{"id":66264,"date":"2023-10-22T23:44:00","date_gmt":"2023-10-23T03:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=66264"},"modified":"2024-04-12T23:50:31","modified_gmt":"2024-04-13T03:50:31","slug":"viernes-negro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2023\/10\/22\/viernes-negro\/","title":{"rendered":"Viernes negro"},"content":{"rendered":"\n<p>Por AN\u00cdBAL HERN\u00c1NDEZ MEDINA<br><em>Menci\u00f3n de honor, Primer Concurso de Cuentos Ren\u00e9 del Risco Berm\u00fadez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su perpetuo dilema era de qu\u00e9 se manten\u00eda acabado el\u00a0<em>black friday<\/em>. Ya que Juan \u00d1e sol\u00eda laborar como el cliente desesperado que siempre se estrellaba cuando al tumulto finalmente se le abr\u00eda las puertas de las tiendas. Las gerencias lo buscaban para darle m\u00e1s vivacidad al asunto, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan llevaba varios a\u00f1os ya en el negocio. Cuando estaban presentes los camar\u00f3grafos de noticias, sab\u00eda que deb\u00eda cobrar quinientos por arriba de la tarifa. Si le agregaba rodar par de veces por el suelo, para sazonarlo m\u00e1s, eran cuatrocientos m\u00e1s. \u00d1e siempre de innovador. Una vez le propuso a uno de los due\u00f1os entrarse a galletas con Juan Jos\u00e9, como hac\u00edan en los tiempos de muchachos cuando iban perdiendo en las primarias del partido, para que se viera la pasi\u00f3n de la clientela por las mercanc\u00edas ofrecidas, como suced\u00eda all\u00e1 en el norte. Pero el fulano no tuvo visi\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Juan s\u00ed la ten\u00eda porque era un verdadero profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>Invert\u00eda horas en las plataformas de videos para examinar c\u00f3mo suced\u00eda la celebraci\u00f3n en su versi\u00f3n original. Estudiaba con detenimiento los estrallones del primer mundo. C\u00f3mo se ca\u00edan de boca las do\u00f1as en sobrepeso cuando se abr\u00eda la corrediza. Los&nbsp;<em>fuck you<\/em>&nbsp;de los m\u00e1s extrovertidos. Los jalones de cabellos. Toda la celebraci\u00f3n en todo su esplendor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su realidad siempre le llamaba a la puerta. Aunque se les arreglaba para tener varias presentaciones en diferentes horarios, lo que acumulaba en el&nbsp;<em>black friday<\/em>&nbsp;no le daba despu\u00e9s de diciembre. As\u00ed que al nuevo a\u00f1o ten\u00eda que volver como coordinador de aplausos al mismo programa sabatino de siempre. Lo que en realidad no le desagradaba del todo. Le ten\u00eda cierto cari\u00f1o. Sobre todo a los concursos: El que Tira el Dado Manga; Rueda, Rueda la Ruleta o Anota y Gana. \u00d1e observaba con detenimiento a los ganadores. De c\u00f3mo eran felicitados por el p\u00fablico y dem\u00e1s\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aun as\u00ed, dec\u00eda, no le era suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>La revelaci\u00f3n le lleg\u00f3 un d\u00eda comiendo lo que le hab\u00eda preparado su mujer. Encontr\u00f3 una espinosa pata de cucaracha entre los rojizos espaguetis. La tom\u00f3 entre su \u00edndice y pulgar derecho, camin\u00f3 decidido hasta estar frente a ella y le arm\u00f3 el show. Grit\u00f3, lanz\u00f3 sillas al piso y bram\u00f3 que ya no aguantaba m\u00e1s. Ella solo se disculpaba, no sab\u00eda qu\u00e9 pas\u00f3, c\u00f3mo llego eso ah\u00ed. \u00d1e, sentencioso, dijo que prefer\u00eda aceptar la oferta de Juan Jos\u00e9 y volver a las andadas a que estar comiendo rastreros. Ante tal l\u00f3gica, su mujer, que era la raz\u00f3n por lo que hab\u00eda dejado esas andadas a\u00f1os atr\u00e1s, tuvo que aceptar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Jos\u00e9 los hab\u00eda convocado para el nuevo proyecto. Se encontraba Juan \u00d1e sentado en la r\u00fastica y apretada oficina de la alcald\u00eda de una peque\u00f1a municipalidad olvidada. Lo acompa\u00f1aban: Carlos Manuel, estudiante de derecho en un peque\u00f1o ventorrillo que se hac\u00eda pasar por universidad privada y primo de Juan Jos\u00e9; la Tetona, un joven que aspiraba a ganar lo suficiente para insertarse unos implantes de considerable envergadura, y Cabeza, jabao idiota y tosco de posible atraso mental.