{"id":74596,"date":"2025-08-11T00:00:11","date_gmt":"2025-08-11T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=74596"},"modified":"2025-08-12T00:31:01","modified_gmt":"2025-08-12T04:31:01","slug":"rabat-o-el-legado-del-pasado-y-la-esperanza-en-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/08\/11\/rabat-o-el-legado-del-pasado-y-la-esperanza-en-el-futuro\/","title":{"rendered":"Rabat o el legado del pasado y  la esperanza en el futuro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n<p align=\"right\"><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\"><i>El pasado est\u00e1 enterrado en las<br \/>\nprofundidades de la tierra en Rabat<br \/>\n<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">\u00a0Raquel Cepeda<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Un viernes en la noche mis amigas Hara, Carmela y yo \u00edbamos en lo que parec\u00eda la velocidad de la luz en un Tuk-tuk por la ciudad de Rabat. Rabat es la capital de Marruecos y los Tuk-tuks son los triciclos en los que los j\u00f3venes montan a quienes vamos de turistas y queremos caminar un poco menos sin dejar de explorar un poco m\u00e1s. Ya nos hab\u00edamos montado en un Tuk-tuk unos d\u00edas antes (\u00a1con una de las pocas mujeres conductoras!) para volver a nuestro Riad, la casa tradicional marroqu\u00ed en la que nos quedamos en el centro de la Medina o ciudad amurallada de Rabat. Pero esa noche era un momento especial. Est\u00e1bamos celebrando el final del <\/span><\/span><span style=\"color: #467886;\"><u><a href=\"https:\/\/www.isa-sociology.org\/en\/conferences\/forum\/rabat-2025\"><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">V Foro Internacional de Sociolog\u00eda<\/span><\/span><\/a><\/u><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\"> y adem\u00e1s era nuestra \u00faltima noche en Rabat y quer\u00edamos despedirnos de la ciudad como ella y nosotras nos lo merec\u00edamos. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Por eso cenamos juntas en otro riad hermos\u00edsimo que tiene su propio restaurante y en el que hab\u00edamos estado en una de las recepciones de la conferencia. Los riads son originalmente casas en las que conviven diferentes generaciones pero muchos han sido convertidos en hoteles peque\u00f1os o sitios para alquilar en Airbnb. Sus jardines interiores me recordaron que lo que llamamos patio espa\u00f1ol en nuestro pa\u00eds es en realidad un regalo de las civilizaciones \u00e1rabes que nos lleg\u00f3 a trav\u00e9s de Espa\u00f1a cuando los \u00e1rabes reinaron por m\u00e1s de ocho siglos en lo que es Andaluc\u00eda (Al-\u00c1ndalus) hoy. Como est\u00e1bamos celebrando, Carmela nos regal\u00f3 ese \u00faltimo recorrido en Tuk-tuk y nos re\u00edamos como ni\u00f1as entre la emoci\u00f3n y el nerviosismo por lo r\u00e1pido que conduc\u00eda Abdul, el buenmozo joven marroqu\u00ed que nos llevaba, dentro de la Medina. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">La emoci\u00f3n era la felicidad que sent\u00edamos por empezar nuestros d\u00edas de vacaciones despu\u00e9s de una conferencia bastante intensa en la que presentamos nuestro trabajo, organizamos y moderamos varios paneles y talleres, asistimos a m\u00faltiples reuniones de coordinaci\u00f3n y conocimos y conversamos con decenas de colegas. La brisa intensa que nos despeinaba a las tres por la velocidad del Tuk-tuk nos recordaba que ya el trabajo hab\u00eda terminado y era momento de relajarse y disfrutar. De hecho, no pod\u00edamos dejar de re\u00edr por las ocurrencias de Abdul y por la forma en que la gente reaccionaba a su paso porque, al parecer, todo el mundo conoce a Abdul en la Medina. