{"id":72263,"date":"2025-03-24T00:02:00","date_gmt":"2025-03-24T04:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=72263"},"modified":"2025-03-23T21:40:10","modified_gmt":"2025-03-24T01:40:10","slug":"destinado-al-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/03\/24\/destinado-al-mar\/","title":{"rendered":"Destinado al mar"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-72264\" style=\"aspect-ratio:16\/9;object-fit:cover\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-300x169.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-768x432.jpg 768w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-2048x1152.jpg 2048w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1920x1080.jpg 1920w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-1170x658.jpg 1170w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/pexels-jplenio-1481262-585x329.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por <strong>Derly Catalina Uribe Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSabes cu\u00e1l es mi parte favorita del d\u00eda, Esteban?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hmmm, \u00bfel atardecer?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Exacto \u2014proclamo entusiasmado\u2014. \u00bfY sabes por qu\u00e9? Casi a todas horas el mar parece estar conectado con el cielo, siempre infinito. Sin embargo, cuando cae el atardecer, el mar se separa del cielo y me hace sentir que no es tan grande, que no me perder\u00e9 si me adentro en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 lindo, Pedro!, pero te repito que ya tengo que irme, mi familia me espera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ah! S\u00ed, cierto. Sal\u00fadame a Andrea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo har\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Veo c\u00f3mo se aleja Esteban. Cuando este desaparece en una esquina del puerto, vuelvo la vista al mar, contemplando c\u00f3mo poco a poco el azul profundo de lo alto del cielo va asesinando el suave y bello naranja que separa ese vasto cielo del mar infinito, oscuro y abrumador.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me han preguntado c\u00f3mo es que un pescador pareciera temerle al mar. La verdad es que ni yo lo entiendo. Hay algo que me atrae y a la vez me aterra, de alguna manera siento que mi destino se encuentra en el mar, aunque no puedo asegurar que sea un buen destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Contemplo el cielo hasta que no queda nada del naranja que separaba el mar del cielo y, entonces, decido regresar a mi habitaci\u00f3n. Camino tranquilamente por las calles que separan el puerto del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi familia siempre ha sido de pescadores. Nac\u00ed y crec\u00ed en este pueblo costero, rodeado de agua desde que tengo memoria. Algunas veces imagin\u00e9 otra vida, ir a la ciudad y buscar un trabajo diferente, algo que no tenga que ver con agua o con peces, a\u00fan as\u00ed, el solo pensarlo me llena de melancol\u00eda, s\u00e9 que no ser\u00eda feliz. Tambi\u00e9n pienso en que deber\u00eda pedirle a Lina que vuelva conmigo. Ella es la \u00fanica mujer que ha tolerado mis desplantes y mi falta de inter\u00e9s, pero s\u00e9 que no ser\u00eda justo con ella. No es que no la quiera, en verdad la quiero, es una mujer maravillosa, solo siento que no es la indicada para m\u00ed y, en el fondo, \u2026 ella tambi\u00e9n lo sabe.<\/p>\n\n\n\n<p>Llego a casa y me recuesto en mi cama mirando al techo \u00bfRealmente habr\u00e1 una persona indicada para m\u00ed? Tal vez no deber\u00eda ser tan quisquilloso y hacer feliz a Lina, quiz\u00e1 con el tiempo tambi\u00e9n logre ser feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>*<\/p>\n\n\n\n<p>Llevamos un par de horas pescando. Hemos atrapado algunos ejemplares, pero, en general, no parece un buen d\u00eda para nosotros. Aunque el cielo se ve despejado, el sol brilla con intensidad y las aguas est\u00e1n tranquilas, los peces parecen alejarse de nosotros. Me encuentro esperando unos minutos despu\u00e9s de lanzar la red por d\u00e9cimo segunda vez el d\u00eda de hoy. Miro por la baranda del bote hacia el mar y no puedo evitar sentirme vac\u00edo y confundido \u00bfHabr\u00e1 alguien que en verdad me entienda?