{"id":70876,"date":"2025-01-08T00:00:00","date_gmt":"2025-01-08T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=70876"},"modified":"2025-01-07T20:48:48","modified_gmt":"2025-01-08T00:48:48","slug":"camuy-en-el-plano-de-una-estrella-moribunda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/01\/08\/camuy-en-el-plano-de-una-estrella-moribunda\/","title":{"rendered":"Camuy, en el plano de una estrella moribunda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <strong>Albert de la Cruz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las aves comenzaron a caer del cielo, los okunrin adultos peleaban a muerte unos con otros usando armas de gran destrucci\u00f3n, mientras que los m\u00e1s peque\u00f1os corr\u00edan despavoridos en todas las direcciones. El viento helado de invierno que la Kuruka controlaba, no era comparable al fuego intenso de aquella batalla que secaba toda planta a su alcance y ba\u00f1aba de sangre a toda bestia que estaba cerca de la ciudad sagrada de Iloorun.<br>Mi rostro estaba lleno de l\u00e1grimas y mi cuerpo de sangre que no era la m\u00eda. No pod\u00eda moverme, mis piernas estaban selladas al suelo con agujas de adbara gravitacional, de esas que usan los guardias para capturar criminales de la peor clase, pero\u2026 \u00bfQu\u00e9 he hecho?, \u00bfde qu\u00e9 se me acusa? Ni siquiera s\u00e9 que estoy haciendo aqu\u00ed, o porque estoy llorando. Yo vivo lejos de Iloorun en una de las zonas m\u00e1s rec\u00f3nditas de Amani donde se pueden ver las plantas y monta\u00f1as de abajo y hasta los oc\u00e9anos cuando la Kukura pasa por uno de ellos. Solo me aparezco por la capital cuando hay alguna celebraci\u00f3n especial una o dos veces al a\u00f1o.<br>Mi confusi\u00f3n era demasiado grande ahora mismo junto al estado de shock cr\u00f3nico que tengo, \u00bfme habr\u00e1n borrado la memoria? No, \u00a1no! Las armas de ondas cerebrales capaces de hacerlo, conocidas como Ji Ok\u00e1n, est\u00e1n prohibidas por decreto del Ogiso desde la \u00e9poca de mi abuelo, era imposible que alguien tuviese una de esas considerando las enormes precauciones que el actual Ogiso, Jelani, ha tomado para evitar su uso, solo la guardia real puede portarlas y no veo ninguno a los alrededores.<br>Al secarme bien las l\u00e1grimas, me doy cuenta que son los guardias de la ciudad y sus habitantes que estaban peleando entre ellos, ambos cometiendo el crimen peor visto en todo Amani: matar al pr\u00f3jimo. Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando, pero no me pod\u00eda quedarme plantado donde estaba, era un milagro que no estuviese herido, deb\u00eda encontrar algo con que despegar mis piernas del suelo, deb\u00eda de haber un removedor de adbara por alg\u00fan lado. Tom\u00e9 un palo que estaba cerca de m\u00ed y con \u00e9l remov\u00ed algunos escombros y objetos, a ver qu\u00e9 encuentro: comida regada, pedazos de cristal y cer\u00e1mica, y una llave de orun, nada que me sirva para remover las agujas de adbara. A\u00fan as\u00ed, tom\u00e9 la llave. Si salgo de esta, podr\u00e9 escapar volando en unas alas de orun que ve\u00eda a la distancia.<br>Ha pasado no m\u00e1s de unos pocos minutos en este infierno. Ja, ja. Esa palabra ya no se usa aqu\u00ed desde hace casi un milenio, solo sabemos que significa un lugar muy malo. Un guardia de los que estaban peleando dirigi\u00f3 su mirada hacia m\u00ed. Ten\u00eda piel oscura, un cuerpo algo esbelto, el rostro cubierto de sangre y un ojo menos por alguna herida. Algo me parec\u00eda familiar en \u00e9l, pero no pod\u00eda reconocer su rostro con toda la sangre. Aquel hombre abri\u00f3 una bolsa de alafo que ten\u00eda consigo, de esas en las que puedes entrar hasta mil objetos y no se llenar\u00e1n, pues todo lo que entres ser\u00e1 transformado en adbara, guardado bajo un c\u00f3digo.