Home EIRNS El jaleo en Davos por sustituir las decadentes instituciones occidentales

El jaleo en Davos por sustituir las decadentes instituciones occidentales

by Redacción

30 de enero de 2026 (EIRNS).— Es difícil encontrar una institución nacional o internacional importante que no esté ya en ruinas o que no esté a punto de derrumbarse como los edificios afectados por un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter. Pocos están dispuestos a admitir ese hecho; y aún menos comprenden su causa. Lyndon LaRouche publicó un extenso artículo el 25 de febrero de 1994, titulado “The Science of Physical Economy as the Platonic Epistemological Basis for All Branches of Human Knowledge” (La ciencia de la economía física como base epistemológica platónica para todas las ramas del conocimiento humano), en el que abordaba la crisis mundial que veía venir con previsión científica:

“La sucesión de cambios en la política económica introducidos en la economía mundial en su conjunto, hace unos 30 años, ha puesto en marcha un desorden sistémico en toda la economía mundial: un colapso en espiral de la economía física, un colapso físico causado por el apetito insaciable de una burbuja de especulación financiera, ya enorme y en rápido crecimiento, un proceso de colapso sistémico comparable a un cáncer parasitario que se alimenta de su víctima moribunda.
“Hoy en día, la única cuestión importante de política económica a la que se enfrentan los pensadores realmente inteligentes en cualquier otra parte del mundo es: este sistema financiero está condenado; ¿podemos establecer un nuevo sistema económico saludable a tiempo para evitar la desintegración política de nuestras naciones, que tiende a ocurrir como resultado de la avalancha financiera que está a punto de aplastar al mundo en su conjunto?
“Lo que tenemos enfrente, por lo tanto, no es una de las famosas crisis cíclicas de auge y caída de los mercados financieros; se trata de una crisis sistémica, en cuyo caso, o bien se destruyen las políticas económicas pertinentes, o bien se destruye la economía…
“Cualquier recuperación económica dependerá de la creación y la activación de mecanismos de crédito estatal a gran escala que funcionen con libertad respecto al antiguo sistema, que entonces solo existirá en el reposo de una reorganización por bancarrota…
“El colapso actual del orden económico posterior a Yalta de la alianza anglosajona se ha producido tras un cuarto de siglo de decisiones erróneas en materia de política económica y científica en general, políticas equivocadas de prácticamente todos los gobiernos y demás instituciones relevantes de este planeta. La culpa de esto la tienen las malas políticas, no la naturaleza. Si alguien salta desde el tejado de un edificio de dos pisos y se rompe una pierna, por favor, tenga la decencia de no presentar una demanda por daños y perjuicios contra la ley de la gravedad; son las malas políticas que han sido defendidas o toleradas hasta ahora por la mayoría de los ciudadanos supuestamente educados de Estados Unidos y otras naciones, las que son la causa directa del holocausto de miseria que consume hoy a este planeta”.
La élite liberal mundial se reunió en Davos a principios de esta semana para discutir cómo podrían seguir desafiando la ley de la gravedad. Lo hicieron ignorando el elefante en la sala: la burbuja especulativa de $2.400 billones de dólares que ha hecho estallar el sistema financiero transatlántico. Y ungieron al Primer ministro de Canadá, Mark Carney, como su abanderado para la reorganización de su sistema, a so capa de una alianza de fuerzas anti-Trump, a la que él denominó “potencias medianas”.
¿Por qué Carney? Porque Carney había sido uno de los artífices de la operación de rescate sistémico llevada a cabo tras la crisis financiera de 2008, primero en su calidad de director del Banco de Canadá, luego como gobernador del Banco de Inglaterra y, posteriormente, durante siete años como director del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), que coordinaba las actividades de los bancos centrales occidentales en quiebra. Fue esa política la que permitió que la burbuja especulativa creciera de $1.500 billones de dólares en 2007 a $2.400 billones en la actualidad (un aumento del 53%) basado en guerras interminables, saqueos mortales y genocidios, y la creciente represión de la libertad de expresión y el derecho a la disidencia.
Pero ¿se puede rescatar la burbuja cancerosa de $2.400 billones de dólares de hoy de la misma manera, sin desatar una guerra termonuclear en el planeta?
Esa parece ser la apuesta que la pandilla de Davos está dispuesta a hacer.
Foto: Antonio Quagliata

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