San Juan (Prensa Latina) En la recta final de la campaña por las elecciones primarias de este domingo 2 de junio en Puerto Rico, la agenda colectiva de los aspirantes a la Gobernación va encaminada en su mayoría hacia la transformación del modelo económico imperante en la isla, que enfrenta no pocos desafíos en materia energética, económica y de salud.
Como candidato del Partido Nuevo Progresista (PNP), el actual gobernador Pedro Pierluisi adujo que su política se mantiene enfocada en el avance del país, dando amplios poderes al sector privado y con vistas a reponerse de los efectos del huracán María.
En palabras de Pierluisi, la meta de su candidatura será garantizar el buen vivir de los ciudadanos de lograrse en el futuro su proyecto electoral que, advirtió, será «trabajar, invertir, hacer negocios y retirarse, criar una familia”; una promesa empañada por los crecientes reclamos a su desempeño ante la quiebra gubernamental en sectores tan urgentes y claves como la salud y el energético.
Si bien precisó que, desde su llegada a la Gobernación, el país experimentó un crecimiento económico anual de 2.5 por ciento y una disminución en la tasa de desempleo, este rendimiento luego de tres años de su administración mantiene en descontento a la ciudadanía tras la privatización del sistema de energía eléctrica en la isla.
También en disputa por la candidatura a la gobernación del PNP, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, defiende que el gobierno priorice atender, escuchar y resolverle al pueblo, sin tanta burocracia, defendió a lo largo de su actividad de campaña.
González no sólo anticipó que su agenda incluye supervisar el trabajo de los funcionarios; también prometió no reducir las pensiones de los trabajadores retirados y dijo que, de ganar, presentará proyectos de ley que incluirían a Puerto Rico en los créditos contributivos para energía renovable que otorga la ley Reducción de la Inflación, aprobada en la pasada sesión del Congreso norteamericano.
Para el precandidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático, Jesús Manuel Ortiz, urge un nuevo modelo económico que permita revertir la disminución poblacional, repensar la estrategia contra el crimen y activar permisos expeditos, deducciones a empresas locales en el gasto energético, así como aprovechar las ventajas de ser un Estado Libre Asociado, de los Estados Unidos.
En la misma línea, el también precandidato del PPD y senador Juan Zaragoza, ha apelado a su pasado empresarial para instar a un cambio de paradigma que mejore la economía local y a sus principales actores, en vez de ponderar como protagonista al empresariado extranjero.
A su juicio, esa tiene que ser la punta de alza del desarrollo económico, porque el empresario puertorriqueño es el que crea capital, el que reinvierte en Puerto Rico, afirmó durante su campaña.
Otra cara de la moneda con vistas a reencauzar el futuro de Puerto Rico plantea el actual alcalde de San Sebastián y aspirante por el Proyecto Dignidad, Javier Jiménez, quien abogó por explotar lo que denominó «burbuja económica”, al cortar de raíz el burocratismo y exceso de regulaciones que imposibilitan el avance de relaciones comerciales.
OBSERVADORES
Por primera vez en la historia electoral de la nación boricua, representantes de 17 organismos internacionales fungirán como observadores en las primarias del próximo domingo, según dio a conocer la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), mientras el uso de la tecnología en los mil 436 centros de votación habilitados marcará la diferencia para el proceso que se espera sea exitoso.
El proceso de las votaciones primarias no estuvo exento de intento de descalificación hacia los aspirantes por parte de los electores, demandas de los candidatos a los comisionados en el trámite del voto adelantado de mayores e imputaciones por supuestas acciones fraudulentas, todo ello aderezado por la pugna que suponen las elecciones generales pautadas para noviembre próximo.
Bajo dominio colonial desde 1898 por los Estados Unidos, esta nación del Caribe que debe responder a la supervisión de una junta impuesta por Washington como respuesta a la bancarrota fiscal de su gobierno en 2016, elegirá en esa fecha al gobernador, a los miembros de la Asamblea Legislativa y a los alcaldes de los 78 municipios en que se divide el país.
Los puertorriqueños pueden participar en los comicios del 5 de noviembre, pero solo para elegir a sus representantes, no para votar por el presidente de Estados Unidos.
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