<br>De la bolsa sac\u00f3 un objeto que a distancia no pod\u00eda reconocer. Su rostro comenzaba a cambiar a uno m\u00e1s agresivo y tem\u00eda que fuese un arma. El guardia lanz\u00f3 algo a mi direcci\u00f3n, cerr\u00e9 los ojos en temor de que mi vida se acabar\u00eda all\u00ed, sin embargo, algo toc\u00f3 mis pies, no pod\u00eda abrir los ojos del miedo, pasaron unos segundos hasta que tuve el valor de ver que me hab\u00edan lanzado. Era un removedor de adbara que al tocar mis pies quit\u00f3 las agujas que me ten\u00edan atrapado, ya me pod\u00eda mover.<br>Aquel guardia estaba ri\u00e9ndose como loco ante mi reacci\u00f3n, como si de alguna forma eso que acababa de pasar lo calmara ante la situaci\u00f3n actual. Luego, con un gesto de mano y una sonrisa, hizo la se\u00f1al de \u00abo dabo\u00bb, que en la lengua antigua se traduce como adi\u00f3s, y se volvi\u00f3 a adentrar en aquel conflicto hasta perderse de vista. \u00bfLo conoc\u00eda de alg\u00fan lugar? Espero que encuentre sabidur\u00eda en el Kupatwa wa Jua, despu\u00e9s de todo le deb\u00eda la vida.<br>Guard\u00e9 el removedor de adbara en mi bolsillo y corr\u00ed hacia una de las alas de orun tiradas en una esquina del lugar, algunas estaban derretidas o en pedazos por las flechas de luz y los ca\u00f1ones de plasma, afortunadamente la llave funcion\u00f3 con una de las que estaban intactas. Me sent\u00e9, la encend\u00ed y comenc\u00e9 a elevarme de la tierra. Ir\u00f3nico que hac\u00eda unos momentos estaba pegado al suelo y ahora volaba como un ave. Al llegar a una altura considerable y ver desde arriba la horrible escena debajo de m\u00ed, supe en qu\u00e9 lugar me encontraba en la capital. Es la plaza de Iloorun, donde se celebran los m\u00e1s grandes festivales de todo Amani: la coronaci\u00f3n de cada Ogiso y la lectura del libro escrito por nuestro primer Kupatwa wa Jua, interpretado por Or\u00e9, el actual Kupatwa wa Jua, quien usa libros de papel real y no hololibros para sus lecturas y ense\u00f1anzas.<br>Entre toda la sangre y cad\u00e1veres, pude notar que hab\u00eda algo de decoraci\u00f3n en el suelo, al parecer si hab\u00edan estado en medio de una celebraci\u00f3n y algo terrible hab\u00eda pasado, pero no pod\u00eda distinguir qu\u00e9. Hab\u00eda guardias atacando a civiles que escapaban. Por igual, guardias peleando contra guardias y civiles contra civiles. No entiendo nada, pero mi expresi\u00f3n de ignorancia cambi\u00f3 a una de terror al ver que hab\u00eda m\u00e1s adelante, en el altar ceremonial. Nuestro Kupatwa wa Jua estaba clavado en la pared con la lanza de Ina, la que solo puede portar el Ogiso, y as\u00ed era, ve\u00eda a nuestro Ogiso parado frente al cad\u00e1ver. Hab\u00eda matado a la \u00fanica persona que lo doblegaba en respeto, nuestro sumo sacerdote, sabio, cham\u00e1n y cient\u00edfico, el trig\u00e9simo s\u00e9ptimo Kupatwa wa Jua.<br>As\u00ed como el Ogiso era el rey que dirig\u00eda y dominaba sobre nuestra naci\u00f3n de Amani, el Kupatwa wa Jua era nuestro gu\u00eda espiritual, aquel que nos ense\u00f1aba los secretos de este mundo, el de abajo y el que est\u00e1 despu\u00e9s de la muerte, as\u00ed como la ciencia y las artes de creaci\u00f3n de nuestra tecnolog\u00eda, pero sobre todo era qui\u00e9n manten\u00eda el concepto de paz dentro de cualquier conflicto. Era gracias a cada uno de ellos que Amani nunca se hab\u00eda envuelto en pugnas como esta desde hac\u00eda m\u00e1s de un milenio, cuando la guerra de ascensi\u00f3n de la Kuruka en el primer a\u00f1o de esta Era.<br>La guardia real estaba protegiendo al Ogiso, ellos le eran fieles hasta la muerte, ya con su presencia pude confirmar que hab\u00edan borrado mi memoria, pero \u00bfyo formaba parte de este crimen? No lo s\u00e9. Al ver la fecha del gran calendario hologr\u00e1fico en la plaza, determin\u00e9 que hab\u00edan eliminado de mi cabeza casi 7 a\u00f1os de mi vida. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 pasado en todo ese tiempo? Ahora mismo ya no sab\u00eda qu\u00e9 deb\u00eda hacer o de qu\u00e9 lado estaba.