{"id":64847,"date":"2024-02-21T00:27:14","date_gmt":"2024-02-21T04:27:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/?p=66314"},"modified":"2024-02-21T00:27:14","modified_gmt":"2024-02-21T04:27:14","slug":"las-carceles-del-trujillismo-torturas-asesinatos-y-vejaciones-contra-opositores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/02\/21\/las-carceles-del-trujillismo-torturas-asesinatos-y-vejaciones-contra-opositores\/","title":{"rendered":"Las c\u00e1rceles del trujillismo: torturas, asesinatos y vejaciones contra opositores"},"content":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO<\/p>\n<p>Desde los inicios del r\u00e9gimen de Trujillo, las c\u00e1rceles (Fortaleza Ozama y Nigua) no solo fueron lugares de detenci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n eran escenarios de tortura, asesinatos y vejaciones contra los presos pol\u00edticos. Posteriormente, se desarrollaron centros clandestinos de detenci\u00f3n, tortura y exterminio, tales como El Sisal (Azua), El Factor (Mar\u00eda Trinidad S\u00e1nchez), Isla Saona o la Hacienda Mango Fresco (Manoguayabo, Santo Domingo Oeste). En las postrimer\u00edas de la dictadura, los centros que m\u00e1s incurrieron en violaciones a los derechos humanos, en espec\u00edfico contra los miembros del 14 de Junio y otros movimientos u organizaciones que osaron desafiar a la dictadura, fueron: La 40, El Kil\u00f3metro 9 de la Carretera Mella, la isla Beata y, en menor medida, La Victoria. Estas c\u00e1rceles secretas, dispersas por todo el territorio nacional, fueron utilizadas como pol\u00edtica de Estado para silenciar y reprimir a los opositores, con el prop\u00f3sito, como lo se\u00f1ala el historiador Alejandro Paulino Ramos, de \u201cesconder las huellas de los asesinatos que a diario se comet\u00edan en Rep\u00fablica Dominicana\u201d.<\/p>\n<p>Ubicadas en distintas regiones del pa\u00eds, desde las afueras de Santo Domingo hasta en zonas remotas y aisladas, su geograf\u00eda no solo reflejaba la extensi\u00f3n del aparato represivo del Servicio de Inteligencia Militar -SIM- sino que tambi\u00e9n influy\u00f3 en las condiciones de detenci\u00f3n y el tratamiento de los prisioneros. Seg\u00fan el expreso pol\u00edtico Juan Germ\u00e1n Arias N\u00fa\u00f1ez (Chanchano), \u201cla 40 era un infierno, ya que en dos o tres d\u00edas o semanas te mataban o te enviaban vivo a la c\u00e1rcel de La Victoria que nos parec\u00eda un resort en comparaci\u00f3n a lo vivido en el campo de concentraci\u00f3n de La Beata\u201d. Por supuesto, hubo tambi\u00e9n otras instalaciones m\u00e1s peque\u00f1as y menos conocidas en pueblos y \u00e1reas rurales que sirvieron para tales fines. Tal es el caso de la Fortaleza San Felipe, de Puerto Plata, donde estuvieron recluidos Manolo Tav\u00e1rez, Leandro Guzm\u00e1n y Pedro Gonz\u00e1lez, como parte de la estratagema ideada por Trujillo para asesinar a sus esposas, las hermanas Mirabal.<\/p>\n<p>Puede leer: Miembros del 1J4 sometidos a la Justicia Trujillista<\/p>\n<p>Seg\u00fan las descripciones de los sobrevivientes Rafael Valera Ben\u00edtez, Freddy Bonnelly Valverde, Cayetano Rodr\u00edguez del Prado, Leandro Guzm\u00e1n, entre otros, las celdas eran lugares insalubres y sobrepoblados, que exacerbaban el sufrimiento de los detenidos. Sin embargo, lo m\u00e1s horroroso no eran las condiciones materiales, sino las pr\u00e1cticas brutales llevadas a cabo dentro de sus muros. Por ejemplo, la tortura era una herramienta com\u00fanmente empleada por los esbirros para sacar informaci\u00f3n, intimidar a los presos y castigar la disidencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A partir del relato contenido en el peri\u00f3dico \u201cUni\u00f3n C\u00edvica\u201d (n. 28, del 1 de noviembre de 1961), sabemos que cuando un prisionero pol\u00edtico llegaba a la temida c\u00e1rcel de \u00abLa 40\u00bb, era sometido a un proceso deshumanizante y brutal. Desnudado al llegar, se le despojaba de toda vestimenta para privarlo de cualquier elemento que pudiera servirle de resguardo durante las torturas. Tras este indignante acto, era conducido a la c\u00e1mara de torturas, un lugar espeluznante, forrado de cart\u00f3n comprimido y equipado con una silla el\u00e9ctrica, donde se ejecutaban m\u00e9todos de tortura atroces. Dicha silla, elaborada a base de madera, cuero y cobre, aplicaba descargas el\u00e9ctricas de 220 voltios al prisionero, quien sufr\u00eda intensos dolores hasta que firmara una confesi\u00f3n escrita, previamente redactada por sus torturadores.