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">El nerviosismo era por lo impresionantes que son las habilidades de conductor de Abdul. Los padres y madres cargaban a sus chiquitos y los quitaban del camino y algunos hasta miraban mal a Abdul por ir tan r\u00e1pido entre tante gente. (Y ten\u00edan toda la raz\u00f3n). Otros lo saludaban con cari\u00f1o o le daban alg\u00fan encargo que por supuesto no entend\u00edamos porque no hablamos \u00e1rabe. Con \u00e9l recorrimos la secci\u00f3n m\u00e1s elegante de la Medina donde las tiendas est\u00e1n bajo hermosos techos de madera y volvimos a ver los colores y la diversidad que tanto nos han fascinado desde que llegamos a Marruecos. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">En cuesti\u00f3n de minutos pasamos raudas y veloces frente a los cientos y cientos de zapatos de cuero de todos los colores, las hermosas t\u00fanicas bordadas de hombres y mujeres, los jeans, pijamas y camisetas de los equipos de f\u00fatbol, las l\u00e1mparas y los espejos antiguos en venta al lado de los celulares m\u00e1s modernos, las especias, los abanicos, en fin, una muestra de lo que ofrecen Marruecos y el mundo. As\u00ed tambi\u00e9n vimos resumida la diversidad de la gente de la ciudad. O sea, hombres y mujeres de todas las edades vestidos de todas las maneras: con jeans y camiseta o con burkas (las largas t\u00fanicas que usan algunas mujeres musulmanas por modestia), con hiyabs o bufandas cubri\u00e9ndoles toda la cabeza (y a veces toda la cara) o solo el cabello o con el pelo totalmente suelto. Fue como si ese recorrido de solo media hora que dur\u00f3 toda una eternidad nos sirviera de resumen de todo lo que vimos la semana pasada en Rabat. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Salimos m\u00e1s r\u00e1pido todav\u00eda de la Medina y vimos otra vez a la gente paseando por la ciudad como notamos en las noches que pudimos salir temprano de la conferencia. Las familias salen para que las ni\u00f1as y ni\u00f1os jueguen en los parques porque en la noche es cuando empieza a hacer menos calor. Abdul segu\u00eda manejando a toda velocidad y repitiendo las advertencias que hace para que la gente se quite y deje pasar al Tuk-tuk. Para m\u00ed era como si estuvi\u00e9ramos viendo una pel\u00edcula y nuestros ojos fueran la c\u00e1mara que recorr\u00eda este mundo cambiante escena por escena. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">En ese momento, Abdul empez\u00f3 a subir con nosotras tres la colina que est\u00e1 entre una de las salidas de la Medina y la famosa fortaleza militar Qasba de los Udayas, una de las principales atracciones de la ciudad. Nosotras segu\u00edamos riendo sin parar y la gente se re\u00eda tambi\u00e9n en complicidad con nosotras viendo a Abdul pasar trabajo por terco pedaleando \u00e9l solo a pesar de que le ofrecimos bajarnos del Tuk-tuk para poder subir con m\u00e1s facilidad. Tres soldados que bajaban muy serios por la acera tuvieron que re\u00edrse tambi\u00e9n cuando nos vieron y un grupo de hombres y mujeres se puso a relajar a Abdul como si estuvieran animando a un maratonista en una carrera igualito como habr\u00eda hecho cualquier grupo de gente en cualquier lugar de Rep\u00fablica Dominicana ante esa escena tan c\u00f3mica. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Pero Abdul persever\u00f3 y logr\u00f3 subirnos a la cima de la colina y entr\u00f3 triunfante en la Qasba de los Udayas desde donde contemplamos maravilladas la vista nocturna de la ciudad. Abdul, siempre tan amable, nos tom\u00f3 fotos y sonriendo accedi\u00f3 a estar con nosotras en una de ellas. Ese gesto tan simple nos record\u00f3 tambi\u00e9n que la amabilidad es una de las caracter\u00edsticas principales del pueblo marroqu\u00ed. Todo lo hacen con una sonrisa, a todo le buscan la vuelta, bromean constantemente y la mayor\u00eda tiene la paciencia que generalmente desarrolla la gente cuando tiene mucha m\u00e1s edad. