{"id":70260,"date":"2024-12-06T00:52:16","date_gmt":"2024-12-06T04:52:16","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=70260"},"modified":"2024-12-06T00:52:17","modified_gmt":"2024-12-06T04:52:17","slug":"trump-es-un-sintoma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/12\/06\/trump-es-un-sintoma-2\/","title":{"rendered":"Trump es un s\u00edntoma (2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong><em>Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres sino sobre ellas mismas.<\/em><\/strong><br><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>Mary Wollstonecraft<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como les promet\u00ed en mi\u00a0columna anterior, en esta entrega sigo analizando c\u00f3mo la reelecci\u00f3n de Trump en EEUU es un s\u00edntoma del deseo de muchas personas de volver a un mundo que ya no existe en el que las mujeres eran propiedad de los hombres y las minor\u00edas (y en nuestro caso mayor\u00edas) de personas de color y otros grupos no eran vistos como seres humanos. En lo que el soci\u00f3logo catal\u00e1n Manuel Castells llama la \u201cidentidad de resistencia\u201d, estos grupos intentan reconstruir ese mundo ya desaparecido para volver a tener las ventajas a las que ten\u00edan acceso en \u00e9l en vez de proponer un proyecto nuevo e inclusivo de sociedad como hacen los grupos o movimientos con \u201cidentidad proyecto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi primera entrega analic\u00e9 dos de las dimensiones que Trump representa para estos grupos: la forma en que refleja el control sobre los recursos y sobre las ideas que a trav\u00e9s de \u00e9l consolida la clase hiper-rica en EEUU y la manera en que fomenta y se beneficia de los ataques a los grupos m\u00e1s vulnerables. En esta ocasi\u00f3n me concentro en c\u00f3mo Trump refleja el deseo de muchos hombres de volver a tener control absoluto sobre las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Trump nos hace ver que todav\u00eda muchos hombres rechazan la igualdad con las mujeres<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos d\u00edas de la campa\u00f1a, muchas personas nos pregunt\u00e1bamos por qu\u00e9 Trump estaba exagerando a\u00fan m\u00e1s su discurso racista, anti-inmigrante y anti-mujeres de una manera tan grotesca en vez de intentar ganarse los votos de las personas independientes que tienden a ser m\u00e1s moderadas. Y la raz\u00f3n era, seg\u00fan han analizado personas expertas en el sistema pol\u00edtico estadounidense, que su equipo de campa\u00f1a sab\u00eda que ese discurso no afectar\u00eda la intenci\u00f3n de voto de la mayor\u00eda de su electorado (la clase trabajadora blanca y de clase media) y atraer\u00eda a\u00fan m\u00e1s hombres j\u00f3venes, en su mayor\u00eda blancos, que se sienten identificados con esas ideas. De hecho, en pleno siglo XXI, una de las razones clave para el retorno de Trump a la Casa Blanca es lo extremadamente bien que representa y lo mucho que se cree el mito de que los hombres blancos son los l\u00edderes por excelencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos visto el desprecio de Trump por las mujeres por a\u00f1os. Lo hemos visto en la forma en que insulta a las mujeres pol\u00edticas especialmente cuando son sus rivales (por ejemplo, Hilary Clinton, Kamala Harris y en su momento Nikki Haley) o las ignora como hac\u00eda en sus reuniones con Angela Merkel. Tambi\u00e9n hemos visto c\u00f3mo se refiere a las mujeres como objetos sexuales a quienes se les puede agarrar por los genitales \u201cy les gusta\u201d o como menores de edad a las que hay que proteger \u201clo quieran ellas o no\u201d, porque para \u00e9l no son capaces de tomar sus propias decisiones ni tienen derechos. Peor a\u00fan, hemos visto que Trump ha agredido sexualmente y luego difamado a decenas de mujeres con muy pocas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta misoginia u odio a las mujeres que Trump representa y ayuda a expandir es un fen\u00f3meno mucho m\u00e1s amplio. Como les comentaba en una\u00a0columna anterior, en varios pa\u00edses de altos ingresos se evidencia lo que mucha gente llama una nueva brecha pol\u00edtica de g\u00e9nero. Es decir, el hecho de que los avances en la igualdad entre hombres y mujeres de las \u00faltimas d\u00e9cadas han influido en que la mayor\u00eda de las mujeres j\u00f3venes sean cada vez m\u00e1s progresistas y de izquierda porque quieren mantener y ampliar esos avances mientras que muchos hombres j\u00f3venes quieren volver a tener los privilegios que los hombres ten\u00edan en \u00e9pocas pasadas y se vuelven cada vez m\u00e1s conservadores. Corea del Sur es el pa\u00eds donde la brecha es mayor e incluso pone en peligro la tasa de natalidad de dicho pa\u00eds. Por eso resulta muy interesante que Google registr\u00f3 un aumento en las b\u00fasquedas de las mujeres j\u00f3venes en EEUU sobre el movimiento 4D coreano justo despu\u00e9s de las elecciones. M\u00e1s a\u00fan, este movimiento feminista radical que plantea romper todo