{"id":67953,"date":"2024-08-05T00:01:00","date_gmt":"2024-08-05T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=67953"},"modified":"2024-08-05T00:21:08","modified_gmt":"2024-08-05T04:21:08","slug":"el-campeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/08\/05\/el-campeon\/","title":{"rendered":"El campe\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Luis Javier de Pe\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi primo Michael Ramos, <em>Mike<\/em>, como le dec\u00edamos, era muy dedicado a su trabajo de <em>delivery<\/em>. Estaba contratado en un colmado de su zona, llamado \u00abTe conoc\u00ed\u00bb. Era aficionado a las carreras de motores, y asum\u00eda el llevar los pedidos de los clientes como una competencia m\u00e1s. Eso lo convert\u00eda en un verdadero remolino en las calles y autopistas. Esquiv\u00e1ndolos con elegancia y soltura, se colaba entre los veh\u00edculos y transe\u00fantes y siempre ganaba su imaginaria carrera. Aunque un poco temerario a veces, no hab\u00eda duda del talento de Mike para conducir, y eso, en estos tiempos de pandemia, con tantos encargos provocados por el encierro, lo hac\u00eda un trabajador muy eficiente. A todos, yo incluido, nos sacaba amplia ventaja; y resultaba muy dif\u00edcil seguirle el paso cuando coordin\u00e1bamos, junto a otros <em>deliverys<\/em>, alguna \u00abchiripa\u00bb de env\u00edo por la zona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima vez que coincidimos en un encargo, hablamos del tema obligado por estos d\u00edas: el dichoso virus venido de la China. Le coment\u00e9 que, con el pa\u00eds en v\u00edsperas de elecciones, ten\u00eda temor de que eso se expandiera como p\u00f3lvora, pues con el&nbsp; Gobierno en campa\u00f1a, no se tomar\u00edan las medidas adecuadas para librarnos de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con su habitual buen humor, Mike minimiz\u00f3 la situaci\u00f3n y hasta se burl\u00f3 de mis temores: \u00abEso es un cuento, primo. Otro l\u00edo m\u00e1s para tener a la gente con miedo. Lo que hay que hacer es darle duro al trabajo\u00bb, me dijo, mientras aceleraba a fondo su <em>passola<\/em>, que se encabrit\u00f3 y sali\u00f3 hecha un b\u00f3lido hacia adelante. \u00ab\u00a1Nos vemos, hermano!\u00bb, me grit\u00f3, antes de desaparecer en una bocacalle. \u00ab\u00a1Me faltan tres pedidos!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMike y su eterna prisa\u00bb, pens\u00e9, y renunci\u00e9 a alcanzarlo, pues de sobra sab\u00eda que no iba a lograrlo. No soy como Mike. No tengo su destreza y no me gusta ir tan r\u00e1pido, ni por la carretera ni por la vida. Este trabajito hay que cogerlo suave, pues apenas da para vivir. Mike, porque disfruta andar de aqu\u00ed para all\u00e1, imaginando que compite; y porque le gusta ayudar a las personas. Es muy noble. A \u00e9l le va bien. No le falta nada. Sus padres le pagan la universidad y el apartamento donde vive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicol\u00e1s, mi primo, de ingenuo, crey\u00e9ndose el cuento del coronavirus ese. No paran de inventar para tener a la gente mareada. Todo el mundo est\u00e1 volvi\u00e9ndose loco con el tema. Olvidan que antes fue el dengue, o la influenza, y que ma\u00f1ana ser\u00e1 otra cosa. Hasta Willi, el due\u00f1o del colmado, no para de hablar de eso. Se ha vuelto paranoico. Cada vez que me da la orden de los pedidos, me exige que no me le pegue a nadie por ah\u00ed, que, si le traigo \u00abesa vaina\u00bb para su negocio, nos jodemos. Se ha vuelto mal humorado y m\u00e1s vigilante de la cuenta. Me recibe con mala cara, a cada rato me pregunta si me siento mal y se\u00f1ala que estoy demasiado lento. Pero solo lo hace para descargar sus preocupaciones con alguien, porque \u00e9l sabe que no hay nadie m\u00e1s r\u00e1pido que yo. Lo que pasa es que los rumores del cierre obligatorio de los negocios lo tienen m\u00e1s enfermo que si tuviera el famoso virus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anoche, mientras cenaba, sintonic\u00e9 algunos noticieros. No se habla de