<br>Desde aqu\u00ed arriba, pude ver todo lo que pasaba en la plaza, todos estaban concentrados en la batalla, nadie se hab\u00eda dado cuenta que estaba volando, no ten\u00eda tiempo de lamentar mi p\u00e9rdida de memoria, ten\u00eda que salir r\u00e1pido antes de que acertaran un rayo de plasma hacia m\u00ed cabeza. Sent\u00eda que algo me deten\u00eda, algo que deb\u00eda de hacer. Vi de nuevo al guardia que me hab\u00eda salvado hac\u00eda unos minutos, se montaba en un ala de orun frente a la entrada del camino que va al palacio. Me indic\u00f3 que lo siguiera con un gesto de la mano\u2026 Llegamos hasta la parte trasera del palacio real. Unos sirvientes vestidos de blanco parec\u00edan esperarnos. El guardia y yo aterrizamos, al desmontarse, de la bolsa de alafo, sac\u00f3 un peque\u00f1o dispositivo. Al desactivarlo, el guardia cambio su apariencia, aquel rostro y vestimenta no era m\u00e1s que un \u00abholograma ambulante\u00bb usado por algunas personas para ocultar sus imperfecciones f\u00edsicas o, tambi\u00e9n, por los ni\u00f1os para jugar. Aunque nunca hab\u00eda visto un modelo que cubriera todo el cuerpo, mi expresi\u00f3n cambi\u00f3 cuando not\u00e9 que aquel individuo era un pr\u00edncipe de la realeza, el hijo mayor del Ogiso. Me arrodill\u00e9 en se\u00f1al de respeto, no sab\u00eda que estaba pasando, pero al menos ten\u00eda a alguien que quiz\u00e1s respondiera mis dudas, pero antes de que pudiera decir algo, \u00e9l se acerc\u00f3 a m\u00ed y, poniendo su mano en mi hombro, dijo:<br>\u2014Deja las formalidades, de verdad me entristece que no me recuerdes, pero me alegra que est\u00e9s bien. S\u00e9 que no sabes ahora mismo qui\u00e9n soy, solo recuerda que eres el \u00fanico amigo verdadero que he tenido y por eso quiero que te salves.<br>No entend\u00ed. Ni siquiera s\u00e9 c\u00f3mo me hab\u00eda hecho amigo de un hijo del Ogiso. Estaba a\u00fan m\u00e1s confundido. Llegamos a la entrada y todos los sirvientes se postraron ante el pr\u00edncipe en se\u00f1al de respeto, tambi\u00e9n hicieron lo mismo conmigo, ya a ese punto todo era nuevo para m\u00ed. Mientras nos dirig\u00edamos a alg\u00fan lugar por un estrecho pasillo seguidos por los sirvientes, aprovech\u00e9 el momento para preguntarle:<br>\u2014Se\u00f1or\u2026<br>\u2014Nada de se\u00f1or, ya te dije que de todas las personas que conozco, t\u00fa eres quien menos formalidades deber\u00eda de usar conmigo, salvo de mi esposa y mi padre. Ll\u00e1mame Amanu, como siempre, adem\u00e1s de que t\u00fa eres el nuevo\u2026 o ibas a ser el nuevo\u2026 bueno\u2026 es algo complicado de explicar\u2026<br>\u2014\u00bfSabes qui\u00e9n me borr\u00f3 la memoria, Amanu?<br>\u2014Es mejor que no sepas nada de eso por tu propio bienestar \u2014me respondi\u00f3 un poco nervioso\u2014, si no recuerdas la amistad que tienes conmigo y con Ayo y mi esposa desde hace siete a\u00f1os, significa que tampoco recordaras a \u00abEso\u00bb.<br>\u2014\u00bfEso qu\u00e9? \u2014repliqu\u00e9 curioso, asumiendo que la respuesta a mis problemas estar\u00eda en \u00abEso\u00bb.<br>\u2014Disculpa, el \u00abt\u00fa\u00bb que me conoce sabe que, pr\u00edncipe o no, hablo demasiado cuando enfrento emociones fuertes y, antes de que terminar\u00e1s as\u00ed, me hiciste jurar que no te dir\u00eda nada, perdona\u2026 \u2014respondi\u00f3 con algo de tristeza.<br>\u00bfFui yo quien le dijo a Amanu que no dijera nada?, \u00bfqu\u00e9 habr\u00e1 pasado? Mi mente estaba dando vueltas hasta que me distraje con una enorme puerta que solo pod\u00eda abrirse con comando de voz, Amani se acerc\u00f3 y me pidi\u00f3 que lo siguiera hasta un c\u00edrculo que estaba dibujado en el suelo, ah\u00ed se form\u00f3 un campo de fuerza que nos rode\u00f3 y separ\u00f3 cualquier sonido que hac\u00edamos de los sirvientes, luego, Amanu, en lengua antigua, dijo:<br>\u2014Eniti o ba darapo orun ati aiye.