{"id":64805,"date":"2024-02-24T00:18:13","date_gmt":"2024-02-24T04:18:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/?p=66343"},"modified":"2024-05-15T19:15:05","modified_gmt":"2024-05-15T23:15:05","slug":"un-poeta-llamado-ruben-dario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/02\/24\/un-poeta-llamado-ruben-dario\/","title":{"rendered":"Un poeta llamado Rub\u00e9n Dar\u00edo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Marisol Valdez<\/p>\n\n\n<p>F\u00e9lix Rub\u00e9n Dar\u00edo Sarmiento (18 de enero de 1867 &#8211; Le\u00f3n, 6 de febrero de 1916) fue un poeta, escritor, periodista y diplom\u00e1tico, m\u00e1ximo representante del modernismo literario en lengua espa\u00f1ola. Un dato importante a resaltar es que fue un lector precoz, ya que en su autobiograf\u00eda se\u00f1ala: \u201cFui un ni\u00f1o prodigio. A los tres a\u00f1os ya sab\u00eda leer; seg\u00fan me han contado\u201d.<\/p>\n<p>Entre sus primeros libros le\u00eddos est\u00e1n el Quijote, algunas obras de Morat\u00edn y la Biblia, lo que da a entender que para ser un buen escritor primero hay que ser un buen lector. Pronto empez\u00f3 a escribir sus primeros versos y as\u00ed naci\u00f3 \u201cEl Pr\u00edncipe de las Letras Castellanas\u201d.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de poes\u00eda, es inevitable hacer menci\u00f3n del gran poeta Rub\u00e9n Dar\u00edo, quien revolucion\u00f3 el mundo de la diosa blanca. Este hombre marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la poes\u00eda castellana, haciendo un rompimiento con la forma tradicional de hacer poes\u00eda en Espa\u00f1a y m\u00e1s all\u00e1 en el siglo XIX, y d\u00e1ndole un nacimiento a la libertad po\u00e9tica. Dar\u00edo es el creador del movimiento literario modernista, que se caracterizaba por su rebeld\u00eda creativa. Adem\u00e1s, se caracteriz\u00f3 por el rompimiento con lo considerado tradicional, rompiendo con las reglas establecidas tanto en cuestiones sociales como pol\u00edticas y religiosas.<\/p>\n<p>Con esto se pone de manifiesto la grandeza del poeta Rub\u00e9n Dar\u00edo y con la lectura de cada uno de sus poemas, su prosa es como la medicina que sana al herido, haci\u00e9ndonos viajar a un mundo desconocido por medio de cada uno de sus escritos. Sus letras te hacen estar en un sue\u00f1o del que, mientras est\u00e1s leyendo, no quieres despertar.<\/p>\n<p>Viajemos, pues\u2026<\/p>\n<p>\u201cAnanke\u201d<\/p>\n<p>Si bien nos damos cuenta del significado de la palabra \u201cAnanke\u201d, que se refiere a fatalidad o destino. \u00bfNaci\u00f3 el hombre destinado a la desgracia y la desventura, o forja \u00e9l mismo su propio camino hacia ella? Rub\u00e9n Dar\u00edo en su siguiente poema nos dar\u00e1 la respuesta a esta pregunta.<\/p>\n<p>Y dijo la paloma: \u00abYo soy feliz. Bajo el inmenso cielo, en el \u00e1rbol en flor, junto a la paloma llena de miel, junto al retorno suave y h\u00famedo por las gotas de roc\u00edo, tengo mi hogar.\u00bb<\/p>\n<p>En este fragmento, la paloma representa al ser humano siendo feliz bajo el cielo, que es propio de \u00e9l, perteneciendo al movimiento al cual \u00e9l pertenece. Dicho movimiento presenta a un ser libre de leyes sociales o religiosas. Rub\u00e9n Dar\u00edo nos da a entender que el ser humano debe ser libre, porque la verdadera felicidad se encuentra en la libertad.<\/p>\n<p>\u00abSi eres libre, pues, eres verdaderamente feliz.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMi ala es blanca y sedosa; la luz la dora y ba\u00f1a, y el c\u00e9firo la peina. Son mis pies como p\u00e9talos de rosa.\u00bb<\/p>\n<p>Las alas blancas son la pureza que lleva por dentro y la suavidad con la que abraza la vida llevada por el suave viento, forjando un camino delicado con sus pies hacia la felicidad. \u00bfLlegar\u00e1?<\/p>\n<p>\u00abYo soy la dulce reina que arrulla a su palomo en la monta\u00f1a. En el fondo del bosque pintoresco est\u00e1 el alerce en que form\u00e9 mi nido; y tengo all\u00ed, debajo el follaje fresco, un polluelo sin par, reci\u00e9n nacido.\u00bb<\/p>\n<p>Naci\u00f3 para ense\u00f1orearse, para amar, ser libre y crear su propio destino debajo del cielo pintoresco. Pero la paloma se siente feliz, pues se siente due\u00f1a y se\u00f1ora de todo cuanto posee, feliz porque no hay rosa que no la ame, porque no hay p\u00e1jaro gentil que no la escuche, ni garrido cantor que no le llame. \u00bfSer\u00e1 cierta toda esa felicidad, dijo entonces un gavil\u00e1n infame?<\/p>\n<p>Entonces el buen Dios, all\u00e1 en su trono (mientras Sat\u00e1n, para distraer su encono, aplaud\u00eda a aquel p\u00e1jaro Zahare\u00f1o), se puso a meditar. Arrug\u00f3 el ce\u00f1o, y pens\u00f3, al recordar sus vastos planes, y recorrer sus puntos y sus comas, que cuando cre\u00f3 la paloma no deb\u00eda haber creado gavilanes.<\/p>\n<p>Como no todo es felicidad, aparece el gavil\u00e1n, un ave rapaz que suele acechar a sus presas para luego capturarlas. Esta ave es la amenaza de la paloma, es la que viene a da\u00f1ar la felicidad inmensa que siente el ave. Y aqu\u00ed inicia el Ananke de la paloma, que aunque quer\u00eda trazar su camino hacia la felicidad, estaba destinada a la fatalidad. Dios contemplaba desde su trono aquel altercado y Satan\u00e1s se sent\u00eda gozoso de aquella ave, pues sus actitudes eran bien parecidas. Aqu\u00ed no se ve la intervenci\u00f3n de Dios, m\u00e1s bien deja que las cosas vayan por su curso, mientras se dice que si Dios quisiera que la paloma fuera realmente feliz, no deb\u00eda haber creado a los gavilanes.<\/p>\n<p>\u00abSi Dios quisiera, la felicidad total del hombre no debi\u00f3 crear el mal\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Marisol Valdez F\u00e9lix Rub\u00e9n Dar\u00edo Sarmiento (18 de enero de 1867 &#8211; Le\u00f3n, 6&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64806,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59,1],"tags":[],"class_list":["post-64805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64805"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66805,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64805\/revisions\/66805"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}