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Oigan la que hay \u2014les dec\u00eda Juan Jos\u00e9\u2014. Tenemos encargo. All\u00e1, en Monte Arriba, van a hacer una consulta a la gente sobre unos terrenos municipales. Pero el nuestro quiere que eso se caiga. \u00bfMe siguen?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9\u2026? Digo, si eso es en otra demarcaci\u00f3n \u2014dijo Carlos Manuel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY? \u2014fue la respuesta de Jota Jota, como le dec\u00eda su primo a Juan Jos\u00e9\u2014. Solo debes saber que el alcalde tiene su movida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 hay para nosotros? \u2014intervino \u00d1e, hablando como hombre de experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo que siempre debe de haber\u2026 \u2014le contest\u00f3 Jota Jota.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuatros asintieron con la cabeza mec\u00e1nicamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Jos\u00e9 les pas\u00f3 a explicar el meneo. Pero primero les dijo que ya \u00e9l era reconocido en la zona por sus funciones en el partido, a diferencia de \u00d1e, \u00e9l si se hab\u00eda quedado y ascendido a jefe de la misma, por lo tanto no participar\u00eda en la acci\u00f3n. Todo quedar\u00eda a cargo de su hermano y tocayo Juan \u00d1e.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Jos\u00e9 explic\u00f3 la hora, el lugar, la ausencia de seguridad por su intervenci\u00f3n mientras pon\u00eda una mano en el hombro de \u00d1e que estaba sentado de frente al resto. Jota Jota le mostraba al tr\u00edo a su hombre de confianza. Aunque \u00d1e estaba concentrado viendo a la espigada presentadora que, con micr\u00f3fono en mano, le\u00eda una de las tarjetas de producci\u00f3n a la se\u00f1ora de mediana edad parada a su lado. Ya ten\u00eda ganado un juego de cama y una ba\u00f1era para reci\u00e9n nacidos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMe cambia\u2026? \u2014dec\u00eda con grandes ademanes la presentadora de minifalda y delicado escote\u2014. \u00bfEste juego de cama por lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la cortina dos?<\/p>\n\n\n\n<p>Si estaba detr\u00e1s de una cortina, argumentaba a gritos \u00d1e desde el p\u00fablico en el estudio, deb\u00eda de ser m\u00e1s grande el premio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Desm\u00f3ntate, \u00d1e. Ya llegamos \u2014le interrumpi\u00f3 Carlos Manuel, a qui\u00e9n le hab\u00eda tocado manejar la camionetica roja de dos puertas para el proyecto. Eran las dos de la ma\u00f1ana en la noche en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1e sali\u00f3 del lado del lado del pasajero. De inmediato se le acerc\u00f3 la Tetona que lo observaba detenidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me gusta ese nuevo corte \u2014le dijo movi\u00e9ndole el \u00edndice por el rostro\u2014. Te sienta mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1e esboz\u00f3 una peque\u00f1a sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, la Tetona y Cabeza cargaban los bidones de gasolina frente a la puerta. Carlos Manuel se estacionaba m\u00e1s delante. Juan \u00d1e recordaba la parte que le tocaba hacer: dirigir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cabeza, ve y forza el candado \u2014dijo, mientras del bulto negro de viajero que cargaba le sacaba una pata de cabra para tales fines.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabeza le daba al candado y la cadena. Carlos Manuel volv\u00eda de esconder el veh\u00edculo y entregaba al grupo unas c\u00e9dulas de a quienes acusar\u00edan. Se tirar\u00edan los documentos en medio del incendio m\u00e1s como mensaje que para despistar. Todos los del c\u00edrculo interno del partido y alrededores sabr\u00edan de qu\u00e9 se tratar\u00eda el fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya est\u00e1 \u2014jadeaba Cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00d1e les hac\u00eda se\u00f1a de que aguantaran, todav\u00eda no deb\u00edan entrar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Falta algo \u2014dijo.<br>\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014le preguntaron.