{"id":74765,"date":"2025-08-22T01:11:59","date_gmt":"2025-08-22T05:11:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=74765"},"modified":"2025-08-22T01:11:59","modified_gmt":"2025-08-22T05:11:59","slug":"la-maldicion-de-los-mangos-bajitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/08\/22\/la-maldicion-de-los-mangos-bajitos\/","title":{"rendered":"La maldici\u00f3n de los mangos bajitos"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">La mayor\u00eda de nuestra clase pol\u00edtica parece sufrir de la maldici\u00f3n de los mangos bajitos: solo hacer lo que les conviene de manera personal y en el corto plazo, no lo que la poblaci\u00f3n necesita y pensando en el futuro. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\"><em>Siempre parece imposible hasta que se logra<\/em><br \/>\nNelson Mandela <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Les escribo esta columna casi como una carta de amor en estos tiempos dif\u00edciles. Lo hago en la hermosa ciudad de Chicago, a donde vine la semana pasada a una de las conferencias m\u00e1s importantes de mi disciplina: <a href=\"https:\/\/www.asanet.org\/2025-annual-meeting\/\">el congreso anual<\/a> de la Asociaci\u00f3n de Sociolog\u00eda de los Estados Unidos. No era la idea cuando planifiqu\u00e9 el viaje, pero tambi\u00e9n me ha servido para reflexionar sobre lo que est\u00e1 ocurriendo en nuestra querida media isla. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">La coincidencia no pod\u00eda ser m\u00e1s oportuna. \u00bfPor qu\u00e9? Porque ver nuevamente a gran parte de nuestra clase pol\u00edtica, darle la espalda a nuestra gente, la misma gente que les eligi\u00f3 y que dicen representar, le puede bajar el \u00e1nimo a cualquiera. Por eso volver a uno de mis hogares como soci\u00f3loga para conversar con colegas, presentar mi trabajo, recibir sugerencias y cr\u00edticas para mejorarlo y conocer los nuevos trabajos e investigaciones en mi \u00e1rea me ha servido para recargar bater\u00edas y ver las cosas con m\u00e1s claridad. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Y es que no puedo dejar de pensar en el desaf\u00edo que continuamos teniendo en Rep\u00fablica Dominicana para lograr tener personas en la pol\u00edtica que tomen en serio su responsabilidad de ayudarnos a construir una sociedad en la que quepamos todo el mundo. Cuando hasta quienes se definen como \u201cmodernos\u201d <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/el-borron-de-la-modernidad-y-el-nuevo-codigo-penal-9533003.html\">borran los avances que hemos logrado<\/a> como sociedad y prefieren \u201c<a href=\"https:\/\/noticias24siete.com.do\/2025\/08\/05\/el-congreso-se-acosto-con-la-edad-media\/\">acostarse con la Edad Media\u201d<\/a>, vemos que este vac\u00edo nos est\u00e1 costando demasiado como naci\u00f3n. Nos cuesta vidas, nos cuesta en pobreza, nos cuesta en desigualdad, nos cuesta en odio desatado contra los grupos m\u00e1s vulnerables (migrantes, la comunidad LGTBQ, las personas negras, las mujeres), nos cuesta en violencia y violaciones a los derechos de las personas y nos cuesta en la dignidad y la calidad en los servicios de salud, educaci\u00f3n y tantos otros que todav\u00eda no recibe la gran mayor\u00eda de nuestra poblaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Como tambi\u00e9n trabaj\u00e9 y me form\u00e9 en pol\u00edticas p\u00fablicas, s\u00e9 que una parte significativa de este desaf\u00edo tiene que ver con el tipo de liderazgo que decide ejercer la gente que se dedica a la pol\u00edtica. Como les comentaba en una <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/cosechando-odio-9494054.html\">entrega anterior<\/a>, el liderazgo del presidente Abinader y el PRM (y lamentablemente de la mayor\u00eda de nuestras y nuestros l\u00edderes m\u00e1s importantes) me recuerda el an\u00e1lisis de mi profesor de la Escuela Kennedy de Gobierno de Harvard, Ronald Heifetz. Heifetz diferencia lo que llama el liderazgo adaptativo