ahora, con lo que se desconoce el sentido que genera y las emociones humanas que involucra.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cuando el reconocimiento se ausenta, el trabajo se vuelve mec\u00e1nico y el entusiasmo, ese motor invisible que mueve todo, comienza a apagarse.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Como educadora, he aprendido que el respeto no se ense\u00f1a con discursos, porque valen m\u00e1s los gestos cotidianos. Como periodista, s\u00e9 que hay historias que no hacen ruido, pero que revelan el alma de nuestras instituciones. Como abogada, entiendo que la justicia no solo se aplica en normas, sino que se expresa en el trato digno entre personas. Y como ciudadana, creo que el reconocimiento \u00e9tico no es un privilegio, sino una forma de justicia.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por PATRICIA ARACHE @patriciarache He estado reflexionando sobre aspectos que tienen que ver con el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63965,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,65],"tags":[],"class_list":["post-75275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-patricia-arache"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75275"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":75277,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75275\/revisions\/75277"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}