11 de octubre de 2026 (EIRNS) — El coronel español retirado Pedro Baños, una destacada voz militar contra la guerra con una audiencia en el mundo hispanohablante de casi un millón de suscriptores a su canal de YouTube El canal del Coronel, informó el 4 de octubre en X que TikTok había cerrado su cuenta, con sus casi 185.000 seguidores, sin dar ninguna explicación. Baños respondió:
“En el ‘jardín borrelliano’ europeo la censura se impone con fuerza y descaro. Con la aplicación de la Ley de Servicios Digitales europea, junto con las acciones de ciertos servicios de inteligencia, en colaboración con entidades privadas subvencionadas, consiguen ir silenciando las narrativas que se salen de los discursos oficiales… No vaya a ser que nos dejen la libertad de pensar por nosotros mismos y la osadía de pretender ser libres para expresarnos”.
Uno de los principales “delitos” de Baños es su campaña sin tapujos para que España no se sume a la guerra que la OTAN pretende librar contra la potencia nuclear, Rusia. Sostiene, tal y como hizo durante la mesa redonda de la EIR y la Coalición Internacional por la Paz del 4 de septiembre de 2026, “Una alternativa a la guerra y al saqueo en las Américas”, que “la misión principal de un soldado en un país democrático es garantizar que su país no se vea envuelto en guerras en las que no tiene nada que ganar y que solo pueden causarle un daño inmenso. Y, por lo tanto, esa es una de las misiones que me he fijado como soldado —puesto que he estado en guerras y las conozco de primera mano— concretamente, velar por que España, mi país, mi patria, no siga los pasos de una OTAN que parece cada vez más interesada en entrar… en un conflicto totalmente suicida contra Rusia”.
El 19 de agosto, Baños ya había advertido, en la primera entrega de lo que acabó siendo una serie de seis partes titulada “Operación: Destruir a Pedro Baños”, que se estaba llevando a cabo una campaña para silenciarlo y arruinarlo a él y a su familia. En esa serie, reveló cómo la campaña de junio de 2018 de la “Integrity Initiative”, de los servicios de inteligencia militar británicos, que lo difamaba tildándolo de “pro-Kremlin”, había bloqueado su nombramiento, a punto de anunciarse, como director de Seguridad Nacional del presidente Pedro Sánchez. Nombró a los implicados.
A principios de agosto se lanzó una operación en dos frentes contra él, primero por parte de los servicios de inteligencia militar de la OTAN y Ucrania, y después por el grupo de presión sionista en España. El 2 de agosto, se publicó un artículo en un periódico digital español con el nombre en inglés “The Objective”, en el que se decía (1) que la “contrainteligencia aliada” acusa a Baños de “seguir directrices de Moscú”, y (2) que, basándose en esa misma acusación, se impusieron sanciones a dos antiguos coroneles europeos, el suizo Jacques Baud y el francés Xavier Moreau, incluida la congelación de sus cuentas bancarias. La única fuente citada en el artículo fue el informe de 2024 elaborado por el Centro para la Reforma de la Defensa de Ucrania, titulado “Toy Soldiers” (Soldados de juguete), que perfila a oficiales militares de la OTAN y de Europa que se han pronunciado en contra de la narrativa de la OTAN sobre su guerra sustituta contra Rusia en Ucrania.
Un mes más tarde, el 4 de septiembre, la ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio), que se describe orgullosamente a sí misma como “la voz proisraelí en España”, presentó una demanda en Madrid contra el coronel Baños, tachándolo de “antisemita”, debido a su oposición a la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán y a que calificara a la ACOM como “el AIPAC español”.
Foto: DISTRITO TV, CC BY 3.0

