{"id":71745,"date":"2025-02-24T00:57:33","date_gmt":"2025-02-24T04:57:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=71745"},"modified":"2025-02-24T00:57:34","modified_gmt":"2025-02-24T04:57:34","slug":"a-quien-le-creo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/02\/24\/a-quien-le-creo-2\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n le creo?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"alignright size-thumbnail\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-150x150.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66757\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Nestor-Estevez-584x585.jpg 584w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">N\u00e9stor Est\u00e9vez<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La que pone t\u00edtulo a este breve escrito es una pregunta que deber\u00eda acompa\u00f1arnos como si se tratara de la vestimenta. Como es m\u00e1s que evidente, este tiempo no est\u00e1 para menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con tantos medios al alcance de cualquiera, con tanto desconocimiento sobre la incidencia de los medios en las personas, con tanta perversidad de gente que no escatima v\u00edas para lograr lo suyo y con la ingenuidad con que muchos \u201cle dan pa\u2019ll\u00e1\u201d a todo lo que les llega, lo m\u00e1s atinado es hacerse esa pregunta muy frecuentemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que, sencillamente, internet ha permitido que cualquier persona con acceso a la red pueda crear y distribuir contenido. Algunos hablan de \u201cdemocratizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n\u201d. Lo real es que vivimos una etapa con gran saturaci\u00f3n de contenidos. Primero con internet y ahora con la IA, tanto la velocidad como la cantidad de mensajes son \u201cherramientas\u201d para confundir y manipular.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que internet se difundiera tanto, los medios tradicionales ten\u00edan enorme y casi exclusiva incidencia en todo lo que circulaba como mensaje. Ahora esos medios, como t\u00e1ctica para mantenerse, compiten con una infinidad de nuevos medios que van desde las denominadas plataformas hasta redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo peor es que, con la proliferaci\u00f3n de medios, la calidad de los contenidos est\u00e1 seriamente afectada. Con tanta gente que no se pregunta \u201ca qui\u00e9n creerle\u201d sino que simplemente cree y \u201cle da pa\u2019ll\u00e1\u201d, la inmensa mayor\u00eda de medios s\u00f3lo est\u00e1 enfocada en la cantidad de \u201ctontos \u00fatiles\u201d a embaucar.<\/p>\n\n\n\n<p>Las plataformas digitales, especialmente las redes sociales, utilizan algoritmos que priorizan el contenido que genera m\u00e1s interacci\u00f3n. Por eso abunda tanto el contenido basado en est\u00edmulos emocionales. Por eso usan noticias impactantes, pol\u00e9micas, chismes y otros recursos re\u00f1idos con los escr\u00fapulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y para que sea peor, con el uso de las denominadas \u00abburbujas de filtro\u00bb logran dos prop\u00f3sitos siniestros: el primero, que quienes no acostumbran a hacerse preguntas solo vean contenido que refuerza sus creencias; el segundo es que, logrado ese primero, se polarice la sociedad y se dificulte lograr acuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ocurre es que gente inescrupulosa se dedica a promover noticias falsas (<em>fake news<\/em>) y contenido sensacionalista. Esa gente se siente \u201cen su agua\u201d con esos contenidos porque apelan a emociones como el miedo, la ira, la burla o la indignaci\u00f3n. Eso solo deja de funcionar cuando las personas desarrollan la capacidad de discernir entre informaci\u00f3n veraz y contenidos para manipular.<\/p>\n\n\n\n<p>Para contrarrestar esa corriente, nada mejor que fomentar la educaci\u00f3n medi\u00e1tica y el pensamiento cr\u00edtico. Eso solo se detiene con personas que aprendan a usar herramientas para evaluar la credibilidad de las fuentes y entender c\u00f3mo funcionan los algoritmos que moldean su consumo de informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace falta detenerse y entender que vivimos en una era de sobrecarga informativa, de infoxicaci\u00f3n, donde el volumen de datos disponibles es abrumador. Eso dificulta la capacidad de las personas para procesar y analizar la informaci\u00f3n de manera cr\u00edtica. Con eso, la atenci\u00f3n se fragmenta, y es m\u00e1s f\u00e1cil caer en la superficialidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos una etapa en la que el empe\u00f1o por la inmediatez de las redes sociales y la cultura del \u00abclic\u00bb fomentan respuestas impulsivas en lugar de reflexivas. Por fortuna, tambi\u00e9n hay movimientos que promueven el pensamiento cr\u00edtico, como el periodismo de verificaci\u00f3n de datos (<em>fact-checking<\/em>) y la educaci\u00f3n en habilidades digitales. Pero en eso solo repara quien duda, y se pregunta antes de creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como si faltara m\u00e1s, ahora la inteligencia artificial (IA) est\u00e1 jugando un papel cada vez m\u00e1s determinante en la personalizaci\u00f3n del contenido. Eso puede ser beneficioso si se utiliza para compartir informaci\u00f3n relevante y de calidad, pero tambi\u00e9n puede ser peligroso si se usa para reforzar sesgos y limitar la exposici\u00f3n a diversidad de perspectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>La capacidad para razonar y tomar decisiones informadas depender\u00e1 en gran medida de la educaci\u00f3n medi\u00e1tica y la conciencia sobre c\u00f3mo funcionan las tecnolog\u00edas que moldean nuestra experiencia informativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalizo con dos noticias: una mala y una buena. La mala: los est\u00edmulos emocionales seguir\u00e1n siendo usados para manipular. La buena: tambi\u00e9n hay oportunidades para fomentar un consumo de informaci\u00f3n m\u00e1s reflexivo y consciente. Ante la mala y para aprovechar la buena, la pregunta que pone t\u00edtulo a este escrito sirve como valioso punto de partida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ La que pone t\u00edtulo a este breve escrito es una pregunta que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,143,51],"tags":[],"class_list":["post-71745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71745"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71746,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71745\/revisions\/71746"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}