<br>\u2014Lo importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Manuel, que desde un principio no le gust\u00f3 que trajeran a alguien fuera del grupo a dirigir, aunque haya sido al m\u00edtico \u00d1e, fue el que dio la voz de alarma. Se acercaban dos luces amarillas hacia ellos. La Tetona y Cabeza empezaron a ocultar los bidones. Pero Juan \u00d1e les hizo otra se\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No, no. Esto es lo que esper\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>El veh\u00edculo se estacion\u00f3 junto a ellos. Del mismo sali\u00f3 Dar\u00edo. Los acompa\u00f1antes de \u00d1e lo agarraron y sometieron al percatarse de la c\u00e1mara de video con la que contaba. Juan intervino y afirm\u00f3 que \u00e9l fue quien lo hab\u00eda convocado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero \u00bfc\u00f3mo as\u00ed? \u00bfPara qu\u00e9 queremos a alguien que nos grabe en plena faena? \u2014increp\u00f3 Carlos Manuel\u2014. \u00bfSabe de esto Jota Jota?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te apures, todo est\u00e1 hablado \u2014respondi\u00f3 \u00d1e\u2014. Esto es precisamente lo que necesitamos\u2026 No te apures, Dar\u00edo. Yo te digo cuando empiezas.<\/p>\n\n\n\n<p>La Tetona hizo mueca de en qu\u00e9 me met\u00ed. Aun as\u00ed, junto a Cabeza, entr\u00f3 el material. Carlos Manuel, todav\u00eda molesto, abr\u00eda las cajas de las boletas y regaba el contenido. Luego esparc\u00eda el l\u00edquido acelerador. Dar\u00edo, qui\u00e9n conoci\u00f3 a \u00d1e de la prensa que cubr\u00eda sus&nbsp;<em>black friday<\/em>, se le acerc\u00f3 y le habl\u00f3 casi al o\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Como que falta algo.<br>\u2014No s\u00e9 de qu\u00e9 me hablas\u2014respondi\u00f3 \u00d1e en voz alta para que no hubiese sospecha, luego, por lo bajo, le respondi\u00f3\u2014: No deben tardar en llegar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Dar\u00edo asent\u00eda en silencio bajo la mirada inquisidora de Carlos Manuel, quien acababa de poner papel viejo en alguna de las esquinas. \u00d1e deb\u00eda iniciar el fuego encendiendo uno de los manojos. Pero primero deb\u00eda darle la \u00faltima vuelta a la ruleta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMe entendi\u00f3? \u2014preguntaba la presentadora de minifalda y escote a Juan \u00d1e\u2014. Si en la pr\u00f3xima le sale la careta de diablo cojuelo: gana\u2026\u2014. Ahora la joven le acercaba el micr\u00f3fono a la cara, con una gran sonrisa esperaba congelada la respuesta.<br>\u2014\u2026un fin de semana con todos los gastos pagos \u2014respondi\u00f3 \u00d1e con gran carcajada, a la vez que le daba un jal\u00f3n a la ruleta.<\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00fablico gritaba de emoci\u00f3n. \u00ab\u00a1Rueda, rueda la ruleta! \u00a1Viene, viene la careta!\u00bb. Cantaba tambi\u00e9n la presentadora, en tanto las modelos bailaban a ritmo de la canci\u00f3n al lado de \u00d1e. La m\u00e1s bonita, y ambas sumamente lo eran, posaba la mano en el pecho de \u00d1e y se lo sobaba musicalmente. Luego le pon\u00eda las manos en la cadera y lo invitaba a bailar tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Ay! \u2014interrumpi\u00f3 la Tetona\u2014. \u00bfY es bailando en medio del fuego que est\u00e1?<br>\u2014\u00a1Atiende!, \u00a1ponte vivo! \u2014grit\u00f3 Carlos Manuel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1e era rodeado por el fuego que \u00e9l mismo hab\u00eda iniciado. Lo sacaron con el calzado chamuscado entre Dar\u00edo y Cabeza. Carlos Manuel mand\u00f3 a recoger, era tiempo de irse. Ya todo se consumir\u00e1 en minutos, afirm\u00f3; cuando varios pares de luces m\u00e1s arribaron. Dar\u00edo activaba su c\u00e1mara. Era Rompehuesos, el jefe de seguridad del ayuntamiento, asistido por varios milicianos y algunos uniformados.<\/p>\n\n\n\n<p>El Rompehuesos, hombre alto y fornido, aunque obeso, de cara grasienta y cabeza cuadrada; les indic\u00f3 a \u00d1e y sus acompa\u00f1antes el gran placer que le produc\u00eda encontrarlos in fraganti a ese grupo de feladores de gran experticia e intensidad. Carlos Manuel argument\u00f3 que no acepta ser tratados as\u00ed, por una cierta cortes\u00eda profesional que se les deb\u00eda. Al final de cuentas, todos eran simples asalariados de los que no bajaban a ensuciarse las manos. Pero el Rompehuesos le contest\u00f3 que asiera sus argumentos y se los introdujera en su bolsillo de carne trasero.