{"id":69070,"date":"2024-10-05T00:58:25","date_gmt":"2024-10-05T04:58:25","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=69070"},"modified":"2024-10-05T00:58:29","modified_gmt":"2024-10-05T04:58:29","slug":"comunicacion-humana-y-comunicacion-animal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/10\/05\/comunicacion-humana-y-comunicacion-animal\/","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n humana y comunicaci\u00f3n animal"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos recuerdos de mi ni\u00f1ez llegan a mi memoria al comparar comunicaci\u00f3n humana y comunicaci\u00f3n animal: el estremecimiento que me produjo escuchar que exist\u00eda comunicaci\u00f3n no humana, y una canci\u00f3n que criticaba el modelo de desarrollo que compromet\u00eda las garant\u00edas para las futuras generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No mucha gente identificar\u00e1 la canci\u00f3n por su t\u00edtulo: Progreso. Pero si rememoro el estribillo \u201cYo quisiera ser civilizado como los animales\u201d, entonces podr\u00e1 resultar f\u00e1cil, fundamentalmente para quienes venimos del siglo y milenio pasados, remitirnos a Erasmo y Roberto Carlos, autores de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que, as\u00ed como lo vieron ellos, los animales, como subgrupo de los seres vivos, tienen mucho para ense\u00f1arnos. Claro, tienen para ense\u00f1ar a quien quiere y procura aprender. Los dem\u00e1s humanos, ni siquiera caen en la cuenta de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la comunicaci\u00f3n, por ejemplo, tenemos que todos los seres vivos necesitamos comunicarnos para sobrevivir. Aunque, como es entendible, las formas y los m\u00e9todos de comunicaci\u00f3n var\u00edan entre humanos y otras especies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las principales similitudes entre la comunicaci\u00f3n humana y la de otros seres vivos es que ambos grupos utilizan la comunicaci\u00f3n para compartir informaci\u00f3n. Los seres humanos usamos el lenguaje para expresar lo que pensamos o sentimos, y los animales irracionales, aunque no usen palabras, tambi\u00e9n comunican sus necesidades. Por ejemplo, los perros pueden ladrar para avisar que alguien est\u00e1 cerca o cuando quieren atenci\u00f3n. Los p\u00e1jaros cantan para atraer pareja o marcar su territorio. As\u00ed como los humanos usamos palabras, los animales usan sonidos, movimientos y se\u00f1ales para transmitir mensajes (Haraway, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra similitud importante es que tanto los humanos como los animales nos comunicamos para protegernos. Los seres humanos usamos se\u00f1ales como gritos o advertencias para alertar a otros de un peligro. Del mismo modo, muchas especies animales tienen formas de advertir sobre un depredador cercano. Dicen, por ejemplo, que la marmota emite un chillido agudo para avisar a su grupo cuando detecta una amenaza. Como se puede notar, en ambos casos, la comunicaci\u00f3n es esencial para la supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed como encontramos similitudes, tambi\u00e9n existen muchas diferencias entre la comunicaci\u00f3n humana y la de otros seres vivos. Los seres humanos hemos logrado avanzar de manera notable en la manera de comunicarnos. Adem\u00e1s de incluir complejidad, las personas contamos con la opci\u00f3n de entrenarnos en el uso de las herramientas comunicacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seres humanos aprendemos a comunicarnos a trav\u00e9s del lenguaje desde que somos beb\u00e9s, y ese aprendizaje puede continuar a lo largo de la vida. Las palabras, frases y reglas del lenguaje humano se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Pero los animales lo hacen por instinto y de forma autom\u00e1tica, similar a algunas acciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed cabe preguntarse \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando interactuamos con los animales? En interacciones con animales dom\u00e9sticos y algunos entrenados, aunque no sean dom\u00e9sticos, logramos que respondan a nuestras \u00f3rdenes. As\u00ed ocurre con un perro, un buey, un delf\u00edn, entre otros muchos casos. Pero al comunicarnos con otros humanos tenemos oportunidad para usar mucho m\u00e1s que simples palabras. Contamos con reglas gramaticales y un vocabulario extenso que permite expresar ideas complejas, como pensamientos sobre el pasado, el presente y el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los animales, por el contrario, tienen formas de comunicaci\u00f3n m\u00e1s limitadas y tienden a centrarse en lo que est\u00e1 sucediendo en el momento. Por ejemplo, mientras un ser humano puede contar una historia o explicar un concepto abstracto, un perro puede ladrar para mostrar emoci\u00f3n, pero no puede contar una historia o explicar un plan para el futuro (Tomasello, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, en los humanos, la comunicaci\u00f3n tiene una importancia \u00fanica y especial. A trav\u00e9s del lenguaje, las personas no s\u00f3lo transmitimos informaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n podemos expresar emociones, construir relaciones y compartir conocimientos. La comunicaci\u00f3n nos permite cooperar, trabajar juntos y formar sociedades complejas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed varias razones para que aprendamos a usar mejor la comunicaci\u00f3n. As\u00ed como Roberto Carlos nos invita a actuar con criterio de sostenibilidad, en lo referido a la comunicaci\u00f3n, las personas tenemos oportunidad para mejorar y mantener las relaciones. Quiz\u00e1s aprovechando el libre albedr\u00edo, podemos escoger entre comunicarnos como animales -y hasta como m\u00e1quinas- o usar la comunicaci\u00f3n para que nos convirtamos en mejores seres humanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos recuerdos de mi ni\u00f1ez llegan a mi memoria al comparar comunicaci\u00f3n humana y comunicaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143,51],"tags":[],"class_list":["post-69070","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69070"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69071,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69070\/revisions\/69071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}