Por RAMÓN ANTONIO VERAS
- Después del día 3 de enero del corriente año 2026, cuando las fuerzas armadas norteamericanas invadieron Venezuela, mataron gente y secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, la situación política de ese país no se ve con nitidez.
- Luego de la agresión, en Venezuela está predominando la opacidad, nada de transparencia
- Antes del ataque a la República Bolivariana de Venezuela, en esa nación solamente se escuchaba la línea trazada desde el poder por las autoridades civiles y militares vinculadas con el chavismo.
- En la actualidad, en todo lo relacionado con Venezuela, la voz de mando tiene su origen en Washington, por órgano del señor Donald Trump.
- Lo que se ve es que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, está al frente del gobierno venezolano para aceptar con sumisión los dictados del señor Donald Trump.
- El comportamiento que asume la presidenta Delcy Rodríguez no cuadra con el de una ejecutiva con autonomía para decidir en uno u otro sentido lo que conviene o no a su país.
- En la historia de América Latina y el Caribe no se conoce una situación política semejante a la de Venezuela en la coyuntura actual.
- La gobernabilidad en Venezuela no está dotada de claridad, porque el dominio del país está en Washington, aunque al pueblo le hacen creer que tiene un gobierno nacional.
- Estados Unidos, con posterioridad al 3 de enero de 2026, no dejó cuerpos militares en territorio venezolano; para dar demostración de fuerza allí no han sido necesarios uniformados porque todo le ha salido de maravilla a nivel de docilidad.
- El control que ejerce Donald Trump sobre Venezuela a la distancia manifiesta la superioridad por acatamiento, la reverencia a la voluntad del gobernante estadounidense.
- La entrega de Venezuela a los intereses monopolistas norteamericanos se ha comprobado hasta la saciedad con motivo de los dos recientes terremotos.
- A la luz de la realidad política, lo ocurrido en Venezuela luego del 3 de enero de 2026 no resiste el menor análisis. Con la intervención, todo cambió de manera negativa para la Revolución Bolivariana.
- Sería bueno que quienes hoy están al frente de los cuerpos armados venezolanos dijeran cuál ha sido el destino de la soberanía, autodeterminación e independencia de la República Bolivariana de Venezuela.
- Lo que se evidencia es que la decisión de los asuntos internos de Venezuela no está en el Palacio de Miraflores, sino en el lugar donde se encuentre Donald Trump.
- Ante la tragedia ocurrida en Venezuela, por los dos fenómenos telúricos, ha hecho falta un gobierno nacional que decida en equipo cómo administrar, qué hacer y de qué manera utilizar los recursos económicos del país en provecho de los afectados.
- Es de desear que más temprano que tarde la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez, con el esfuerzo de sus hijos más consecuentes, pueda volver a ser lo que era antes de la madrugada del 3 de enero de 2026.