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Dar\u00edo apuntaba su c\u00e1mara, finalmente registrar\u00eda el gran evento que se le hab\u00eda prometido. \u00d1e se preparaba por igual, se pon\u00eda en el lugar que entend\u00eda le proporcionaba mejor encuadre. Se acotej\u00f3 su pelo y ajustaba el cuello de su camisa, cuando Rompehuesos expres\u00f3 su desacuerdo con sonora galleta que hizo rodar a Dar\u00edo y la c\u00e1mara por el piso hasta llegar al c\u00famulo de fuego pr\u00f3ximo.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Manuel sac\u00f3 el arma que le hab\u00eda entregado Jota Jota antes del servicio. La que le hab\u00eda dicho que era solo una formalidad, la que no necesitar\u00eda, y le entraba a tiros a los esbirros. En tanto a Cabeza, \u00e9l se encargar\u00eda del \u00abt\u00fa a t\u00fa\u00bb contra el se\u00f1or Rompehuesos. Empezaba la fiesta. Ca\u00eda el primero de los milicianos que no hab\u00edan esperado tanta resistencia. La tetona aprovech\u00f3 y se escabull\u00f3 por la puerta mientras el resto se cubr\u00eda. Gritaba a todo pulm\u00f3n dando parte a los vecinos del paraje de la que se armaba.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a \u00d1e, finalmente reaccionaba. Corri\u00f3 hacia la c\u00e1mara que se chamuscaba en las llamas. Intentaba sacarla a salvo del siniestro, pero mientras m\u00e1s lo intentaba, m\u00e1s complicada estaba la cosa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Se\u00f1or voz \u2014dec\u00eda el presentador, el se\u00f1or \u00d1e, viendo al techo del estudio\u2014, d\u00edganos\u2026 \u00bfc\u00f3mo va nuestro concursante: el se\u00f1or \u00d1e?<br>\u2014El se\u00f1or \u00d1e debe apresurarse o perder\u00e1 todo lo acumulado hasta ahora \u2014asegur\u00f3 la voz del estudio.<br>\u2014\u00a1Vamos p\u00fablico! \u00a1\u00c1nimos para \u00d1E! \u2014gritaba el se\u00f1or \u00d1e presentador, se\u00f1alando al gran cart\u00f3n de bingo en fondo del estudio\u2014. Solo debes acertarle al cinco. Ya sabes que no puedes pasarte la vida poni\u00e9ndole patas de cucaracha a tus comidas \u2014le dijo a \u00d1e concursante con un gui\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>A \u00d1e concursante solo le faltaba una casilla para lograr la primera columna. Deb\u00eda lanzar desde detr\u00e1s de la l\u00ednea a tres metros de distancia un pegote de papel mojado hasta el \u00ab5B\u00bb. Pero \u00d1e era lo que se dec\u00eda un alitraneao. Malo como \u00e9l solo. Por eso no hab\u00eda dado para la pelota, a pesar de la insistencia de la madre, decepcionando a todos en la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Anota y gana\u2026 anota y gana\u2026 anota y gana! \u2014animaba la audiencia mientras el danzar de las modelos, las llameantes luces y el humo se acrecentaban.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d1e solo ten\u00eda un turno m\u00e1s\u2026 pero ahora su \u00fanico dilema era saber cu\u00e1ntos d\u00edas m\u00e1s faltaban para el pr\u00f3ximo viernes negro.<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00edbal Hern\u00e1ndez Medina, 2020<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><strong>An\u00edbal Hern\u00e1ndez Medina.\u00a0<\/strong>\u00a0Escritor y guionista dominicano. Graduado en publicidad por la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo, con maestr\u00eda en guion por la Universidad de Sevilla. Ganador de premios por sus cuentos como en los concursos de Casa de Teatro (2019, 2021) o Del Risco Berm\u00fadez (2020). Es el compilador de\u00a0<em>Prietopunk. Antolog\u00eda de afrofuturismo caribe\u00f1o\u00a0<\/em>(2022)<em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por AN\u00cdBAL HERN\u00c1NDEZ MEDINAMenci\u00f3n de honor, Primer Concurso de Cuentos Ren\u00e9 del Risco Berm\u00fadez Su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66265,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[98,59],"tags":[],"class_list":["post-66264","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-anibal-hernandez-medina","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66264","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66264"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66264\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66266,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66264\/revisions\/66266"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}