{"id":70768,"date":"2025-01-03T00:01:00","date_gmt":"2025-01-03T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=70768"},"modified":"2025-01-02T21:45:45","modified_gmt":"2025-01-03T01:45:45","slug":"fin-de-ano-con-temores-de-fin-de-siglo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2025\/01\/03\/fin-de-ano-con-temores-de-fin-de-siglo\/","title":{"rendered":"Fin de a\u00f1o con temores de fin de siglo"},"content":{"rendered":"\n<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o termina con un mundo sumergido en una profunda y generalizada convulsi\u00f3n m\u00e1s que un fin de a\u00f1o, parece un fin de siglo.\u00a0 En los fines de siglo siempre ha prevalecido la subjetividad y el temor de que, con la llegada de uno nuevo terminar\u00e1 el recorrido de la historia, el fin del tiempo o la llegada del juicio final.\u00a0 Con este nuevo a\u00f1o no terminar\u00e1 la historia, ni se producir\u00e1 la hecatombe que algunos auguran y como se auguraba en los fines de siglo. Pero, la profundidad de los cambios producidos en los liderazgos y correlaci\u00f3n de fuerzas en singulares pa\u00edses y enteras regiones podr\u00edan agudizar irremediablemente los conflictos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, militares y las fracturas sociales que redireccionar\u00edan el curso de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>El temor, esta vez con bases definitivamente objetivas, es que de esos conflictos y de esos nuevos liderazgos surgir\u00eda un nuevo e incierto orden mundial. Son pr\u00e1cticamente incontables los elementos que configuran estos conflictos y es casi imposible establecer una jerarquizaci\u00f3n que d\u00e9 conocimiento sobre cu\u00e1l es el m\u00e1s peligroso. Entre los m\u00e1s salientes podr\u00eda citarse: la profundidad e impacto de las migraciones tanto en los pa\u00edses receptores como emisores, el sistem\u00e1tico genocidio que lleva a cabo Israel en Palestina, el L\u00edbano y ahora en Siria, la posible extensi\u00f3n de guerra entre Rusia y Ucrania, el saqueo de algunas potencias de oriente y occidente de los minerales de \u00c1frica, el auge del nazi\/fascismo y la ultraderecha y lo que puede conducir la guerra econ\u00f3mica entre China y EEUU, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>A ellos se suman la mediocridad, irresponsabilidad y cinismo del liderazgo pol\u00edtico de las principales potencias mundiales y los dilemas morales, pol\u00edticos y cient\u00edficos que se derivar\u00edan del uso y abuso de la inteligencia artificial. Sin embargo, prima la idea de que el conflicto entre China y los EEUU, es el m\u00e1s determinante en este nuevo orden o curso de la historia que comienza a despuntar. En cierto modo, podr\u00edan no estar descaminados quienes tienen y pregonan esa idea. Durante su milenaria historia, China se sinti\u00f3 a gusto en la zona de confort de su aislamiento. Durante siglos fue invadida, saqueada, humillada y hasta mutilada por algunas potencias occidentales y por Jap\u00f3n, la Rusia zarista\u2026 y sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, de la mano de Deng Xiaoping, que en los 20 vivi\u00f3 cinco en Par\u00eds trabajando y estudiando, adem\u00e1s militar activamente en el de Partido Comunista Chino, ese pa\u00eds se ha convertido en la m\u00e1s pujante potencia econ\u00f3mica mundial, despoj\u00e1ndose de su ancestral gusto por el aislamiento y volc\u00e1ndose hacia el mundo con una inusitada, agresiva y sostenida b\u00fasqueda de predominio econ\u00f3mico. En la caracterizaci\u00f3n de Xiaoping, autores como Amin Maalouf, dicen que este no se encorsetaba en ideolog\u00eda, sino que frecuentemente dec\u00eda \u201cdebemos dejar que nos gu\u00eden los hechos y la experiencia\u201d. Eso podr\u00eda estar indicando que no es el predominio de una idea o ideolog\u00eda lo que deb\u00eda guiar el desarrollo y expansi\u00f3n mundial de su pa\u00eds, sino su econom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es importante para aclarar algunos equ\u00edvocos. A lo largo de su historia, China ha tenido imborrables y mort\u00edferos conflictos con Jap\u00f3n y Rusia, ella recela de estos y estos de ella. Ninguna santa alianza podr\u00e1 sellarse entre ellos para asaltar la \u201cfortaleza\u201d de Occidente. Esta parte del mundo sabe que a pesar de su a\u00fan incuestionable poder\u00edo econ\u00f3mico y militar no puede doblegar el drag\u00f3n chino, el m\u00e1s potente que Asia haya tenido. Por tanto, la nueva, como la vieja guerra fr\u00eda, se caracteriza por esa suerte de equilibrio (que puede ser catastr\u00f3fico) que resulta de la conciencia de que ninguna potencia o regi\u00f3n puede salir con vida de una guerra militar total entre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s el problema m\u00e1s acuciante y peligroso que enfrentemos es c\u00f3mo detener la deriva autoritaria, de violaciones a los derechos humanos, la inexistencia de instituciones internacionales con capacidad de detener guerras puntuales y mort\u00edferas que son verdaderos genocidios, como el referido de Israel en Oriente pr\u00f3ximo, la barbarie en Ucrania, en Hait\u00ed, en el cuerno de \u00c1frica, etc. Con grandes potencias como Rusia y China dirigidas por aut\u00f3cratas y la otra, a\u00fan la primera potencia del mundo, dirigida por un presidente que ha sido condenado por 34 delitos graves y con l\u00edderes sin ideas dirigiendo algunas potencias europeas. En esta regi\u00f3n, qu\u00e9 nos deparar\u00e1 un a\u00f1o que se iniciar\u00e1 con la fuga de cerebros de algunos pa\u00edses hacia otros m\u00e1s ricos, huyendo de reg\u00edmenes autoritarios, ileg\u00edtimos o ilegales o de las desigualdades sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o que iniciamos no ser\u00e1 el del fin de los tiempos, del fin del mundo, ser\u00e1 como dice Maalouf, una pausa, una suerte de tregua. Pero ser\u00eda insensato no advertir de que si el mundo sigue el derrotero que lleva cualquier chispa lo incendiar\u00eda irremediablemente. Por eso, algunos piensan que en este nuevo de a\u00f1o podr\u00eda ocurrir lo que siempre se ha esperado de los fines de siglo. No creo que as\u00ed ser\u00e1, por el contrario, ser\u00e1 \u00fatil para seguir luchando para evitarlo. Albergo esa esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ Este a\u00f1o termina con un mundo sumergido en una profunda y generalizada&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63777,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[71,52,51],"tags":[],"class_list":["post-70768","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cesar-perez","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70768"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70768\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70769,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70768\/revisions\/70769"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}