{"id":67650,"date":"2024-07-15T00:02:00","date_gmt":"2024-07-15T04:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=67650"},"modified":"2024-07-14T20:22:42","modified_gmt":"2024-07-15T00:22:42","slug":"koldo-o-la-importancia-de-contar-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/07\/15\/koldo-o-la-importancia-de-contar-historias\/","title":{"rendered":"Koldo o la importancia de contar historias"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">L<em>as personas se convierten en los relatos que escuchan y los relatos que cuentan<\/em> <br>Elie Wiesel<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acaba de morir Koldo Campos Sagaseta, el brillante escritor y teatrista vasco nacionalizado dominicano a quien muchas personas conocimos como el autor irreverente de la columna \u201cCronopiando\u201d. No tuve el privilegio de ser su amiga ni creo haber intercambiado con \u00e9l m\u00e1s de 20 palabras cuando vivi\u00f3 en Santo Domingo, felicit\u00e1ndole despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n de sus obras. Por eso me disculpo desde ya con su familia porque intento rendirle homenaje en esta cr\u00f3nica, ciertamente, pero no puedo hacerle justicia ni escribir desde la perspectiva de alguien cercano. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me tomo el atrevimiento de referirme a Koldo porque reflexionando en el avi\u00f3n en el que estaba de regreso a Los \u00c1ngeles el lunes, me di cuenta de que su obra es un ejemplo de las respuestas que mucha gente en las ciencias sociales estamos buscando cuando hablamos del autoritarismo que est\u00e1 resurgiendo en Latinoam\u00e9rica y en el mundo. \u00bfPor qu\u00e9? Porque las y los artistas y escritores como Koldo tienen una habilidad que necesitamos desarrollar mucho m\u00e1s las personas que desde la academia y desde los movimientos sociales tratamos de construir sociedades m\u00e1s justas: el de contar historias. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Koldo fue un exquisito e impresionante contador de historias. Lo sabemos quienes le\u00edamos \u201cCronopiando\u201d, su famosa columna del peri\u00f3dico <em>El Nacional<\/em> inspirada en Julio Cort\u00e1zar. Pero lo entend\u00edamos a\u00fan m\u00e1s quienes \u00edbamos a ver sus obras. Como dramaturgo y como director, Koldo usaba el humor y la s\u00e1tira para reinterpretar y desmontar cl\u00e1sicos de la literatura (\u201cLa Dama de las Camelias, parte atr\u00e1s\u201d) o momentos cruciales de la historia (\u201cH\u00e1gase la Mujer. La verdadera historia del descubrimiento de Am\u00e9rica\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su humor era tan f\u00e1cil y su s\u00e1tira tan fresca que la reacci\u00f3n del p\u00fablico era siempre tan interesante y c\u00f3mica como la obra. A m\u00ed que como soci\u00f3loga y como curiosa me encanta observar a la gente, me re\u00eda tanto de las ocurrencias de Koldo como del humor y la improvisaci\u00f3n de sus brillantes actores y actrices (como Micky Montilla y Karina Guerrero, para solo mencionar mis dos favoritos) y de las reacciones de la gente. Esos momentos de gozo colectivo como, por ejemplo, la presentaci\u00f3n hist\u00f3rica que hicieron de \u201cH\u00e1gase la Mujer\u201d en Plaza Espa\u00f1a son ejemplos de lo que el soci\u00f3logo Emilio Durkheim, llamaba \u201cefervescencia colectiva\u201d. O sea, los momentos en los que sentimos una conexi\u00f3n especial con la gente a nuestro alrededor al hacer algo al mismo tiempo. Por eso se quedar\u00e1n para siempre en mi memoria como estoy segura de que siguen en la memoria de los cientos de personas que tambi\u00e9n estuvieron ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las obras de Koldo lograban en minutos lo que las lecturas y conferencias sobre lo que ahora llamamos el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Decolonialidad\">pensamiento anti-colonial y decolonial<\/a> pueden tardar horas en conseguir. Usando la exageraci\u00f3n, el rid\u00edculo y su irreverencia sin l\u00edmites mostraba a las figuras y situaciones que todav\u00eda ponemos en un pedestal en nuestra sociedad (por ejemplo, los Reyes Cat\u00f3licos, Col\u00f3n o el mismo proyecto de conquista espa\u00f1ola del continente) en su sitio. Por ejemplo, en \u201cH\u00e1gase la Mujer\u201d presentaba a los personajes hist\u00f3ricos que tanto endiosamos como lo que fueron: seres humanos llenos de fallas y de motivos humanos incluyendo la avaricia y la sensaci\u00f3n de superioridad ante las civilizaciones ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como tuve tambi\u00e9n el privilegio de hacer teatro por varios a\u00f1os en la universidad, ver en escena la magia que creaban Koldo y su equipo me parec\u00eda absolutamente fascinante. Es la magia del teatro comprometido y bien hecho que tambi\u00e9n admiro en colectivos como Teatro Guloya y Teatro Maleducadas. De hecho, pensar en las obras de Koldo siempre me recuerda esas risas desenfrenadas de gente de todas las edades, de todos los sectores, la mayor\u00eda sin la educaci\u00f3n universitaria que con frecuencia se necesita para entender lo que decimos mucha gente en la academia (cuando en realidad las y los acad\u00e9micos deber\u00edamos aprender a hablar de forma que nos entienda todo el mundo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas im\u00e1genes de caras felices y esos sonidos de risas