{"id":66530,"date":"2024-04-30T00:02:00","date_gmt":"2024-04-30T04:02:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=66530"},"modified":"2024-04-29T19:34:45","modified_gmt":"2024-04-29T23:34:45","slug":"el-sistema-judicial-trujillista-en-1960-y-el-1j4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/04\/30\/el-sistema-judicial-trujillista-en-1960-y-el-1j4\/","title":{"rendered":"El sistema judicial trujillista en 1960 y el 1J4"},"content":{"rendered":"\n<p>ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n\n\n\n<p>Por Amaurys P\u00e9rez Vargas<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la&nbsp;<strong>dictadura trujillista,<\/strong>&nbsp;los procesos judiciales eran verdaderas farsas que fung\u00edan para la represi\u00f3n pol\u00edtica. Lejos de ofrecer imparcialidad y justicia, los tribunales se erigieron como el teatro donde jueces, fiscales y abogados ten\u00edan un guion preestablecido que literalmente les dec\u00eda c\u00f3mo deb\u00edan actuar y las sentencias que deb\u00edan dictar. Dicha teatralidad fue siempre un componente central en el esquema pol\u00edtico trujillista, y eso fue as\u00ed desde su ascenso al poder en 1930, cuando busc\u00f3 aparentar cierta fachada de legalidad en sus acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Se recuerda que Trujillo oblig\u00f3 a dimitir al presidente&nbsp;<strong>Horacio V\u00e1squez<\/strong>&nbsp;y al vicepresidente&nbsp;<strong>Jos\u00e9 Dolores Alfonseca<\/strong>, a fin de que Rafael Estrella Ure\u00f1a, designado espuriamente ministro del Interior para que pudiera asumir el poder siguiendo lo establecido en la Constituci\u00f3n. Esta pr\u00e1ctica tambi\u00e9n se visualiza en el montaje de los procesos electorales a fin de otorgarle al r\u00e9gimen un supuesto rostro democr\u00e1tico. En el escenario del Congreso, todo estaba prefabricado, incluyendo las cartas de renuncia de diputados y senadores, las cuales pod\u00edan hacerse efectivas en cualquier momento, dependiendo de la voluntad del dictador. Y por supuesto, ni hablar de la libertad de prensa, que no era m\u00e1s que una burda ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esa \u00f3ptica es que debe entenderse el titular del peri\u00f3dico El Caribe del d\u00eda 2 de febrero de 1960, en el que se destaca \u201cla puesta en libertad de cuatro dominicanos capturados a ra\u00edz de la invasi\u00f3n de Constanza el pasado 14 de junio; ellos son&nbsp;<strong>Poncio Pou Saleta, Miguel Gonzalo Almonte Pacheco, Francisco Medardo Matos y Mayobanex Vargas y Vargas<\/strong>\u201d. Desde ese momento, estos opositores pasaban a vivir bajo la vigilancia y el control de los organismos de seguridad del Estado. En ese contexto, los derechos legales fueron sistem\u00e1ticamente violados, pues a los catorcistas se les someti\u00f3 a interrogatorios brutales en La 40 y en otras c\u00e1rceles en el pa\u00eds, mediante los cuales se obten\u00edan confesiones bajo coacci\u00f3n, improcedentes en cualquier Estado de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de las confesiones extra\u00eddas bajo tortura, las declaraciones fueron frecuentemente manipuladas para favorecer la narrativa del r\u00e9gimen y asegurar la culpabilidad de los presos pol\u00edticos, tal como se aprecia en la nota de prensa publicada en la primera plana del peri\u00f3dico El Caribe del 7 de febrero de 1960: \u201cEl Procurador General de la Rep\u00fablica, licenciado Luis F. Suero, reuni\u00f3 a los periodistas para mostrarles los expedientes de 123 participantes en la conspiraci\u00f3n terrorista recientemente descubierta y se\u00f1al\u00f3 que los acusados tendr\u00edan facilidades para su defensa, que garantiza el sistema penal dominicano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa contradicci\u00f3n entre el discurso y la pr\u00e1ctica se evidencia con creces a la versi\u00f3n trujillista ofrecida sobre el proceso penal a los integrantes del Movimiento Clandestino 14 de Junio, cuyas sentencias fueron emitidas el 10 de febrero de 1960, tal como se consigna en el libro de Luis Henr\u00edquez Castillo titulado Cr\u00edmenes contra la seguridad Interior y Exterior del Estado Dominicano. All\u00ed, de forma abreviada, puede leerse que: a) La instrucci\u00f3n de los procesos fue rigurosa y justa. b) Se llev\u00f3 a cabo sin influencias ni prejuicios que afectaran a los acusados. c) Los acusados tuvieron libertad para elegir defensores y ejercer su derecho a la defensa. d) No hubo uso de violencia antes, durante o despu\u00e9s del proceso. e) Los c\u00f3digos legales aplicados ofrecen protecci\u00f3n a los derechos de la defensa. f) Muchos de los condenados confesaron su culpabilidad. g) Se permiti\u00f3 a los acusados utilizar todos los medios de defensa disponibles. h) A\u00fan podr\u00edan ejercer recursos legales contra las sentencias. i) La decisi\u00f3n de la Corte de Apelaci\u00f3n revel\u00f3 un esfuerzo imparcial por parte de los jueces.