{"id":70115,"date":"2024-11-29T01:09:11","date_gmt":"2024-11-29T05:09:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=70115"},"modified":"2024-11-29T01:09:12","modified_gmt":"2024-11-29T05:09:12","slug":"dona-barbara-de-romulo-gallegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/11\/29\/dona-barbara-de-romulo-gallegos\/","title":{"rendered":"Do\u00f1a B\u00e1rbara, de R\u00f3mulo Gallegos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Mariam Mart\u00ednez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Do\u00f1a B\u00e1rbara<\/em>, publicada por primera vez en 1929, fue una obra escrita por R\u00f3mulo Gallegos;&nbsp; la misma se convirti\u00f3 en un referente de la literatura hispanoamericana. Gallegos, uno de los&nbsp; m\u00e1ximos exponentes del siglo XX en el realismo venezolano, cre\u00f3 una trama que, m\u00e1s all\u00e1 del&nbsp; contexto hist\u00f3rico de ese momento, sigue siendo popular en la actualidad. Desde mi \u00f3ptica, la&nbsp; novela <em>Do\u00f1a B\u00e1rbara <\/em>nos transporta varios a\u00f1os atr\u00e1s para mostrarnos el diario vivir de un&nbsp; venezolano campesino oprimido por alguien que no deja avanzar y prosperar a su pueblo. A&nbsp; pesar de esto, Gallegos no solo retrata una sociedad que intenta avanzar, sino que tambi\u00e9n&nbsp; reflexiona sobre temas universales como la corrupci\u00f3n, opresi\u00f3n y la libertad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"630\" height=\"933\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Primera_edicion_Dona_Barbara_1929.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70118\" style=\"width:400px\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Primera_edicion_Dona_Barbara_1929.jpg 630w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Primera_edicion_Dona_Barbara_1929-203x300.jpg 203w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Primera_edicion_Dona_Barbara_1929-585x866.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La opresi\u00f3n o la tiran\u00eda es algo que, tristemente, es recurrente en la historia de muchos pa\u00edses latinoamericanos. Do\u00f1a B\u00e1rbara, transformada por el ansia del poder, que nubla su juicio, busca&nbsp; controlar todo a su alrededor, pues su pasado, en el que la inocencia la hizo presa f\u00e1cil, la impulsa&nbsp; a borrar, a cualquier costo, todo rastro de vulnerabilidad. Lo anterior se vislumbra en el siguiente&nbsp; fragmento de la novela: \u00abtampoco le consent\u00eda ternezas ni nada que pudiese ponerla en&nbsp; condiciones de inferioridad\u00bb (p. 29). Todo esto la hace imponerse a cualquier persona y ley para,&nbsp; con su dominio, evitar repetir esa traum\u00e1tica experiencia. La maldad y ambici\u00f3n de los hombres&nbsp; de su pasado hacen que su tiran\u00eda sea un reflejo, o reacci\u00f3n, a la opresi\u00f3n que sufri\u00f3. Esto se&nbsp; puede notar en lo siguiente: \u00abHab\u00edan logrado aplacar la sombr\u00eda tormenta de su coraz\u00f3n: un&nbsp; ce\u00f1o duro y tenaz le surcaba la frente, un fuego maligno le brillaba en los ojos. Ya, s\u00f3lo rencores pod\u00eda abrigar su pecho\u00bb (p. 16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde las primeras p\u00e1ginas queda claro que do\u00f1a B\u00e1rbara es una mujer que, vali\u00e9ndose de su posici\u00f3n, riqueza e influencia, domina y manipula todo lo que la rodea. Su figura, controladora e imponente, se proyecta como un personaje repleto de poder y opresora de su pueblo. Seg\u00fan&nbsp; Gallegos (1929) \u00abdicen que es una mujer terrible, capitana de una pandilla de bandoleros, encargados de asesinar a mansalva a cuantos intenten oponerse a sus designios\u00bb (p. 05).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta novela evidencia c\u00f3mo la corrupci\u00f3n destruye los cimientos de una naci\u00f3n y limita su desarrollo, perjudicando a una mayor\u00eda y, en consecuencia, beneficiando a otros pocos. El&nbsp; mensaje de esta novela sigue siendo relevante actualmente; este nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de la corrupci\u00f3n y lo esencial que es afrontarla. Seg\u00fan explica Gonz\u00e1lez (2023):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Lo cierto es que el abuso de poder, las v\u00edas de hecho, la mala administraci\u00f3n, la corrupci\u00f3n, el despotismo y el tr\u00e1fico de influencias, antes y ahora, representan una violaci\u00f3n flagrante a los derechos humanos y est\u00e1n directamente relacionadas con el ejercicio autoritario del poder y por supuesto tienen un impacto devastador sobre las instituciones jur\u00eddicas, sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas del pa\u00eds al exacerbar la desigualdad y la pobreza, pues desplazan el inter\u00e9s general de la poblaci\u00f3n por el inter\u00e9s personal de los que ejercen el poder y de sus allegados <\/em>(pp. 194-195).