Otra problemática se suma por estos días a la situación de caos predominante en Haití, sumida desde hace varios meses en la violencia.
Las autoridades y los ciudadanos de la empobrecida nación francófona no solo deben enfrentarse a una realidad marcada a golpe de fuego por las pandillas, que controlan alrededor del 80 por ciento de Puerto Príncipe, la capital.
Ahora también pende sobre una sociedad a todas luces frágil la amenaza del ántrax, luego de la detección de una decena de casos sospechosos.
Según la ministra de Asuntos Exteriores, Dominique Dupuy, como parte de las medidas de emergencia adoptadas, sobresale la descontaminación de las zonas afectadas, la vacunación del ganado y la intensificación de la campaña sanitaria.
Dupuy dijo haber mantenido una reunión con el Ministerio de Sanidad y la representación local de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) con el propósito de abordar las acciones emprendidas por el gobierno.
La infección, debido al consumo de res contaminada, ocurrió en Bayara, la primera sección comunal de Petit-Goâve, precisó el diario digital Haití Libre.
De acuerdo con la literatura médica, el ántrax, también llamado carbunco, es una enfermedad causada concretamente por la Bacillus anthracis, una bacteria zoonótica, es decir, que se puede transmitir de animales a personas.
En este caso, sus hospedadores naturales son los rumiantes de ganadería como las vacas, ovejas y cabras, y también algunos animales de caza.
Los humanos se pueden infectar al tener contacto directo con el animal enfermo o a partir de productos provenientes de un ejemplar con ántrax.
Una vez que estas esporas se ingieren, inhalan o ingresan al cuerpo a través de cortes en la piel, pueden multiplicarse y producir unas toxinas sumamente potentes.
Cuando se trata del ántrax cutáneo, en la zona expuesta aparece una llaga que produce picazón y que cambia su color a negro. Puede ir acompañada de otros síntomas, entre estos, dolor de cabeza y muscular, fiebre y vómitos.

El gastrointestinal inicialmente se presenta como una intoxicación alimentaria que empeora, produciendo dolor abdominal intenso, vómitos de sangre y diarrea grave; mientras que el pulmonar, el más peligroso, tiene una sintomatología inicial parecida al resfriado común, que evoluciona a dificultades respiratorias graves y shock.
Las autoridades refieren que en estos momentos se lleva a cabo una investigación epidemiológica para identificar la fuente de la infección, evaluar su alcance y poner en marcha medidas adecuadas de prevención y control.
Mientras, del otro lado de la isla La Española, el ministerio de Salud dominicano anunció el lunes un grupo de medidas sanitarias y de seguridad para proteger a la población.
Sin embargo, de acuerdo con la cartera, que está en comunicación constante con la OPS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, con sede en Haití, hasta la fecha no se han diagnosticado casos confirmados de ántrax en la región.
Las sospechas se basan únicamente en evaluaciones clínicas preliminares, aseguró la entidad.
No obstante, en coordinación con el Ministerio de Defensa, se activaron protocolos de seguridad fronteriza para prevenir cualquier posible propagación de la enfermedad, como controles sanitarios estrictos y vigilancia epidemiológica intensificada en la zona.
El Ministerio de Salud reiteró en una nota su compromiso con la salud y seguridad de la población dominicana.
Aseguró que continuará monitoreando de cerca la situación y mantendrá informada a la ciudadanía sobre cualquier actualización relevante proporcionada por los organismos internacionales.