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichas sentencias, seg\u00fan lo expresado por&nbsp;<strong>Tony Raful<\/strong>&nbsp;\u201cllenaron de pesar y conmovieron a la sociedad dominicana\u201d. En ellas se les atribu\u00eda a los implicados la culpabilidad del \u201ccrimen de violaci\u00f3n a los art\u00edculos 75, 76, 77 y siguientes 87, 88, 89 y siguientes 95 y 435 del C\u00f3digo Penal, y en consecuencia se condena a cada uno, aplicando el principio de c\u00famulo de penas, a sufrir la pena de treinta a\u00f1os de trabajos p\u00fablicos\u201d. De igual modo, se les conden\u00f3 \u201cal pago de una indemnizaci\u00f3n solidaria de RD$ 600,000.00 (seiscientos mil pesos oro), moneda de curso legal, a favor del Estado dominicano, parte civil constituida por los da\u00f1os y perjuicios morales y materiales experimentados\u2026 y al pago de las costas civiles a favor del Estado dominicano\u201d. As\u00ed pues, las medidas dictadas por los tribunales dominicanos, que estaban completamente alineados con la dictadura, ten\u00edan como prop\u00f3sito amedrentar a los catorcistas con sentencias arbitrarias y desproporcionadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Manuel Aurelio Tav\u00e1rez Justo<\/strong>\u00a0y sus compa\u00f1eros fueron condenados en el Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, a trav\u00e9s de sus tres C\u00e1maras Penales, siendo \u201cel Estado dominicano, representado debidamente con el poder especial otorgado al efecto, por el doctor Ram\u00f3n Pina Acevedo y Mart\u00ednez, abogado\u201d. Ante este panorama, caracterizado por la ausencia de imparcialidad en los tribunales, las consideraciones pol\u00edticas se impon\u00edan por sobre los principios legales, atendiendo, conforme a lo expresado en la referida obra Cr\u00edmenes contra la seguridad del Estado \u201ca la finalidad de eliminar la resistencia m\u00e1s poderosa que a la expansi\u00f3n del comunismo en Am\u00e9rica opone a la estructura econ\u00f3mica y pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Consciente del nivel de desgaste que manifestaba el Gobierno, Trujillo intent\u00f3 disuadir la disidencia enviando \u201ca las C\u00e1maras Legislativas un proyecto encaminado a hacer varias reformas a la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica, lo que incluye la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte a los terroristas\u201d y tambi\u00e9n permitir las actividades comunistas\u201d, como se recoge en El Caribe del 28 de abril de 1960. Estas posturas antag\u00f3nicas, entre apretar, por un lado, y aflojar por el otro, evidencian las dudas que ten\u00eda el Gobierno sobre la forma de proceder contra los opositores, muchos de los cuales terminaron siendo amnistiados, tal como veremos en la pr\u00f3xima entrega de esta serie.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Dr. Amaurys P\u00e9rez, Soci\u00f3logo e historiador UASD\/PUCMM<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reproducido de hoy.com.do<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO Por Amaurys P\u00e9rez Vargas Durante la&nbsp;dictadura trujillista,&nbsp;los procesos judiciales eran verdaderas farsas que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":65647,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66,55],"tags":[],"class_list":["post-66530","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-invitado","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66530"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66533,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66530\/revisions\/66533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/65647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}