Por ENRIQUE A. SANCHEZ L.
¿Sabías que la Literatura Rusa no solo produjo grandes novelas, sino que cambió para siempre la manera de entender el alma humana? Fue más que literatura, fue un espejo brutal y poético de la condición humana.
Narraban historias, diseccionaban el pensamiento, la fe, el dolor, pero no surgió en el vacío.
Rusia vivía entre el zarismo, la miseria y el pensamiento revolucionario. Los escritores eran más que artistas: eran oráculos y denunciantes, muchos vivieron en el exilio, la censura o la pobreza, pero nunca cedieron, en el siglo XX, Pasternak, Bulgákov, Nabokov y Solzhenitsin, siguieron ese Durante el siglo XIX, mientras Europa cantaba al progreso, Rusia escribía al abismo, Dostoievski, con sus criminales atormentados; Tolstoi, con su realismo filosófico; Chejov, con su minimalismo emocional.
Por otra parte, pueden seguir otros nombres de la literatura rusa, como: Pushkin, Gógol, etc.
Sus libros escapaban en manuscritos clandestinos, y aun así sacudían al mundo. El mayor impacto de la literatura rusa fue demostrar que una novela podía ser más que entretenimiento: podía ser juicio, resistencia, redención.
Desde Moscú hasta el mundo, sus voces siguen resonando. La literatura rusa no se lee. Se atraviesa. Y quien la cruza, ya no vuelve siendo el mismo.

