{"id":68055,"date":"2024-08-12T00:01:00","date_gmt":"2024-08-12T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=68055"},"modified":"2024-08-11T23:52:48","modified_gmt":"2024-08-12T03:52:48","slug":"sicariato-mediatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/08\/12\/sicariato-mediatico\/","title":{"rendered":"Sicariato medi\u00e1tico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo como ahora a monse\u00f1or De la Rosa y Carpio haciendo un vehemente llamamiento para detener el \u201csicariato medi\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque hace algunos a\u00f1os de ello, lo ha tra\u00eddo a mi memoria un comentario de un lector que me honra con su seguimiento. Y ha salido a relucir por la manera generalizada para tramitar ciertas \u201cdenuncias\u201d a trav\u00e9s de muchos medios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta hace poco, los medios tradicionales de comunicaci\u00f3n ten\u00edan tanta incidencia que mucha gente consideraba lo que en ellos se dec\u00eda como una especie de \u201cpalabra de Dios\u201d. Pero ahora, si bien es cierto que todav\u00eda hay gente que, al enterarse de algo por las redes, acude a medios tradicionales para confirmar determinadas informaciones, no menos cierto es que sigue en franco ascenso la incidencia de cada vez m\u00e1s medios \u201calternativos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso provoca que esta etapa de \u201ctodos comunicando para todos\u201d se haya convertido en campo id\u00f3neo para la \u201cinfoxicaci\u00f3n\u201d y la \u201cinfodemia\u201d. Ahora cualquiera dice y no solo le creen, sino que adem\u00e1s le ayudan a redifundir desde soberanos disparates hasta siniestras mentiras, y todo disfrazado de informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso ahora hay \u201cjuicios medi\u00e1ticos\u201d. Sencillamente, quien quiere el camino m\u00e1s f\u00e1cil y r\u00e1pido, aunque perverso, apela a dilucidar en los medios sus diferencias con la contraparte. Incluso, cada vez menos gente se empe\u00f1a en conocer los tr\u00e1mites para resolver cualquier situaci\u00f3n porque apela a los medios a su alcance para \u201cechar su pleito\u201d. Y eso termina contribuyendo al desorden al que ciertos sectores le sacan bastante provecho. El saber popular lo explica desde hace mucho tiempo: \u201cR\u00edo revuelto, ganancia de pescadores\u201d. Pero la distracci\u00f3n no nos deja entenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no es que sea completamente malo usar los medios para denunciar. De hecho, una de las principales ventajas de tramitar denuncias a trav\u00e9s de los medios es la visibilidad y el alcance que estos ofrecen. Al publicar una denuncia en un medio de comunicaci\u00f3n masivo o en una plataforma de redes sociales, el denunciante puede llegar a un p\u00fablico mucho m\u00e1s amplio que si la tramita directamente en la entidad correspondiente (Bennet, 2012). Esta mayor visibilidad puede acelerar la respuesta de las autoridades porque sienten la presi\u00f3n medi\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema est\u00e1 en que las denuncias hechas a trav\u00e9s de medios de comunicaci\u00f3n a menudo carecen del rigor y la verificaci\u00f3n que requiere la actuaci\u00f3n con criterio de aporte a la sociedad. Esto puede llevar a la propagaci\u00f3n de informaci\u00f3n falsa o inexacta, da\u00f1ando reputaciones y generando p\u00e1nico injustificado. Si bien los medios ofrecen una plataforma para la expresi\u00f3n y la denuncia, es crucial que se manejen con \u00e9tica y rigor para evitar da\u00f1os innecesarios y promover una cultura de transparencia genuina y constructiva (Bauman, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra de las ventajas es que los medios proporcionan una plataforma para aquellos que sienten que sus voces no son escuchadas en los canales oficiales. Eso empodera a los ciudadanos, ya que pueden utilizar estos medios para exigir rendici\u00f3n de cuentas y transparencia por parte de las autoridades (McQuail, 2010). En donde el asunto se da\u00f1a es cuando la opini\u00f3n publicada forma veredictos basados en informaci\u00f3n parcial o ma\u00f1osamente sesgada, sin el suficiente apego al rigor ni a la \u00e9tica, m\u00e1xime cuando el esc\u00e1ndalo y el entretenimiento se disfrazan de periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En situaciones donde la inmediatez es crucial, los medios de comunicaci\u00f3n pueden difundir informaci\u00f3n r\u00e1pidamente, alertando a la comunidad y a las autoridades pertinentes de manera m\u00e1s eficaz que los canales burocr\u00e1ticos tradicionales (Chadwick, 2013). Pero, del otro lado, \u00bfcu\u00e1nta gente logra diferenciar entre verdad o mentira cuando alguien, aviesamente, usa im\u00e1genes viejas para presentarlas como nuevas, independientemente de que se trate de un fen\u00f3meno natural o de un accidente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo con adecuados niveles cr\u00edticos en la ciudadan\u00eda lograremos romper el c\u00edrculo vicioso que inicia con el inter\u00e9s perverso de alguien y se alimenta con la creencia ciega de quien se mantiene en desviaci\u00f3n de lo esencial y se \u201ctraga lo que le den\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si mejoramos los niveles de criticidad, los medios resultan muy \u00fatiles para tramitar denuncias y fomentar una cultura de transparencia y rendici\u00f3n de cuentas. As\u00ed, tanto las instituciones p\u00fablicas como privadas ser\u00edan cada vez m\u00e1s cuidadosas de sus acciones para evitar ser sometidas al escrutinio p\u00fablico en cualquier momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el sensacionalismo y la irresponsabilidad caractericen el uso de los medios, todos seguiremos perdiendo, aunque algunos crean que est\u00e1n ganando. Cuando alcancemos a ver las ventajas de contar con medios para aportar y mejorar, todos comenzaremos a ganar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ Recuerdo como ahora a monse\u00f1or De la Rosa y Carpio haciendo un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,143,51],"tags":[],"class_list":["post-68055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68055"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68056,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68055\/revisions\/68056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}