otra cosa. Parece una conspiraci\u00f3n mundial. Quiz\u00e1 el primo Nicki tenga raz\u00f3n. Lo peor de todo es el toque de queda que acaba de implantar el Gobierno. Por lo que veo, esto se complica en verdad. Este mes ser\u00e1 malo para mis ahorros, pues despu\u00e9s de las cinco de la tarde era que empezaban en verdad los pedidos importantes, y ya no se podr\u00e1 salir, bajo riesgo de ir preso. Qu\u00e9 fastidio. Tardar\u00e9 m\u00e1s para reunir el dinero que necesito para comprar la moto de mis sue\u00f1os, y Willi se pondr\u00e1 m\u00e1s insoportable que nunca\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, a la ma\u00f1ana siguiente, al llegar al colmado, me recibe con cara de velorio, agitando, desesperado, los peri\u00f3dicos del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No pasar\u00e1 nada, patr\u00f3n \u2014le digo, para consolarlo\u2014. Eso es m\u00e1s ruido que otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Dele, co\u00f1o, que hay un mont\u00f3n de gente esperando \u2014me contesta, irritado\u2014. \u00a1Eso es lo suyo! \u00a1Y nada de juntadera con nadie!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No le contesto y parto a llevar los primeros pedidos. Casas, apartamentos, negocios. No paro un momento. Los pedidos se han triplicado. L\u00e1stima que la universidad me robe tanto tiempo y solo pueda trabajar unas horas. Comienzo a pensar que, tal vez, contrario a los que todos piensan, la nueva situaci\u00f3n nos beneficiar\u00e1. Con una semana a este ritmo, ganar\u00e9 m\u00e1s dinero que nunca. Ahora, eso s\u00ed, la gente te recibe disfrazada, con la desconfianza en los ojos, y algunos cogen las fundas con la punta de los dedos. A m\u00ed no me importa. Lo que hace falta es que paguen. Si se mira bien, es hasta divertido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la noche estoy muerto de cansancio. Fue un buen d\u00eda. Hasta Willi tuvo que reconocerlo. Con la velocidad de la faena, no me hab\u00eda dado cuenta de que me arde un poco la garganta. Siempre me pasa cuando abro mucho la boca y el aire me la reseca. Tengo que dejar de hacerlo, pero con la emoci\u00f3n de la velocidad y esa sensaci\u00f3n de libertad, como si volara, ni cuenta me doy de que voy como un bobo con la boca abierta. De pronto, recuerdo que el ardor de garganta es uno de los s\u00edntomas del virus. \u00a1Bah! Pero qu\u00e9 va, ese pensamiento no me deja dormir. Hasta a m\u00ed me est\u00e1n atolondrando con eso. Finalmente me decido, me levanto de la cama y hago lo de siempre: g\u00e1rgaras de agua de sal. Enseguida me alivio. Lo sab\u00eda. Ahora, a dormir, que ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pa\u00eds amanece en estado de emergencia. Todo lo cerraron. Solo se puede comprar comida y medicina. S\u00e9 que no deber\u00eda, pero en el fondo, me alegro, pues tendr\u00e9 m\u00e1s tiempo libre para trabajar en el colmado. Debo esforzarme ahora. Es la oportunidad. Para no perder ni un minuto, y evitar que me agarren despu\u00e9s de la cinco retornando a casa, le pido a Willi que me permita quedarme a dormir en el colmado. \u00c9l acepta y yo llamo a mis padres para dec\u00edrselo. No quiero que se preocupen por gusto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenc\u00e9 a usar pantalones y camisas de mangas largas. Willi me lo exigi\u00f3. Tambi\u00e9n me entreg\u00f3 una mascarilla y guantes. Son las nuevas reglas. Trabajo desde las ocho hasta el filo de la cinco. El dolor de garganta vuelve a veces, y tambi\u00e9n algunos escalofr\u00edos. Debe ser la humedad del colmado y el no estar quieto en todo el d\u00eda. El sol tambi\u00e9n es implacable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anoche, mientras me ba\u00f1aba, sorprend\u00ed a Willi brech\u00e1ndome. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza! No lo hubiera imaginado. Tos\u00ed fuerte para que el miedo a enfermarse, que lo trae a los tumbos por estos d\u00edas, como a todos, lo disuadiera de hacer alg\u00fan disparate. Funcion\u00f3. Menos mal. Se fue de inmediato. Pero s\u00e9 que ya no ser\u00e1 igual. No podr\u00e9 mirarlo de la misma manera. Otra fea consecuencia de esta situaci\u00f3n tan extra\u00f1a que vivimos por estos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El se\u00f1or Willi se ha vuelto m\u00e1s seco conmigo. No me mira a los ojos. Est\u00e1 todo el d\u00eda pendiente del <em>wasap<\/em>, porque es por ah\u00ed por donde llegan m\u00e1s pedidos. Si me oye toser, levanta la mirada con disgusto, pero no dice nada. Me cans\u00e9 de comer las picaderas que me puedo preparar en el mismo colmado. Mi mam\u00e1 siempre dice que uno debe comer caliente. Llam\u00e9 al primo Nicol\u00e1s (nunca le digo ese nombre, sino Nicki) y \u00e9l me habl\u00f3 de un buen lugar donde venden comida, cerca de la universidad. \u00c9l mismo me trajo la primera vez, para que la probara. Es buena. Problema resuelto. El puesto de comida es mi \u00faltima parada antes de concluir la faena del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la noche, en el colmado, sobra tiempo para ver la televisi\u00f3n y avanzar algunas materias de la universidad. Veo que, en Italia, la cosa est\u00e1 fea. Solo puede salir una persona a la calle, por n\u00facleo familiar, a comprar comida, y tienen que informarlo y decir ad\u00f3nde van. Hay muchos muertos. Es que esa gente es muy vieja, y fumadora. Dicen que toda Europa est\u00e1 as\u00ed. Pero de todos modos se nota que en esos pa\u00edses hay medidas de verdad. Aqu\u00ed todo se relajea. Somos como mu\u00f1equitos de papel arrojados al agua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El se\u00f1or Willi est\u00e1 hura\u00f1o. Parece que ahora le da verg\u00fcenza su comportamiento de la otra noche, o quiz\u00e1s solo est\u00e1 asustado por mi tos persistente y mis escalofr\u00edos. Esta ma\u00f1ana me pareci\u00f3 que estaba a punto de decirme que me fuera, pero no se atrevi\u00f3. Perder\u00eda a su mejor <em>delivery<\/em>, y a \u00e9l le interesan, ante todo, sus cuartos. Para tranquilizarlo, le recuerdo que siempre he sido al\u00e9rgico. \u00bbEsa vaina solo mata a los viejos\u00bb, digo. \u00abAqu\u00ed eso no levanta cabeza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l solo me pasa una lista, varias fundas, y se\u00f1ala dos botellones de agua, sin mirarme. \u00abPiso doce-B, de la torre del frente\u00bb dice. \u00abMu\u00e9vete\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo acomodo todo y salgo como una exhalaci\u00f3n en la <em>passola<\/em>. \u00abA mal tiempo, buena cara\u00bb pienso. \u00abEl trabajo es lo primero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la noche me entero, en la televisi\u00f3n, que van veintiocho muertos en el pa\u00eds. \u00a1Pero qu\u00e9 cosa! Estos chinos \u00abder diablo\u00bb han puesto malo al mundo. Al otro d\u00eda, un Willi m\u00e1s asustado que nunca me dice que abrir\u00e1 el colmado solo de nueve a cuatro. \u00c9l sabr\u00e1. Para eso es el due\u00f1o, y la verdad es que llego a las noches muy cansado, y d\u00e9bil. Creo que anoche me dio fiebre alta, porque tuve pesadillas, y solo me ocurre cuando algo no anda bien. Ya pasar\u00e1. El sol me est\u00e1 castigando demasiado. Debo protegerme mejor. Cuando me siento mal, enseguida empiezo a extra\u00f1ar a mam\u00e1. Tengo que ir a verla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El se\u00f1or Willi se ha vuelto un fan\u00e1tico del gel antibacterial y del alcohol. Quiere fumigar a todo el que llega al colmado. A ese paso me voy a decolorar, pues tengo que entrar y salir cien veces al d\u00eda. Adem\u00e1s, ese olor me irrita m\u00e1s la garganta. Trato de disimularlo, pero a veces no puedo. \u00bfSer\u00e1 que en verdad estoy infectado de ese maldito virus? Me siento raro. Ahora que lo pienso, ser\u00e1 mejor no ir a ver a mam\u00e1. Se pondr\u00eda a rega\u00f1arme y querr\u00eda arrastrarme al m\u00e9dico. Se lo contar\u00e9 a Nicki. \u00c9l me apoyar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llam\u00e9 a Nicki. Le dije que quer\u00eda verlo para contarle algo y que necesitaba su apoyo. Enseguida me solt\u00f3 que