{"id":73301,"date":"2025-05-29T00:02:00","date_gmt":"2025-05-29T04:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=73301"},"modified":"2025-05-28T12:05:19","modified_gmt":"2025-05-28T16:05:19","slug":"una-mirada-distinta-sobre-la-guerrilla-de-1j4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/05\/29\/una-mirada-distinta-sobre-la-guerrilla-de-1j4\/","title":{"rendered":"Una mirada distinta sobre la guerrilla de 1J4"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Amaurys P\u00e9rez Vargas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis sobre los resultados de la guerrilla de 1963 suele concentrarse en los errores de \u201cLa Infraestructura\u201d sin hacerse alusi\u00f3n a la asimetr\u00eda estructural que los<strong>&nbsp;guerrilleros del 1J4<\/strong>&nbsp;enfrentaron contra sus fuerzas enemigas. Desde esta perspectiva, se suele explotar las intrigas internas, resaltando las debilidades organizativas, omitiendo generalmente toda la superioridad estrat\u00e9gica, t\u00e1ctica, tecnol\u00f3gica y financiera con la que cont\u00f3 el aparato represivo estatal, cuya estructura jer\u00e1rquica se encontraba bien cohesionada como herencia de la dictadura trujillista. Es sabido que, desde antes de 1959, el pa\u00eds pose\u00eda uno de los ej\u00e9rcitos m\u00e1s experimentados de la regi\u00f3n, especializado en vigilancia y una fuerza a\u00e9rea capacitada para bombardear masivamente sus objetivos militares con diferentes tipos de aviones que se utilizaron durante las expediciones de la raza inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambas instituciones castrenses fueron ampliamente respaldadas por la CIA despu\u00e9s de la muerte del tirano, a trav\u00e9s de sus programas de entrenamiento militar y especialmente por un masivo abastecimiento de armamento (ligero y de grueso calibre) as\u00ed como de equipamiento convencional (veh\u00edculos militares, helic\u00f3pteros, camiones t\u00e1cticos, etc.), lo cual les garantiz\u00f3 un control absoluto del territorio nacional sustentado en un eficaz sistema de comunicaciones y en la conformaci\u00f3n de un comando unificado con capacidad de desplazamiento y refuerzo interregional que ten\u00eda como base de operaciones a Santiago y San Isidro. Es importante tener presente que antes de que el presidente Kennedy iniciara su mandato en enero de 1961, el l\u00edder sovi\u00e9tico Nikita Jrushchov, pronunci\u00f3 un discurso en el que manifest\u00f3 su deseo de apoyar m\u00e1s firmemente las \u00abguerras de liberaci\u00f3n nacional que comenzaron como levantamientos de los colonizados contra sus opresores y se convirtieron en guerras de guerrillas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ese entonces, hab\u00eda tres escenarios principales de guerra irregular que preocupaban a los norteamericanos: Cuba, Laos y el Congo, los cuales ten\u00edan como ejes transversales la descolonizaci\u00f3n, el socialismo y la lucha guerrillera. Esta situaci\u00f3n condujo a una reflexi\u00f3n doctrinal que culmin\u00f3 en la formulaci\u00f3n del concepto de \u201ccontrainsurgencia\u201d, terminolog\u00eda empleada frecuentemente por Jos\u00e9 Antonio Moquete Cappel, guerrillero catorcista del frente sur. Ciertamente, la cuesti\u00f3n no fue solo de tipo te\u00f3rico, ya que en la pr\u00e1ctica esta concepci\u00f3n trajo consigo la creaci\u00f3n de un departamento de \u00abcontrainsurgencia\u00bb, que comenz\u00f3 a operar junto con los de \u00abguerra no convencional\u00bb (guerra de guerrillas) y \u00abguerra psicol\u00f3gica\u00bb. A partir de las informaciones que se disponen, sabemos que este departamento organiz\u00f3 \u201cel entrenamiento de m\u00e1s de 1,200 oficiales de la fuerza regular (norteamericana) solo en 1962\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1, el enfoque integral de lucha antisubversiva introducido por la administraci\u00f3n Kennedy implic\u00f3 la alternancia de acciones represivas de car\u00e1cter militar o de seguridad con medidas m\u00e1s constructivas de car\u00e1cter pol\u00edtico, econ\u00f3mico o social, tal como se contiene con mucha profundidad y detalle en las obras del periodista&nbsp;<strong>Esteban Rosario<\/strong>. Siguiendo ese esquema fue