<\/p>\n\n\n\n<p>De un momento a otro, empieza a llover a c\u00e1ntaros, una precipitaci\u00f3n que nos toma por sorpresa. He decidido recoger las redes. Los peces suelen asustarse con este tipo de clima, y la pesca se vuelve una p\u00e9rdida de tiempo, adem\u00e1s, tengo la sensaci\u00f3n de que alguien me observa, ser\u00e1 mejor regresar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Oye, Pedro, Andrea quiere que salgamos este fin de semana a dar una vuelta. Dice que conoce a una amiga que tal vez podr\u00eda interesarte \u2014me propone Esteban mientras me ayuda a recoger las redes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo s\u00e9, Esteban, sabes que a m\u00ed no se me dan las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ay!, por favor, dir\u00e1s que a ti no te gustan las mujeres, porque muchas de las que conozco creen que eres atractivo. \u00a1Solo m\u00edrate! Acuerpado, 1.80, piel bronceada \u00a1Las chicas te adoran! Solo que t\u00fa eres un pat\u00e1n al que no le importa romperle el coraz\u00f3n a una chica. Quiz\u00e1 la amiga de Andrea s\u00ed te haga poner los pies en el piso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1No soy un pat\u00e1n! Es solo que me aburro. No s\u00e9 c\u00f3mo explicarlo. Siento que despu\u00e9s de un par de citas no tengo nada de qu\u00e9 hablar con ellas; tan profundas como el mar y tan vac\u00edas como mis redes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPero qu\u00e9 m\u00e1s quieres? Somos pescadores, amamos el mar. Solo est\u00e1s lanzando tus redes en las aguas incorrectas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo s\u00e9, solo\u2026 no es suficiente. A veces pienso que mi destino no est\u00e1 en tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Eres un amargado! Mira\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, el bote pesquero empieza a moverse de manera abrupta, como si un animal hubiese golpeado contra el bote. Me aferro con fuerza, no obstante, las aguas parecen estar molestas con nosotros. El bote se mece bruscamente hasta que caigo al agua. Siempre he sido buen nadador, sin embargo, la corriente me arrastra de un lado a otro y me desorienta. Ya no s\u00e9 hacia d\u00f3nde nadar. Lo peor es que la costa m\u00e1s cercana est\u00e1 a unos 3 kil\u00f3metros. Empiezo a hundirme y veo mi vida pasar ante mis ojos: todo lo que hab\u00eda hecho bien y lo que no. Siento c\u00f3mo el agua inunda mis pulmones mientras la oscuridad a mi alrededor se hace cada vez m\u00e1s inminente. De repente, escucho de fondo una voz:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Resiste \u2014dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Distingo una figura que viene hacia m\u00ed. En eso, mi conciencia me abandona.<\/p>\n\n\n\n<p>Una bocanada de aire parece golpear mis pulmones. Escupo agua mientras empiezo a recobrar el conocimiento. Al dejar de toser un poco, mi vista se empieza a acoplar y distingo algo: es una mujer, la mujer m\u00e1s hermosa que he visto jam\u00e1s, de piel morena y cabello oscuro, sus ojos claros parecieran cantarle a mi alma. Comienzo a bajar la vista lentamente y me percato de unos pechos firmes y redondos cubiertos nada m\u00e1s que por mechones de cabello. Luego de unos segundos, sigo el camino hacia una cintura peque\u00f1a y una hermosa cola de color naranja\u2026 espera, \u00bf\u00a1QU\u00c9!?<\/p>\n\n\n\n<p>Grito y trato de apartarme un poco. Ni siquiera s\u00e9 en d\u00f3nde estoy. La joven empieza a moverse hacia la orilla de la playa. La chica luce tan asustada como yo, y pienso que no deb\u00ed reaccionar de esa manera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Por favor, espera! \u2014le digo mientras trato de acercarme\u2014. No te har\u00e9 da\u00f1o, lo prometo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer voltea a verme y, nuevamente, me embelesa su belleza. Ella se da vuelta y sigue arrastr\u00e1ndose un poco hasta que su cuerpo se cubre hasta los hombros por el agua del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Por favor, detente! Solo quiero agradecerte por salvarme, porque fuiste t\u00fa, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, fui yo \u2014contest\u00f3 la chica con una voz encantadora\u2014. Mi amiga y yo vimos que se estaban ahogando y decidimos ayudar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1bamos? Es cierto, Esteban, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 mi amigo Esteban?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi amiga debi\u00f3 arrastrarlo hasta esta playa. No debe estar muy lejos. Ahora debo irme.