{"id":69168,"date":"2024-10-12T00:37:20","date_gmt":"2024-10-12T04:37:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=69168"},"modified":"2024-10-12T00:37:25","modified_gmt":"2024-10-12T04:37:25","slug":"la-deportacion-masiva-de-migrantes-viola-los-derechos-humanos-y-normas-internacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/10\/12\/la-deportacion-masiva-de-migrantes-viola-los-derechos-humanos-y-normas-internacionales\/","title":{"rendered":"La deportaci\u00f3n masiva de migrantes viola los derechos humanos y normas internacionales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el derecho internacional, la deportaci\u00f3n masiva se refiere a la expulsi\u00f3n simult\u00e1nea de un gran n\u00famero de personas de un pa\u00eds, sin considerar individualmente las circunstancias de cada persona. Esta pr\u00e1ctica est\u00e1 prohibida y se considera una violaci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las normas internacionales, como la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos y otros tratados de derechos humanos, establecen que las deportaciones deben ser individuales y basadas en procedimientos justos y equitativos. La prohibici\u00f3n de las expulsiones colectivas es un principio fundamental en el derecho internacional apegado al respeto de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, el art\u00edculo 22.9 de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos proh\u00edbe expl\u00edcitamente las expulsiones colectivas, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha reafirmado esta prohibici\u00f3n en varios casos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito de los derechos fundamentales, el derecho internacional proh\u00edbe la discriminaci\u00f3n en el trato a las personas. Las deportaciones masivas pueden ser vistas como actos discriminatorios si no se consideran las circunstancias individuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prohibici\u00f3n de las deportaciones masivas no solo se fundamenta en principios del derecho internacional sino tambi\u00e9n en argumentos racionales te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos. Existe un consenso en filosof\u00eda del derecho para afirmar que toda acci\u00f3n de los gobiernos debe estar basada en la ley. Las deportaciones masivas violan el principio de que toda decisi\u00f3n debe ser individual y basada en razones legales espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los argumentos \u00e9ticos refuerzan la racionalidad de lo dicho hasta ahora en el dominio de la pr\u00e1ctica. Cada individuo tiene un valor inherente y debe ser tratado con respeto. Las deportaciones masivas tienden a deshumanizar y despersonalizar a los afectados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La manera de contrarrestar la violaci\u00f3n de la dignidad humana en todo proceso de deportaci\u00f3n es respetar el principio legal del debido proceso. De acuerdo a esta norma, todas las personas tienen derecho a un proceso justo y a ser escuchados antes de ser deportados. Las deportaciones masivas no est\u00e1n en condiciones materiales de observar este derecho b\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si regresamos al terreno de la \u00e9tica, un gobierno que no haya perdido el coraz\u00f3n tiene que ser sensible a las consecuencias humanitarias de las deportaciones masivas. El car\u00e1cter tumultuoso que las acompa\u00f1an causa sufrimiento indebido, separaciones familiares y dificultades extremas para los deportados. Aplica para los dominicanos en Estados Unidos, para los africanos en Europa y para los centroamericanos en M\u00e9xico o en los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El leg\u00edtimo derecho a deportar que tiene todo Estado debe seguir, pues, un procedimiento que se apegue a los grandes consensos del derecho contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante todo, se debe proceder a la evaluaci\u00f3n individual. Cada caso ha de ser examinado en detalle. No son leg\u00edtimas las decisiones masivas ni automatizadas. Por el contrario, se debe seguir el debido proceso, que consiste en garantizar a cada persona a un juicio justo. Toda persona tiene derecho a presentar su caso y ser escuchado antes de que se pronuncie una sentencia sobre ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debido proceso se garantiza en la medida en que se act\u00fae con transparencia. El que va a ser deportado ha de estar en condiciones de entender el juicio que se le hace y los motivos por los cuales es deportado. Igualmente, debe estar consciente de los derechos que tiene como persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consideraciones humanitarias ayudan igualmente a garantizar el debido proceso. Es inhumano deportar a personas vulnerables, como lo son mujeres embarazadas, ni\u00f1os o personas enfermas. Tambi\u00e9n asisten razones humanitarias cuando el retorno a la tierra natal puede poner en juego la vida de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta sensibilidad se ha plasmado en otro de los grandes principios del derecho internacional, el denominado&nbsp;<em>principio de no devoluci\u00f3n<\/em>, tambi\u00e9n conocido como&nbsp;<em>non-refoulement<\/em>. Este principio proh\u00edbe a los estados deportar o devolver a personas a pa\u00edses donde puedan enfrentar persecuci\u00f3n, tortura u otros da\u00f1os graves. Est\u00e1 consagrado en el derecho internacional, especialmente en la Convenci\u00f3n de Refugiados de 1951 y la Convenci\u00f3n contra la Tortura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si algo ha aprendido la humanidad para superar la violencia en los \u00faltimos siglos es a honrar otro principio de humanidad, el principio de no discriminaci\u00f3n. Se crece en humanidad cuando se trata a cada persona con esp\u00edritu de justicia y equidad, renunciando a excluir a las personas por su origen nacional, su \u201craza\u201d, su religi\u00f3n u otra caracter\u00edstica cultural o f\u00edsica que lo diferencie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un Estado justo provee asistencia al deportado para que se reintegre razonablemente en su pa\u00eds de origen. Un criterio resulta m\u00e1s que claro en ese sentido: quien es deportado no puede ser enviado a situaciones sociales que pongan en peligro su vida o lo sometan a din\u00e1micas de vulnerabilidad extrema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta que nos queda es esta: \u00bfpor qu\u00e9 la mayor parte de la sociedad dominicana, junto a su gobierno, ha perdido el menor sentido de razonabilidad, de legalidad y de humanidad en su pol\u00edtica migratoria? \u00bfPor qu\u00e9 no nos escandalizamos ante la escalada reciente de amenazas y ejecuciones de deportaciones masivas en nuestro pa\u00eds?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reproducido de Acento.com.do<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO En el derecho internacional, la deportaci\u00f3n masiva se refiere a la expulsi\u00f3n simult\u00e1nea&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":69171,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66,55],"tags":[],"class_list":["post-69168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-invitado","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69168"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69173,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69168\/revisions\/69173"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/69171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}