de dirigentes como Abraham Lincoln, Nelson Mandela o <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/06\/04\/espanol\/estilos-de-vida\/jacinda-ardern-libro-liderazgo.html\">Jacinda Ardern<\/a> del liderazgo tradicional. En el adaptativo las y los l\u00edderes se toman en serio los problemas hist\u00f3ricos de sus sociedades y ayudan a sus pueblos o comunidades a enfrentarlos, sabiendo que es un proceso que se puede llevar a\u00f1os y hasta d\u00e9cadas. En el liderazgo tradicional, por el contrario, quienes lideran solo se fijan en el corto plazo y dejan intactos esos problemas o incluso los agravan buscando excusas para distraer a la gente. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">La aprobaci\u00f3n del C\u00f3digo Penal es otra muestra triste de que seguimos siendo rehenes del liderazgo tradicional. En vez de emprender el camino m\u00e1s largo de crear las condiciones para que nuestra gente supere los prejuicios del pasado y utilice su creatividad casi infinita en soluciones innovadoras, la mayor\u00eda de gente que tenemos en la pol\u00edtica deciden quedarse debajo de la mata para coger los mangos bajitos. Prefieren aliarse con los sectores m\u00e1s retr\u00f3grados dentro de las iglesias (donde tambi\u00e9n hay mucha gente de avanzada que sus jerarqu\u00edas ignoran), los mismos partidos y otros sectores empe\u00f1ados en volver a lo peor del pasado en vez de construir el futuro que queremos y merecemos. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">En el caso del PRM que tanto se vendi\u00f3 como el partido \u201cdel cambio\u201d es doloroso ver su gobierno y sus congresistas impulsando y aprobando un C\u00f3digo que trata a la mitad de la poblaci\u00f3n que son las mujeres como incubadoras y mu\u00f1ecas sexuales en vez de como personas como vimos, por ejemplo, con la pastora diputada que justifica la violaci\u00f3n dentro del matrimonio. Sin ning\u00fan tipo de verg\u00fcenza el PRM y sus dirigentes incluyendo el presidente volvieron a echar para atr\u00e1s ignorando sus promesas no solo con respecto a las causales y los derechos de las mujeres sino tambi\u00e9n respecto al fortalecimiento de nuestras instituciones y el respeto a la dignidad de todas las personas con un C\u00f3digo que regala impunidad a las iglesias, los municipios y la clase pol\u00edtica y que borra lo poco que ya se hab\u00eda logrado respetando la dignidad de los ni\u00f1os y ni\u00f1as, la comunidad LGTBQ y otros grupos vulnerables. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">En momentos dif\u00edciles como este es en la sociolog\u00eda, donde sigo encontrando las respuestas m\u00e1s completas. En estos d\u00edas, en la conferencia, el discurso de una colega me record\u00f3 a uno de los soci\u00f3logos que m\u00e1s admiro y a quien tambi\u00e9n les he mencionado antes: el estadounidense C. Wright Mills, creador del concepto de la imaginaci\u00f3n sociol\u00f3gica. Es decir, la capacidad de entender lo que ocurre en nuestras vidas individuales (por ejemplo, en nuestra vida de pareja o en nuestras redes sociales) analizando lo que ocurre en la sociedad en general (por ejemplo, los cambios en los roles tradicionales de hombres y mujeres o en los avances tecnol\u00f3gicos).<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Pero esta colega se refer\u00eda a otro concepto de Wright Mills que nos cae como anillo al dedo para entender la forma en que el Congreso y el presidente aprobaron un C\u00f3digo Penal que desprotege a los sectores m\u00e1s vulnerables mientras pone por encima de la ley a los grupos m\u00e1s poderosos. Ese concepto es el de la \u201c\u00e9lite del poder\u201d (\u201cpower elite\u201d) en el que Wright Mills inclu\u00eda los grupos que encabezan la econom\u00eda, la pol\u00edtica y el poder militar. Wright Mills se refer\u00eda al mundo de mediados del siglo XX y, por tanto, su an\u00e1lisis no puede aplicarse de la misma manera a nuestro pa\u00eds finalizando el primer cuarto del siglo XXI. