{"id":71233,"date":"2025-01-28T00:59:57","date_gmt":"2025-01-28T04:59:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=71233"},"modified":"2025-01-28T00:59:58","modified_gmt":"2025-01-28T04:59:58","slug":"rafael-lantigua-una-estampa-dominicana-en-la-gran-manzana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/01\/28\/rafael-lantigua-una-estampa-dominicana-en-la-gran-manzana\/","title":{"rendered":"Rafael Lantigua, una estampa dominicana en La Gran Manzana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"alignright size-thumbnail\"><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-64816\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-300x298.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi.jpg 540w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Alfonso -Fonchi- Tejeda<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales de los a\u00f1os \u201880s del siglo pasado, el otrora din\u00e1mico peri\u00f3dico El Nacional de Ahora ten\u00eda un anuncio que simulaba un rascacielos \u201cconstruido\u201d con ejemplares de esa publicaci\u00f3n, y con un texto soberbio en el que se autoproclamaba como \u201cel dominicano que m\u00e1s alto se ve en la ciudad de Nueva York\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para esa \u00e9poca, los peri\u00f3dicos dominicanos ten\u00edan una muy potente presencia en la difusi\u00f3n p\u00fablica de temas que provocaban la atenci\u00f3n del lector, quien, a su vez, reconoc\u00eda en los medios tradicionales una fuente de informaci\u00f3n confiable, y los peri\u00f3dicos dominicanos que entonces llegaban a la ciudad neoyorkina, eran esperados con fruici\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comunidad dominicana en \u201cLa Capital del mundo\u201d entonces bull\u00eda contagiada por el incremento de la migraci\u00f3n, la efervescencia pol\u00edtica, un creciente auge econ\u00f3mico expresado en el negocio de la bodega, disponibilidad de trabajos en factor\u00edas y otros centros, la incursi\u00f3n del narcotr\u00e1fico y la presencia cotidiana de agrupaciones merengueras en centros de diversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese era el panorama reinante entre los migrantes dominicanos de esos a\u00f1os a \u201cLa ciudad que nunca duerme\u201d, que, sin embargo, tambi\u00e9n dejaba ver otra cara de ese fen\u00f3meno, que, en minor\u00eda, potenciaba un perfil que ya es m\u00e1s definido y reporta otras caracter\u00edsticas que colocan a ese segmento en niveles m\u00e1s amplios de participaci\u00f3n y de influencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya para entonces, el doctor Rafael Lantigua estaba inserto en un nicho acad\u00e9mico y profesional que se abr\u00eda a dominicanos que entend\u00edan y luchaban por hacer de esa plaza un escenario en el que la di\u00e1spora dominicana puede participar m\u00e1s all\u00e1 de las tareas marginales que esa atosigante sociedad reserva a la mayor\u00eda de los inmigrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reciente decreto 20-25, en el que Luis Abinader propone la nominaci\u00f3n de embajadores en cuatro pa\u00edses, entre ellos Estados Unidos, revela una sorpresa que puede convertir parte de esa decisi\u00f3n presidencial en un trago amargo para la comunidad dominicana en Nueva York, y en sectores de Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que la designaci\u00f3n del doctor Lantigua, como embajador en Italia, va a repercutir en limitaciones del liderazgo que la comunidad dominicana tiene en La Gran Manzana, d\u00f3nde el destacado y servicial m\u00e9dico se ha ganado un prestigio profesional, acad\u00e9mico, pol\u00edtico y social, que lo han convertido en un referente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lantigua es un hombre sencillo, nacido en el sector San Carlos de La Capital, y apenas graduado en medicina en la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD) emigr\u00f3 del pa\u00eds en 1972, para desarrollar en Nueva York una trascendente labor caracterizada por la superaci\u00f3n profesional, en y desde la prestigiosa universidad de Columbia y el afamado hospital Presbiteriano, enclavado este en Washington Heights, donde todav\u00eda reside una gran cantidad de dominicanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Raffy, como lo llaman muchos en la Gran manzana, es una especie de padre Billini, para ayudar a pacientes de enfermedades que en Rep\u00fablica Dominicana se hacen muy costosas de tratar, es enlace para conectar instituciones dominicanas con pares neoyorkinas, siempre activo en el apoyo a organizaciones comunitarias y un referente del poder pol\u00edtico en el Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su humildad y disposici\u00f3n para con los dem\u00e1s se catapultaron cuando se conoci\u00f3 su dedicaci\u00f3n m\u00e9dica y solidaria a acompa\u00f1ar a su amigo entra\u00f1able, el doctor Jos\u00e9 Francisco Pe\u00f1a G\u00f3mez, en el fatal proceso de salud que padeci\u00f3 el l\u00edder pol\u00edtico, acompa\u00f1amiento que ha hecho con otros y otras que han necesitado de sus conocimientos y conexiones en la ciudad de Nueva York, pero que con su designaci\u00f3n como embajador dominicano en Italia ahora podr\u00edan limitarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA A finales de los a\u00f1os \u201880s del siglo pasado, el otrora&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":64816,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58,55,51],"tags":[],"class_list":["post-71233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfonso-fonchi-tejeda","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71233"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71234,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71233\/revisions\/71234"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}