
Por Luis Humberto Vargas
Investigador del Centro de Estudios Económicos y Sociales Padre José Luis Alemán SJ,
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra -PUCMM-.
Desde octubre-diciembre de 2019 hasta enero-marzo del corriente 2024, según datos publicados por el Banco Central, la Población Económicamente Activa Ocupada Perceptora de Ingresos (PEAOPI) de RD creció apenas 220,2267 trabajadores (4,93%) a 4,88 de 4,64 millones, equivalente a un ritmo anual promedio de 53,945 plazas laborales o 1,16%, durante la pandemia Covid-19 y la posterior recuperación económico-financiera. De esta manera, la fuerza de trabajo formal e informal remunerada saltó inexplicablemente de 98,58% a 98,74% de la Población Económicamente Activa Ocupada (PEAO), en tanto la capa laboral desempleada abierta bajó significativamente a 5,15% de 5,85% de la Población Económicamente Activa (PEA).
Este crecimiento neto de la ocupación laboral se distribuyó en gran medida entre los incrementos de las Ramas de Actividad Económica (RAE) de la construcción de obras públicas y privadas (106,735 o 46,55% del total de dicha variación absoluta), otros servicios (68,592 o 29,92%) y administración pública y defensa (42,027 o 18,33%) -igual a la suma de 217,354 laborantes o 94,80%-; y, al mismo tiempo, los decrementos de las ramas de agricultura y ganadería (-59,244 o 25,84%), electricidad y agua (-16,925 o -7,38%) y salud y asistencia social (-15,492 o -6,76%) – vale decir, -91,661 o -39,98%-.
En otras palabras, cinco de las doce ramas productivas (42%) del producto bruto interior (PBI) registraron más de dos tercios del número de trabajadores ocupados receptores de ingresos, en el cuarto trimestre de 2019 (64,97%) y el primer trimestre de este año 2024 (65,97%).
Tales ramos económicos clave en la gravitación y/o aportación de nuevos puestos de trabajo fueron los siguientes en tales lapsos trimestrales: otros servicios (19,43% y 19,92%), comercio minorista y mayorista (19,87% y 19,70%), industria (10,48% y 9,81%), construcción de edificaciones urbanas y rurales (7,15% y 9,00%) y, por último, hoteles, bares y restaurantes orientados primordialmente al mercado interno y en menos proporción al turismo (7,54% y 7,94%).
Finalmente, hay que apuntar la realidad de la contracción tendencial de la remuneración de la fuerza de trabajo en los 51 meses comprendidos desde diciembre de 2019 hasta marzo del año en curso de 2024.
En verdad, en valores nominales, el ingreso medio de la PEAOPI escaló RD$5,052 mensuales (25,27%), de RD$19,996 a RD$25,048; pero en términos reales (de conformidad con el índice de precios de 2010=100,00 establecido por el mismo Banco Central) dicha remuneración reculó RS$5,048 desde RD$19,996 hasta RD$14,948 o, también, a una cifra real equivalente a RD$17,607 mensuales, no RD$25,048 por mes como se propagandea nominalmente en calidad de media de PEAOPI al cabo del primer trimestre de este año.

