{"id":66501,"date":"2024-04-27T00:01:00","date_gmt":"2024-04-27T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=66501"},"modified":"2024-04-26T21:05:02","modified_gmt":"2024-04-27T01:05:02","slug":"barcelona-o-la-ciudad-de-los-regalos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/04\/27\/barcelona-o-la-ciudad-de-los-regalos\/","title":{"rendered":"Barcelona o la ciudad de los regalos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ESTHER HERNANDEZ MEDINA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ayer fue el d\u00eda de Saint Jordi, patr\u00f3n de Catalu\u00f1a, un d\u00eda en que Barcelona se llena de los libros y las rosas que las parejas se regalan mutuamente. En estos d\u00edas de guerras, genocidios e incertidumbres tengo ganas de volver a Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entre los 12 y los 20 a\u00f1os escrib\u00eda cada d\u00eda. Y entonces par\u00e9 de hacerlo porque fui a vivir a Barcelona, \u200b\u200bdonde la vida era demasiado excitante como para escribir.<\/em> Colm T\u00f3ib\u00edn<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vez que fui a Barcelona la explor\u00e9 con los sentidos. Andaba con mi amiga y compa\u00f1era de trabajo Giselle Scanlon a principios de los a\u00f1os \u201990 mientras ambas labor\u00e1bamos en <a href=\"https:\/\/www.cipaf.org.do\/\">CIPAF<\/a>, la primera ONG feminista de nuestro pa\u00eds. El congreso al que fuimos era sobre las mujeres en el mercado de trabajo y atrajo cientos de delegadas y delegados. Nosotras est\u00e1bamos fascinadas con las charlas, las presentaciones y la gente que conocimos. Pero est\u00e1bamos m\u00e1s fascinadas a\u00fan con la ciudad.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No nos importaba compartir una habitaci\u00f3n de hotel min\u00fascula con una sola ventana ni que la susodicha ventana daba a una triste pared con un tubo expuesto de plomer\u00eda. Tampoco nos import\u00f3 que and\u00e1bamos con el dinero menos que justo viniendo como ven\u00edamos de una ONG peque\u00f1a del Caribe. Est\u00e1bamos en Barcelona y nos dedicamos a conocerla y enamorarla tal y como ella nos enamor\u00f3 a nosotras desde el primer d\u00eda. Para hacer rendir el dinero, nos dividimos las dos tareas principales como si estuvi\u00e9ramos en un campo de batalla: yo me encargaba de las rutas en el metro y en el tren mientras Giselle encontraba las comidas m\u00e1s baratas y espectaculares de la ciudad. Los s\u00e1ndwiches de quesos y embutidos catalanes que hac\u00edamos en la habitaci\u00f3n nos sab\u00edan a gloria despu\u00e9s de dar pata todo el d\u00eda y por todas partes. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de una de las sesiones marat\u00f3nicas del congreso nos fuimos en bola de humo al Museu Picasso y logramos entrar justo antes de que se acabaran las horas de visita. (Como nos hizo saber la nada contenta empleada de la recepci\u00f3n). El sentido de la vista nos permiti\u00f3 saborear las obras de la \u00e9poca azul de Picasso y muchas otras con el mismo placer que se admiran los atardeceres. Cuando salimos del Museu a las callecitas casi claustrof\u00f3bicas del Barrio G\u00f3tico, Giselle me pidi\u00f3 ir a las tiendas a buscar unos zapatos que necesitaba. Por supuesto le dije que s\u00ed mientras las dos mir\u00e1bamos y admir\u00e1bamos la historia reflejada en las piedras y paredes de esa secci\u00f3n tan particular de la ciudad. Al salir de la tienda segu\u00edamos todav\u00eda caminando despacio como en un sue\u00f1o, hablando y sonri\u00e9ndonos, recordando toda la belleza que acab\u00e1bamos de ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras camin\u00e1bamos yo pensaba que mi subconsciente me estaba cogiendo de relajo porque me parec\u00eda o\u00edr a lo lejos una m\u00fasica conocida. Pero