me cuidara m\u00e1s y cogiera lo del virus en serio, que mirara lo que estaba pasando en Italia y Espa\u00f1a, y aqu\u00ed mismo, yo que dec\u00eda que eso era puro cuento y un relajo del Gobierno. Le di la raz\u00f3n. Le dije que ya no pensaba as\u00ed, que hab\u00eda empezado a preocuparme y que me sent\u00eda un poco agotado con tanto trabajo, pero que no se hiciera ilusiones, que a\u00fan pod\u00eda vencerlos a todos y que alg\u00fan d\u00eda me coronar\u00eda campe\u00f3n de velocidad. \u00c9l se rio. Quedamos en vernos por la noche en su casa, para cenar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>V<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy hay una carrera de motos de las que me gustan. Me avisaron para que manejara una y voy a ir. Ojal\u00e1 no empiecen los escalofr\u00edos y el dolor en las articulaciones. Quiz\u00e1 la adrenalina me quite esta vaina. Se apuesta duro y los organizadores saben que soy de los mejores. Quiero llevar a Nicki. \u00c9l maneja bien y si llega en segundo o tercer lugar duplicar\u00edamos la ganancia. Me gusta montar esas naves. Es como si so\u00f1ara. Encima de una moto me siento el due\u00f1o del mundo. Me transformo. La l\u00ednea blanca es la gu\u00eda hacia la libertad, las curvas, el balanceo sublime, la pista, el universo, y yo, el cometa que lo surco y domino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicki me espera para cenar, pero hay tiempo. Lo llamo y le cuento de la carrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Emb\u00fallate y ven \u2014le digo\u2014. T\u00fa tambi\u00e9n manejas muy bien. Ser\u00e1 grandioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, ombe, no \u2014me dice\u2014. Eso es para ti.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u2014Dale, muchacho. Me dices y te paso a buscar. Sabr\u00e1s lo que es la felicidad. Y luego celebramos, con el dineral que vamos a ganar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l, siempre ce\u00f1udo y preocupado, se niega, y me alerta una vez m\u00e1s sobre los peligros de esas carreras ilegales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mike, no tienes necesidad\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Nicki, si salgo victorioso, son diez de \u00ablo grande\u00bb \u2014le respondo\u2014. La nave te la entregan en el lugar. No te preocupes. S\u00e9 lo que hago. Ya he ganado otras veces. Esta noche es una sola carrera por el asunto del toque de queda. Eso es pan comido. Deber\u00edas venir a competir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1No, gracias! Te espero, primo\u2026 \u00a1Y por Dios, cu\u00eddate y pon los pies en la tierra! \u00a1Te veo en el aire!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>VI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan me cont\u00f3 con dificultad, la carrera fue en la avenida 30 de Noviembre. Un acceso de tos y la visi\u00f3n borrosa le impidieron llegar en primer lugar, pero aun as\u00ed su talento se impuso y lleg\u00f3 segundo. La carrera, como otras veces, acab\u00f3 en desgracia, pues dos los que ven\u00edan detr\u00e1s chocaron entre s\u00ed y se estrellaron contra un poste, mat\u00e1ndose en el acto. Pero Mike no habl\u00f3 de eso. Era un riesgo que siempre estaba presente. Est\u00e1 vez hab\u00eda ganado menos dinero, pero de todos modos la suma fue considerable. Lleg\u00f3 a mi casa volado en fiebre y ronco. El aire a esa velocidad acab\u00f3 de afectarle la garganta. No quiso o no pudo comer, y no tuvo necesidad de decirme lo que quer\u00eda, pues a simple vista se le notaba que estaba muy enfermo. \u00abTienes el virus, primo\u00bb, le dije. \u00abAhora mismo nos vamos para emergencias\u00bb. Trat\u00e9 de protegerme lo m\u00e1s que pude, intentando que \u00e9l no se sintiera m\u00e1s mal de lo que ya se sent\u00eda. No quer\u00eda tratarlo como un apestado o algo as\u00ed. Mike merec\u00eda toda mi consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;En emergencia no hab\u00eda camas disponibles. La enfermera que nos atendi\u00f3 nos lo dijo sin mucho miramiento y me