{"id":64801,"date":"2024-02-25T00:33:18","date_gmt":"2024-02-25T04:33:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/?p=66350"},"modified":"2024-02-25T00:33:18","modified_gmt":"2024-02-25T04:33:18","slug":"discurso-de-juan-carlos-mieses-premio-nacional-de-literatura-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2024\/02\/25\/discurso-de-juan-carlos-mieses-premio-nacional-de-literatura-2024\/","title":{"rendered":"Discurso de Juan Carlos Mieses, Premio Nacional de Literatura 2024"},"content":{"rendered":"<p>Gracias, poeta y amigo\u00a0Basilio Belliard, por la amabilidad de acompa\u00f1arme en esta feliz ocasi\u00f3n y compartir con los presentes algunos aspectos de mi quehacer personal y literario.<\/p>\n<p>Gracias, maestro Jos\u00e9 Alc\u00e1ntara Alm\u00e1nzar, por esa declaraci\u00f3n que me enaltece, pero que en lo adelante me obligar\u00e1 a vivir a la altura de sus palabras.<\/p>\n<p>Gracias, apreciado amigo Jos\u00e9 Antonio Rodr\u00edguez, por su hermosa sorpresa que combina el arte, el talento y la amistad.<\/p>\n<p>Distinguida dama y caballeros integrantes de esta tribuna de honor, se\u00f1ora milagros Germ\u00e1n, Ministra de Cultura de la Rep\u00fablica Dominicana. Se\u00f1or Jos\u00e9 Luis Corripio Estrada, presidente de la Fundaci\u00f3n Corripio. Se\u00f1or Carlos Veit\u00eda, director del Teatro Nacional. Se\u00f1or Jos\u00e9 Alc\u00e1ntara Alm\u00e1nzar, asesor de la Fundaci\u00f3n Corripio. Se\u00f1or Juan Daniel Balc\u00e1cer, asesor de la Fundaci\u00f3n Corripio. Se\u00f1or Basilio Belliard, escritor, poeta y amigo. Se\u00f1oras y se\u00f1ores.<\/p>\n<p>Sin duda, las palabras m\u00e1s justas y m\u00e1s felices que puedo decir en este momento son las de agradecimiento hacia quienes hicieron posible esta noche.<\/p>\n<p>Justas, porque nadie, aunque as\u00ed lo piense, crea nada solo. Ni el escultor que cincela huecos en el aire con t\u00e9cnicas y herramientas inventadas por otros, ni los poetas que utilizamos palabras heredadas del tiempo y la memoria colectiva para reinventar el mundo, lo que me hace decir que la lengua es siempre el coautor de todas nuestras obras.<\/p>\n<p>Me complace manifestar mis m\u00e1s emocionadas gracias a los patrocinadores del Premio Nacional de Literatura: la Fundaci\u00f3n Corripio, presidida por el distinguido mecenas de proverbial generosidad e impecable cortes\u00eda, don Jos\u00e9 Luis Corripio Estrada y el Ministerio de Cultura de nuestro pa\u00eds, dirigido por su excelencia, la distinguida ministra Milagros Germ\u00e1n.<\/p>\n<p>Gracias a los honorables\u00a0miembros del jurado que ha tenido la benevolencia de considerarme digno de este enorme reconocimiento e incluirme en un listado en el que figuran algunos de los mayores escritores dominicanos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Gracias a mi esposa Evelyne, que me ha amado, acompa\u00f1ado, cuidado, apoyado y soportado por casi medio siglo.<\/p>\n<p>Gracias a mi padre y a mi madre, cuyo amor hacia m\u00ed, aun desde sus tumbas, me conmueve. Gracias a toda mi familia y a cada uno de mis amigos.<\/p>\n<p>Gracias a mi editor Isael P\u00e9rez por su incesante apoyo y a los escritores dominicanos de hoy que han aceptado con generosidad y celebrado de manera solidaria y entusiasta el honor que se me confiere esta noche, lo que para m\u00ed constituye otro premio de invaluable valor, que me honra profundamente.<\/p>\n<p>A mis lectores,\u00a0que nunca han sido muchos, pero s\u00ed leales y cuyo entusiasmo ha animado siempre mis esfuerzos.<\/p>\n<p>Y gracias, in memoriam, a otro mecenas de mi pasado, don Vincenzo Mastrolilli, patrocinador de los premios Siboney. A mi maestro ido a destiempo \u2013y nunca fue tan certera y dolorosa esa expresi\u00f3n\u2013 el gran poeta m\u00edstico M\u00e1ximo Avil\u00e9s Blonda, que me ense\u00f1\u00f3 que la literatura era un asunto muy serio y no deb\u00eda tomarse a la ligera.