si no llev\u00e1bamos tantos d\u00edas en Barcelona, \u00bfc\u00f3mo puede ser que sintiera nostalgia de Rep\u00fablica Dominicana ya? Como mi mente consciente no entend\u00eda lo que estaba pasando, hizo lo que con frecuencia hacemos los humanos, ignorar lo que no parece tener sentido. As\u00ed que seguimos avanzando, hablando de nuestras vidas, de lo mucho que nos gustaba Barcelona, de lo encantadas que est\u00e1bamos con la Ciudad Vieja\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero despu\u00e9s de avanzar unas cuadras el sonido le lleg\u00f3 tambi\u00e9n a Giselle y las dos nos mir\u00e1bamos sin poder entender. <em>\u201c\u00bfPero eso no es una bachata? No, no puede ser<\/em>\u201d nos dec\u00edamos casi sin decirnos porque est\u00e1bamos todav\u00eda en las peque\u00f1as calles cubiertas de piedras del Barrio G\u00f3tico y no pod\u00eda ser que nuestra sabrosa bachata fuera la m\u00fasica de fondo de caminar en esas piedras tan circunspectas y tan serias. Nuestras mentes se resist\u00edan pero nuestros pies y nuestros o\u00eddos sab\u00edan lo que ten\u00edan que hacer: llevarnos como en trance al origen de esa m\u00fasica. Y as\u00ed fue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al doblar una de las esquinas del laberinto que es esa secci\u00f3n de la Ciudad Vieja de Barcelona nos encontramos frente a frente con una escena tan alegre como surrealista que parec\u00eda sacada de cualquier barrio de Santo Domingo. Un grupo de hombres dominicanos conversaba al lado de una camioneta con m\u00fasica alt\u00edsima, la misma m\u00fasica que nos hab\u00eda llevado a conocer a nuestros compatriotas. Nos explotamos de la risa y empezamos a conversar con ellos y a preguntarles sobre los pl\u00e1tanos verdes que nos mostraba con orgullo el colmadero de origen \u00e1rabe que les serv\u00eda de anfitri\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese primer viaje a Barcelona estuvo lleno de coincidencias y experiencias incre\u00edbles como \u00e9sa. Giselle y yo dejamos de buscarles explicaci\u00f3n y nos rendimos a la magia y a los regalos que nos esperaban en cada rinc\u00f3n. As\u00ed lo hicimos cuando entramos a la catedral para admirar su arquitectura y unos momentos despu\u00e9s cerraron la puerta. Al principio nos preocupamos pero luego nos dimos cuenta de que hab\u00eda un concierto de \u00f3rgano <em>(\u201c\u00bfconcierto de \u00f3rgano? \u00bfc\u00f3mo as\u00ed?\u201d)<\/em> y nos contaron que tuvimos la suerte de estar entrar justo a tiempo en el concierto del mes. Disfrutamos extasiadas de principio a fin no solo porque no pod\u00edamos salir sino porque nos encant\u00f3 nuestro regalo sorpresa. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n nos sorprendi\u00f3 que, a unos pasos y muchas escaleras del centro de convenciones del congreso, estaba nada m\u00e1s y nada menos que la Fundaci\u00f3n Joan Mir\u00f3. Le cont\u00e9 a Giselle que uno de mis libros favoritos de la infancia hab\u00eda sido uno con las obras de ese pintor y escultor catal\u00e1n. El ver sus obras de cerca me puso una de esas sonrisas de idiota que pongo cuando no puedo creer tanta felicidad. Su museo lleno de luz y de color fue otro de nuestros regalos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el regalo mayor fue cuando nos escapamos en el tren a Figueres, una peque\u00f1a ciudad a una hora de Barcelona, para ver el <a href=\"https:\/\/www.salvador-dali.org\/en\/museums\/dali-theatre-museum-in-figueres\/\">museo de Salvador Dal\u00ed<\/a>, el famoso genio cascarrabias de la pintura. As\u00ed como hab\u00edamos disfrutado el juego con los colores y las formas en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 as\u00ed mismo nos gozamos la manera en que el museo refleja la vida y el arte irreverente de Dal\u00ed y su adorada compa\u00f1era Gala: las esculturas y pinturas que desaf\u00edan la l\u00f3gica y la imaginaci\u00f3n incluyendo retrato tras retrato de ella, el hermoso patio interior, el carro de Gala convertido en escultura en el mismo patio, las pinturas gigantescas que se llevan varios pisos, el sentido del juego y de la audacia en todos los rincones. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda vez que fui a Barcelona la explor\u00e9 con las emociones. En el verano del 2007, mi exesposo y yo visitamos a mi amiga Martha (Mayte) Rodr\u00edguez Wagner quien estaba haciendo su maestr\u00eda en Catalu\u00f1a. Nos quedamos con ella en el hermoso pueblo de Sabadell, en las afueras de Barcelona, y de ah\u00ed salimos a pasear casi todos los d\u00edas mientras yo trataba de compartir con Jeremy los sitios de los que me hab\u00eda enamorado en mi viaje anterior y Mayte nos mostraba los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo, con la sonrisa que ya saben, caminaba emocionada y con prisa tratando de no perderme ni un segundo de tanta maravilla. Volv\u00ed con ellos y las amistades de Mayte a Figueres el mismo domingo que llegamos. Volv\u00ed tambi\u00e9n con ellos a caminar en las famosas Ramblas y por el Barrio G\u00f3tico de la ciudad. Mayt\u00e9 nos llev\u00f3 a conocer lugares nuevos para m\u00ed como la magia de agua, luces y colores de Mont Juic y la colecci\u00f3n impresionante del Museo de Arte Contempor\u00e1neo de Catalu\u00f1a de donde Jeremy y Mayte casi me tuvieron que sacar por un brazo a la hora de cerrar. Tambi\u00e9n nos deleitamos con la imaginaci\u00f3n sin l\u00edmites de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Antoni_Gaud%C3%AD\">Antonio Gaud\u00ed<\/a> visitando el Palau G\u00fcell, la Casa Batll\u00f3 y la Sagrada Familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en este viaje, los regalos fueron distintos. Uno de ellos fue la alegr\u00eda de ver a Mayte florecer en su vida profesional, intelectual y personal. Lo vimos cuando fuimos con ella y sus amistades Jaime y Katia a Figueres y lo confirmamos cuando nos llev\u00f3 a conocer sus colegas y profesores en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. A Mayte, que es de por s\u00ed optimista de f\u00e1brica igual que yo, se le notaba la dicha a leguas con su sonrisa de oreja a oreja y eso, por supuesto, me hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s feliz por haberla podido visitar y compartir parte de su felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro regalo que recib\u00ed me cost\u00f3 muchos a\u00f1os asumirlo como tal. Mi exesposo, un neoyorquino consumado que camina 10 o 12 cuadras como quien sale a comprar al colmado de la esquina, se pas\u00f3 esas dos semanas siempre cansado y de mal humor. Al principio le di el beneficio de la duda porque pens\u00e9 que era el impacto de la diferencia de hora que tanto afecta el \u00e1nimo y el cuerpo. No fue hasta varios d\u00edas despu\u00e9s que me di cuenta de que siempre quer\u00eda hacer todo lo contrario de lo que hab\u00edamos acordado para celebrar nuestro primer aniversario de bodas. Peor a\u00fan, disfrutaba hacer todo lo contrario de lo que me hac\u00eda feliz a m\u00ed algo que yo no pod\u00eda entender por la alegr\u00eda que me daba verlo contento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tuve que hacer mucha terapia, antes y despu\u00e9s de dejar a Jeremy a\u00f1o y medio despu\u00e9s, para poder entender que no todo el mundo valora y practica la reciprocidad. De hecho, esa forma de comportarse (pasivo-agresiva le llaman) se convertir\u00eda en su forma de relacionarse durante el resto de nuestro matrimonio y me hizo un da\u00f1o inmenso que me llev\u00f3 hasta los l\u00edmites de la cordura. Y no me lo creo mientras lo escribo pero le agradezco a Barcelona el haberme regalado el primer rayito de luz, peque\u00f1o pero preciso, que me ayudar\u00eda a encontrar el t\u00fanel para salir de las dudas y la tiniebla. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera vez que fui a Barcelona la explor\u00e9 con el intelecto. En esa ocasi\u00f3n asist\u00ed al Primer Foro Internacional de Sociolog\u00eda en septiembre del 2008 y me qued\u00e9 con la familia de un colega catal\u00e1n de Mayte. En ese viaje explor\u00e9 la ciudad no ya con el asombro y el sentido del juego de la primera vez o las emociones intensas de la segunda sino con la distancia anal\u00edtica y el sentido de compromiso de la soci\u00f3loga en que me estaba convirtiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese tercer viaje explor\u00e9 la ciudad no con mis amistades ni mi pareja sino con mis colegas del comit\u00e9 de estudios urbanos de la <a href=\"https:\/\/www.isa-sociology.org\/es\/asociacion-internacional-sociologia\/\">Asociaci\u00f3n Internacional de Sociolog\u00eda<\/a>. Nuestras contrapartes de Barcelona nos mostraron la historia reciente de la ciudad, los cambios profundos que hab\u00eda pasado para las Olimp\u00edadas del 1992, la forma en que las universidades y el gobierno municipal colaboraban para hacerla habitable para todo el mundo incluyendo innovaciones en el transporte y la vivienda que nos llenaron de sorpresa y de optimismo. La soci\u00f3loga urbana en mi estaba en sus aguas mientras en mi mente se acomodaban las im\u00e1genes de mis viajes anteriores en un rompecabezas mucho m\u00e1s completo pero diferente. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa tercera visita fue tambi\u00e9n una lecci\u00f3n de sociolog\u00eda pol\u00edtica. El colega de Mayte y su familia son catalanes independentistas y con paciencia me regalaron respuestas a mi cantidad casi infinita de preguntas. En las comidas que compartimos intent\u00e9 entender un poco de catal\u00e1n que me resultaba tan hermoso como el portugu\u00e9s que aprend\u00ed a\u00f1os antes haciendo investigaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo. Con \u00e9l, su esposa, su hijo y su hija pude empezar a conocer la historia larga y perseverante de Catalu\u00f1a. Y ellos tambi\u00e9n se sorprend\u00edan con mis reacciones como cuando les dije que no entend\u00eda c\u00f3mo conmemoran el D\u00eda Nacional de Catalu\u00f1a (otro 11 de septiembre) por el d\u00eda que perdieron su autonom\u00eda cuando en la mayor\u00eda de los lugares lo que conmemoramos son las victorias. Pero esa terquedad hasta en la derrota, la entendamos o no, es tambi\u00e9n parte del esp\u00edritu de Barcelona y de Catalu\u00f1a. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ayer 23 de abril fue el <a href=\"https:\/\/www.spain.info\/es\/descubrir-espana\/fiesta-sant-jordi-barcelona\/\">d\u00eda de Sant Jordi<\/a>, patr\u00f3n de Catalu\u00f1a, un d\u00eda en que la ciudad se llena de los libros y las rosas que las parejas se regalan mutuamente. Como pueden ver, en estos d\u00edas de guerras, genocidios e incertidumbres tengo ganas de volver a Barcelona. Como la <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/una-flaneuse-caribena-en-los-angeles-9309334.html\">fl\u00e2neuse exploradora de ciudades que soy<\/a>, quiero ir a descubrir nuevos regalos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ESTHER HERNANDEZ MEDINA Ayer fue el d\u00eda de Saint Jordi, patr\u00f3n de Catalu\u00f1a, un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,52,51],"tags":[],"class_list":["post-66501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66501"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66502,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66501\/revisions\/66502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}