(EIRNS) — El despliegue internacional que contribuyó a la inesperada victoria del partido La Libertad Avance (LLA) de Javier Milei en las elecciones intermedias del 26 de octubre en Argentina fue equivalente al desembarco de los marines estadounidenses. La presencia masiva del gobierno de Trump y Wall Street en el país durante los últimos dos meses no tuvo precedentes. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció un préstamo de permuta por $20.000 millones de dólares justo después de que Trump se reuniera con Milei el 14 de octubre y luego comenzó a inyectar miles de millones en los mercados argentinos para evitar el colapso del peso antes de las elecciones, con la condición de que Milei obtuviera buenos resultados el 26 de octubre.
Luego, el director ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, irrumpió en el país el 22 de octubre con una falange de buitres financieros internacionales, entre los que se encontraba el jefe del Consejo Internacional de JPMorgan Chase, el ex primer ministro británico Tony Blair. Él y Bessent colaboraron para reunir un préstamo privado de $20.000 millones de dólares de los cuatro bancos estadounidenses que poseen el 88% del total de derivados financieros de Wall Street: Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase. Los inversionistas privados extranjeros que se unieron a Dimon en Buenos Aires se relamían ante la perspectiva de saquear la inmensa riqueza natural del país.
Desde un punto de vista regional, el efecto inmediato de la victoria del 26 de octubre será reforzar la posición de los halcones de la guerra que amenazan con emprender acciones militares contra Venezuela y atacan embarcaciones en el Caribe con el pretexto de que son narcotraficantes. Brasil, objetivo de destrucción por parte de Washington y Londres, se verá aún más acorralado, mientras que se intensificará la imposición de la austeridad asesina de la escuela austriaca, que ya ha diezmado a grandes sectores de la población argentina.
Trump y Bessent pasaron la noche de ayer y la mañana de hoy felicitándose por la victoria argentina. Fue una victoria maravillosa para un “candidato respaldado por Trump”, publicó Trump en Truth Social; las elecciones “generaron mucho dinero para Estados Unidos”, agregó, ya que los bonos argentinos subieron esta mañana, junto con la calificación de la deuda del país. Bessent se deshizo en elogios hacia Milei, y dijo que la votación es un “mandato renovado para el cambio”, dispuesto a imponer las draconianas reformas laborales, fiscales y de las pensiones exigidas por el FMI. La victoria, se jactó Bessent, es un “claro ejemplo de que la política de paz a través de la fortaleza económica del gobierno de Trump está funcionando” y atraerá a un gran número de inversionistas privados y creadores de empleo, “lo que traerá prosperidad al pueblo argentino”.
Pero cabe destacar la afirmación de Bessent de que la victoria de Milei significa que “Latinoamérica se encamina hacia un futuro económico brillante”. Bessent, Trump y el secretario de Estado Marco Rubio han destacado que una victoria en Argentina sería una ventaja para el gobierno de Trump en la región, ya que aumentaría el número de naciones pro estadounidenses que el gobierno puede reclamar como aliadas en sus actividades belicistas y en sus esfuerzos por expulsar a China de la región. “Nos mantenemos junto a muchos de los países de Sudamérica”, dijo Trump. “Nos concentramos mucho en Sudamérica”, agregó según el diario británico The Guardian.

