{"id":73677,"date":"2025-06-19T00:05:00","date_gmt":"2025-06-19T04:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=73677"},"modified":"2025-06-19T00:56:38","modified_gmt":"2025-06-19T04:56:38","slug":"cuando-el-partido-deja-ser-partido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/06\/19\/cuando-el-partido-deja-ser-partido\/","title":{"rendered":"Cuando el partido deja ser partido"},"content":{"rendered":"\n<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"alignright size-thumbnail\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-63777\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-585x585.png 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">C\u00e9sar P\u00e9rez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Una de las expresiones de la crisis de los partidos, es la propensi\u00f3n de la generalidad de sus dirigentes, una vez en el poder, a asumir altos cargos en el gobierno, desde\u00f1ar o abandonar sus labores partidarias y sus bases, al tiempo de muchos de ellos sucumbir ante el virus de la cultura de la corrupci\u00f3n para enriquecerse como individuo o para financiar su colectividad pol\u00edtica. Esa mala pr\u00e1ctica determina que el partido pierda su esencia y arrastre su gobierno hacia un irremediable descr\u00e9dito. Es la causa principal del fracaso de muchos proyectos con perspectivas transformadoras, que provocan decepciones colectivas y el alejamiento de la gente de la pol\u00edtica, profundizando la crisis de la democracia\u2026 Y de los partidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Son incontables las experiencias de gobiernos que sucumben, debido a que el principal instrumento en que descans\u00f3 su accionar como colectivo que lo llevo al poder: el partido deja de comportarse como tal, cambiando su papel de aglutinador de voluntades para la acci\u00f3n para el cambio y convertirse en agencia de empleos, vale decir, de compra de lealtades\/voluntades para un proyecto que, desde ese momento deja de ser de transformaci\u00f3n para convertirse en un mero proyecto de poder. Esa circunstancia ha sido una constante en los partidos de todo signo: liberales, conservadores, de derecha y de izquierda. Lo registra la historia pol\u00edtica. Es el reproche que, desde diversas posiciones, se les han hecho a esas colectividades.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds, uno de los ejemplos m\u00e1s salientes de ese aserto fue el ef\u00edmero gobierno de Juan Bosch, recordemos que una vez este asumi\u00f3 el poder procedi\u00f3 a \u201ccongelar\u201d el partido y no solo eso, intent\u00f3 \u201ccongelar\u201d las organizaciones gremiales y sindicales cercanas al partido. En los sucesivos gobiernos que hemos tenido, consciente o inconscientemente, el Ejecutivo ha puesto en los puestos m\u00e1s importantes de su gesti\u00f3n a los principales dirigentes partidarios, preferiblemente de su tendencia. Los resultados son harto conocidos, debilidad del partido y muchas veces fuente de divisi\u00f3n abierta y\/o soterrad. Y es que la historia parece darle raz\u00f3n a quienes hace m\u00e1s de trescientos a\u00f1os predijeron que el gobierno de un partido termina siendo el gobierno de una facci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds, la existencia de las facciones partidarias tiene muchas expresiones, algunas se forman alrededor de un jefe grupo que, en lucha contra la facci\u00f3n en el poder, que se supone es de su partido, es m\u00e1s tenaz que la oposici\u00f3n. Como ejemplo, podr\u00edamos recordar la del grupo del aspirante la presidencia, Jorge Blanco, contra el gobierno perrede\u00edsta de Antonio Guzm\u00e1n. Sin llegar a esos extremos fue la de Danilo contra los gobiernos de Leonel y viceversa. Otra modalidad de la existencia de las facciones, son los grupos organizados alrededor de determinados l\u00edderes que compiten contra otros aspirantes del mismo partido, los cuales organizan sus seguidores en torno a lo que llaman \u201cproyecto presidencia\u201d del jefe grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que si son funcionarios, alto dirigente del gobierno o de su partido, privilegian u orientan sus esfuerzos en el sentido de su \u201cproyecto\u201d y no en el cargo que tengan en gobierno o en su organizaci\u00f3n, sobre todo cuando no gozan o no gozar\u00e1n con el apoyo del Ejecutivo e independientemente de que tengan en las siglas del partido su referencia pol\u00edtica. En ese sentido, la diversidad de proyectos individuales, generalmente sin propuestas de sociedad, sino de poder, junto a las campa\u00f1as soterradas y a veces abiertas contra su contrincante se convierte en fuente de debilidad del gobierno y del partido mismo. En ese momento se produce lo que algunos autores llaman el germen destructivo de las facciones que terminan corroyendo su colectividad porque la facci\u00f3n eventualmente triunfante, repito, hace un gobierno de ella, no de su organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento en que una colectividad pol\u00edtica que conquista y asume el poder con una articulaci\u00f3n o suma de voluntades se convierte en un archipi\u00e9lago de intereses divergentes y hasta enfrentados con destructivo encono. Entonces el Partido deja de ser partido, deja de ser la referencia com\u00fan y unificadora de toda su militancia, deviniendo borrosa su identidad&#8230; No siempre ha sido as\u00ed, pero es una tendencia sociol\u00f3gica, antropol\u00f3gica o pol\u00edtica que a\u00fan no ha sido lo suficientemente explicada. Sin embargo, s\u00ed podr\u00eda decirse que mientras m\u00e1s fuerte es el liderazgo del primer dirigente del partido, mayores ser\u00e1n las posibilidades de lidiar, limitar o eliminar los efectos disgregadores de los proyectos individuales en su colectividad pol\u00edtica. Abundan ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo podr\u00eda decirse de los jefes grupos\/proyectos, si estos muestran habilidades para relacionarse con sus adversarios internos, tejer alianzas con ellos y con otras fuerzas externas, podr\u00edan articular un abanico de fuerzas con reales posibilidades de lograr una colectividad capaz de ser gobierno o tener incidencia a veces determinante en el sistema. Pero, desafortunadamente, los tiempos apuntan en otro sentido, se\u00f1alan un sostenido proceso de debilitamiento de los partidos y por ende, de la democracia. Para enfrentar esta tendencia se requiere habilidad y esp\u00edritu democr\u00e1tico tejiendo alianzas intra y extrapartidarias que superen la vieja concepci\u00f3n de partido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ Una de las expresiones de la crisis de los partidos, es la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63777,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[71,55,51],"tags":[],"class_list":["post-73677","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cesar-perez","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73677"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":73678,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73677\/revisions\/73678"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}