{"id":67405,"date":"2024-07-01T00:33:37","date_gmt":"2024-07-01T04:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=67405"},"modified":"2024-07-01T01:03:58","modified_gmt":"2024-07-01T05:03:58","slug":"67405","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/07\/01\/67405\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Augusto?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Mary Claudia P\u00e9rez Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cecilia me llama antes de la medianoche para que visite a mi amigo, me dice que no contesta las llamadas y est\u00e1 preocupada. Ella, sus hijos y nietos se encuentran de vacaciones en Madrid. Se supone que \u00e9l se unir\u00eda a ellos este fin de semana. No hablaba con \u00e9l desde el almuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Est\u00e1 desaparecido<em> \u2015<\/em>murmura con temor. Creo que es una broma, un malentendido entre esposos.&nbsp; Es extra\u00f1o, el se\u00f1or cauteloso, de piel clara y pelo plateado que nunca se mete en problemas, el hombre de familia, \u00bfdesaparecido?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamo a Henry, un amigo del departamento de investigaciones, le cuento lo ocurrido y me dice que avisar\u00e1 a los polic\u00edas, aunque rompa el protocolo. Conozco esta casa, la familia y yo hemos sido amigos desde que tengo memoria. Como el tercer escal\u00f3n del s\u00f3tano cruje, la ventana del pasillo nunca se abre, la mancha de caf\u00e9 en unos de los cojines del sof\u00e1 y el agujero escondido detr\u00e1s de una pintura de <em>Picasso<\/em>. Sonr\u00edo. Augusto y yo venimos del mismo barrio, fuimos a la misma universidad y, a pesar de irnos en caminos opuestos, \u00e9l c\u00f3mo funcionario del gobierno y yo como inspector, olvid\u00e1bamos esos detalles al convivir, ahora que \u00e9l se jubil\u00f3 y yo me independic\u00e9, la pasamos glorificando los viejos tiempos y los \u00abhubiera sido\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Llego a la cocina. Mientras espero, reviso en el lavabo y encuentro un vaso de trago, es extra\u00f1o, s\u00e9 que mi amigo odia beber solo. Echo un vistazo al lavavajillas y luego al zafac\u00f3n. No hay nada fuera de lo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me acerco a la vitrina de caoba y vidrio, tres cajones encima de los gabinetes inferiores guardan los m\u00e1s finos licores, una vinera en medio, y las puertas encima con la gran variedad de copas. La tapa del co\u00f1ac no est\u00e1 bien cerrada, Jenssen Arcana del 1888.El cristal me refleja, unos diminutos ojos serenos me devuelven la mirada, frunzo los labios antes de soltar un suspiro. Mi aliento se vuelve caliente mientras el fuego baja por la faringe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Camino hacia su habitaci\u00f3n. La puerta est\u00e1 cerrada, es cierto, a diferencia de la ducha que gotea. El bombillo de su habitaci\u00f3n permanece encendido, y los aud\u00edfonos que siempre cuelgan en su cuello, est\u00e1n sobre la mesa. Todo indica que Augusto sali\u00f3 apresuradamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tel\u00e9fono no est\u00e1 en su sitio, pudo haber tomado una llamada. La toalla y otras ropas est\u00e1n en el suelo, las echo a un lado con mi pie en busca de otra pista.&nbsp; Un vistazo a la mesita de noche y tengo una teor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Augusto tom\u00f3 una ducha, escuch\u00f3 los timbrazos, puede o no que lo esperara, sali\u00f3, barriendo la cortina, que sigue abierta, y contest\u00f3. Lo que le dijeron tuvo que desesperarle, dejando su toalla en suelo mientras tantea con que vestirse; busc\u00f3 las llaves de su auto (el taz\u00f3n donde siempre las guarda est\u00e1 volteado) y sali\u00f3 sin apagar la luz de su dormitorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El zumbido me hace contestar, Henry avisa que encontraron un veh\u00edculo, un Camry verde del 2009, a las afueras de la ciudad. &nbsp;Sin rastros de Augusto. Me ofrece la direcci\u00f3n y antes de colgar le digo que estoy en camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las calles est\u00e1n desoladas y a\u00fan no sale el sol. Llego en unos quinces minutos a una carretera del oriente, el carro orillado de lado derecho, dos guardias lo custodian. Un tipo a lo \u00eddolo pop y un asi\u00e1tico con sus uniformes y placa de la polic\u00eda local. Ambos se presentan, Encarnaci\u00f3n y Baek.