{"id":69900,"date":"2024-11-18T00:00:00","date_gmt":"2024-11-18T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=69900"},"modified":"2024-11-17T20:05:32","modified_gmt":"2024-11-18T00:05:32","slug":"en-el-tunel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/11\/18\/en-el-tunel\/","title":{"rendered":"En el t\u00fanel"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"708\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-1024x708.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-69901\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-1024x708.jpg 1024w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-300x208.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-768x531.jpg 768w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-1536x1063.jpg 1536w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-2048x1417.jpg 2048w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-1920x1328.jpg 1920w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-1170x809.jpg 1170w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/pexels-uros-drljaca-906314877-29431253-585x405.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">(Fotograf\u00eda: Uro\u0161 Drlja\u010da)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <strong>Miguel \u00c1ngel Ortiz Aguilar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda una escalera larga y oxidada\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue lo \u00faltimo que vi antes de sumergirme en el abismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lleg\u00f3 el primer atisbo de luz, reinaba el silencio. Mi cuerpo yac\u00eda recostado sobre un espeso l\u00edquido dentro de un cuarto; seg\u00fan calculo, era de tres metros de cada lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una sensaci\u00f3n de n\u00e1usea me recorri\u00f3, con la primera arcada mi alma retorn\u00f3 al plano material. Sent\u00ed el est\u00f3mago como una bolsa vac\u00eda y ardorosa. Mis v\u00edsceras hab\u00edan expulsado todo su contenido en la \u00fanica vestimenta que portaba, aunque es posible que ya ni pudiera percibir mi propio mal olor. Con las manos temblorosas y d\u00e9biles, logr\u00e9 desamarrar un trozo de tela que cubr\u00eda mis marchitos labios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contrario a lo que dicta la l\u00f3gica, grit\u00e9; aquellos aullidos no tuvieron otro efecto m\u00e1s que el de hacer vibrar dolorosamente mis t\u00edmpanos y lastimar una garganta bastante reseca. Durante d\u00edas o semanas mis o\u00eddos fueron v\u00edrgenes a todo sonido con excepci\u00f3n del de mi coraz\u00f3n y el repiqueteo constante de una gota de agua que ca\u00eda sobre el g\u00e9lido concreto de la habitaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desconozco c\u00f3mo termin\u00e9 en tan m\u00edseras condiciones o qu\u00e9 situaci\u00f3n de mi vida anterior me puso en este predicamento. Lo cierto es que seguramente estuve ausente mucho tiempo. Quiz\u00e1 alguien me extra\u00f1aba; es probable que a\u00fan figurara una fotograf\u00eda m\u00eda entre las de otras tantas personas desaparecidas abarrotando las estaciones de polic\u00eda y hospitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tan s\u00f3lo recordara mi nombre o mi direcci\u00f3n. Deb\u00ed llevarme una contusi\u00f3n terrible. Uno no olvida temas tan importantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 importancia tendr\u00eda un nombre si ni siquiera pod\u00eda asegurar en esa situaci\u00f3n actual que segu\u00eda siendo humano?&nbsp; Meditar sobre cuestiones existenciales fue el efecto de esta solitaria oscuridad o posiblemente un recurso personal a fin de no sucumbir a la locura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor de mi pierna derecha me despabil\u00f3 por completo y distrajo mi atenci\u00f3n de toda disertaci\u00f3n filos\u00f3fica. Una sensaci\u00f3n punzante y quemante que iba en aumento me hizo exhalar un gemido agotador. \u00bfEstaba fracturado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que mis pupilas se adaptaron a la pobre iluminaci\u00f3n, pude ver a grandes rasgos una gran rasgadura en lo que quedaba de mi pantal\u00f3n. En su interior palpitaba mi muslo emanando un l\u00edquido purulento. Trat\u00e9 