<br>El campo de fuerza comenz\u00f3 a desaparecer y la puerta se abri\u00f3 autom\u00e1ticamente dejando en visto unos escalones que bajaban a una profunda oscuridad. Amanu pidi\u00f3 que le siguiera, mientras los sirvientes se quedaron haciendo guardia en la entrada, les hizo un gesto de gracias y les dijo que escaparan si era necesario, aunque primero deb\u00edan sonar la alarma si algo se acercara.<br>\u2014Ellos son fieles. Si no hubiera sido por ellos y por ti, estar\u00edamos peor de lo que estamos\u2026 Shayera, mi esposa, nos espera abajo, se pondr\u00e1 triste cuando vea que no la recuerdas, te pedir\u00eda que pretendieras que la sigues recordando ya que est\u00e1 a punto de dar a luz, pero sabes (o sab\u00edas) que ella odia las mentiras. Ja, ja, ja. Recuerdo la vez que nos dispar\u00f3 con un ca\u00f1\u00f3n de plasma cuando le dijimos que no fuimos al pantano de Ojiji a escondidas y Ayo se apareci\u00f3 a\u00fan con las botas gravitacionales puestas y un olor muy grande a sapos, casi nos mata, por suerte fall\u00f3, luego se desplom\u00f3 a llorar abraz\u00e1ndonos, nos dijo que lo sent\u00eda. Oh, estoy hablando de m\u00e1s otra vez.<br>En realidad, estaba m\u00e1s tranquilo con \u00e9l, habl\u00e1ndome. Pero \u00bfqui\u00e9n soy yo para ser el mejor amigo del pr\u00edncipe heredero de la naci\u00f3n de Amani, levantada en los cielos por la Kuruka y dirigida por el Ogiso y el Kupatwa wa Jua? Uno elegido por lazos sangu\u00edneos y el otro nacido entre el pueblo portando la habilidad de poder hablar con el Agbaye, el universo.<br>Nos tom\u00f3 unos treinta minutos bajar todos los escalones, solo iluminados con peque\u00f1a l\u00e1mparas de adbara que parec\u00edan luci\u00e9rnagas en la noche m\u00e1s oscura. Est\u00e1bamos cansados, pero Amanu dijo que hab\u00edamos llegado, al apuntarme a una puerta dentro una sala amplia y vac\u00eda.<br>\u2014Lamento no haberte podido ense\u00f1ar este lugar antes, solo estaba permitido para la familia Real y el Kupatwa wa Jua al mando \u2014me conf\u00edo Amanu con rostro reservado.<br>Al entrar en la sala, qued\u00e9 sorprendido con el espacio que nos rodeaba. Era un lugar tan grande como Iloorun, la capital. En el centro se encontraba una enorme esfera de adbara gravitacional. No hac\u00eda falta un genio para darse cuenta que este es el lugar que controlaba todo el flujo de adbara de la Kuruka.<br>Sirvientes vestidos de negro se acercaron a nosotros montados en unos animales de los que desconoc\u00eda su existencia. Eran grandes y de aspecto pesado, con cuello largo y robusto, patas con garras de le\u00f3n, una boca con dientes alargados y filosos, rayas por todo el cuerpo y un solo cuerno alargado en la frente. Nunca hab\u00eda visto unas criaturas semejantes, Amanu se mont\u00f3 sobre una de ellas y me indic\u00f3 que usara la otra sin jinete.<br>\u2014Estas criaturas nos ayudaran a movernos m\u00e1s r\u00e1pido. No podemos usar ning\u00fan dispositivo tecnol\u00f3gico por aqu\u00ed, la esfera les impide su correcto funcionamiento \u2014me explic\u00f3 Amanu.<br>Por igual, me cont\u00f3 de las criaturas. Les llamaban darapos, que en la lengua antigua significa combinar. Eran bestias que hab\u00edan sido usadas como armas biol\u00f3gicas durante la gran guerra, en el a\u00f1o 30 antes de nuestra era. Estas hab\u00edan sido modificadas gen\u00e9ticamente por el Orkunrin, que en aquel tiempo estaba lleno de maldad. Cuando la guerra termin\u00f3, por la gran tormenta del Jua, y nuestra naci\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de la Kuruka, bajo la direcci\u00f3n del primer Kupatwa wa Jua, la familia real rescat\u00f3 personas y animales de naciones que no participaron en el conflicto, al igual que nosotros. Entre ellos, hab\u00eda un grupo de criaturas jam\u00e1s vistas. Eran violentas, peligrosas y secretaban de sus bocas un potente veneno capaz de matar cualquier ser vivo, pero nuestro Kupatwa wa Jua sinti\u00f3 pena al verlas y con su gran coraz\u00f3n, pas\u00f3 siete d\u00edas y siete noches con aquellas bestias hasta domarlas. Ninguna le hizo da\u00f1o o sinti\u00f3 la necesidad de hacerlo, con sus conocimientos prepar\u00f3 una sustancia que les quit\u00f3 la habilidad de segregar aquel veneno. \u00c9l dec\u00eda que las hac\u00eda sufrir a ellas tambi\u00e9n. Ahora solo habitaban en la reserva natural de Oko, donde nadie pod\u00eda poner un pie, y aqu\u00ed, en este lugar oculto, en que cr\u00edan algunas como mascotas.