{"id":71183,"date":"2025-01-25T00:00:00","date_gmt":"2025-01-25T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=71183"},"modified":"2025-01-23T21:42:44","modified_gmt":"2025-01-24T01:42:44","slug":"la-militancia-del-14-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/01\/25\/la-militancia-del-14-de-junio\/","title":{"rendered":"La militancia del 14 de Junio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dimensi\u00f3n cultural y subjetiva de la militancia revolucionaria en la&nbsp;<strong>Rep\u00fablica Dominicana<\/strong>&nbsp;durante las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, ha sido poco estudiada por la historiograf\u00eda local. A pesar de que pocos procesos y movimientos en&nbsp;<strong>Am\u00e9rica Latina<\/strong>&nbsp;ofrecen una experiencia hist\u00f3rica tan interesante como la del 14 de Junio, todav\u00eda no existe en el pa\u00eds una investigaci\u00f3n a profundidad que se haya dedicado a dilucidar las pr\u00e1cticas y creencias de sus militantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto lo decimos porque pocas organizaciones lograron desarrollar esa capacidad de convocatoria y de movilizaci\u00f3n, con esa fuerza y hermosura, de ver a tantos j\u00f3venes en las calles, con una idea bastante clara de organizarse y de entender lo que era la pol\u00edtica. Si bien no llegaron a establecer en firme su espacio para asentarse en la sociedad dominicana, pues la etapa en la vida p\u00fablica de la Agrupaci\u00f3n Pol\u00edtica tan solo dur\u00f3 dos a\u00f1os, desde 1961 a 1963; sin embargo, el hecho est\u00e1 registrado en nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar de los&nbsp;<strong>militantes del 14 de Junio<\/strong>&nbsp;es hablar tambi\u00e9n de sus bases, en cuyo espacio converg\u00edan afiliados, dirigentes intermedios y militantes activos que no dejaban de ser obreros, campesinos, profesionales, amas de casa, estudiantes o trabajadores informales. La configuraci\u00f3n de esta base estuvo profundamente marcada por el triunfo de la revoluci\u00f3n cubana y especialmente por la gesta de los expedicionarios de junio de 1959. Para sus miles de hombres y mujeres, la militancia pol\u00edtica en el 1J4 iba m\u00e1s all\u00e1 de la acci\u00f3n ideol\u00f3gica ya que tambi\u00e9n era una forma de vivir y comprender la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta \u00f3ptica, los militantes catorcistas vivieron su compromiso revolucionario como un \u00abllamado hist\u00f3rico\u00bb que requer\u00eda sacrificios personales, familiares y sociales. La vida cotidiana se organiz\u00f3 en torno a un comportamiento \u00e9tico que promov\u00eda la entrega total y la disposici\u00f3n al sacrificio, siguiendo el pensamiento martiano que nos ense\u00f1a que \u201cEs dulce y decoroso morir por la patria\u201d. Esta frase, asumida por el 1J4, exalta la muerte en combate, percibida como la m\u00e1xima expresi\u00f3n del compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un contexto matizado por la represi\u00f3n pol\u00edtica, los lazos afectivos entre compa\u00f1eros, la devoci\u00f3n a la causa y la identificaci\u00f3n con la organizaci\u00f3n se fortaleci\u00f3. Se fomentaron valores proletarios como la humildad y la sencillez, llevando incluso a sus dirigentes y militantes procedentes de las clases medias y altas a integrarse en las problem\u00e1ticas de los sectores marginados para desarrollar una mayor conciencia revolucionaria y ganar adeptos en las clases populares. Por su parte, las mujeres desempe\u00f1aron un papel significativo, desafiando tradicionales normas de g\u00e9nero, inscribiendo su accionar en valores revolucionarios y subordinando sus intereses personales al proyecto colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale decir que la militancia revolucionaria no solo era pol\u00edtica sino tambi\u00e9n profundamente emocional. En el 1J4, la guerrilla encabezada por&nbsp;<strong>Enrique Jim\u00e9nez Moya<\/strong>&nbsp;ejerci\u00f3 como un elemento identitario clave al igual que el martirologio de los catorcistas en las erg\u00e1stulas de la tiran\u00eda trujillista. Su conexi\u00f3n con la Raza Inmortal y la exaltaci\u00f3n de figuras hist\u00f3ricas como&nbsp;<strong>Minerva Mirabal<\/strong>, quien como se\u00f1ala Roberto Cass\u00e1 \u201cinfluy\u00f3 