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;\u2015Perm\u00edtanme, caballeros \u2015les digo mostr\u00e1ndole una identificaci\u00f3n. Escudri\u00f1o el interior, los asientos son de piel gris con negro, el gu\u00eda con el logo de Toyota al rev\u00e9s. Me adentro y noto que la palanca de cambios est\u00e1 atascada. Abro la guantera y adem\u00e1s de los discos de Charlie Parker<em>, <\/em>que guardo en el bolsillo de mi traje,unos documentos me confirman su due\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Augusto mide unos 1.60, el espejo de reversa no est\u00e1 a la altura indicada. Salgo de all\u00ed e inspecciono las gomas. Camino por los alrededores con mis manos en los bolsillos, los hombres siguen mis pasos y murmuran en voz baja.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfSe\u00f1or, ha encontrado algo? \u2015pregunta el rubio con la cabeza inclinada y una mano en la nuca donde lo hab\u00eda golpeado su compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfPodr\u00eda abrir el maletero, por favor? \u2015pido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Eso ya lo hicimos, solo hay\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Soy capaz de verlo con mis propios ojos. \u2015Hizo silencio. Como si pudieran saber lo que yo.&nbsp; Mis pies se arrastran hasta llegar frente al ba\u00fal, de piel gris igual, solo hay un botiqu\u00edn de primeros auxilios, el cric protegiendo una caja de herramientas y una toalla amarilla<strong>\u2015<\/strong><em>. <\/em>\u00bfGuantes?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El vinilo cubre la piel cetrina de mis manos que se transparentan<em>. <\/em>Procedo a registrar el botiqu\u00edn y la caja, sin ganas de agradecer, la desconfianza aprieta mi pecho y me hace entrecerrar los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfHace cu\u00e1nto tiempo est\u00e1n aqu\u00ed? \u2015pregunto al asi\u00e1tico, lanza una mirada a su compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Como media hora \u2015responde dudoso y en voz baja. Le pregunto que si solo ellos dos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Relata que escucharon en la radio que buscaban este modelo de auto, regresaban a la estaci\u00f3n para terminar su turno, pero se detuvieron al ver un carro mal estacionado y que coincid\u00eda con el aviso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Nos pidieron quedarnos y que el se\u00f1or D\u00edaz iba a pasar\u2026 \u2015Asent\u00ed\u2015. \u00bfSe\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Bien. La v\u00edctima manej\u00f3 hasta aqu\u00ed, su intenci\u00f3n no era detenerse. \u00bfVen esas ramas all\u00ed? Se rompieron con el peso de otro veh\u00edculo, creo que Augusto se estacion\u00f3 de golpe porque estaba siendo perseguido, planeaba ir al este, las llantas est\u00e1n hacia la izquierda, observen el volante\u2026\u2015se\u00f1alo\u2015. Intent\u00f3 ver por el espejo de reversa a su perseguidor, pero las luces lo cegaron\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfC\u00f3mo lo sabe? \u2015pregunt\u00f3 el asi\u00e1tico, sus cejas se fruncieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015El asiento del copiloto est\u00e1 golpeado, imagine que lo cieguen por unos segundos, por impulso golpeas algo. No se preocupen, solo son hip\u00f3tesis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Contin\u00fae\u2026 \u2015me pide el uniformado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Intenta volver a conducir, y se da cuenta que la palanca est\u00e1 trabada. \u2015Me quedo en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfY despu\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015No lo s\u00e9. Quiz\u00e1s el perseguidor se haya acercado mientras intentaba huir.