dio una pastilla para la fiebre. \u00abD\u00e1sela cada cuatro horas\u00bb, orden\u00f3. \u00abVuelvan ma\u00f1ana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no ten\u00eda sentido regresar otra vez en esa <em>passola<\/em> y exponer a Mike al sereno de la noche. Adem\u00e1s, no s\u00e9 si era pura paranoia, pero yo tambi\u00e9n me sent\u00eda con escalofr\u00edos y a veces me costaba respirar, aunque creo que era porque me hab\u00eda dado por ser consciente de que respiraba, y por contar las inhalaciones y exhalaciones. Es horrible. Ya est\u00e1bamos all\u00ed y decidimos quedarnos en el pasillo. La enfermera nos mir\u00f3 con resignaci\u00f3n, pero no dijo nada. Mike se tom\u00f3 la pastilla y la fiebre cedi\u00f3 sobre la medianoche. Yo tambi\u00e9n, escondido, me tom\u00e9 una, por si acaso. Dormimos como pudimos, con las espaldas contra la pared y despertando cada tanto con el paso de la gente, que segu\u00eda llegando y ten\u00eda que devolverse por la falta de camas. El trasiego hab\u00eda sido tremendo y, en la semipenumbra, aquel pase-pase parec\u00eda una procesi\u00f3n de fantasmas. Al amanecer, Mike luc\u00eda mejor, aunque no dejaba de quejarse de un fuerte ardor en la garganta. Como a las siete, se desocup\u00f3 una camilla al fondo de la sala y la enfermera nos avis\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dimos nuestros datos, c\u00e9dulas, n\u00famero de seguro\u2026 Mike ingres\u00f3 como paciente y yo firm\u00e9 como su responsable. \u00c9l me hab\u00eda pedido que no avisara a sus padres, pero no pensaba cumplir con su petici\u00f3n. Ellos deb\u00edan saber su situaci\u00f3n. Seguro solo podr\u00e1n verlo a trav\u00e9s de un cristal. A m\u00ed se me orden\u00f3 reclusi\u00f3n absoluta en mi casa, por quince d\u00edas. Mike no dur\u00f3 tanto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>VII<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy en una moto a toda velocidad, como me gusta. La pista es ancha y est\u00e1 surcada no por una, sino por tres rayas blancas y brillantes. Voy tan r\u00e1pido que el paisaje es apenas un contorno borroso. No siento que nadie me siga. Como siempre, les he sacado tanta ventaja que ya no podr\u00e1n alcanzarme hasta despu\u00e9s de cruzar la l\u00ednea de meta. Voy sin casco protector. Me lo he arrancado para respirar mejor, y ahora el aire me golpea tan fuerte la cara que estoy arrepentido. Es un aire pesado, pegajoso, que se aferra a mi cuerpo y me oprime el pecho. Ahora oigo voces, pasos, carreras\u2026 La pista comienza a desdibujarse y temo que se acabe de pronto. Los rostros de mis padres, de Nicki, del se\u00f1or Willi, se dibujan sobre la pista\u2026 Ah, entiendo. Es una pesadilla. Quisiera decir que respiro aliviado, pero, la verdad, es que no puedo hacerlo. Lo cierto es que no puedo respirar en lo absoluto. El mismo aire viscoso de la pista sigue golpe\u00e1ndome en esta cama de hospital. El pecho me resuena y oigo cada latido de mi coraz\u00f3n, que galopa m\u00e1s r\u00e1pido que la moto con que tanto so\u00f1\u00e9, sobre su \u00faltima pista. \u00abEsta no hay modo de ganarla\u00bb, pienso, y una extra\u00f1a quietud se abate sobre mi\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>VIII<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recib\u00ed la noticia de la muerte de Mike como una pu\u00f1alada. \u00c9l, siempre r\u00e1pido, se me adelantaba tambi\u00e9n en la muerte. Pero yo pod\u00eda, perfectamente, ser el pr\u00f3ximo. Desde que regres\u00e9 del hospital, por unas calles desiertas como nunca vi, no hab\u00eda salido en lo absoluto. Debido al miedo, al parecer, el mundo se estaba quedando vac\u00edo. Sin el bullicio y el colorido de siempre, incluso me cost\u00f3 llegar a la casa. Por poco me pierdo. Hab\u00eda una niebla extra\u00f1a, dicen que polvo del Sahara. Otra calamidad, en fin\u2026 Me encerr\u00e9 a cal y canto, y me mantuve orando, pidiendo para no estar infectado. El virus no era cosa de juego, no; y Mike lo hab\u00eda entendido demasiado tarde. Sabr\u00e1 Dios cu\u00e1nta gente, entre los