decisivamente en la m\u00edstica de la organizaci\u00f3n\u201d, fortalecieron el sentido de continuidad hist\u00f3rica y la legitimidad de su lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese orden, los militantes catorcistas eran personas que cre\u00edan y luchaban por una sociedad dominicana verdaderamente libre, organizada desde la justicia, con solidaridad, igualdad, unidad latinoamericana y por el respeto al otro y su dignidad como valores supremos. Desde esa perspectiva, constituyeron una generaci\u00f3n que viv\u00eda por la pasi\u00f3n y desde la pasi\u00f3n, reafirmando en cada paso, la fidelidad a sus principios e ideales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, el concepto de \u201cpasi\u00f3n\u201d debe emplearse en un sentido racional pues la mayor\u00eda de sus militantes pose\u00eda la convicci\u00f3n de que viv\u00edan en una \u00e9poca en la que no hab\u00eda dudas de que el mundo se transformar\u00eda. En aquellos a\u00f1os, hab\u00eda suficientes factores objetivos que hac\u00edan pensar que el orden social pod\u00eda ser cambiado, lo que presagiaba que pronto terminar\u00edan las injusticias, la explotaci\u00f3n y las opresiones. Es por eso por lo que para esa generaci\u00f3n la idea de la revoluci\u00f3n no era una utop\u00eda sino una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acorde con esas expectativas, los militantes catorcistas viv\u00edan en funci\u00f3n de la historia. Ninguno se sent\u00eda individualmente significativo. Se sent\u00edan protagonistas de una historia que desembocar\u00eda en la liberaci\u00f3n definitiva del pueblo dominicano. Era, pues, una historia personificada, donde no se pod\u00eda vivir sin ser protagonista ni constructor de la historia. Esto explica porque para sus principales cuadros, las tareas o misiones que el partido asignaba no se delegaba, tal como relat\u00f3<strong>&nbsp;Fidelio Despradel<\/strong>&nbsp;en sus memorias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, se puede comprender el surgimiento de la infraestructura en el seno de la organizaci\u00f3n verde y negra, cuya creaci\u00f3n fue una consecuencia l\u00f3gica del imaginario pol\u00edtico que hab\u00eda en el pa\u00eds, el cual se encontraba en consonancia con su militancia. El foquismo fungi\u00f3 tanto como una herramienta que posibilit\u00f3 el crecimiento del partido, as\u00ed como en un principio articulador que impregn\u00f3 todos los aspectos de la vida partidaria ya que la adopci\u00f3n de este m\u00e9todo, a la luz de la experiencia cubana, era percibido como el motor fundamental para producir el cambio revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De all\u00ed que el discurso pronunciado por&nbsp;<strong>Manolo Tav\u00e1rez<\/strong>&nbsp;en el parque independencia el 14 de junio de 1962 estuvo dirigido esencialmente a la militancia catorcista a los fines de transformar al militante en un \u00abcombatiente\u00bb y a la lucha en \u00abcombate\u00bb. Por tal motivo, se puede afirmar que la militancia revolucionaria en el 1j4 fue una experiencia integral que combin\u00f3 lo pol\u00edtico, lo emocional y lo cultural. En la pr\u00f3xima entrega de esta serie veremos la intensa actividad pol\u00edtica en la que se involucraron sus militantes al participar en las estructuras internas y frentes de masas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dr. Amaurys P\u00e9rez<br>Soci\u00f3logo e historiador UASD \/ PUCMM \/ Museo de la Dignidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reproducido del hoy.com.do<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO La dimensi\u00f3n cultural y subjetiva de la militancia revolucionaria en la&nbsp;Rep\u00fablica Dominicana&nbsp;durante las&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":71184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66,55],"tags":[],"class_list":["post-71183","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-invitado","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71183"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71183\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71185,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71183\/revisions\/71185"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/71184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}