{"id":64991,"date":"2024-03-11T01:32:27","date_gmt":"2024-03-11T05:32:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/?p=64991"},"modified":"2024-03-11T01:32:27","modified_gmt":"2024-03-11T05:32:27","slug":"las-mujeres-en-el-1j4-y-sus-vivencias-en-las-carceles-trujillistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/03\/11\/las-mujeres-en-el-1j4-y-sus-vivencias-en-las-carceles-trujillistas\/","title":{"rendered":"Las mujeres en el 1J4 y sus vivencias en las c\u00e1rceles trujillistas"},"content":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n<p>En la historia del <strong>Movimiento 14 de Junio<\/strong>, las mujeres desempe\u00f1aron un papel fundamental, desafiando las normas de g\u00e9nero de la \u00e9poca y participando activamente en actividades clandestinas para derrocar el r\u00e9gimen opresor trujillista. En los testimonios recogidos en el libro Las hero\u00ednas no callan, de la periodista\u00a0<strong>Wendy Santana<\/strong>, se aprecia la determinaci\u00f3n y el coraje que tuvo un valeroso grupo de mujeres, entre las que se destacan\u00a0<strong>Tomasina Cabral, Dulce Tejada, Fe Ortega, Asela Morel y Miriam Morales<\/strong>, entre otras, quienes enfrentaron las c\u00e1rceles trujillistas y espec\u00edficamente el antro de terror que fue \u201cLa 40\u201d, donde soportaron todo tipo de vejaciones y condiciones inhumanas.<\/p>\n<p>A pesar del riesgo de tortura, encarcelamiento e incluso asesinato que exist\u00edan para todo aquel o aquella que combatiera a Trujillo, estas mujeres se unieron al movimiento y formaron parte de los planes conspirativos contra el dictador dominicano. Por ejemplo, Dulce Tejada se\u00f1ala que en su casa \u201cse fabricaban las bombas con las que se pretend\u00edan paralizar las entradas de los pueblos\u201d. Cuenta esta ingeniera que estando casada y con dos hijos, \u201cno pod\u00eda dormir en mi habitaci\u00f3n porque el olor a p\u00f3lvora era muy fuerte y estaba llena de bombas\u201d. En su relato, menciona que su esposo Luis Antonio \u00c1lvarez Pereyra (Ni\u00f1o) y su hermanita Argelia Tejada elaboraban los explosivos en una mesa de ingenier\u00eda, donde se colocaban los materiales y que luego, ella misma las empacaba.<\/p>\n<p>Por su parte,<strong>\u00a0Fe Ortega<\/strong>\u00a0utiliz\u00f3 su cl\u00ednica odontol\u00f3gica como centro conspirativo, convirti\u00e9ndola en un verdadero laboratorio para fabricar petardos, elaborados, en parte, \u201ccon materiales para restaurar dientes\u201d. Su hija Mar\u00eda Esther, fue enrolada para transportar \u201cen su mochila escolar parte de los materiales con los que se har\u00edan explosivos\u201d. Fe Ortega agrega que llevaba en su cartera \u201cp\u00f3lvora, relojes y otros instrumentos que sirvieran de herramientas en la lucha\u201d. En ambos casos, el prop\u00f3sito de estas hero\u00ednas no consist\u00eda en llevar a cabo atentados, pues los materiales explosivos consist\u00edan en artefactos de estruendo, \u201ccon los que se pretend\u00eda decirle al dictador que los dominicanos no estaban conformes con su forma unilateral de gobernar\u201d.<\/p>\n<p>Todas estas mujeres fueron detenidas en la redada que organiz\u00f3 en todo el pa\u00eds el\u00a0<strong>Servicio de Inteligencia Militar -SIM-\u00a0<\/strong>al develarse el Movimiento Clandestino en enero de 1960.