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfCree que pudo ser secuestrado? \u2015dice el rubio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Es una posibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le pido a uno de ellos que llame a Cecilia, cuando contesta, los ojos de Encarnaci\u00f3n me buscan, s\u00e9 que pregunta por m\u00ed, pero me niego. No quiero hablar con ella hasta tener una buena noticia. La veo con el pelo color caoba en contraste a su p\u00e1lida piel, abrazando a sus hijos que, a su vez, consuelan a los suyos cuando preguntan por su abuelo, escondiendo sus ojos caf\u00e9s que quieren llorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras Encarnaci\u00f3n habla con ella, Baek sit\u00faa las manos en sus mejillas y eval\u00faa el carro. Algo en m\u00ed se enciende. Una jeringa usada, una goma de l\u00e1tex y conocer la existencia de otro botiqu\u00edn en el autom\u00f3vil, me alarma. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfAl\u00f3? \u2015la voz suena adormilada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Es Michael, todo est\u00e1 empeorando. Necesito que analicen unas cuantas cosas en el laboratorio. Ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su respiraci\u00f3n choc\u00f3 con el tel\u00e9fono, lo despegu\u00e9 de m\u00ed por unos segundos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Dentro de unas horas amanecer\u00e1, Michael. \u00bfSeguro que Augusto no est\u00e1 bromeando?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Sus juegos nunca incluyen a Cecilia. Esto es serio \u2015murmuro irritado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs que a nadie m\u00e1s que a Cecilia y a m\u00ed parece preocuparle? \u00a1Es un exjodido miembro del partido! Evito sonar como me siento y mientras me quito los guantes y los guardo en mi bolsillo izquierdo, exhalo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Encarnaci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfQui\u00e9n? \u2015interrumpe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Uno de los polic\u00edas que encontr\u00f3 el auto te lo llevar\u00e1 y su compa\u00f1ero el resto de la evidencia encontrada en la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015 &nbsp;t\u00fa, \u00bfd\u00f3nde ir\u00e1s?&nbsp; \u2015pregunta, y auguro que pasa una mano por su rostro y la presiona en su tabique, paseando su enjundioso cuerpo en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le cuelgo sin responderle. Despu\u00e9s de unas claras instrucciones a los novatos, me subo a mi auto relamiendo mis labios, alcohol. Me dirijo al este, pensando: \u00bfEn qu\u00e9 tipo de problemas se habr\u00e1 metido?, \u00bfy c\u00f3mo no me di cuenta? Si lo encuentro, \u00bfc\u00f3mo lo arreglaremos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Intento recordar si hay alg\u00fan detalle de nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n, hace una semana, que me infiera que algo le preocupara. Estaba escuchando sus programas por los auriculares, su esposa que le advierte quedar\u00e1 sordo, en el balc\u00f3n de la casa. Vest\u00eda una franela blanca bastante fresca, y hablaba entre dientes hasta que me vio. Sus ojos vivos me reconocieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00a1Hermano! \u2015expres\u00f3 emocionado, levant\u00e1ndose para envolverme con sus gruesos brazos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Justo all\u00ed, me habl\u00f3 de su viaje familiar, como ellos partir\u00edan al d\u00eda siguiente y \u00e9l los alcanzar\u00eda all\u00e1. Su rostro me pareci\u00f3 el de siempre: confiado y jovial. &nbsp;Sonre\u00eda, dici\u00e9ndome que se alegraba de estar jubilado, despu\u00e9s\u2026 \u00a1recibi\u00f3 una llamada! \u00a1Eso es! Sus ojos se volvieron fugitivos apretando los dientes y tratando de ocultar su ira detr\u00e1s de la palma de su mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amanecer no me tranquiliza, es solo el recordatorio de todas las horas que tiene perdido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNecesitaba ayuda?, \u00bfqui\u00e9n lo llam\u00f3?, \u00bfpor qu\u00e9 y c\u00f3mo lleg\u00f3 a esa situaci\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Augusto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La carretera permanece vac\u00eda, me estaciono, confiando en que tengo raz\u00f3n. Grito. Mi voz se pierde, \u00a1AUGUSTO!