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Espera, por favor, no te vayas! Es la primera vez que veo a una sirena. La gente no me lo va a creer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1No! No te lo creer\u00e1n porque no le dir\u00e1s a nadie que me viste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Porque la raza humana es violenta y salvaje. Si se enteran que en verdad existimos, empezar\u00e1n a cazarnos. M\u00edrame a los ojos y promete que no le dir\u00e1s a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi mirada se posa fijamente en los ojos de aquella chica, y me siento realmente cautivado. Parece que mi coraz\u00f3n se va a salir del pecho, y no soy capaz de resistir a un pedido de su parte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo prometer\u00e9 a cambio de que me digas tu nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Soy Mary.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfVolver\u00e9 a verte alg\u00fan d\u00eda, Mary?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Quiz\u00e1s, alg\u00fan d\u00eda\u2026 Adi\u00f3s, Pedro \u2014dice Mary mientras se aleja nadando con su espectacular cola anaranjada.<\/p>\n\n\n\n<p>Me levanto desorientado y entusiasmado por lo que acaba de pasar. Empiezo a caminar por la playa en busca de Esteban, aunque realmente no me concentro mucho en ello. Solo puedo pensar en esa hermosa sirena de piel morena y ojos claros que me rob\u00f3 el coraz\u00f3n. No s\u00e9 c\u00f3mo explicarlo, siento que es ella la chica a la que he estado buscando. A lo lejos veo a un hombre sentado en la playa, es Esteban. Salgo corriendo a su encuentro y cuando lo alcanzo digo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hermano, \u00bfpuedes creer lo que nos pas\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, no puedo \u2014contest\u00f3 Esteban bastante asustado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te sucede? S\u00e9 que fue un buen susto caer al agua. Por un momento, tambi\u00e9n cre\u00ed que morir\u00eda, pero pens\u00e9 que estar\u00edas feliz de conocer a una sirena.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Esa cosa no era una sirena.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf\u00a1C\u00f3mo que no era una sirena!? Si eran mujeres con cola y, por lo menos, la que me salv\u00f3 a m\u00ed ten\u00eda la cara m\u00e1s hermosa que haya visto jam\u00e1s y un cuerpo que matar\u00eda de envidia a cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No s\u00e9 qu\u00e9 clase de criatura fue a tu rescate, pero lo que me salv\u00f3 a m\u00ed era totalmente diferente. Era una criatura repulsiva, con cola de pez y tent\u00e1culos por brazos. Ten\u00eda figura de mujer y su cara parec\u00eda derretida. Al abrir su boca llena de afilados dientes, escuch\u00e9 murmullos, lamentos que parec\u00edan cientos de voces provenientes de su interior, y su cabello eran tent\u00e1culos llenos de verrugas que parec\u00edan tener vida. Fue lo m\u00e1s aterrador que me pas\u00f3 en la vida. Fue como lo describ\u00eda el marinero ese, \u00bfno te acuerdas? El que\u2026 \u2014se queda callado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que est\u00e1s en shock. Tuviste una pesadilla o no viste con claridad. Mary me dijo que su amiga vino a rescatarte y, si se parec\u00eda al menos un poco a ella, entonces era un \u00e1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf\u00a1QUI\u00c9N PUTAS ES MARY!? No est\u00e1s escuch\u00e1ndome. Ese monstruo no era una mujer. No era una sirena. Era una bestia que me habr\u00eda comido si hubiera tenido la oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No creo que eso sea cierto. Si fuera as\u00ed, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 te salv\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo s\u00e9. Tal vez no le dio tiempo de comerme, pero algo s\u00ed te aseguro: no le volver\u00e9 a dar la oportunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminamos nuestra conversaci\u00f3n y salimos a buscar ayuda para volver a nuestro hogar. Resulta que estamos a 8 kil\u00f3metros de distancia. Los lugare\u00f1os nos cuentan que es normal que aparezcan hombres en esta playa. Normalmente, se debe a una tormenta que suele hundir los botes y, de alguna manera, la marea los arrastra hasta la playa. Esteban no dice nada, no querr\u00e1 que lo tomen por loco y la cosa se ponga peor. Cuando \u00e9ramos ni\u00f1os, un pescador fue encerrado por demencia luego de contar una descabellada historia sobre ser atacado por un monstruo marino. En mi caso, no hablo por la promesa que le hice a Mary.