<\/p>\n<p>Fueron llevadas a varias c\u00e1rceles, entre las que se distinguen: La 40, La Victoria, la Fortaleza Ozama, la del Kil\u00f3metro 9 de la Carretera Mella, en Santo Domingo, as\u00ed como las de San Francisco de Macor\u00eds y Salcedo. La primera mujer en ser trasladada a La 40 fue Tomasina Cabral, quien fue torturada con una picana el\u00e9ctrica delante de sus compa\u00f1eras. Do\u00f1a Sina, firme en su decisi\u00f3n de no ceder frente a los verdugos, se\u00f1al\u00f3 que cuando los guardias no pudieron someterlas, las separaron y las colocaron en celdas comunes con mujeres \u201cde la mala vida\u201d, las cuales, aunque las respetaban, tem\u00edan acercarse a ellas, pues en ese momento, eso significaba una especie de \u201ccondena de muerte\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Desde su perspectiva, \u201ca nosotras las mujeres nos trataban igual que a los hombres. No nos dieron golpes, no, pero hubiese sido mejor que nos dieran un tromp\u00f3n, porque la humillaci\u00f3n que pasamos fue peor. T\u00fa sabes lo que es trancarte en una solitaria de un metro de ancho por dos metros de largo, con la ventana cerrada y con dos latas, una para defecar y otra para la comida\u201d.<\/p>\n<p>En ese orden se expres\u00f3 la doctora Asela Morel, quien encontr\u00f3 denigrante el olor a defecaci\u00f3n que hab\u00eda en la c\u00e1rcel, al indicar que \u201clas paredes estaban llenas de eso, se hab\u00edan limpiado las manos y nos tra\u00edan la comida en una lata y el agua en otra lata, as\u00ed, y ten\u00edamos que tomarla con las manos y asearnos como pudi\u00e9ramos\u201d. Adem\u00e1s de estas deplorables condiciones de reclusi\u00f3n, tambi\u00e9n soportaron torturas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas, con una fortaleza admirable.<\/p>\n<p>Sobre Fe Ortega, su hija cont\u00f3 que \u201cla torturaron, no solo f\u00edsica, sino tambi\u00e9n psicol\u00f3gicamente. La amarraban como a Cristo, completamente desnuda delante de los hombres para que la vieran y ella se quer\u00eda morir, me cont\u00f3 despu\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p><strong>Dulce Tejada<\/strong>\u00a0subray\u00f3 que otra de las torturas psicol\u00f3gicas era \u201cque uno no ten\u00eda derecho de ir al ba\u00f1o y siempre estaban ah\u00ed, mir\u00e1ndonos. Nosotras nos pon\u00edamos como si fu\u00e9ramos pantallas, cuando una ten\u00eda necesidad\u201d.<\/p>\n<p>De su lado,\u00a0<strong>Wendy Santana<\/strong>, en su reportaje sobre Miriam Morales explic\u00f3 que habiendo sido colocada en un cuarto oscuro \u201clleno de instrumentos de tortura, escuchando gritos de dolor de sus amigos por los golpes que les propinaban los miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), no se atemoriz\u00f3. Su inteligencia fue mayor a la de los militares. Prestando firme atenci\u00f3n a la procedencia de esos gritos se pudo dar cuenta de que el sonido no se estaba produciendo en ese momento, sino que se trataba de una grabaci\u00f3n de anteriores escenas de torturas que le estaban poniendo en un disco \u201clong play\u201d para amedrentarla\u201d. En ese sentido, Sina Cabral record\u00f3 que estando en La Victoria \u201cel coronel Horacio Fr\u00edas me dijo que me hab\u00eda puesto en una solitaria porque se lo hab\u00edan ordenado y que el d\u00eda que le dijeran que me desapareciera de este mundo lo iba a hacer\u2026 porque matar a la gente no era nada, era parte de su cotidianidad\u201d.<\/p>\n<p>Ciertamente, uno de los aspectos m\u00e1s notables de la participaci\u00f3n femenina en el 1J4 fue su valent\u00eda para enfrentar las c\u00e1rceles trujillistas, tal como seguiremos visualizando en la pr\u00f3xima entrega de esta serie, en la que abordaremos el viacrucis de las hermanas Mirabal, especialmente de Minerva y Mar\u00eda Teresa.<\/p>\n<p><strong><em>Dr. Amaurys P\u00e9rez, Soci\u00f3logo e historiador UASD\/PUCMM<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Reproducido de hoy.com.do<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO En la historia del Movimiento 14 de Junio, las mujeres desempe\u00f1aron un papel&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64992,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66,55],"tags":[],"class_list":["post-64991","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-invitado","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64991\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}