<br>Estaba entretenido con la historia a tal punto, que no me di cuenta lo r\u00e1pido que se mov\u00edan los darapos, aun con alguien a sus espaldas. No sab\u00eda c\u00f3mo montar una de estas bestias, pero al parecer, no era necesario, la creatura segu\u00eda a los otros. Pasaron unos minutos y llegamos a la entrada de un extra\u00f1o domo. Frente a \u00e9l, hab\u00eda un conglomerado de sirvientes y una persona en el centro del grupo. Era la Ayaba, la esposa del Ogiso. Amanu bajo de su darapo y se arrodill\u00f3 ante ella, yo hice lo mismo, luego los sirvientes que estaban con nosotros.<br>\u2014Madre, es tal como esper\u00e1bamos, \u00abEso\u00bb oblig\u00f3 a mi padre a matar al Kupatwa wa Jua con la lanza de Ina \u2014inform\u00f3 Amanu con gran tristeza.<br>La Ayaba era una mujer alta de una hermosa piel tan oscura como la noche, ni la m\u00eda se acercaba a un tono tan negro que hac\u00eda contraste con la piel blanca como el d\u00eda de nuestro Ogiso, su cabello era negro y largo llegando hasta sus rodillas, ten\u00eda ropas blancas de seda fina decorada con s\u00edmbolos de los astros que gobiernan nuestro mundo y en su cabeza portaba una m\u00e1scara dorada simbolizando el Jua.<br>No pod\u00eda ver su rostro por la m\u00e1scara pero asum\u00ed que me observaba.<br>\u2014Es una pena\u2026 ya no tenemos m\u00e1s opci\u00f3n que recurrir al plan de escape \u2014contest\u00f3 la Ayaba.<br>\u2014Pero, madre \u2014replic\u00f3 Amanu con cara de pena, sin embargo, resignado, cambi\u00f3 de tema\u2014: traje a Camuy, \u00e9l est\u00e1 bien, pero\u2026<br>La Ayaba camino hacia mi direcci\u00f3n interrumpiendo al pr\u00edncipe, puso su mano en mi cabeza, pod\u00eda ver sus ojos detr\u00e1s de la m\u00e1scara, eran de un color amarillento, que, seg\u00fan recuerdo, jam\u00e1s hab\u00eda visto.<br>\u2014Al juzgar por tu mirada, Camuy, me doy cuenta que no me recuerdas y que al final perdiste la memoria como todos temimos. Al menos est\u00e1s bien, lo cual me alegra. Cuando Amanu supo que estabas en la plaza fue corriendo a buscarte antes que pasara la tragedia.<br>La Ayaba cambi\u00f3 a una voz m\u00e1s forzada y dijo:<br>\u2014Es el fin de la naci\u00f3n de Amani como la conocemos. \u00abEso\u00bb caus\u00f3 esta desgracia y ahora lo pagar\u00e1 con su vida nuestro pueblo\u2026 El coraz\u00f3n de mi amado ya est\u00e1 en sus garras.<br>Not\u00e9 como unas l\u00e1grimas sutiles salieron por debajo de la m\u00e1scara.<br>\u2014Entren, Shayera se alegrar\u00e1 de verlos \u2014susurr\u00f3.<br>La puerta del domo se cerr\u00f3, caminamos por un vasto pasillo hasta una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda varios m\u00e9dicos, curanderas y sirvientes ayudando a una hermosa joven mulata que estaba en su \u00faltima etapa de embarazo. Esa deb\u00eda ser Shayera. Nos invitaban a entrar. La Ayaba y sus sirvientes quedaron esperando fuera de la habitaci\u00f3n.<br>Shayera al ver a Amanu cambi\u00f3 a una expresi\u00f3n no muy agradable, tom\u00f3 un cuchillo de adbara de la mesa de operaci\u00f3n y se lo lanz\u00f3 a \u00e9l mientras le gritaba:<br>\u2014\u00a1Idiota, por poco te matan! \u00a1Por poco te pierdes el nacimiento de tu hijo y lo dejas hu\u00e9rfano y a mi viuda! \u00a1\u00bfCrees que no s\u00e9 a d\u00f3nde fuiste?!<br>Amanu hab\u00eda esquivado el cuchillo y se hab\u00eda escondido detr\u00e1s de m\u00ed\u2026 de verdad no era tan maduro para ser el pr\u00edncipe heredero de una naci\u00f3n.