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El caos diluye las esperanzas de Haití  

by Redacción

Puerto Principe ( Prensa Latina) Lejos de la esperanza vislumbrada por muchos tras la llegada a Haití de los primeros soldados de Kenya, como parte de una fuerza multinacional, los ciudadanos de la empobrecida nación del Caribe parecen sumirse hoy en el desánimo y la desesperación ante la persistente violencia de las pandillas.

Con la Policía local claramente sobrepasada por los grupos delincuenciales, el arribo de 400 efectivos del país africano, con el visto bueno de la Organización de las Naciones Unidas, fue recibido como una probable solución tras meses de dilatadas negociaciones y falta de financiamiento.

De acuerdo con datos oficiales, se espera que la misión liderada por ese país africano cuente con dos mil 500 oficiales desplegados en fases, y otras naciones más (entre estas, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Belice, Benin y Chad) confirmaron formalmente su intención de contribuir con personal a la iniciativa.

Sin embargo, el gobierno haitiano prorrogó el lunes último por un mes más el estado de emergencia en varias zonas, con el propósito de facilitar el restablecimiento del orden público, la paz social y la seguridad, ante el caos desatado en el sufrido estado francófono.

Según el diario Le Nouvelliste, la renovación del estado de emergencia resulta una clara señal de que nada cambió desde el establecimiento del Consejo Presidencial de Transición y del gobierno provisional encabezado por el primer ministro Garry Conille.

En marzo último el país, cuya estabilidad venía en picada desde el magnicidio en 2021 del presidente Jovenel Moise, ahondó aún más su crisis a partir de un ataque coordinado por varias bandas a la principal prisión de la nación francófona, el cual liberó a miles de reos.

Allí está el origen más reciente del dantesco panorama haitiano, donde ciudadanos, viviendas, bancos, instalaciones educativas, terminales aéreas y portuarias e, incluso, el propio Palacio Nacional, han sido objetivos de las pandillas, cuyo accionar incide también en otros ámbitos como el acceso a la salud y la alimentación.

Los bandidos llevan a cabo sus abusos y la policía está a la espera de refuerzos y equipos, y para hacer más dramático el asunto, esta –a juicio de muchos- no cuenta con el apoyo de las fuerzas kenianas, que desde junio se encuentran en el país para supuestamente derrotar a los grupos armados.

Recuerda Le Nouvelliste que Conille dijo recientemente en una entrevista con el medio británico BBC: “Estamos extremadamente preocupados. El apoyo prometido a Haití está llegando con demasiada lentitud. El pueblo haitiano ha sido extremadamente paciente”.

“Es extremadamente importante que los compromisos asumidos por los socios y los países vecinos se implementen lo más rápido posible”, insistió.

PACIENCIA DEL PUEBLO LLEGÓ A SU LÍMITE 

Lo cierto es que la paciencia del pueblo, disgustado por el clima de terror impuesto por las pandillas y que alcanzó niveles sin precedentes en los últimos meses, llegó a su límite en las horas recientes, y la policía procedió a dispersar con gases lacrimógenos una protesta de la ciudadanía en contra de la violencia.

Los vecinos de los barrios atacados por las bandas criminales, que ya controlan parcial o totalmente varias comunidades, también se manifestaron por la falta de resultados de las fuerzas del orden y la inacción de los militares kenianos, a quienes la población compara con artistas de teatro o turistas en clara ironía.

Desde hace varias semanas los medios locales no informan sobre la presencia de los soldados kenianos en las calles de Puerto Príncipe, la capital, sobre todo después de que una bala hizo diana en el hombro de un gendarme de la nación africana.

De ellos, según Le Nouvelliste, se sabe que están en su campamento tomando lecciones de francés y creole haitiano.

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