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">B\u00e1rbara representa la suprema autoridad en esa regi\u00f3n (Trivi\u00f1o, 2024). Luego de unos inicios humillantes, surge como una persona totalmente distinta. Seg\u00fan Trivi\u00f1o (2024), \u00abSu belleza y poder siniestro atrae a los hombres, como Lorenzo Barquero, a quien despoja de sus tierras\u00bb (p\u00e1rr. 03). Al lograr dominar a los hombres, quienes eran los que com\u00fanmente mandaban en ese entonces, ella se convierte en la due\u00f1a de toda tierra fruct\u00edfera en esa regi\u00f3n. Su ascensoal poder implica un cambio significativo en el orden establecido, contradiciendo las costumbres y\u00a0desafiando las normas sociales de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, conforme pasan los cap\u00edtulos, es notable que a do\u00f1a B\u00e1rbara solo le interesa adquirir&nbsp; m\u00e1s poder y m\u00e1s riqueza. B\u00e1sicamente, ella est\u00e1 en b\u00fasqueda de aumentar su propia ambici\u00f3n.&nbsp; Algo relacionado lo podemos ver en el siguiente fragmento extra\u00eddo de la novela:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Altamira, descuidada por su due\u00f1o en manos de administradores f\u00e1cilmente sobornables, fue la presa predilecta de su ambici\u00f3n de dominio. Leguas y leguas di\u00e9ronle los litigios, y entre uno y otro, el lindero de El Miedo iba meti\u00e9ndose por tierras\u00a0 altamire\u00f1as, mediante una simple mudanza de los postes, favorecida por la deliberada\u00a0 imprecisi\u00f3n y obscuridad de los t\u00e9rminos con que los jueces redactaban lassentencias y\u00a0 por la complicidad de los mayordomos de Luzardo, que se hac\u00edan de la vista gorda\u00a0<\/em> (Gallegos, 1929, p. 18).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pueblo se encuentra en gran desventaja ante las artima\u00f1as de esta mujer y es lamentable que,\u00a0 a pesar de haber sido escrita hace varios a\u00f1os, esta novela refleja la cruda realidad del presente,\u00a0 donde un gobierno corrupto, al igual que do\u00f1a B\u00e1rbara, enriquece a sus allegados y empobrece al pueblo, generando, frecuentemente, miedo y desesperaci\u00f3n. Las leyes o cualquier cambio trascendental relacionado con la econom\u00eda de un pa\u00eds, por desgracia, afecta, mayormente, a su poblaci\u00f3n m\u00e1s grande, la cual es la que menos recursos posee. Algo similar explica Ramos (2018):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Antes de la llegada de Santos Luzardo a Altamira, prevalece en ese territorio la Ley del Llano, es decir, la hegemon\u00eda definida por do\u00f1a B\u00e1rbara y aceptada por sus ac\u00f3litos.\u00a0 Esta hegemon\u00eda se basaba en una ley completamente arbitraria, hecha a la medida de\u00a0 \u201cla devoradora de hombres\u201d e implementada a trav\u00e9s de la violencia y del miedo<\/em> (pp.\u00a0 176-177).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto me hace entender que el contexto de la obra y su historia no se distancian de lo que sigue&nbsp; ocurriendo en varios pa\u00edses latinoamericanos, sino que esas situaciones evolucionan,&nbsp; cambiando solo a sus personajes. Es sorprendente c\u00f3mo, al leer una obra de hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, encontramos semejanzas en nuestro contexto sociocultural de hoy d\u00eda, demostrando que, aunque el tiempo pase, los problemas fundamentales de la humanidad persisten. Aunque creemos que avanzamos, esto no sucede en su totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, <em>Do\u00f1a B\u00e1rbara <\/em>es una obra atemporal, porque a pesar de ser publicada en 1929 sigue&nbsp; siendo una obra relevante, por el hecho de que trata temas esenciales que se contin\u00faan percibiendo en la actual sociedad venezolana y en otras partes de Latinoam\u00e9rica. La historia contada en <em>Do\u00f1a B\u00e1rbara <\/em>nos demuestra c\u00f3mo la desigualdad y la violencia pueden destruir a un ser humano, tanto que puede convertir a una v\u00edctima en opresora. Al leerla podemos reflexionar sobre c\u00f3mo el pasado puede marcar nuestra vida: por esta raz\u00f3n es importante romper con todo c\u00edrculo vicioso relacionado con la violaci\u00f3n de los derechos humanos. Esta&nbsp; novela, que sigue siendo le\u00edda con mucha frecuencia y que a\u00fan se estudia en varias partes del&nbsp; mundo, es un testimonio de la riqueza, la importancia y la complejidad de la literatura&nbsp; latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariam Mart\u00ednez Do\u00f1a B\u00e1rbara, publicada por primera vez en 1929, fue una obra escrita&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":70118,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-70115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70115"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70119,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70115\/revisions\/70119"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70118"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}