<\/p>\n<p>A mis escritores favoritos, de todas las \u00e9pocas y g\u00e9neros que han hecho posible mi existencia literaria y cuyas obras y ejemplos me siguen ense\u00f1ando el sentido de la elegancia y la discreci\u00f3n, pero tambi\u00e9n el compromiso y la solidaridad con nuestra realidad y nuestros semejantes.<\/p>\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores, cuando don Pep\u00edn Corripio \u2013en compa\u00f1\u00eda del viceministro Gamal Michel\u00e9n y los dem\u00e1s miembros del jurado\u2013 me dio la noticia fausta, pero intimidante, por medio de una llamada telef\u00f3nica, de haber sido escogido este a\u00f1o para recibir tan importante galard\u00f3n, tuve que esperar unos minutos para reponerme de la impresi\u00f3n y de la sorpresa y en ese lapso de tiempo pas\u00f3 por mi mente una reflexi\u00f3n que el cl\u00e9rigo Tom\u00e1s de Kempis compart\u00eda con sus hermanos agustinos en los albores del siglo XV:<\/p>\n<p><em>Cu\u00e1n r\u00e1pido pasa la gloria de este mundo\u2026<\/em><\/p>\n<p>La evocaci\u00f3n de la peque\u00f1a frase del can\u00f3nigo Tom\u00e1s, en el momento en que un grupo de personalidades acababa de otorgarme el mayor reconocimiento que puede recibir un escritor en nuestro pa\u00eds, result\u00f3 perfectamente adecuada para no dejarme adormecer por los embrujos de la vanidad, que yo llamo \u2013con el perd\u00f3n del papa Gregorio Magno\u2013 el octavo pecado capital y el preferido de nosotros, los poetas.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s de Kempis me recordaba as\u00ed que la labor de un escritor no es in\u00fatil ni fr\u00edvola, sino que corresponde a una necesidad dentro de la cotidiana lucha por la supervivencia de la dignidad y la trascendencia moral del ser humano.<\/p>\n<p>Me recordaba tambi\u00e9n, que mi labor literaria no es un himno a mi orgullo, sino una voz m\u00e1s en la diversidad de la literatura universal, voz que podr\u00eda trascender, si tiene suerte, mi ef\u00edmera existencia y que mi obra, no yo, representa la verdadera galardonada con este premio intimidante, repito, porque en esta vida cada don exige un sacrificio y cada privilegio conlleva una responsabilidad.<\/p>\n<p>Para que no olvide que los frutos felices del oficio de escritor, cuando los hay, no representan una elegante sinecura para alcanzar prestigio y renombre o para acariciar nuestra autoestima, sino una nueva oportunidad para expresar angustias y anhelos compartidos por los lectores de hoy y del porvenir; que las palabras, esos \u201csoplos de aire\u201d como las llama Irene Vallejo, esas palabras con las que nos apropiamos de la realidad como afirma Andr\u00e9s L. Mateo, son capaces, si las usamos sabia y eficazmente, de cambiar el rumbo y el sentido de la humanidad.<\/p>\n<p>Y finalmente, el aforismo de Tom\u00e1s de Kempis me ayud\u00f3 a recordar que los artistas, los escritores y los poetas no somos los protagonistas de la Historia, pero s\u00ed somos los testigos, los cronistas y los hierofantes del tiempo espiritual de la humanidad, y que, as\u00ed como Agamen\u00f3n y Menelao eran \u201cpastores de hombres\u201d, como los llama Homero en su Il\u00edada, as\u00ed mismo los artistas, poetas y escritores somos pastores de sue\u00f1os, de inquietudes, de dudas, de indignaciones y de esperanzas compartidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias, poeta y amigo\u00a0Basilio Belliard, por la amabilidad de acompa\u00f1arme en esta feliz ocasi\u00f3n y&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":64802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-64801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64801"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64801\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}