El 9 de julio la Executive Intelligence Review (EIR) emitió la siguiente invitación a su Diálogo en Mesa Redonda de Emergencia que se llevará a cabo el 31 de julio, a las 11:00 am (hora del Este de Estados Unidos). Por su importancia, el Instituto Schiller invita a este diálogo de la EIR. Aparten este día.
(Instituto Schiller).– A medida que recrudecen las guerras de Irán y Ucrania y amenazan con degenerar en una Tercera Guerra Mundial nuclear, ha quedado claro que si la humanidad quiere sobrevivir, tendremos que descubrir y poner en práctica un modo de lograr una paz duradera para todos; basada en el desarrollo para todos, la seguridad para todos y, sobre todo, la dignidad humana para todos. En los últimos dos meses ha entrado en juego un nuevo factor estratégico que acerca mucho más esa oportunidad.
El reciente viaje de una semana del Papa León XIV a España, junto con su primera encíclica del 15 de mayo, Magnifica Humanitas, ha lanzado un llamado a la humanidad para que actúe como una, en su propósito común de buscar la paz y el desarrollo para todas las naciones, poniendo fin de una vez por todas al colonialismo en todas sus formas; ha fundamentado ese llamado a la acción en un concepto de la dignidad esencial del ser humano (“El deseo de bondad, belleza y verdad está arraigado en el propio ADN de la humanidad”).
León XIV ha aplicado específicamente este enfoque al terrible problema de la migración forzada a escala mundial que afecta a cientos de millones de migrantes desesperados, y a los países que los acogen: “Estamos hablando, ante todo, de personas creadas a imagen y semejanza de Dios, más que de categorías jurídicas o problemas que hay que gestionar”.
De este modo, el Papa es consecuente con su dedicación al método de la Coincidencia de los Opuestos del cardenal Nicolás de Cusa, del siglo XV, y ha hablado no solo en nombre de los católicos, sino también de los muchos miles de millones de personas de otras confesiones que comparten esta perspectiva. Ha introducido un principio que, si se difunde y se aplica a nivel mundial, puede desempeñar una función fundamental en la construcción de una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo.
Como escribió la directora general de EIR, Helga Zepp-LaRouche, en su declaración del 17 de junio sobre la encíclica del Papa: “De todos los discursos importantes y urgentes pronunciados recientemente por políticos y expertos de numerosos países con el objetivo de evitar que la situación estratégica derive en una catástrofe que acabaría con la raza humana, la intervención del Papa León XIV —con su encíclica Magnifica Humanitas y el mensaje que dio durante su visita reciente a España— es, a mi mejor entender, por mucho lo más importante. Cuando los historiadores analicen, más adelante, la cuestión de cuál fue —esperemos— el factor decisivo que llevó a la civilización occidental, en medio de una profunda crisis espiritual y cultural, a cambiar de rumbo, van a encontrarse con el papel que jugó el Papa y de la disposición de un número suficientemente grande de creyentes y de personas de buena voluntad, para tomarse sus palabras muy en serio y propiciar un cambio en las políticas…
“Al mismo tiempo, él indica la salida de la crisis, la cual está a nuestro alcance, a saber, que la gente evoque el ideal más elevado de la visión cristiana de la humanidad y lo ponga en práctica…Entre los diversos aspectos de esas políticas occidentales fallidas, todas las cuales son elementos esenciales de la nueva Torre de Babel, están la idolatría a las ganancias a expensas de los más pobres, los intereses financieros que alimentan las tensiones y los conflictos para mantener andando a la industria de la guerra, y el apoyo a las formas modernas de esclavitud”.
Zepp-LaRouche cita luego a la encíclica del Papa, Magnifica Humanitas: “81. Un examen decisivo para la justicia social hoy está representado por la condición de los migrantes, de los refugiados y de cuantos son obligados a desplazarse a causa de la pobreza, la violencia, el cambio climático y los desastres naturales… Significa promover también el derecho a permanecer en la propia tierra en paz y seguridad, afrontando las causas profundas que obligan a emigrar, incluidas las causas vinculadas a las injusticias económicas y la crisis climática. Cuando estos derechos son respetados, las migraciones pueden ser una ocasión de encuentro y enriquecimiento mutuo entre los pueblos”.
Zepp-LaRouche subrayó: “En lugar de aferrarse a una mentalidad neocolonialista e inhumana, los gobiernos de Europa y de Estados Unidos están llamados a que se comprometan de inmediato con la cooperación internacional con el fin de erradicar por completo la pobreza y el subdesarrollo en todas las naciones de este planeta”.
Estas tareas son tanto inmediatas como factibles. Zepp-LaRouche declaró en su videoconferencia del 17 de junio: “El continente africano tendrá 2.500 millones de personas en el año 2050. Y eso significa que, si se quiere abordar la crisis migratoria de forma humana, tenemos que crear mil millones de nuevos puestos de trabajo productivos en los próximos 25 años. Y eso sería un cambio de rumbo totalmente bienvenido respecto a la política actual. Al mismo tiempo, también ayudaría a los gobiernos y países europeos a salir de la crisis económica mediante una cooperación tripartita con los países del BRICS.
“Y para Estados Unidos se aplica lo mismo. Si observamos la crisis migratoria en la frontera entre Estados Unidos y México, definitivamente Estados Unidos debe adoptar el mismo enfoque con respecto al llamado hemisferio occidental. En lugar de tratar de expulsar a China de América Latina, debería de unir esfuerzos con ella para construir proyectos como el puerto de Chancay, que ya está construido en Perú, pero conectándolo a un ferrocarril bioceánico que vaya del Atlántico al Pacífico. Y de ese modo conectarlo con otros grandes proyectos de infraestructura. Eso eliminaría también las causas de fondo del problema migratorio en América Latina”.
La combinación de la situación mundial extremadamente peligrosa y este nuevo y esperanzador flanco estratégico requiere una deliberación exhaustiva de los pensadores internacionales. Ese es el objetivo del próximo Diálogo en Mesa Redonda de EIR, que tendrá lugar el 31 de julio y constará de dos paneles: A) El Papa León y el diálogo de civilizaciones; B) El impulso al desarrollo significa miles de millones de nuevos puestos de trabajo, sin refugiados ni guerras.
La mesa redonda comenzará a las 11:00 am (hora del Este de EE. UU.) del viernes 31 de julio y se transmitirá en directo en inglés a través de YouTube, con interpretación simultánea al español, alemán y francés en Zoom. Próximamente se darán a conocer más detalles, así como la lista de ponentes.

