Home EIRNS Gobiernos de derecha intervendrían con el pretexto de la delincuencia 

Gobiernos de derecha intervendrían con el pretexto de la delincuencia 

by Redacción

(EIRNS).— La semana pasada tuvo lugar un acontecimiento inquietante en las Américas. El 28 de mayo, los ministros de Asuntos Exteriores y Seguridad de cinco naciones iberoamericanas —Bolivia, Argentina, Chile, Perú y Ecuador— se reunieron en Santiago de Chile, convocados por el presidente de ese país, José Antonio Kast, para anunciar la formación de un nuevo acuerdo regional presuntamente para colaborar en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional. Firmaron el “Compromiso Regional de Santiago”, cuyo contenido se presentará a la Organización de los Estados Americanos (OEA) en junio, en su 56ª Asamblea General, para que el plan de acción acordado por los cinco “pueda extenderse a todo el continente”, según los informes de prensa.

Sí, hay que combatir la delincuencia, pero ese no es el propósito ni el tema que nos ocupa aquí. Lo que se está gestando es un pretexto de aprobación institucional para intervenir contra naciones soberanas, en nombre de la “lucha contra la delincuencia y el terrorismo”, de la misma forma ilegal en que Estados Unidos invadió y secuestró al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ahora amenaza hacerlo en Brasil; y ha sancionado y amenazado a Cuba con una invasión y ha ejecutado extrajudicialmente a 196 personas con el mismo pretexto. El presidente Trump menciona repetidamente su disposición a enviar fuerzas estadounidenses a México para luchar contra la delincuencia transnacional, dizque para combatir a los cárteles de la droga, que en su propio país se pasean libremente sin ningún temor, y utilizan su sistema bancario a sus anchas.

Las cinco naciones del grupo “Santiago” son miembros de la operación belicista “Escudo de las Américas” que creó el presidente Trump en marzo de este año; sus 13 miembros firmaron una declaración conjunta el 15 de mayo amenazando con intervenir militarmente en la crisis política de Bolivia. El pretexto es su falsa afirmación de que el ex Presidente Evo Morales está aliado con los narcotraficantes. Hay muchos más detalles atroces en esta tendencia letal en las Américas. Las interconexiones con los despliegues del Comando Sur de EE. UU. destacan en la gama de opciones para socavar a las naciones, en nombre de la lucha contra el “crimen transnacional”. Sin embargo, la naturaleza de esta militarización del hemisferio occidental se puede considerar como una extensión de lo que la guerra con base a que “la fuerza hace el derecho” que libran Estados Unidos e Israel contra Irán, y en la persistencia de la “Coalición de los Dispuestos” de Europa en perpetuar la matanza en Ucrania y librar una guerra sustituta de la OTAN contra Rusia.

A pesar del cese al fuego y las negociaciones en marcha en torno al Golfo Pérsico, las fuerzas estadounidenses atacaron el sábado un buque mercante, cuando intentaba llegar a un puerto iraní. Según el portal military.com, un misil estadounidense impactó en la sala de máquinas del Lian Star, con bandera de Gambia, que ahora se encuentra a la deriva en el Golfo de Omán. Atacar de esta manera, justo al mismo tiempo que Washington afirma estar a la espera de noticias hora a hora sobre si se puede alcanzar un acuerdo provisional con Teherán, pone de manifiesto la demencia, así como la letalidad, de quienes pretenden que “la fuerza hace el derecho”.

El debate de la reunión de la Coalición Internacional por la Paz (CIP) del viernes 29 de mayo, entre activistas de todo el mundo, abordó precisamente la cuestión de cómo entender y deliberar sobre como derrotar esta depravación. Durante las dos semanas anteriores, se difundió internacionalmente la carta abierta especial “A los gobiernos de las Naciones Unidas: Una propuesta para llevar la paz y el desarrollo al sudoeste asiático”, firmada por Helga Zepp-LaRouche, líder del Instituto Schiller y directora general de EIR.

Los esfuerzos de la CIP forman parte del debate internacional extraordinariamente amplio que tuvo lugar la semana pasada sobre cuáles deben ser los principios y normas de un nuevo marco de gobernanza mundial. El principal foro de discusión fue el debate abierto del Consejo de Seguridad de la ONU, “Ratificar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y fortalecer el sistema internacional centrado en la ONU”, en el que participaron más de 100 naciones y organizaciones, presidido por China, que tiene la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU durante el mes de mayo. El Grupo de Amigos de la Gobernanza Global, cuyos 60 países se reunieron el 29 de mayo en Nueva York en la ONU, tiene la intención de volver a reunirse en otoño en la Nueva Área de Xiong’an, la “ciudad del futuro” en China. Únete y amplíe esta movilización a través de la Coalición Internacional por la Paz, cuya próxima reunión es el 5 de junio.

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