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Sin embargo, Wright Mills destacaba una caracter\u00edstica de las \u00e9lites que es todav\u00eda relevante: el hecho de que estos tres grupos son cada vez m\u00e1s cercanos y ejercen el poder cada vez m\u00e1s a trav\u00e9s de las instituciones que controlan como tambi\u00e9n podemos ver en el liderazgo (\u00bfque el Congreso qu\u00e9?) de la Rep\u00fablica Dominicana de hoy. Como explica Wright Mills, una de las consecuencias de este cambio en la forma de ejercer el poder es que independientemente de sus or\u00edgenes (l\u00e9ase, independientemente de si nacieron en Piantini o en Vengan a Ver), estas tres \u00e9lites unidas como \u00e9lite del poder, la econ\u00f3mica, la pol\u00edtica y la militar, se coordinan y negocian entre s\u00ed para mantener ese poder. Lo vimos en este supuesto \u201cnuevo\u201d C\u00f3digo con las diferentes formas de protecci\u00f3n que se autoregalaron las y los congresistas o las disposiciones para calificar de injuria casi cualquier tipo de cr\u00edtica al funcionariado p\u00fablico o los tribunales militares para que los militares se juzguen entre ellos. Y Mills no inclu\u00eda a las jerarqu\u00edas de las iglesias en su an\u00e1lisis, pero estas jerarqu\u00edas siguen teniendo mucho poder en nuestro contexto y tambi\u00e9n salieron beneficiadas en este C\u00f3digo Penal anclado en el pasado. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">D\u00e9cadas despu\u00e9s de los aportes de Wright Mills, el soci\u00f3logo franc\u00e9s Pierre Bourdieu hac\u00eda un an\u00e1lisis similar con lo que denominaba los diferentes tipos de capital (el econ\u00f3mico, el cultural y el social) que las \u00e9lites utilizan para mantener y aumentar su poder. El capital econ\u00f3mico que es el que generalmente vemos y del que hablaba Carlos Marx incluye el dinero y las propiedades que se utilizan para generar m\u00e1s riqueza mientras que el capital cultural incluye la educaci\u00f3n y las habilidades que generalmente cultivan las \u00e9lites en sus hijos e hijas y el capital social es el conjunto de conexiones que tienen o gente a la que conocen. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Bourdieu destacaba que estos tres tipos de capital se pueden intercambiar entre s\u00ed. El idioma que aprende o el t\u00edtulo de maestr\u00eda que obtiene el hijo o la hija de una familia poderosa (capital cultural) se pueden usar para obtener m\u00e1s ingresos (capital econ\u00f3mico) pero para eso se requiere conocer a alguien que les conecte con ese trabajo muy bien pagado o con los inversionistas que pap\u00e1, mam\u00e1 o el abuelo conocen de sus negocios anteriores, del partido o del club (capital social). <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Nuestras \u00e9lites econ\u00f3micas, pol\u00edticas y militares tambi\u00e9n intercambian estos tipos de capital y tambi\u00e9n se protegen entre s\u00ed. La aprobaci\u00f3n de un C\u00f3digo Penal del pasado en pleno siglo XXI nos muestra que el PRM y la mayor\u00eda de nuestra clase pol\u00edtica no est\u00e1n dispuestos a ejercer el tipo de liderazgo que necesitamos para construir lo imposible como dec\u00eda y como logr\u00f3 hacer Nelson Mandela. Nuestro destino como pa\u00eds y nuestro bienestar siguen siendo controlados por una clase pol\u00edtica que prefiere seguir cogiendo los mangos bajitos. Tenemos que plantearnos c\u00f3mo cambiarla.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor\u00eda de nuestra clase pol\u00edtica parece sufrir de la maldici\u00f3n de los mangos bajitos:&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,55,51],"tags":[],"class_list":["post-74765","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74765"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74765\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74766,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74765\/revisions\/74766"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}