que me encuentro, pudo haber contagiado. Miles estaban muriendo ahora mismo en todo el mundo: ancianos, j\u00f3venes, ni\u00f1os\u2026 Mortalmente asustado, decid\u00ed no ver noticias, pues todas giraban sobre lo mismo y cada una era peor que la otra. Sab\u00eda que no podr\u00edamos despedir a Mike. Estaba prohibido por sanidad, y solo de imaginar el dolor de sus padres ante tal situaci\u00f3n, me brotaban las l\u00e1grimas de dolor e impotencia. Mike no merec\u00eda esto. Era noble y trabajador. So\u00f1aba con motos y quer\u00eda ser campe\u00f3n\u2026 Ahora, todo eso hab\u00eda perdido su sentido, para siempre\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda llamada del hospital, anunci\u00e1ndome que la prueba para el coronavirus, realizada al se\u00f1or Michael Ramos, hab\u00eda salido negativa, me sumi\u00f3 en una confusi\u00f3n total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Usted querr\u00e1 decir Nicol\u00e1s Ramos, o sea, yo \u00bfno?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No \u2014recalc\u00f3 la se\u00f1ora, enf\u00e1tica, a trav\u00e9s de la l\u00ednea\u2014. Michael Ramos fue quien dio negativo. Ambos, Nicol\u00e1s y Miguel Ramos fallecieron en un accidente de moto hace dos d\u00edas, pero solo Michel era sospechoso de tener el virus. La prueba fue <em>postmorten<\/em>, para advertir a los posibles contagiados. Aqu\u00ed tengo su acta de defunci\u00f3n. Como su responsable, debe pasar a buscarla, y sepa que debe repetirse la prueba a los quince d\u00edas para\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 \u00a1Qu\u00e9\u00e9\u00e9! No, nooo, yo estoy vivooo, yo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces lo entend\u00ed. Entend\u00ed de golpe el porqu\u00e9 de esta rara niebla que no acaba de irse y que m\u00e1s bien se espesa; como si todo el Sahara estuviera meti\u00e9ndose en mi casa; el porqu\u00e9 de esos murmullos sordos, de ese continuo pasillaje de sombras y el extra\u00f1o recuerdo de una enfermera hosca que se\u00f1ala una camilla al final de una sala donde, ahora lo veo bien, estoy tendido yo, ensangrentado&#8230; \u00a1C\u00f3mo, Dios m\u00edo, dej\u00e9 que Mike me convenciera de ir a esa loca carrera! \u00a1C\u00f3mo tuve el valor de montarme en aquel monstruo negro que rug\u00eda por la pista! Mi pobre primo nunca me perdonar\u00e1 el resbal\u00f3n, el desliz que le rob\u00f3 sus sue\u00f1os de campe\u00f3n, contra aquel poste\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Luis Javier de Pe\u00f1a<\/strong> (Hig\u00fcey). Licenciado en Administraci\u00f3n de Empresas  por la Universidad APEC y Licenciado en Derecho (<em>Magna Cum Laude<\/em>), por la Universidad Cat\u00f3lica de Santo Domingo. Es autor de la novela <em>S\u00e1nchez <\/em>(Editorial Santuario, 2020); del libro de cuentos <em>Un toro furioso a las puertas del cielo <\/em>y del cuaderno de microrrelatos <em>Indicaciones para salir y entrar <\/em>(Editorial Santuario, 2021); as\u00ed como de una compilaci\u00f3n sobre la <em>Historia de la Jurisprudencia Dominicana<\/em> <em>(1844-1900)<\/em>, a\u00fan in\u00e9dita. Ha resultado dos veces ganador del Primer Premio, en la categor\u00eda Cuento, del concurso de Arte y Literatura del Banco Central de la Rep\u00fablica Dominicana (2020, 2021, con los cuentos \u00abEl campe\u00f3n\u00bb y \u00abLa ni\u00f1era\u00bb). Tiene en preparaci\u00f3n dos vol\u00famenes de cuentos <em>Relatos <\/em>y <em>Cementerio de nubes <\/em>(minificciones); as\u00ed como las novelas <em>Renacido <\/em>y <em>El profeta de Anamuya.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primer Premio, en la categor\u00eda Cuento, del concurso de Arte y Literatura 2020, del Banco Central de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":67961,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-67953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67953"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67967,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67953\/revisions\/67967"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}