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Antes de irnos nos detuvimos a tomar fotos de la enorme puerta Bab Oudaya, tambi\u00e9n conocida como Bab Lakbir\u00a0o\u00a0Bab al-Kabir (bab significa puerta en \u00e1rabe). La puerta fue construida en el siglo XII y es conocida como una de las muestras m\u00e1s impresionantes del arte \u00e1rabe. Y como siempre, mis amigas tuvieron que recordarme que ten\u00edamos que irnos porque estaba como hipnotizada tomando fotos y admirando la belleza de ese lugar espectacular. Luego Abdul nos llev\u00f3 a ver el famoso Mausoleo de Mohammed V, abuelo del rey actual Mohammed VI. En el camino vimos algunas de las enormes mansiones de la clase m\u00e1s pudiente en Rabat que tanto contrastan con las viviendas humildes del centro de la Medina donde nos quedamos. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Despu\u00e9s de tomar fotos de la hermosa edificaci\u00f3n blanca del Mausoleo y de la antigua Torre Hassan que queda al lado, nos dimos cuenta de que desde donde est\u00e1bamos pod\u00edamos ver el Gran Teatro de Rabat, una de las \u00faltimas obras dise\u00f1adas por la ic\u00f3nica arquitecta brit\u00e1nica de origen iraqu\u00ed Zaha Hadid. El Gran Teatro est\u00e1 inspirado en la caligraf\u00eda \u00e1rabe y en las curvas del r\u00edo Bou Regreg que separa Rabat de la ciudad de Sal\u00e9 y es parte de las obras que el rey tiene en planes para continuar modernizando la ciudad. Y es que Rabat es una yuxtaposici\u00f3n constante del pasado de Marruecos con la esperanza que su gente deposita en el futuro. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Aun as\u00ed, el rey y su gobierno son objeto de cr\u00edticas por violar los derechos humanos y por m\u00faltiples casos de corrupci\u00f3n y tr\u00e1fico de influencias. Tambi\u00e9n varias colegas en la conferencia nos contaron de la discriminaci\u00f3n y las dificultades que todav\u00eda sufren las mujeres marroqu\u00edes a pesar de que la Constituci\u00f3n del pa\u00eds estableci\u00f3 la equidad y la paridad de g\u00e9nero en el 2011. Por eso nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n que diferentes personas nos contaron orgullosas que el monarca ha estado preparando Marruecos para ser coanfitri\u00f3n de la Copa Mundial de F\u00fatbol 2030 junto con Espa\u00f1a y Portugal. Las inversiones incluyen mejoras de la infraestructura de carreteras, trenes y espacios p\u00fablicos como hemos podido comprobar en varios lugares. Tambi\u00e9n nos contaron que su gobierno fomenta el cooperativismo y los peque\u00f1os negocios para beneficiar a la gente con menos recursos y, a la vez, preservar el legado hist\u00f3rico como estamos viendo ahora que estamos conociendo otras partes del pa\u00eds. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span lang=\"es-ES\">Lo que no est\u00e1 en discusi\u00f3n es que en la sociedad marroqu\u00ed todo es para el disfrute de los sentidos. La arquitectura, la artesan\u00eda y hasta los objetos que usamos todos los d\u00edas son para ser disfrutados con la vista. La comida es exquisita para el disfrute del paladar. El t\u00e9 de menta que te sirven en todas partes es para sentarse a hablar y esperar a que baje el sol. Y el hammam o ba\u00f1o p\u00fablico inspirado por los ba\u00f1os romanos y tan famoso en el mundo \u00e1rabe es para la higiene y la relajaci\u00f3n pero tambi\u00e9n para ponerse al d\u00eda con las amistades. Despu\u00e9s les contar\u00e9 m\u00e1s de Marruecos incluyendo lo que aprendimos sobre la sociedad marroqu\u00ed en la conferencia y en nuestros viajes y sus otras ciudades. Pero lo que ya tengo muy claro es que, como capital que es de Marruecos, Rabat refleja esta celebraci\u00f3n constante del disfrute. Y manifiesta tambi\u00e9n la combinaci\u00f3n de lo viejo y lo nuevo, el legado que nos dej\u00f3 el pasado y la esperanza que tenemos en el futuro. <\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA El pasado est\u00e1 enterrado en las profundidades de la tierra en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,52,51],"tags":[],"class_list":["post-74596","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74596"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74612,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74596\/revisions\/74612"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}