{"id":67136,"date":"2024-06-09T00:49:32","date_gmt":"2024-06-09T04:49:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=67136"},"modified":"2024-06-09T00:49:33","modified_gmt":"2024-06-09T04:49:33","slug":"segura-evolucion-de-la-persona-light-hacia-la-comprometida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/06\/09\/segura-evolucion-de-la-persona-light-hacia-la-comprometida\/","title":{"rendered":"Segura evoluci\u00f3n de la persona \u201clight\u201d hacia la comprometida"},"content":{"rendered":"\n<p>Por PATRICIA ARACHE<br><strong>@patriciarache<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2004, el laureado psiquiatra, catedr\u00e1tico universitario y escritor espa\u00f1ol, Enrique Rojas escribi\u00f3 una obra, considerada como la m\u00e1s atinada y exacta radiograf\u00eda psicosocial de una personalidad laxa, superficial, no comprometida, presumida, cuyo punto vital solo est\u00e1 sujeto a la satisfacci\u00f3n individual y al placer de tener lo que se deseare y punto.<\/p>\n\n\n\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, esa personalidad, aunque tiene vigencia en distintas partes del mundo todav\u00eda, ya no es tan pura y se pueden observar comportamientos y compromisos en las nuevas generaciones que las distancian de ese bien estructurad retrato que present\u00f3 el especialista de la salud mental, al inicio de este siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de \u201cEl Hombre Light\u201d, en la que queda establecido que \u201cla superficialidad y la apariencia son m\u00e1s valoradas en la sociedad que la profundidad y la autenticidad y en la que las personas se preocupan m\u00e1s por su imagen que por su crecimiento personal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n resalta que quienes ostentan una personalidad light se reh\u00fasan a comprometerse con relaciones extensas y profundas o con proyectos a largo plazo, ante lo cual, preferir\u00edan lo superfluo y los cambios constantes; as\u00ed como la b\u00fasqueda de placeres continuos y moment\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se hiciera un ejercicio de recordaci\u00f3n, se llegar\u00eda a la conclusi\u00f3n de que una parte importante de la generaci\u00f3n del milenio o los Millenials, conocida tambi\u00e9n como generaci\u00f3n Y (1981-1996) y, por supuesto, la casi totalidad de la generaci\u00f3n Z (1997-2009) se muestran distintos en muchos \u00e1mbitos y, en forma natural, ya los Alfa, nacidos a partir del a\u00f1o 2011, comienzan a mostrar su distancia con aquel personaje irresponsable, indiferente, banal, pueril, ego\u00edsta y petulante.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la sociedad est\u00e1 tan diversificada que, a veces, no permite que se aprecien los cambios que vienen produci\u00e9ndose en el mundo y las expresiones positivas de gente nueva, fresca y consciente (lo que puede estar m\u00e1s all\u00e1 del tema de la edad biol\u00f3gica y, entonces, se debe vincular con la expresi\u00f3n de una visi\u00f3n generacional) vienen ensanchando y flexibilizando los espacios de convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos pol\u00edticos no han sido los m\u00e1s audaces al momento de reconocer los cambios que experimentan las sociedades y por ello, algunos, fundamentan sus campa\u00f1as electorales en los mismos discursos que antes les brindaron muy buen resultado y se olvidan de que los votantes y la poblaci\u00f3n, en sentido general, se van renovando en forma continua.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace un tiempo, se observan en calles, universidades, partidos y movimientos pol\u00edticos, instituciones del Estado, entidades bancarias, empresas, comercios, establecimiento de servicios, entidades especializadas y organizaciones sociales no gubernamentales, entre otros, a j\u00f3venes, hembras y varones, que han decidido comprometerse consigo mismo, pero, sobre todo, con su familia y con su pa\u00eds para cambiar las cosas. Han venido dando pasos, lentos pero seguros, hacia el cambio. Y qu\u00e9 bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados comienzan a verse en distintas partes del mundo, en las que j\u00f3venes, incluso, ya han tomado el control de las pol\u00edticas p\u00fablicas y todav\u00eda no han defraudado a quienes les dieron la autoridad para hacerlo. Yo no s\u00e9 ma\u00f1ana, pero a\u00fan siguen firmes en sus compromisos que, tradicionalmente, suelen ser de inter\u00e9s colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ideal es que ese proceso de cambio contin\u00fae materializ\u00e1ndose, porque es muy evidente que las sociedades demandan una renovaci\u00f3n, pero, eso s\u00ed, \u00e9sta debe estar acompa\u00f1ada de la visi\u00f3n futurista, pero experimentada, de quienes, sin ser contempor\u00e1neos de la juventud, hayan jugado su papel en todos los \u00f3rdenes con talento, responsabilidad, honestidad, \u00e9tica y compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah, cierro con una cita del considerado padre contempor\u00e1neo de la inteligencia emocional, psic\u00f3logo y periodista cient\u00edfico estadounidense, Daniel Goleman, porque aplica para todos los sectores: \u201cEn el futuro los l\u00edderes ser\u00e1n personas que saben dividir su poder para dar su poder\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por PATRICIA ARACHE@patriciarache En el a\u00f1o 2004, el laureado psiquiatra, catedr\u00e1tico universitario y escritor espa\u00f1ol,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63965,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,51,65],"tags":[],"class_list":["post-67136","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-opinion","category-patricia-arache"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67136"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67136\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67137,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67136\/revisions\/67137"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}