<br>\u2014Shayera querida, te pido disculpas, no te dije porque motivo me fui, pero mira a qui\u00e9n tienes frente a ti \u2014replic\u00f3.<br>Shayera no se hab\u00eda percatado de m\u00ed a pesar de estar frente a ella, al notar mi presencia se alegr\u00f3 y con una sonrisa me dijo:<br>\u2014Gracias al Agbaye que est\u00e1s vivo, Camuy. Estaba muy preocupada por ti y por ese miedoso que tienes detr\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1\u2026<br>Amanu interrumpi\u00f3 acerc\u00e1ndose a ella.<br>\u2014Shayera, es mejor que no hables mucho, ya estas a punto de dar a luz, despu\u00e9s te cuento todo \u2014dijo Amanu.<br>Puso su boca cerca de la mejilla como si fuera a besarla, pero not\u00e9 que le dec\u00eda algo en voz baja con ella que hizo que pusiera una cara larga al verme de nuevo. Los m\u00e9dicos nos pidieron, al pr\u00edncipe y a m\u00ed, que esper\u00e1ramos afuera mientras el parto se realizaba. A pesar de tanta tecnolog\u00eda, por nuestras creencias a\u00fan mantenemos los partos lo m\u00e1s natural posible. Salimos. La Ayaba estaba sentada junto a varios sirvientes. Se par\u00f3 al vernos y me solicit\u00f3 que la acompa\u00f1ara. Amanu se quedar\u00eda esperando las buenas noticias de su hijo. Segu\u00ed a la Ayaba hasta un ascensor gravitacional, mientras descend\u00edamos, me dec\u00eda:<br>\u2014Camuy, \u00bfde verdad no recuerdas nada? \u00bfNi a tus amigos ni c\u00f3mo nos conociste? \u00bfNi a \u00abEso\u00bb?<br>\u2014Todav\u00eda no s\u00e9 a qu\u00e9 se refieren cuando dicen \u00abEso\u00bb \u2014repus\u00e9.<br>\u2014Lamentablemente, el \u00abt\u00fa\u00bb que nos conoc\u00eda nos hizo hacer un juramento de no decirte nada si se te borraba la memoria. Dijiste que formaba parte de tu plan para salvar nuestra naci\u00f3n. Dime, \u00bfhas escuchado alguna voz en tu mente?<br>\u00ab\u00bfUna voz?\u00bb, pens\u00e9 extra\u00f1ado.<br>\u2014No, no he escuchado nada.<br>\u2014Eso es bueno \u2014me respondi\u00f3 en un tono calmado.<br>Descendimos durante unos minutos hasta que toc\u00f3 fondo. Ingresamos a una sala abierta llena de flores y plantas, hab\u00eda abejas revoloteando por una esquina y aves volando por doquier, la zona era tan grande que pod\u00eda cubrir mi pueblo f\u00e1cilmente y a\u00fan sobrar espacio. La Ayaba con una voz calmada dijo en la lengua antigua:<br>\u2014Eniti o ba darapo orun ati aiye.<br>Las paredes de la sala comenzaron a abrirse como ventanas revelando el exterior y las nubes. En el horizonte se pod\u00eda ver la tierra y el mar sobre los que la Kuruka hab\u00eda volado desde hac\u00eda m\u00e1s de mil a\u00f1os. Nadie pod\u00eda salir de la Kuruka, a menos que quisiera encontrarse con una muerte atroz, ya que nuestra tecnolog\u00eda funcionaba con el agbara, cuyo poder era omnipotente, mas no omnipresente, solo cubr\u00eda la Kuruka. Estando fuera de su rango, cualquier aparato dejaba de funcionar. Caminamos hasta el borde, todo se ve\u00eda m\u00e1s claro. Solo nos separaba una capa de cristal de Orun. La Ayaba toc\u00f3 el cristal y se qued\u00f3 observando las tierras de abajo por unos minutos, luego se dio la vuelta y me vio directamente a los ojos.<br>\u2014\u00bfAcaso sabes por qu\u00e9 te traje hasta aqu\u00ed? No lo creo. Este lugar es conocido como la c\u00e1mara de Inaji, o del despertar, aqu\u00ed es donde cada aprendiz de cada Kupatwa wa Jua termina su \u00faltimo rito antes de ser nombrado, para luego su maestro desaparecer en el agbaye. No te puedo decir mucho, pero si esto: Camuy illaq wa Jua, eras el aprendiz de Or\u00e9, el ya difunto Kupatwa wa Jua, y es momento que tomes su lugar. El Agbaye te ha elegido para cumplir con esta tarea importante.<br>Estaba estupefacto, y, antes de que pudiera reaccionar, la Ayaba se quit\u00f3 la m\u00e1scara revelando un rostro que parec\u00eda nunca haber envejecido, para luego arrodillarse frente a mi tocando con una mano el coraz\u00f3n que representa la tierra y con la otra la cabeza que representa los cielos.