<\/p>\n<p>Posteriormente, el prisionero era trasladado a las celdas solitarias, cuyas dimensiones rondaban los 5 pies, 6 pulgadas de largo y ancho, las cuales se encontraban situadas detr\u00e1s del chalet, donde la humedad y el fr\u00edo eran constantes. Estas celdas carec\u00edan de mobiliario y estaban dise\u00f1adas para infligir el m\u00e1ximo sufrimiento f\u00edsico y mental. All\u00ed, confinado en un espacio reducido y oscuro, el prisionero deb\u00eda enfrentar la desolaci\u00f3n y el tormento, sin m\u00e1s contacto con el exterior que un peque\u00f1o respiradero. Este era el espantoso universo al que eran destinados o reducidos los opositores en sus primeras horas en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos de tortura eran extremadamente crueles y despiadados, llevando a los prisioneros a sufrir graves da\u00f1os f\u00edsicos y mentales. Uno de los m\u00e9todos m\u00e1s atroces era el uso de perros feroces, que eran azuzados contra los prisioneros, provocando mordeduras terribles y ataques alucinantes en un estrecho espacio llamado \u201cEl Coliseo\u201d. Otro m\u00e9todo notable era conocido como \u00abEl Bastoncito\u00bb, un dispositivo similar a una vara el\u00e9ctrica que desgarraba la carne y causaba un dolor agud\u00edsimo al aplicarse sobre cualquier parte del cuerpo, dejando dos peque\u00f1os orificios y concentr\u00e1ndose especialmente en \u00e1reas sensibles como las costillas, el abdomen y los test\u00edculos.<\/p>\n<p>En los testimonios se pueden apreciar las palizas, simulaci\u00f3n de ejecuciones, privaci\u00f3n de sue\u00f1o y tortura psicol\u00f3gica, las cuales fueron habituales. Estas y otras pr\u00e1cticas eran parte de un sistema brutal dise\u00f1ado para infundir miedo y someter a los prisioneros pol\u00edticos, llev\u00e1ndolos al l\u00edmite de su resistencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica. Seg\u00fan detalla Freddy Bonnelly en su libro \u201cMi paso por La 40: un testimonio\u201d, entre los instrumentos utilizados por los torturadores tenemos: fuetes de verga de toro, algunos con alambre de p\u00faas enrollados, cables pl\u00e1sticos de una pulgada de di\u00e1metro con cable de acero en el centro, picanas (bast\u00f3n el\u00e9ctrico), trozos de bamb\u00fa, tortor (pedazo de soga con dos pedacitos de madera para facilitar el ahorcamiento\u2026)\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de todos estos suplicios y dram\u00e1ticas situaciones que se vivieron con momentos marcados por el horror y sufrimiento, los presos pol\u00edticos se vieron constantemente confrontados al riesgo de ser asesinados extrajudicialmente por las fuerzas de seguridad, pues en esos primeros d\u00edas de 1960 las ejecuciones sumarias y las muertes bajo custodia fueron numerosas, con una gran cantidad de detenidos que nunca m\u00e1s volvieron a ser vistos. Estos cr\u00edmenes fueron perpetrados porque los militares estaban cubiertos por el manto de la impunidad, ya que el r\u00e9gimen controlaba el sistema judicial, evit\u00e1ndoles rendir cuentas por los abusos y delitos cometidos, tal como veremos en la pr\u00f3xima entrega en la que continuaremos abordando este oscuro cap\u00edtulo de la historia, necesario para honrar la memoria de estas v\u00edctimas de la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>Dr. Amaurys P\u00e9rez<br \/>\nSoci\u00f3logo e historiador<br \/>\nUASD\/PUCMM<\/p>\n<p>Reproducido de hoy.com.do<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULO INVITADO Desde los inicios del r\u00e9gimen de Trujillo, las c\u00e1rceles (Fortaleza Ozama y Nigua)&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64848,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-64847","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64847"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64847\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}