{"id":72129,"date":"2025-03-17T00:02:00","date_gmt":"2025-03-17T04:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=72129"},"modified":"2025-03-16T21:06:56","modified_gmt":"2025-03-17T01:06:56","slug":"el-lenguaje-poetico-de-un-genio-llamado-luis-de-gongora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/03\/17\/el-lenguaje-poetico-de-un-genio-llamado-luis-de-gongora\/","title":{"rendered":"El lenguaje po\u00e9tico de un genio llamado Luis de G\u00f3ngora"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Hermes German<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El culteranismo, tambi\u00e9n conocido como gongorismo, fue un estilo literario que surgi\u00f3 en el Siglo de Oro espa\u00f1ol y tuvo como principal exponente al poeta Luis de G\u00f3ngora. Este movimiento se caracteriza por el uso de un lenguaje muy elaborado y complejo, lleno de palabras cultas, met\u00e1foras rebuscadas y un orden sint\u00e1ctico poco habitual (Mizzi, 2008). La idea principal del culteranismo no era tanto comunicar un mensaje claro, sino m\u00e1s bien ofrecer una experiencia est\u00e9tica a trav\u00e9s de un lenguaje bello y ornamentado, aunque a veces resultara dif\u00edcil de entender (Ferrer, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los sonetos de G\u00f3ngora, como&nbsp;<em><strong>La dulce boca que a gustar convida<\/strong><\/em>, se pueden ver claramente estas caracter\u00edsticas. El poema empieza con una imagen sensual: la boca de la amada, que invita tanto al placer como al peligro. G\u00f3ngora usa muchas met\u00e1foras y referencias a la mitolog\u00eda cl\u00e1sica, como cuando menciona a J\u00fapiter y el&nbsp;<em>licor sagrado <\/em>del joven Gan\u00edmedes (el garz\u00f3n de Ida). Estos recursos embellecen el poema, adem\u00e1s le dan un toque erudito y sofisticado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un fragmento del poema expresa:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>La dulce boca que a gustar convida<br>un humor entre perlas destilado,<br>y a no envidiar aquel licor sagrado<br>que a J\u00fapiter ministra el garz\u00f3n de Ida&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, G\u00f3ngora compara la saliva de la amada con un n\u00e9ctar divino, pero al mismo tiempo advierte del peligro del amor, representado por una serpiente oculta entre las flores. Esta combinaci\u00f3n de lo bello y lo peligroso es muy t\u00edpica del culteranismo, que a menudo trata temas como el deseo, la fugacidad de la belleza y las trampas del amor. Otro recurso muy utilizado por G\u00f3ngora es el hip\u00e9rbaton, que consiste en cambiar el orden habitual de las palabras para lograr un efecto po\u00e9tico. Un ejemplo de esto se puede ver en los versos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>No os enga\u00f1en las rosas, que la Aurora<br>dir\u00e9is que, aljofaradas y olorosas,<br>se le cayeron del purp\u00fareo seno&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poeta altera el orden de las palabras para crear un ritmo especial y hacer que el lenguaje suene m\u00e1s po\u00e9tico.Igualmente, utiliza im\u00e1genes sensoriales muy v\u00edvidas, como las&nbsp;<em>rosas aljofaradas<\/em>&nbsp;(cubiertas de roc\u00edo como si fueran perlas), y referencias mitol\u00f3gicas, como T\u00e1ntalo, para reforzar la idea de que el placer es ef\u00edmero y muchas veces enga\u00f1oso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, est\u00e1 el soneto&nbsp;<em><strong>De la brevedad enga\u00f1osa de la vida<\/strong><\/em><em>,&nbsp;<\/em>el cual presenta un lenguaje complejo y ornamentado, con el uso de cultismos como&nbsp;<em>agonal<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>meta<\/em>&nbsp;y referencias cl\u00e1sicas como&nbsp;<em>Cartago&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>Licio. <\/em>Asimismo, emplea met\u00e1foras elaboradas, comparando el paso del tiempo con una&nbsp;<em>saeta<\/em>&nbsp;(flecha) y un&nbsp;<em>cometa<\/em>. Adem\u00e1s, utiliza hip\u00e9rbaton para alterar el orden sint\u00e1ctico habitual (<em>Menos solicit\u00f3 veloz saeta \/ destinada se\u00f1al<\/em>). La tem\u00e1tica reflexiona sobre la fugacidad de la vida, un t\u00f3pico barroco, a trav\u00e9s de un lenguaje po\u00e9tico y sensorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, el culteranismo, o gongorismo, se caracteriz\u00f3 por el uso de un lenguaje muy adornado y complejo. Este movimiento buscaba m\u00e1s que transmitir un mensaje directo; pretend\u00eda cautivar a trav\u00e9s de la belleza del lenguaje. A trav\u00e9s de recursos como el hip\u00e9rbaton y las referencias mitol\u00f3gicas, G\u00f3ngora logr\u00f3 crear poemas llenos de im\u00e1genes sensoriales y reflexiones sobre temas como el amor, la belleza pasajera y la brevedad de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">___________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor de este art\u00edculo es estudiante de la Licenciatura en Lengua y Literatura en el Instituto Superior de Formaci\u00f3n Docente Salom\u00e9 Ure\u00f1a, recinto F\u00e9lix Evaristo Mej\u00eda de Santo Domingo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Hermes German El culteranismo, tambi\u00e9n conocido como gongorismo, fue un estilo literario que surgi\u00f3&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":72130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-72129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":72131,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72129\/revisions\/72131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}