{"id":67724,"date":"2024-07-21T00:01:00","date_gmt":"2024-07-21T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=67724"},"modified":"2024-07-20T21:43:02","modified_gmt":"2024-07-21T01:43:02","slug":"como-llamar-a-esta-nueva-discapacidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/07\/21\/como-llamar-a-esta-nueva-discapacidad\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo llamar a esta nueva discapacidad?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n\n\n\n<p>Con alta frecuencia escuchamos hablar sobre discapacidad, y en menor proporci\u00f3n nos toca tan de cerca el tema como para vivir lo que eso significa. Pero, \u00bfqu\u00e9 es discapacidad?<\/p>\n\n\n\n<p>De manera general, muchas veces por desconocimiento, la mayor\u00eda de gente usa t\u00e9rminos inapropiados y hasta ofensivos, adem\u00e1s de denigrantes, para referirse a ciertas discapacidades y sobre todo a las personas con discapacidad. Generalmente ocurre hasta que alguna discapacidad le toca de cerca. Pero ese aspecto lo podr\u00edamos retomar luego.<\/p>\n\n\n\n<p>Definamos discapacidad. Seg\u00fan la Convenci\u00f3n de Naciones Unidas sobre el tema, se considera persona con discapacidad a quien presenta \u201cdeficiencias f\u00edsicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participaci\u00f3n plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con las dem\u00e1s\u00bb (ONU, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Una explicaci\u00f3n valiosa y muy esclarecedora la ofrece la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud: \u201cLa discapacidad es un t\u00e9rmino que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participaci\u00f3n. Las deficiencias son problemas en la funci\u00f3n corporal o en la estructura; las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participaci\u00f3n son problemas para participar en situaciones vitales\u201d (OMS, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>La OMS tambi\u00e9n ilustra con su clasificaci\u00f3n sobre las discapacidades. Refiere cuatro tipos: f\u00edsica, sensorial, intelectual y psicosocial. Entre las psicosociales, la OMS cuenta: ansiedad, trastornos del estado de \u00e1nimo, esquizofrenia y otros trastornos psic\u00f3ticos, y trastornos de la personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Visto esto, la nueva discapacidad que refiero parece tener una mezcla de esas discapacidades psicosociales. La condici\u00f3n est\u00e1 vinculada al uso de mensajes, ya sea emiti\u00e9ndolos o exponi\u00e9ndose a ellos. Y la situaci\u00f3n se agrava con la diversidad de medios de que se dispone en la actualidad, con el exceso de mensajes a que se nos expone y principalmente con la velocidad a la que se nos somete para responder a los est\u00edmulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace m\u00e1s de medio siglo que algunos estudiosos adelantaron advertencias, fundamentalmente relacionadas con esas ocasiones en las que usamos medios que no incluyen la&nbsp;comunicaci\u00f3n no verbal. Recordemos que la comunicaci\u00f3n no verbal suele tener m\u00e1s relevancia que la verbal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocurre que en la interacci\u00f3n cara a cara, la que usamos desde inicios de la humanidad, los gestos, el tono de voz y las expresiones faciales juegan un papel crucial en la transmisi\u00f3n de significados y emociones. Pero en la comunicaci\u00f3n digital, especialmente a trav\u00e9s de textos, pueden ocurrir malentendidos e interpretaciones incorrectas de los mensajes debido a la ausencia de esas se\u00f1ales no verbales (Mehrabian, 1971).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s recientemente, otros estudiosos han insistido en la urgente necesidad de recuperar el poder de la conversaci\u00f3n. Y lo hacen ante la realidad de que las tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n pueden afectar negativamente las relaciones interpersonales. El fen\u00f3meno de la \u00abconexi\u00f3n superficial\u00bb es com\u00fan en las redes sociales, donde las interacciones pueden ser breves y superficiales, enfoc\u00e1ndose m\u00e1s en la cantidad que en la calidad de las conexiones. Esto puede generar una sensaci\u00f3n de aislamiento y soledad, a pesar de estar \u00abconectados\u00bb con muchas personas (Turkle, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que una acci\u00f3n tan com\u00fan como reenviar cualquier mensaje que recibimos, sin percatarnos de sus valores de verdad, bondad y utilidad, est\u00e1 ocasionando da\u00f1os en los que venimos a reparar cuando ya es demasiado tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n acciones como: enviar mensajes sin ni siquiera saludar a quien va dirigido, enviar mensajes sin antes percatarse de si ser\u00e1 del inter\u00e9s de esa persona, tratar como p\u00fablica informaci\u00f3n privada y ni decir del ciberacoso y el denominado \u201ctrolleo\u201d (publicaci\u00f3n de mensajes provocadores, ofensivos o disruptivos en foros, redes sociales y otras plataformas en l\u00ednea), son expresi\u00f3n de esa nueva discapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 escogi\u00e9ramos, como plantea Turkle, recuperar el valor de la conversaci\u00f3n. Ojal\u00e1 le incluyamos la escucha emp\u00e1tica. Y ojal\u00e1 mantengamos esos est\u00e1ndares cuando tenemos a mano cualquier medio de los que nos ofrece la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras buscamos mecanismos para curar a quien ya tiene la condici\u00f3n y reparar los da\u00f1os ocasionados a quien ha resultado v\u00edctima de esas acciones, quiz\u00e1s convenga iniciar por esta advertencia y por ponerle nombre a esta nueva discapacidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ Con alta frecuencia escuchamos hablar sobre discapacidad, y en menor proporci\u00f3n nos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143,51],"tags":[],"class_list":["post-67724","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67724"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67725,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67724\/revisions\/67725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}