que se cre\u00f3 en 1961 la Agencia Internacional para el Desarrollo, mejor conocida por sus siglas como AID que impuls\u00f3, entre otras iniciativas la Alianza para el Progreso y el Cuerpo de Paz, las cuales operaron inmediatamente en nuestra sociedad y en el resto de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, arrastrando entre 1961 y 1963 m\u00e1s de 7 golpes de Estado, v\u00e9ase: El Salvador, Argentina, Per\u00fa, Guatemala, Ecuador, Rep\u00fablica Dominicana y Honduras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir del establecimiento de canales encubiertos, la AID pudo financiar operaciones antiguerrilla en continuidad con el programa de asistencia policial que se inici\u00f3 durante la administraci\u00f3n de Eisenhower, por medio del cual se apoy\u00f3 y entren\u00f3 \u201ca las fuerzas armadas y policiales locales en contrainsurgencia\u201d. En ese orden, es conocido que bajo la direcci\u00f3n de Byron Engle, el programa de asistencia policial se convirti\u00f3 \u201cen la principal herramienta de difusi\u00f3n de los m\u00e9todos de represi\u00f3n pol\u00edtica y contra subversi\u00f3n en los Estados del Tercer Mundo\u201d. En el libro de Esteban Rosario La CIA en la Rep\u00fablica Dominicana se consigna que para 1963 el monto de la asistencia policial de EE. UU. en Rep\u00fablica Dominicana fue de USD$ 400,000 mientras que para 1964 fue solo de USD$ 60,000 y en 1965 de USD$ 97,000, lo que nos sit\u00faa en la guerra silenciosa que la CIA le hab\u00eda declarado al 1J4 y su l\u00edder Manolo Tav\u00e1rez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta v\u00eda, los servicios de seguridad comenzaron a dar seguimiento a los catorcistas en sus desplazamientos hacia las zonas rurales. Tambi\u00e9n avanzaron hacia la infiltraci\u00f3n de agentes en diferentes instancias del movimiento y el territorio nacional, constituyendo toda una red de informantes que desempe\u00f1aron un papel decisivo en impedir la maduraci\u00f3n de la guerra irregular. Es importante subrayar que en las p\u00e1ginas del primer manual de contrainsurgencia producido por el ej\u00e9rcito estadounidense durante este per\u00edodo crucial titulado FM 31-15, Operaciones contra las Fuerzas Irregulares, publicado en mayo de 1961, se ofrecen sustanciosos elementos explicativos que nos permiten comprender la actuaci\u00f3n del ej\u00e9rcito dominicano contra el 1J4 en lo concerniente al uso sistem\u00e1tico del terror como arma de disuasi\u00f3n (bombardeos, ejecuciones sumarias, represalias en comunidades campesinas) y particularmente en la aplicaci\u00f3n disciplinada de sus estrategias (aislamiento, guerra psicol\u00f3gica, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La suma de todos estos factores hizo imposible que los frentes guerrilleros y particularmente el Frente Urbano tuvieran siquiera el tiempo suficiente para establecerse a los fines de que la guerrilla pudiera organizarse y desarrollarse. Tenga en cuenta que, en t\u00e9rminos generales, seg\u00fan Esteban Rosario, los Estados Unidos invirtieron m\u00e1s recursos en el pa\u00eds en la etapa previa que durante y despu\u00e9s de la invasi\u00f3n, v\u00e9ase: 9.7 millones USD entre 1960\u20131964 vs. 8.5 millones USD entre 1965-1968. Por tanto, debe quedar claro que la derrota militar del 1J4 no fue tanto un fracaso guerrillero, sino fundamentalmente una victoria del aparato contrainsurgente del Estado y de la injerencia estadounidense que contaba con una muy desigual correlaci\u00f3n de fuerzas y recursos sobre el terreno, labrada con mucha anticipaci\u00f3n por sus organismos de inteligencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO Por Amaurys P\u00e9rez Vargas El an\u00e1lisis sobre los resultados de la guerrilla de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":73302,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66,55],"tags":[],"class_list":["post-73301","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-invitado","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73301"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":73303,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73301\/revisions\/73303"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}