<\/p>\n\n\n\n<p>*<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ha pasado un mes desde el incidente en el bote. Esteban no quiso volver al mar y consigui\u00f3 un trabajo en el pueblo. Le dijo a Andrea que no quer\u00eda volver a separarse de ella y que prefer\u00eda quedarse en tierra firme. Yo, por mi parte, estoy pescando como siempre, aunque ahora salgo solo esperando que aparezca mi sirena. Desde que la vi, no he dejado de so\u00f1ar con ella. No he dejado de pensar en ella y, cada d\u00eda, salgo al mar esperando encontrarla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Hola! \u2014pronuncia una voz que proviene del agua, y me asomo para ver si no es solo mi imaginaci\u00f3n. Ah\u00ed, frente a m\u00ed, se encuentra Mary, mi sirena, la chica m\u00e1s bella que he visto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Hola! Me alegra verte. No he dejado de pensar en ti. No he podido dormir bien por pensar en si te volver\u00eda a ver.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me pasa lo mismo \u2014dice agachando la cabeza sonrojada y de forma coqueta. Sus pechos alcanzan a sobresalir por el agua y no puedo parar de fantasear con ellos\u2014. Ser\u00eda tan feliz si pudieras venir conmigo. Siento que te amo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n siento que te amo. Nunca hab\u00eda sentido esto por nadie, pero no puedo respirar debajo del agua. Tal vez podr\u00edamos vernos en las tardes en este punto. Quiero verte todos los d\u00edas de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Mary me mira con cara de satisfacci\u00f3n y una sonrisa p\u00edcara que me hace querer hacerla m\u00eda para siempre, aunque no s\u00e9 c\u00f3mo podr\u00eda ser eso posible. Ya no me imagino mi vida sin ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ven conmigo \u2014dice Mary\u2014, quiero que vivas conmigo. Si me amas, ven conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me encantar\u00eda, pero no puedo. No s\u00e9 respirar debajo del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo puedo darte esa habilidad. Solo tienes que renunciar a tu vida en la tierra. Si est\u00e1s dispuesto a seguirme, yo te llevar\u00e9 con mi gente, y t\u00fa me dar\u00e1s la posibilidad de engendrar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMe convertir\u00e1s en un trit\u00f3n? \u00bfSe me caer\u00e1n las piernas y me saldr\u00e1 una cola?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfAcaso eso te molestar\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, es solo que\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Necesito tu respuesta ahora, \u00bfvendr\u00e1s conmigo?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que es una locura. El renunciar a mi vida en tierra solo por seguirla a ella no suena a otra cosa que un disparate. Pero sus ojos, esos ojos que me penetran el alma, no puedo resistirme a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bien, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>Mary apoya sus brazos en el bote y saca parte de su cuerpo del agua. Puedo contemplar el esplendor de su cuerpo perfecto y me excito en pensar que ser\u00e1 m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Solo tienes que jurar que dejaras tu vida en tierra. Si lo haces, te dar\u00e9 un beso y te llevar\u00e9 conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Lo juro! \u2014digo mientras Mary se acerca suavemente y me besa como nunca antes alguien me ha besado. Siento que soy el ocaso que se encuentra entre el cielo y el mar. Mary empieza a hundirse de nuevo en el agua, y yo la sigo dispuesto a descubrir lo que me esconde su m\u00e1gica belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en medio del agua, y siento que descendemos cada vez m\u00e1s, pero, al estar agarrado a los labios de Mary, no necesito respirar. De repente, Mary empieza soplar sobre mi boca cerrada hasta que alrededor de mi cabeza se crea una burbuja de aire. Ella separa sus labios de los m\u00edos. Puedo respirar en la burbuja. Entramos a una parte muy oscura del mar, la que siempre tem\u00ed, sin embargo, ahora siento emoci\u00f3n, asombro. Mary me conduce hasta una cueva cubierta de cristales de color \u00e1mbar que iluminan todo. Dentro de la cueva, hay unos cuantos como Mary. Al fondo, se encuentra un altar. Mary me para junto a ella, y un trit\u00f3n se posa frente a nosotros. Pronuncia unas palabras en un idioma completamente desconocido. Entonces, ella me mira y dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Di, frente a estos representantes de mi especie, que renunciaste a tu vida en la tierra y que quieres ayudarme a procrear!<\/p>\n\n\n\n<p>Me caus\u00f3 verg\u00fcenza que ella dijera eso frente a aquellas criaturas, pero, de cualquier manera, respond\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Es verdad! He renunciado a mi vida en la tierra para estar con Mary.