Por Juan Pablo Ortega
El atardecer del 3 de diciembre de 2024 fue muy triste y doloroso, al apagarse la luz de un gran y entrañable amigo y compañero de larga data, Octavio Manuel Estrella García.
Octavio Estrella fue excepcional ser humano, dotado de una gran capacidad intelectual y cultural, además de poseer el don de ser muy humilde y sencillo, afable y respetuoso de los demás, a pesar de cualquier diferencia de criterio.
De Octavio tengo grandes recuerdos de las lides estudiantiles en la UASD por allá por la década de los años 70, tanto en el Consejo Universitario, como en otros organismos del Cogobierno universitario en nuestra calidad de representantes de los estudiantes en esa época de tanta represión y convulsión política, tanto a lo interno, como fuera de la institución.
En ocasión del primer aniversario de su lamentable partida, comparto estas breves palabras como homenaje a su memoria y legado para las presentes y futuras generaciones y muy especialmente para sus hijos, nietos y en particular para su compañera de toda la vida.
¡¡Hasta siempre compañero del Alma, Compañero!!
3 diciembre 2025