tipo de relaciones rom\u00e1nticas con los hombres y decir no a salir con ellos, casarse con ellos o tener hijos o hijas con ellos sigue generando inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Demonizar a los hombres obviamente no es la soluci\u00f3n pero la frustraci\u00f3n es comprensible porque, como podemos ver en las redes y en las noticias, algunos de estos hombres j\u00f3venes plantean su deseo de controlar a las mujeres a la franca y se han envalentonado con la reelecci\u00f3n de Trump. Estos grupos de hombres dicen sin miramientos que las mujeres deben estar solo en el hogar dependiendo de un hombre y que solo tienen valor como objetos sexuales y para procrear porque no son seres humanos sino simplemente propiedad de los hombres. Lo vimos, por ejemplo, con los hombres blancos que entraron al campus de la Universidad Estatal de Texas en San Marcos el d\u00eda despu\u00e9s de las elecciones con varios letreros. Uno de ellos dec\u00eda literalmente \u201cWomen are property\u201d (\u201cLas mujeres son una propiedad\u201d) obviamente de hombres blancos como ellos. Otro de los letreros cuya&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/DCCpCtrS2p4\/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==\">foto se volvi\u00f3 viral<\/a>&nbsp;en las redes era peor a\u00fan conteniendo la frase: \u201cTipos de propiedad: LAS MUJERES, LAS Y LOS ESCLAVOS, ANIMALES, CARROS, TIERRA, ETC\u2026\u201d. Tambi\u00e9n ten\u00edan varios letreros y llevaban camisetas con contenido homof\u00f3bico como la frase de que \u201cEl sexo homosexual es un pecado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por suerte, manifestaciones como esta han generado actos similares de resistencia. En el caso de la Universidad de Texas San Marcos, la estudiante Eva De Arment, de solo 19 a\u00f1os, intervino inmediatamente coloc\u00e1ndose en frente de los hombres que entraron al campus con un letrero hecho a mano con la frase \u201cTodav\u00eda hay amor en el mundo. AMA A TUS VECINOS Y VECINAS\u201d. Tambi\u00e9n un padre que estaba en ese momento en el campus con su hija promoviendo su escuela de artes marciales intervino junto con ella y otras personas con letreros a favor de las mujeres mientras que otros grupos de estudiantes (incluyendo tanto seguidores\/as de Trump como progresistas de acuerdo con De Arment) les quitaron los letreros a los hombres que entraron al campus. Sin embargo, tanto De Arment como Evelyn Lopez, otra estudiante entrevistada por la prensa, destacaron que \u201cclaro que [estos hombres] se sienten muy c\u00f3modos haciendo esto cuando [tenemos] alguien que acaba de ser elegido y es un delincuente condenado y ha hecho dicho cosas detestables contra las mujeres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva mis\u00f3gina y homof\u00f3bica es parte del atractivo que Trump tiene para las iglesias evang\u00e9licas m\u00e1s fanatizadas en EEUU de manera similar a lo que ocurre con la jerarqu\u00eda y muchas personas de las iglesias cat\u00f3lica y evang\u00e9licas en nuestros pa\u00edses. Por ejemplo, los hombres blancos que entraron a la Universidad de Texas son parte de un grupo cristiano denominado Official Street Preachers. Aun cuando Trump no cree en los valores tradicionales que dichas iglesias representan (se ha casado tres veces, es un agresor sexual, fue amigo de Jeffrey Epstein, etc.) sus l\u00edderes saben que pueden utilizarlo como caballo de Troya para volver a influir las pol\u00edticas p\u00fablicas en EEUU como volver\u00e1n a hacer en este nuevo gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, Trump les reciproc\u00f3 el apoyo con una de las pocas promesas de campa\u00f1a que cumpli\u00f3 en su primer mandato: cambiar la composici\u00f3n de la Suprema Corte de Justicia para revertir el derecho a decidir de las mujeres a pesar de que la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en EEUU estaba de acuerdo con Roe vs. Wade. Y en esta ocasi\u00f3n, estas organizaciones de la extrema derecha se han unido para imponer sus agendas extremas como se refleja en el Proyecto 2025 del que Trump intent\u00f3 distanciarse y que, como vemos con sus designaciones hasta ahora, pondr\u00e1 tambi\u00e9n en pr\u00e1ctica junto con su vicepresidente electo J.D. Vance a quien escogi\u00f3 justamente por tener ideas similares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, el nuevo gobierno de Trump ser\u00e1 nuevamente un per\u00edodo dif\u00edcil para todas las personas, incluyendo las mujeres, que Trump y sus seguidores no ven como iguales ni como seres humanos. Por eso es importante recordar, como plantea Noam Chomsky, que \u201clos derechos no se conceden, se conquistan\u201d. Manos a la obra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,52,51],"tags":[],"class_list":["post-70260","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70260"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70261,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70260\/revisions\/70261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}