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella mira al trit\u00f3n frente a nosotros y asiente. Este le entrega unas algas que ella coloca en mis manos. De repente, mis manos pesan. No puedo moverme y el aire de la burbuja se pone denso. El trit\u00f3n me carga con facilidad y me coloca en el altar. Luego me quita la ropa y marca un punto en mi pecho con un cuarzo. Entro en p\u00e1nico y volteo a ver a las dem\u00e1s sirenas y tritones que empiezan a cambiar poco a poco de forma mientras yo sigo sin entender nada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1MARY! \u00bfQU\u00c9 EST\u00c1 PASANDO? \u00bfQU\u00c9 ME EST\u00c1N HACIENDO?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te preocupes, Pedro. Solo es el ritual que necesitamos para convertirme en progenitora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero\u2026 \u00bfC\u00f3mo?&#8230; No entiendo nada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSabes acaso por qu\u00e9 nuestra especie es un mito para los humanos? Nosotros no nos podemos reproducir de la misma forma que ustedes. Ustedes han contaminado las aguas por siglos hasta el punto en que nuestros machos dejaron de producir el fertilizante que se necesita para incubar los huevos. Nuestra especie se redujo casi hasta la extinci\u00f3n hasta que una sirena de nuestro pueblo encontr\u00f3 la soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No entiendo de qu\u00e9 me hablas, \u00a1Su\u00e9ltame por favor!<\/p>\n\n\n\n<p>El terror me invade por completo cuando veo que la cara y cuerpo de Mary cambian hasta verse exactamente como la descripci\u00f3n de Esteban y de aquel marinero loco. De repente, siento una punzada en el pecho. El cuarzo que sosten\u00eda aquel trit\u00f3n me hab\u00eda atravesado. Vuelvo a mirar a la sirena, la cual ahora parece un monstruo. Quiero hablar, pero no puedo. La burbuja de aire se redujo al punto de sentirse como una bolsa pl\u00e1stica en mi cara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ver\u00e1s. Los hombres que no tienen a una mujer en su coraz\u00f3n son manipulados por nuestra voz y por nuestros ojos. Entran en un hechizo en donde ven a su mujer ideal en nosotras. Mientras el hombre enamorado nos ve de la manera en que t\u00fa me ves ahora. Un trit\u00f3n necesita consumir la sangre del coraz\u00f3n de un hombre y los test\u00edculos. De esa manera, genera los cromosomas que necesita para fertilizar los huevos que ponemos. Pero no podemos tomar la sangre por la fuerza, ya que, de esa manera, los huevos se rompen antes de nacer o el esp\u00e9cimen que nace no dura mucho tiempo con vida. Por eso, necesitamos que el humano entregue de forma voluntaria su vida, para que los huevos se desarrollen correctamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero\u2026 yo\u2026 no quer\u00eda morir\u2026 yo\u2026 cre\u00ed en ti.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y te agradezco profundamente, Pedro, gracias a ello ahora podr\u00e9 engendrar y preservaremos la raza un poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>El dolor va desapareciendo poco a poco. Mi cuerpo se entumece y veo c\u00f3mo el cuarzo abre un poco m\u00e1s mi pecho mientras mi mente se hunde en la oscuridad de este mar. Me doy cuenta de que nunca le dije mi nombre a Mary, pero ella lo sab\u00eda. Lo sab\u00eda porque nos estaban siguiendo. Ella atac\u00f3 nuestro bote, me puso en peligro y luego me salv\u00f3 para poder hechizarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Exhalo lo que s\u00e9 que es mi \u00faltimo suspiro mientras pienso: \u00abDespu\u00e9s de todo no me equivoqu\u00e9, no era un buen futuro, pero\u2026 s\u00ed estaba \u2026 destinado al mar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Derly Catalina Uribe Mart\u00ednez<\/strong> (Soacha, 1995) Escritora colombiana. Ha publicado microrrelatos en las redes sociales de la editorial Palabra Herida y ha participado en diversas antolog\u00edas, como <em>Retazos del tiempo<\/em> con su historia \u00abUn vestido para Leila\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Derly Catalina Uribe Mart\u00ednez \u2014\u00bfSabes cu\u00e1l es mi parte favorita del d\u00eda, Esteban? \u2014Hmmm,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":72264,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-72263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72263"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":72265,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72263\/revisions\/72265"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}