exuberantes son las pistas que Koldo nos dej\u00f3 para navegar los tiempos dif\u00edciles que vivimos. Tiempos en los que muchos grupos conservadores tanto en RD como en diferentes partes del mundo hacen creer a la gente que respetar los derechos de quienes son diferentes es una debilidad o un error. Tiempos en los que mentir sin l\u00edmites como acaba de hacer Trump en el debate presidencial con Biden no tiene consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son tiempos en los que los ministros y hasta presidentes de gobiernos que inician siendo \u201cdel cambio\u201d como el que se acaba de reelegir en nuestro pa\u00eds quieren desmontar pol\u00edticas para la igualdad y la equidad. Tiempos en los que incluso quienes est\u00e1n a cargo del Estado no entienden que son esas pol\u00edticas las que nos ayudan a construir las sociedades justas (sin sexismo, ni homofobia, ni racismo, ni clasismo, ni xenofobia, ni ning\u00fan tipo de discriminaci\u00f3n) que dicen defender. Incluso juegan a inflamar esos odios y apoyar a los grupos que los promueven en busca de votos sin saber que est\u00e1n jugando con fuego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como convers\u00e1bamos mis colegas y yo en varias sesiones de la conferencia de la <a href=\"https:\/\/lasaweb.org\/en\/lasa2024\/\">Asociaci\u00f3n de Estudios Latinoamericanos<\/a> (LASA) en Bogot\u00e1 hace unos d\u00edas, en los \u00faltimos a\u00f1os se ha vuelto normal usar el odio y las mentiras para intimidar y para callar al contrario. La t\u00e1ctica no es nueva. La han usado desde siempre los reg\u00edmenes y grupos autoritarios tanto de izquierda como de derecha. Pero en los \u00faltimos a\u00f1os los grupos y partidos de la extrema derecha han aumentado su uso de manera exponencial utilizando las redes sociales. Por ejemplo, en Alemania las autoridades identificaron que <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=w49kjgRuj7c\">el 77% de los discursos de odio en las redes proven\u00edan de la extrema derecha<\/a>, solo el 9% de la extrema izquierda y el resto no se pod\u00eda calificar pol\u00edticamente.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, aunque me entristece su partida, me anima recordar el ejemplo de Koldo porque dedic\u00f3 toda su vida a las causas progresistas y nos mostr\u00f3 c\u00f3mo contar historias para crear ese nuevo mundo m\u00e1s inclusivo y justo que queremos. Por ejemplo, por eso trabaj\u00f3 como brigadista alfabetizando en la Revoluci\u00f3n Sandinista en Nicaragua. Incluso me enter\u00e9 conversando con mi familia sobre \u00e9l en el fin de semana que trabaj\u00f3 con mi pap\u00e1, Arsenio Hern\u00e1ndez Fortuna, en <em>Hablan Los Comunistas<\/em>, el peri\u00f3dico del desaparecido Partido Comunista Dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi pap\u00e1 que fue jefe de redacci\u00f3n y luego director de <em>Hablan Los Comunistas<\/em> me cont\u00f3 que Koldo tambi\u00e9n ten\u00eda una columna en ese peri\u00f3dico. Y ah\u00ed public\u00f3 un poema feminista en el que satirizaba el anuncio de \u201cOlimpia la que lava, friega y limpia\u201d famoso en los a\u00f1os \u201980 para denunciar las condiciones terribles en que labora la mayor\u00eda de las trabajadoras dom\u00e9sticas como <a href=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/07\/02\/soy-olimpia-la-que-lava\/\">cuenta el mismo Koldo<\/a>. Agradezco al <em>Diario Antillano<\/em> por rescatar la historia y el poema y no se me ocurre mejor manera de cerrar este homenaje al genio y vida de Koldo que compart\u00edrselos tambi\u00e9n. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Soy Olimpia<\/em><\/strong><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por Nepomuceno Concepci\u00f3n (uno de los seud\u00f3nimos usados por Koldo)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mucho gusto, soy Olimpia, la que lava, friega y limpia y quita el polvo y barre y encera y guisa y hace la compra y plancha y trapea y arregla las camas y bota la basura y enjabona y baldea y restriega y emparrilla y estofa y alisa y bru\u00f1e y arregla y sacude y recoge y merca y regatea y cr\u00eda y alimenta y educa y amamanta y ceba y pare y pinta y decora y borda y engalana y ti\u00f1e y retoca y acomoda y agrada y atiende y halaga y compone y confecciona y se harta y se fastidia y se hast\u00eda y se fatiga y se enoja y se agota y se disgusta y es forzada y es atropellada y es embaucada y es ofendida y es agraviada y es difamada y es marginada y es discriminada y es violada y se aguanta y soporta y tolera y resiste y padece y disimula y se resigna y se rebela y transige y se conforma y es enga\u00f1ada y es sermoneada y es bendecida y es condenada y es amonestada y se calla y grita y se aburre\u2026 Mucho gusto, soy Olimpia, la que lava, friega y limpia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>(Nota: Si ha sido usted capaz de llegar hasta el final espero que me lo perdone. Olimpia, sin embargo, me censur\u00f3 la brevedad.)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA Las personas se convierten en los relatos que escuchan y los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,55,51],"tags":[],"class_list":["post-67650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67651,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67650\/revisions\/67651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}