{"id":72329,"date":"2025-03-29T00:53:34","date_gmt":"2025-03-29T04:53:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=72329"},"modified":"2025-03-29T00:53:36","modified_gmt":"2025-03-29T04:53:36","slug":"en-reversa-y-a-millon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/03\/29\/en-reversa-y-a-millon\/","title":{"rendered":"En reversa y a mill\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"alignright size-thumbnail\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-150x150.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66757\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-584x585.jpg 584w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">N\u00e9stor Est\u00e9vez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La marcha en reversa puede tener justificaci\u00f3n muy v\u00e1lida. Pero hacerlo a alta velocidad, aunque se justifique, no es aconsejable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reflexi\u00f3n parte del reaprendizaje que incluy\u00f3 el apoyo a mi hija m\u00e1s peque\u00f1a para una asignaci\u00f3n del centro donde estudia. Conversando con ella, sali\u00f3 a relucir que el Renacimiento, movimiento iniciado en la ciudad de Florencia, en la pen\u00ednsula it\u00e1lica, en el siglo XV, fue una \u00e9poca de extraordinario florecimiento cultural, art\u00edstico y cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Analiz\u00e1ndolo al nivel de mi hija, ambos reparamos en que el t\u00e9rmino \u201cRenacimiento\u201d proviene del franc\u00e9s \u201c<em>renaissance<\/em>\u201d, que significa \u201crenacer\u201d. A eso agregamos que este movimiento cultural se expandi\u00f3 por toda Europa, inspirado en la recuperaci\u00f3n de los valores y conocimientos de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue destacable que los humanistas renacentistas promovieron el estudio de disciplinas como la literatura, la filosof\u00eda, el arte y las ciencias, buscando una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del mundo y del lugar del ser humano en \u00e9l. As\u00ed es como, en tanto fue transici\u00f3n entre la Edad Media y la modernidad, en esta etapa se promovi\u00f3 una visi\u00f3n del mundo centrada en el ser humano y su capacidad para comprender y transformar su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEstaremos en reversa?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta est\u00e1 generada por lo que parece contraste entre el Renacimiento y la sociedad contempor\u00e1nea. Como es evidente, a pesar de los avances tecnol\u00f3gicos y el acceso sin precedentes a v\u00edas de informaci\u00f3n, la tendencia es relegar la b\u00fasqueda de la verdad y priorizar lo superficial o irrelevante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha de recordar, artistas como Leonardo da Vinci y Miguel \u00c1ngel personificaron la fusi\u00f3n entre arte y ciencia. Leonardo, por ejemplo, no solo cre\u00f3 obras maestras pict\u00f3ricas, sino que tambi\u00e9n realiz\u00f3 estudios detallados de anatom\u00eda, ingenier\u00eda y \u00f3ptica, reflejando una curiosidad insaciable y un compromiso con la b\u00fasqueda del conocimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto, en la actualidad tenemos sobreabundancia de informaci\u00f3n \u2013infoxicaci\u00f3n, como preferimos decir muchos &#8211; y la omnipresencia de la tecnolog\u00eda digital. Incluso, la inmensa mayor\u00eda ya ni se empe\u00f1a en entender y mejorar lo que hace. Sencillamente, el com\u00fan de la gente asume que \u201cla tecnolog\u00eda resuelve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien estos avances han democratizado el acceso a informaci\u00f3n que se puede convertir en conocimiento, tambi\u00e9n han dado lugar a fen\u00f3menos como la desinformaci\u00f3n, la difusi\u00f3n de noticias falsas y la priorizaci\u00f3n de contenidos triviales sobre cuestiones de fondo. La inmediatez y la b\u00fasqueda de gratificaci\u00f3n instant\u00e1nea han desplazado, en la inmensa mayor\u00eda de los casos, a la reflexi\u00f3n profunda y el an\u00e1lisis cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autores contempor\u00e1neos han se\u00f1alado c\u00f3mo la constante b\u00fasqueda de est\u00edmulos y la intolerancia al aburrimiento est\u00e1n erosionando nuestra capacidad de introspecci\u00f3n y creatividad. La hiperconectividad y el consumo pasivo de contenidos han generado una sociedad que, parad\u00f3jicamente, est\u00e1 \u201cm\u00e1s informada\u201d pero menos reflexiva y, en consecuencia, menos capaz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Triste paradoja<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paradoja entre el Renacimiento y la era actual radica en la diferente valoraci\u00f3n del conocimiento y la verdad. Mientras que el Renacimiento se centr\u00f3 en la exploraci\u00f3n profunda y el entendimiento integral del mundo, en nuestra \u00e9poca sobra quien hasta se ufana sobre la superficialidad y la fragmentaci\u00f3n del saber. La b\u00fasqueda de la verdad ha sido, en la generalidad de casos, sustituida por la aceptaci\u00f3n acr\u00edtica de mensajes y la prevalencia de lo ef\u00edmero y del entretenimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tendencia tiene implicaciones significativas. La falta de pensamiento cr\u00edtico y la priorizaci\u00f3n de lo irrelevante pueden conducir a una sociedad menos informada y m\u00e1s entretenida, y eso la vuelve m\u00e1s susceptible a la manipulaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la desconexi\u00f3n con valores profundos y la ausencia de una b\u00fasqueda genuina de conocimiento pueden generar una sensaci\u00f3n de vac\u00edo y falta de prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda estamos a tiempo para que el Renacimiento nos ense\u00f1e el valor de la curiosidad intelectual, la integraci\u00f3n del conocimiento y la importancia de la b\u00fasqueda de la verdad. Las pe\u00f1as y el intercambio intergeneracional pueden servir como valioso punto de partida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El intento puede seguir con actividades orientadas a lograr soluciones colectivas y a reconocer la interdependencia social. Todav\u00eda podemos aprender a entender para ser y hacer, lo que tambi\u00e9n debe implicar aprender a convivir. Por supuesto, eso es a menos que realmente tengamos como preferencia seguir en reversa y a mill\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>N\u00e9stor Est\u00e9vez<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ La marcha en reversa puede tener justificaci\u00f3n muy v\u00e1lida. 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