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El crujido me detiene, encuentro en pedazos el tel\u00e9fono de mi amigo, me pongo los guantes sonriendo, halagando entre dientes mi incre\u00edble intuici\u00f3n. Totalmente destruido, la pantalla del Alcatel rota, las teclas cuatro y seis no est\u00e1n en su lugar. \u00bfPor un arrebato de ira? \u00bfO un impedimento para no realizar una llamada?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Camino por los alrededores con mis manos en los derredores de mi boca para intensificar mi voz, lo llamo. &nbsp;Una confluencia me detiene. Vuelvo a gritar su nombre en busca de alguna respuesta que me facilite qu\u00e9 camino tomar. La vida nunca ha sido tan buena. El arrabal se ve menos siniestro mientras amanece, a mi derecha logro colegir por el leve rastro de sangre que es el camino correcto y contin\u00fao vociferando su nombre. El brillante carmes\u00ed me preocupa, aunque es muy poco para conjeturar una muerte, podr\u00eda ser solo\u2026 no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unos quejidos se escuchan, palabras de auxilio, y lo veo\u2026 de una forma, en que jam\u00e1s pens\u00e9 verlo, ojos enrojecidos, golpeado, manchas de sangre en su camisa anaranjada mientras disnea. Solo lleva un zapato, con su mirada apagada cojea hacia m\u00ed. No puedo moverme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfAugusto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00a1Hermano!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Su voz suena rota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo tomo del brazo y lo guio hasta el carro, balbucea disculpas a Cecilia: \u2014Fu\u2026fu\u2026fue que perd\u00ed el tel\u00e9fono\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfPor qu\u00e9 dejaste tu auto all\u00ed? \u2015pregunto calmado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Me apetec\u00eda dar una vuelta, el clima est\u00e1 fresco \u2015sonr\u00ede lun\u00e1tico. Su rostro cambia por completo y farfulla\u2015: \u00a1QUIEREN MATARME, MICHAEL! Necesito m\u00e1s, amigo\u2026 \u00bflo entiendes verdad? Conf\u00edo en ti, hermano m\u00edo\u2026 por siempre y siempre. \u2015Aprieta mi brazo izquierdo, vislumbro la marca de agujas en los suyos, su piel amarillenta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Claro que lo entiendo \u2015le consuelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Augusto sonr\u00ede y se recuesta en el asiento trasero, escucho su respiraci\u00f3n. La caratula sigue haciendo peso en mi saco, as\u00ed que, antes de encender el motor tomo el disco y dejo al saxofonista volver familiar el ambiente. Balbucea las gracias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su cansancio es notorio, el movimiento del auto y el ritmo cl\u00e1sico lo hacen dormirse. Dentro de unas horas, lo llevar\u00e9 al m\u00e9dico y me confirmar\u00e1n la hero\u00edna en su cuerpo como en la jeringa que encontr\u00e9.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfPor qu\u00e9 amigo? \u2015murmuro sin esperar una respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vuelve a zumbar el tel\u00e9fono cuando empieza a amanecer. Lo importante es que Augusto est\u00e1 conmigo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mary Claudia P\u00e9rez Rodr\u00edguez<\/strong> (Santo Domingo). Licencida en Negocios Internacionales y directora de Nuevas Tierras, empresa de servicios editoriales.\u00a0Autora de las novelas <em>Incomprendida <\/em>y <em>El destino de Scarlet<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mary Claudia P\u00e9rez Rodr\u00edguez Cecilia me llama antes de la medianoche para que visite&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":67406,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-67405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67405"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67415,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67405\/revisions\/67415"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}