de acomodarme para no apoyar todo mi peso sobre la pierna, fue una tarea nada placentera. Mis partes entumecidas recobraron un poco de circulaci\u00f3n y calor, aumentando el sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un esfuerzo sobrehumano, me sent\u00e9 y trat\u00e9 de arrastrarme de espaldas impuls\u00e1ndome con las manos y mi pierna izquierda, mientras los inexistentes gl\u00fateos friccionaban el suelo en cada peque\u00f1o avance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegu\u00e9 a lo que se asemejaba a una puerta y con gran lentitud gir\u00e9 la manija de la cerradura apoy\u00e1ndome sobre ella. Se abri\u00f3 hacia fuera, por lo que ca\u00ed de bruces. Maltrecho, levant\u00e9 mi cara para mirar m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segu\u00eda sumido en las sombras, esta vez dentro de un t\u00fanel subterr\u00e1neo, de aquellos por los que sol\u00edan pasar autom\u00f3viles particulares y el transporte p\u00fablico cuando acud\u00eda a trabajar. &nbsp;\u00bfQu\u00e9 trabajo? No lo sab\u00eda. Obtener papel y metal a cambio de horas de vida sonaba superfluo. No record\u00e9 algo en lo que fuera talentoso, salvo para meterme en problemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ambos extremos del t\u00fanel se visualizaba una luz atenuada. Quiz\u00e1s estaba a punto de anochecer. No transitaban veh\u00edculos, las cl\u00e1sicas ratas que se apretujaban en sitios poco iluminados buscando desperdicios para saciarse las entra\u00f1as brillaban por su ausencia, lo mismo que las siempre abundantes cucarachas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permanec\u00eda un silencio a\u00fan mayor que en la habitaci\u00f3n; esta vez el vac\u00edo era superior, me sent\u00ed abrumado por tal desolaci\u00f3n. Asustado m\u00e1s que a mi despertar, me acerqu\u00e9 al borde y me qued\u00e9 sentado a la entrada de la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sab\u00eda que la infecci\u00f3n de mi pierna era muy grave y desconoc\u00eda el tiempo que llevaba sin beber o comer. Aventurarme al exterior para buscar medicamentos y alimentos pod\u00eda ser una opci\u00f3n, pero la odisea hasta la puerta me hab\u00eda agotado bastante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta visi\u00f3n, pens\u00e9 que era la \u00faltima persona con vida; vivir o morir ser\u00eda irrelevante, pues no quedar\u00eda nadie a quien le importara. No podr\u00eda contar la historia del oficinista frustrado que regresando de su trabajo fue secuestrado y abandonado a su suerte, o la del narcomenudista que ante sus deudas con el hampa le dieron un escarmiento y le encerraron en una alcantarilla. Era entretenido pensar en todas esas posibilidades pero, a final de cuentas, pod\u00edan estar erradas y solamente haber sido la casualidad la que me trajo a ese momento. Pronto la fiebre empezar\u00eda y mi lucidez se ir\u00eda viajando por el t\u00fanel, directo y sin escalas hacia la luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 el resto de la humanidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00e1 mejor no encontrar jam\u00e1s la respuesta.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Miguel \u00c1ngel Ortiz Aguilar <\/strong>(Quer\u00e9taro, 1989)<strong>.\u00a0<\/strong>Ha colaborado cons sus cuentos en diferentes publicaciones como las de la Editorial Cthulhu (Per\u00fa, 2021), Ediciones Freire (M\u00e9xico, 2021), la revista <em>Relatos Incre\u00edbles<\/em>, de ACUEDI Ediciones (Per\u00fa, 2021 y 2022), as\u00ed como en antolog\u00edas del Grupo Editorial Letras Negras. Por igual, es el autor de la novela corta <em>Como la brisa del temporal<\/em> (Amazon, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Miguel \u00c1ngel Ortiz Aguilar Hab\u00eda una escalera larga y oxidada\u2026 Fue lo \u00faltimo que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":69901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-69900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69900"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69902,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69900\/revisions\/69902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/69901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}