<br>\u2014Solo Or\u00e9 pod\u00eda hacer esto, pero por su orden y, con lo que me ense\u00f1\u00f3, tengo el honor de nombrarte el nuevo Kupatwa wa Jua. Entiendo que perdiste todos tus a\u00f1os de entrenamiento, pero eso no significa que no est\u00e9n impregnados en ti.<br>\u00bbNo debo decir c\u00f3mo fue borrada tu memoria ni la raz\u00f3n espec\u00edfica de los eventos que presenciaste recientemente, pero si te puedo asegurar que todo esto comenz\u00f3 hace varios a\u00f1os. Y este plan, con el t\u00fa que nos conoc\u00eda, junto a Amanu, mi hijo; Shayera, su esposa; Or\u00e9, tu maestro; Ayo, el guardia real y yo, la Ayaba, ideamos para salvar esta tierra que surca los cielos con toda su flora, fauna y habitantes.<br>\u00bbLa respuesta que me diste anteriormente, de que no escuchabas aquella voz, es prueba de que olvidaste tu habilidad de c\u00f3mo escuchar al universo o Agbaye, pero tambi\u00e9n significa que ya no est\u00e1s m\u00e1s bajo la influencia de \u00abEso\u00bb, aquel ser que llen\u00f3 de maldad la mente de mi esposo y hac\u00eda lo mismo contigo, al ver que ya no ten\u00eda m\u00e1s poder sobre ti recurri\u00f3 a otro plan\u2026 Espero que entiendas que a\u00fan tienes posibilidad de recuperar tus recuerdos si tratas de descubrir los a\u00f1os perdidos, pero te pido que no lo hagas, si logras de vuelta algo de tu memoria te convertir\u00e1s en el t\u00edtere de \u00abEso\u00bb.<br>La majestuosa mujer se par\u00f3 frente a m\u00ed y habl\u00f3 en un lenguaje que nunca hab\u00eda escuchado, entonces se abri\u00f3 una peque\u00f1a compuerta en el centro de la c\u00e1mara y de ella sali\u00f3 un pedestal con una jarra antigua en su tope.<br>\u2014Toma del l\u00edquido que est\u00e1 en la jarra y tu \u00faltimo rito de iniciaci\u00f3n comenzar\u00e1. Buena suerte \u2014me dijo la Ayaba.<br>No dudaba de ella, todo lo que dijo me sorprendi\u00f3 hasta mis entra\u00f1as. En ning\u00fan momento habl\u00e9, todo mi ser sent\u00eda que este era mi deber, as\u00ed que me acerqu\u00e9 al pedestal, tom\u00e9 la jarra y beb\u00ed de su contenido. Al principio sent\u00ed un sabor dulce como la miel. Luego, cambi\u00f3 a uno horrible y pestilente, a tal punto, que mi boca comenz\u00f3 a oler a cad\u00e1ver. Sent\u00ed un l\u00edquido pegajoso correr de mis ojos y o\u00eddos. Era sangre. De mi boca comenz\u00f3 a salir espuma. Me desplom\u00e9 en el suelo y comenc\u00e9 a sentir fuerte dolores en mis extremidades.<br>\u00ab\u00a1\u00bfQu\u00e9 es esto?!\u00bb.<br>Escuch\u00e9 detr\u00e1s una risa no muy agradable, era la Ayaba que se acercaba a m\u00ed, se puso de cuclillas mir\u00e1ndome con una sonrisa macabra mientras yo convulsionaba en el suelo. Sac\u00f3 de entre sus ropas una m\u00e1quina hologr\u00e1fica, como la que ten\u00eda Amanu, y la desactiv\u00f3 revelando una criatura de aspecto espeluznante. No era una persona. Ten\u00eda garras, ojos de reptil y una boca enorme haciendo que su sonrisa se viera m\u00e1s amenazante. Sus ropas eran de color rojo y pose\u00eda una larga cola que aparentemente era m\u00e1s grande que ella misma. Reun\u00ed las pocas fuerzas que ten\u00eda y grit\u00e9:<br>\u2014\u00a1\u00bfQui\u00e9n eres?! \u00a1\u00bfQu\u00e9 eres?!<br>\u2014\u00a1Oh! \u00bfNo escuchaste mi historia? Nada de lo que te dije era mentira, salvo el potente veneno que bebiste de la jarra. Ya no habr\u00e1 m\u00e1s interferencia de ustedes, los que pueden escuchar la voz de Agbaye. Ya podremos comenzar nuestra invasi\u00f3n. Si te preguntas qui\u00e9n soy, digamos, que lo que tus amigos se refirieron como \u00abEso\u00bb, ser\u00eda la mejor comparaci\u00f3n que puedes hacer\u2026 y sobre la Ayaba, hace d\u00edas la mat\u00e9 y tom\u00e9 sus recuerdos.