{"id":69400,"date":"2024-10-24T00:30:22","date_gmt":"2024-10-24T04:30:22","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=69400"},"modified":"2024-10-24T00:30:28","modified_gmt":"2024-10-24T04:30:28","slug":"montreal-o-como-vivir-en-el-pasado-el-presente-y-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/10\/24\/montreal-o-como-vivir-en-el-pasado-el-presente-y-el-futuro\/","title":{"rendered":"Montreal o c\u00f3mo vivir en el pasado, el presente y el futuro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Hay quienes dicen que nadie se va de Montreal porque esa ciudad, igual que el mismo Canad\u00e1, <\/em><br><em>est\u00e1 dise\u00f1ada para preservar el pasado, un pasado que ocurri\u00f3 en otro lugar.<\/em> <br>Leonard Cohen<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mes pasado volv\u00ed a Montreal casi 17 a\u00f1os despu\u00e9s de mi primera visita en septiembre del 2007 y el regreso me hizo mucho bien. Sent\u00ed que Montreal es una ciudad que te pica el ojo desde que llegas. Me recibi\u00f3 con un atardecer rosa intenso que sabore\u00e9 lentamente a trav\u00e9s de la ventana del avi\u00f3n. Esa fue la primera se\u00f1al de que todo iba a estar bien. La segunda se\u00f1al fue que todo fue f\u00e1cil y relajado: nada de fila en migraci\u00f3n, ninguna pregunta del agente de turno al pasar, una fila rapid\u00edsima en aduanas y hasta el \u00e1rea para esperar el Uber estaba casi en la entrada; algo impensable en el aeropuerto gigantesco de Los \u00c1ngeles donde vivo la mayor parte del a\u00f1o. (Pero me cuentan que tuve mucha suerte. Esta misma semana el aeropuerto de Montreal qued\u00f3 ranqueado como uno de los peores en Norteam\u00e9rica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Montreal es famosa y se ha ganado esa fama a pulso. Es la rebelde ciudad franc\u00f3fona m\u00e1s grande del rebelde estado franc\u00f3fono de Quebec en un pa\u00eds donde el ingl\u00e9s es todav\u00eda rey. Todos los a\u00f1os es anfitriona del mayor festival de jazz del mundo, el mayor festival de comedias (\u201cJust for Laughs\u201d) y el mayor festival de m\u00fasica en franc\u00e9s del planeta (\u201cLes Francos de Montr\u00e9al\u201d). Aunque fue desplazada por Toronto como centro comercial de Canad\u00e1, sigue siendo referencia en las artes, la cultura, el cine, la televisi\u00f3n, la literatura y muchos \u00e1mbitos m\u00e1s. Por ejemplo, la UNESCO declar\u00f3 Montreal como una de las 40 \u201cCiudades del Dise\u00f1o\u201d en el 2006 como parte del proyecto internacional de <a href=\"https:\/\/globalcitieshub.org\/es\/unesco-creative-cities-network\/\">Ciudades Creativas<\/a> y es la primera de la red en Norteam\u00e9rica. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s s\u00ed es cierto eso de que la gente se hace m\u00e1s sabia con la edad porque en este viaje me dediqu\u00e9 menos a trabajar y m\u00e1s a explorar y pasar tiempo con las amistades y colegas que aprecio. Despu\u00e9s de ir a las sesiones que me interesaban de las conferencias a las que fui, me escapaba a ver otro pedacito de esta ciudad congelada en el tiempo. As\u00ed me regal\u00e9 una tarde caminando con mi amiga y colega Roberta en el parque Mont Royal, la bella colina que domina la ciudad y le da su nombre. El d\u00eda estuvo soleado y hermoso y nos pusimos al d\u00eda sobre su vida en Nueva York y mi vida en Los \u00c1ngeles admirando Montreal desde el mirador en el punto m\u00e1s alto de la colina, paseando a orillas del lago, tomando fotos y compartiendo el parque con cientos de habitantes de la ciudad. Me sent\u00ed feliz y relajada como cuando paseaba en Central Park cuando viv\u00eda en Nueva York en una vida anterior y me enter\u00e9 despu\u00e9s de que ambos parques fueron dise\u00f1ados por el mismo arquitecto, el estadounidense Frederick Law Olmsted.