<br>Aquel ser concluy\u00f3 con otra sonrisa horrenda. Estaba asustado. No pod\u00eda hablar o mover un m\u00fasculo, todo se pon\u00eda negro a mi alrededor y, lo peor de todo, era ver esa cosa subiendo el ascensor. Minutos se volvieron segundos y segundos se volvieron momentos. Todo estaba negro. No sent\u00eda dolor ni nada, \u00bfesto era estar muerto? Finalmente unas palabras aparecieron en mi mente, las le\u00eda claras como el agua: \u00abGAME OVER\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasaron uno segundos y volv\u00ed a sentir mi cuerpo, abr\u00ed los ojos y ah\u00ed estaban: Amanu, Shayera y Ayo, hablando entre ellos y vi\u00e9ndome enojados.<br>\u2014Bueno, Camuy, esta es la \u00faltima vez que eres el protagonista, ya es la tercera vez que mueres en este nivel. Yo lo har\u00eda mejor, y sabes que jugar aqu\u00ed es caro \u2014se quej\u00f3 Amanu.<br>\u2014\u00a1Ja! T\u00fa no llegar\u00edas al nivel en el que estaba Camuy, querido, no pasar\u00edas de los dos primeros cap\u00edtulos \u2014replic\u00f3 Shayera.<br>\u2014Es que Camuy es demasiado confiado y siempre se olvida que est\u00e1 en un juego, m\u00edrenlo ahora no sabe cu\u00e1l es el mundo real. No sabe si este o el del juego\u2026 \u00bfEst\u00e1s bien? \u2014dijo Ayo.<br>\u2014S\u00ed\u2026 solo me duele la cabeza \u2014respond\u00ed un poco desilusionado\u2014. \u00bfQu\u00e9 hora es?<br>\u2014Son las 8:30 p.m. del planeta rojo \u2014me inform\u00f3 Ayo.<br>\u2014Mierda\u2026 \u2014dijo Amanu\u2014. Duramos demasiado en el mundo virtual, mi madre me va a matar, ya deben ser como las 12 del mediod\u00eda en la Tierra. Shayera, v\u00e1monos, tomemos el teletransportador de las 8:45, pero ya saben, si vamos a vencer la pr\u00f3xima vez, d\u00e9jenme ser el protagonista.<br>\u2014Sigue so\u00f1ando, Amanu. Adi\u00f3s, muchachos, hasta el pr\u00f3ximo d\u00eda que estemos todos libres \u2014se despidi\u00f3 Shayera.<br>Mi mente a\u00fan procesaba todo lo que hab\u00eda pasado. Ayo y yo salimos del centro de juegos de Nuevo Quisqueya. Somos afortunados de haber encontrado un lugar como ese, los juegos inducidos est\u00e1n baneados en la mayor\u00eda de los pa\u00edses del sistema solar porque \u00abincitan a la violencia y locura\u00bb.<br>Aunque todos sabemos que esas son patra\u00f1as que repiten los gobiernos.<br>Me desped\u00ed de Ayo, ten\u00eda que tomar un teletransportador al otro lado de Marte. Yo me dirig\u00ed a la casa, ma\u00f1ana ten\u00eda trabajo en la bodega con mi pap\u00e1 y a\u00fan estaba algo deprimido por todo lo que hab\u00eda pasado en Iloorun. Me sent\u00eda m\u00e1s feliz all\u00e1 que en esta realidad aburrida y superficial, donde ya nadie cree en nada que no sea la ciencia. Las religiones y lo espiritual, no son m\u00e1s que cuentos que nos ense\u00f1an en nuestros libros hologr\u00e1ficos durante las clases de historia. Todos viven la misma mon\u00f3tona existencia desde el siglo XXI, y al final nadie se da cuenta que solo tienen una vida, vivan cien o doscientos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Albert de la Cruz<\/strong> (Francisco de Macor\u00eds, 1997).) Ilustrador, dise\u00f1ador gr\u00e1fico y escritor dominicano con especializaci\u00f3n en narrativa visual e ilustraci\u00f3n editorial y apasionado por los g\u00e9neros que componen la ficci\u00f3n especulativa. Es cofundador de NABU Studio, compa\u00f1\u00eda y colectivo creativo dedicado a todas las \u00e1reas de la ilustraci\u00f3n y el dise\u00f1o. Actualmente desarrolla el mundo de <em>Caraya<\/em>, una ambiciosa novela gr\u00e1fica basada en los mitos y leyendas de la Rep\u00fablica Dominicana y el Caribe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Albert de la Cruz Las aves comenzaron a caer del cielo, los okunrin adultos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":70877,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-70876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70876"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70876\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70879,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70876\/revisions\/70879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}