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como me explic\u00f3 mi querido amigo y tambi\u00e9n colega Am\u00edn, la gente se toma muy en serio el disfrutar los parques de Montreal porque es muy dif\u00edcil hacerlo cuando se acerca el invierno brutal de la ciudad. Habl\u00e1bamos mientras me mostraba el barrio Plateau-Mont-Royal, uno de los m\u00e1s conocidos y agradables para caminar. Ir a celebrar con Am\u00edn el premio que recibi\u00f3 de la secci\u00f3n de Historia de la Sociolog\u00eda de la Asociaci\u00f3n de Sociolog\u00eda de EEUU a la que ambos pertenecemos fue mi mayor motivaci\u00f3n para ese viaje. As\u00ed que poder pasar tiempo con \u00e9l y su mam\u00e1 Do\u00f1a Margot antes y despu\u00e9s del premio fue ganarme la loter\u00eda de la chuler\u00eda en pote. Caminamos por uno de los tantos parques y \u00e1reas verdes de Montreal y luego subimos a la famosa calle Avenue Mont-Royal que convierten en peatonal durante el verano y hasta comimos uno de los mejores helados que he probado en el mundo mundial. En Montreal priorizan los espacios para pasear y explorar a pie que tanto se enfatizan en los estudios urbanos as\u00ed que aprovech\u00e9 todo lo que pude para disfrutarlos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con Am\u00edn tambi\u00e9n camin\u00e9 otro d\u00eda por la zona vieja de Montreal, el Old Port o Puerto Viejo, otra secci\u00f3n ic\u00f3nica de la ciudad. Ya hab\u00eda estado en esa \u00e1rea cuando fuimos a celebrar el premio por su libro con su mam\u00e1, su mentor y otro amigo suyo y yo tambi\u00e9n hab\u00eda estado en una cena con colegas de la asociaci\u00f3n de sociolog\u00eda feminista de la que soy parte. En ambas ocasiones el encuentro fue en una de las terrazas de hotel desde donde se puede admirar la arquitectura de esa zona antigua; un uso del espacio que tambi\u00e9n es muy popular en Los \u00c1ngeles. Para mi sorpresa, cuando fuimos a celebrar el premio me explicaron que las grandes carpas blancas que se ve\u00edan en el fondo eran del famoso Cirque du Soleil (Circo del Sol) que tiene su sede en Montreal y las vimos m\u00e1s de cerca cuando volvimos Am\u00edn y yo a caminar por el puerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfRecuerdan que dije que la ciudad estaba congelada en el tiempo? Pues s\u00ed y no. Lo parece cuando caminas por sus grandes avenidas en el centro de la ciudad o admiras sus edificios de la \u00e9poca colonial. Pero Montreal tambi\u00e9n sabe combinar lo antiguo con lo moderno como vimos en el mismo Old Port donde me sorprendi\u00f3 la arquitectura casi futurista del Museo de Arqueolog\u00eda (que por cierto ten\u00eda una exposici\u00f3n sobre la cultura azteca que no tuve tiempo de ir a ver). Lo mismo me pas\u00f3 con el dise\u00f1o innovador de los espacios a la orilla del r\u00edo donde nuevamente vi decenas de personas sentadas en la grama y en las bancas charlando y tomando el solcito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa convivencia entre el pasado, el presente y el futuro me asombr\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en el Museo de Bellas Artes de Montreal. Cuando fui, el Uber me dej\u00f3 en frente de un edificio majestuoso con columnas y escaleras enormes que asum\u00ed era la entrada. Otra visitante y yo intentamos buscar por d\u00f3nde se acced\u00eda al edificio ya que las puertas estaban cerradas. Pero no fue hasta que nos volteamos y miramos la acera opuesta que nos dimos cuenta de que el edificio principal por donde se entra al museo es totalmente diferente. As\u00ed que cruzamos e hicimos fila con el mont\u00f3n de personas m\u00e1s que hab\u00edan decidido aprovechar el d\u00eda lluvioso para ir al museo en medio de una arquitectura hiper moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta que la exposici\u00f3n que fui a ver estaba justamente en el edificio majestuoso que era la sede original del museo pero se llega de manera subterr\u00e1nea desde la sede nueva y moderna. Por cierto, la <a href=\"https:\/\/www.mbam.qc.ca\/en\/exhibitions\/saints-sinners-lovers-and-fools\/\">exposici\u00f3n<\/a> que vi denominada \u201cSantos, Pecadores, Amantes y Tontos\u201d sobre la pintura holandesa desde 1400 a 1700 es una de las m\u00e1s sociol\u00f3gicas que he visto. Mi amiga Nicole con la que me junt\u00e9 all\u00e1 y yo quedamos impresionadas con la forma en que la exposici\u00f3n explica c\u00f3mo el mundo de la pintura reflejaba los fen\u00f3menos complejos de la \u00e9poca como la conquista y colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, la superioridad con la que el mundo europeo ve\u00eda el resto de los continentes y el impacto que tuvo el proyecto colonial en crear la opulencia vivida por las \u00e9lites europeas especialmente en esa parte de Europa. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no todo fue ver y explorar. Como hago en todas las ciudades que visito, convers\u00e9 con la gente que trabaja en el hotel y con los choferes de Uber y los taxistas, especialmente porque en muchos pa\u00edses tienden a ser de las comunidades inmigrantes m\u00e1s recientes. Estas conversas tambi\u00e9n me reconfirmaron la fascinante diversidad ling\u00fc\u00edstica y cultural de Montreal. Por ejemplo, uno de los choferes con los que habl\u00e9 me cont\u00f3 que en general la gente que vive en la zona este de la ciudad habla franc\u00e9s mientras que las comunidades de la zona oeste hablan ingl\u00e9s y el \u201cdowntown\u201d o centro es un \u00e1rea m\u00e1s neutral en la que la mayor\u00eda de las personas habla ambos idiomas. Adem\u00e1s, por lo menos para \u00e9l, la zona angl\u00f3fona es tambi\u00e9n la m\u00e1s rica y opulenta. Esa y otras conversaciones que tuve en esos d\u00edas aumentaron a\u00fan m\u00e1s mi curiosidad sobre la ciudad y sobre sus habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vez que fui a Montreal descubr\u00ed, gracias a la paciencia de un amigo muy querido con el que acababa de reencontrarme, que no era feliz en la vida que estaba construyendo con mi exesposo en Nueva York. Luego entender\u00eda que estaba sufriendo de depresi\u00f3n cl\u00ednica severa. Por eso no lograba concentrarme en la conferencia ni disfrutar de los paseos. Por eso no pod\u00eda dejar de llorar hablando con mi amigo sin saber por qu\u00e9. La alegr\u00eda con la que viv\u00ed este regreso a Montreal tanto tiempo despu\u00e9s me reconfirm\u00f3 que ese ciclo se cerr\u00f3 y que aprend\u00ed las lecciones que me trajo. Y que as\u00ed como hace Montreal, podemos aprender del pasado mientras construimos el presente y so\u00f1amos con el futuro que queremos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta columna se la dedico a mi querida amiga la fant\u00e1stica activista feminista Susi Pola por ser amante empedernida de Montreal y por haber sido declarada hija adoptiva de la ciudad de Santiago.&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque a veces parece congelada en el pasado, Montreal sabe combinar lo antiguo con lo moderno. En ella conviven el pasado, el presente y el futuro y esa es una lecci\u00f3n tambi\u00e9n para los seres humanos.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,52,51],"tags":[],"class_list":["post-69400","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69400"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69400\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69401,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69400\/revisions\/69401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}